<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104</id><updated>2011-04-21T22:06:40.662-03:00</updated><category term='La Puerta Secreta'/><title type='text'>Con los huevos al plato</title><subtitle type='html'>No existen mas que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo (Oscar Wilde)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elblogdejack.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>138</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-4641140813689004125</id><published>2008-03-18T11:46:00.000-03:00</published><updated>2008-03-18T11:49:39.371-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Puerta Secreta'/><title type='text'>La Puerta Secreta - Capítulo 6</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Bien, eso tampoco me lo esperaba. El Dr. Vallejos jugaba fuerte y era obvio que intentaba ponerme entre la espada y la pared. Dejó de leer y me miró por encima de sus lentes. Como única respuesta yo lo seguía mirando con los ojos muy abiertos y le seguía dando a la bombillita provocando el ruidito con la cajita de cindor. Evidentemente, algo tenía que decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Ahora si que no tengo la menor idea de lo que me está hablando...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vallejos sonrió y devolvió la biografía de Robespierre a su lugar original. Siguió inspeccionando libros como si yo no estuviera allí. Pasados unos minutos, volvió a poner sus ojos en mi. Como toda respuesta yo volví a hacer el ruidito y me detuve. Hizo un gesto de fastidio, el cual ya le resultaba imposible ocultar. Hice dos ruiditos cortos mas. Ahora el fastidio se hizo evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Sabe Jack&lt;/em&gt; – al carajo con el protocolo... ya no me decía “doctor” – &lt;em&gt;usted puede llegar a resultar particularmente irritante... seguro que no es la primera vez que se lo dicen...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Hice otro ruidito. Y perdió totalmente la paciencia. Se sacó los anteojos, los cuales guardó en un mismo movimiento en el bolsillo superior externo de su saco, y se adelantó hacia mi en un par de zancadas. Se movía rápido cuando se enojaba. Puso sus manos en los sendos apoyabrazos de mi sillón, y su rostro quedó a centímetros del mío. Yo solo atiné a bajar despacio la cajita de cindor y me quedé mirándolo a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Ta bien... no lo hago mas.&lt;br /&gt;-         ¿Usted cree que estoy jugando, Jack?&lt;/em&gt; – su tono era amenazante.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         No sé... pero ya la dije que ni upa ni piquitos... ¡Es la primer consulta!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su rostro comenzó a congestionarse y noté como se tensaban sus flacuchentos brazos por la fuerza con que sus manos apretaban los apoyabrazos. Bien, estaba perdiendo el control. Un hombre que se encuentra en una situación donde lo dominan sus emociones, pierde lucidez. Y ninguna emoción es peor en ese sentido que la ira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;         Le advierto, Jack, estoy perdiendo la paciencia... ¿está seguro que no tiene nada para decirme?&lt;br /&gt;-         Bueno, si... no... o sea... si, algo tengo que decirle&lt;br /&gt;-         Bien, lo escucho&lt;/em&gt; – me respondió satisfecho pero sin alejarse&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Mire, Vallejos, no sé como decirle esto pero...&lt;br /&gt;-         ¡Hable de una vez!&lt;br /&gt;-         ...Algo ha muerto en su boca hace mucho, mucho tiempo y se han olvidado de avisarle...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ¿No quiere unos caramelitos de menta, un poco de soda cáustica, un trago de lavandina... algo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Se apartó bruscamente y comenzó a caminar de una lado a otro, frotándose las manos. Se detuvo en seco y se sentó en el sillón grande, frente a mi. Exhaló largamente y aflojó los hombros, y toda su escualidez se puso de manifiesto en ese solo gesto. Volvió a ponerse los anteojos y recuperó la compostura. Río agradablemente y sacudió la cabeza de un lado al otro, como negando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Usted es todo un caso...&lt;br /&gt;-         Y usted, Vallejos, padece una furibunda halitosis...&lt;br /&gt;-         ¿Está usted casado, doctor? &lt;/em&gt;– preguntas irrelevantes para recuperar el control&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         No Vallejos. Soy un ferviente misógamo.&lt;br /&gt;-         Era de esperarse... yo, en cambio, lo estuve... pero me he quedado viudo...&lt;br /&gt;-         Imagino que sus besos han de ser mortales&lt;br /&gt;-         Usted no entiende, Jack... &lt;/em&gt;– intuí que ya recuperado, volvería sobre el tema – &lt;em&gt;Mi sobrina... Sofía... está muy enferma... necesito encontrarla.&lt;br /&gt;-         ¿Y como podría yo saber donde está? ¿Qué le hace penar que realmente yo sé de quién me está hablando?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y entonces dudó. Por primera vez, dudó. Vi como por una fracción de segundo un signo de interrogación se dibujaba en su semblante para desaparecer inmediatamente. Pero duró lo suficiente como para que yo lo notara, desvaneciéndose todos esos aires de pollastro que había exhibido hasta ese momento. Era mi hora de hacer preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Mire Vallejos... usted viene acá, revisa mis libros, me pregunta cosas raras, me trata como el orto... ¿Por qué no me explica de que estamos hablando?&lt;br /&gt;-         Usted no entiende... &lt;/em&gt;– su voz denotaba desesperación&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Ya lo dijo como veinte veces, y tiene razón... No entiendo. Explíqueme.&lt;br /&gt;-         Usted habló con Mafredi...&lt;br /&gt;-         ¡Ya le dije que no, que no lo veo desde Septiembre del año pasado y no he hablado con él! ¡Lo llamé por teléfono justamente para almorzar con él! Usted tampoco entiende, me parece...&lt;br /&gt;-         ¿Y entonces por qué vino mi Sofía a verlo a usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Uh. ¿Eso lo sabía o estaba tirando un manotazo a ciegas? ¿Era factible que hayan estado vigilando mi consultorio? Yo había abierto el sobre del Dr. Manfredi el viernes... el mismo viernes había llamado al hospital y me había enterado de su deceso... y ese mismo viernes, me había visitado Sofía... Demasiada proximidad en los hechos como para que alguien sospechara todo lo ocurrido... ¿Habrán estado siguiendo a Sofía? Y si fuera así ¿Por qué iba a preguntarme Vallejos por su paradero? Era un buen momento para despedir al irascible Dr. Vallejos y ordenar mis ideas. Además, tenía que trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Esto se está tornando repetitivo y yo tengo que trabajar, Vallejos... así que le voy a pedir amablemente que se retire y, creame, si tengo que volver a pedírselo ya no será tan amablemente. Es tan simple como que no sé de que me habla... no lo complique imaginando cosas.&lt;br /&gt;-         Usted no tiene idea de en que se está metiendo...&lt;/em&gt; – dijo con resignación&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Y usted le está buscando la quinta para al huevo... ¿Lo acompaño a la salida?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse de pie y caminé hasta la puerta. La abrí justo cuando Vallejos se incorporaba del sillón. Caminó cansinamente, como si un peso gigantesco descansara sobre su escuálida humanidad. Nos saludamos cortésmente, prometió seguir en contacto, y se retiró. Cerré la puerta y me senté en mi escritorio. Estaba preocupado, desconcertado y abrumado en partes iguales. Tenía que reconocer que la intriga me acuciaba, pero no solo no entendía nada, sino que además tampoco había nada que pudiera hacer. Mi única posibilidad era hablar con Sofía y no tenía la menor idea de cómo ubicarla o si la volvería a ver alguna vez. Mejor sería olvidarme del asunto por el resto de la tarde y trabajar con mis notas por la noche... y quizás entonces descubriera algo, aunque muchas esperanzas no tenía. Unos golpecitos en la puerta me sacaron de mi ensimismamiento... así llamaba Florencia cuando quería hablarme. Para lo habitual, siempre llamaba por el interno. Entró sin esperar respuesta y se sentó en el sofá grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         ¿Qué pasa Flor?&lt;br /&gt;-         Eso estaba por preguntarle, doctor... me tiene preocupada.&lt;br /&gt;-         Ah, nada nada...&lt;br /&gt;-         Nada no, doctor. Yo lo conozco. Usted tiene problemas y no me los quiere contar.&lt;br /&gt;-         ¿Me estás psicoanalizando Flor?&lt;br /&gt;-         No doctor, me estoy preocupando por usted... pero claro, yo siempre soy la que rompe las pelotas... nunca un gracias, jamás un pensar que a mi me importa lo que le pasa.&lt;br /&gt;-         Flor, no empecemos...&lt;br /&gt;-         ¡Siempre la misma historia! ¡Y después soy la que tiene que sacarle las papas del fuego!&lt;br /&gt;-         ¿Perdón?&lt;br /&gt;-         Claaaaaaaaaaro... ahora no se acuerda las veces que tuve intervenir en algunos de sus incontables quilombos...&lt;br /&gt;-         Pero pero pero...&lt;br /&gt;-         ¡Pero nada!&lt;br /&gt;-         ¿Por qué habría de tener que contarte lo que sea que me esté pasando, si es que algo me está pasando?&lt;br /&gt;-         ¿Y a quién sino, Doctor?&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Doctor, no soy tonta... algo pasó el viernes que se tuvo que quedar hasta tarde. Algo le pasó en su casa que vino con ese aspecto desgreñado e impresentable... ¿Y quién ese es Dr. Vallejos que acaba de irse de tan mal talante? ¿Qué está pasando doctor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y le conté. Todo. Desde la tarjeta del Dr. Manfredi (la cual le mostré), mi llamado al hospital, la noticia del fallecimiento en extrañas circunstancias, la visita de Sofía, la irrupción en mi morada, el malvón... todo lo que hasta ese momento sabía. Cuando terminé, estaba cruzada de brazos con cara de culo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Y bueno... eso es todo&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ¿Algo te molesta o me parece a mi?&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Flor...&lt;br /&gt;-         ¿Y todo este quilombo por una minita con la que anduvo revolcándose en la alfombra?&lt;br /&gt;-         Ay, dios...&lt;br /&gt;-         ¿Puede ser que alguna vez usted NO se meta en un quilombo por una mujer?&lt;br /&gt;-         Pero si no se trata de eso...&lt;br /&gt;-         Ahora entiendo por que no me quería contar...&lt;br /&gt;-         Florencia, por fav...&lt;br /&gt;-         Si, ya sé, que me calle... que no moleste... que esto, que lo otro... Siempre las palabras lindas y comprensivas son para esas locas con las que usted anda... y a mi, que me parta un rayo... no?&lt;br /&gt;-         No, Flor... justamente... me doy cuenta de que tus intenciones son buenas.&lt;br /&gt;-         ¿¡En serio!?&lt;br /&gt;-         Si&lt;br /&gt;-         Ay...&lt;br /&gt;-         Y es más, te veía, te escuchaba, y no pude evitar recordar un poema...&lt;br /&gt;-         Ay, doctor... no se que decir... cual poema?&lt;br /&gt;-         Me gusta cuando callas, porque estás com...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ¿Qué? ¿No te gusta Pablo Neruda?&lt;br /&gt;-         Doctor... ¡váyase a cagar!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y salió pegando un portazo. Bien, iba a tener que arreglar eso en algún momento, pero al menos me garantizaba silencio por unas horas. Quizás lo mejor fuera cancelar los turnos de la tarde e irme a descansar. La parte difícil era que tenía que pedírselo a Florencia. Sonó el teléfono. Supuse que era Flor para decirme algo que le había quedado en el tintero. Atendí con desgano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Si...&lt;br /&gt;-         ¿Jack?&lt;/em&gt; – no era la voz de Florencia...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         ¿Quién habla?&lt;br /&gt;-         Sofía...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Próximo Capítulo, Martes 25/03 a las 11:47 horas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-4641140813689004125?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/4641140813689004125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/4641140813689004125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/03/la-puerta-secreta-captulo-6.html' title='La Puerta Secreta - Capítulo 6'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-7812002761777206754</id><published>2008-03-14T10:52:00.005-02:00</published><updated>2008-03-14T12:07:15.892-02:00</updated><title type='text'>Jack y Jackito - La brecha generacional</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier viejo lector de este blog (viejo porque el tiempo que viene leyendo, no por la edad) sabe de la condición de padre soltero de Jack (36) y la influencia que tiene en su vida Jackito (15... ya quince, la puta madre...), un chico de lo mas encantador. Claro, es absolutamente fácil ser un padre feliz cuando te ha tocado en suerte el mejor hijo del mundo. El pibe es lo mas. Tiene sus cosas, se manda las suyas (a veces me pregunto a quién habrá salido tan hijo de puta) pero le agradezco todos los días a Dios y al Universo por el hijo que tengo. Realmente es lo mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es habitual entonces que todos los viernes, prácticamente desde el mes de nacido – y rarísimas son las excepciones - Jackito se “mude” a la caótica casa de Jack y permanezca en ella hasta el domingo o lunes, teniendo que amenazarlo muchas veces con una castración química para que vuelva a su hogar. No es que me queje ni quiera que no se quede, porque se maneja solo sin problema alguno y hasta es capaz de esperarme con unos mates cuando vuelvo del laburo... Pero si se queda, por una cuestión de distancias no va al colegio, y en esa no tranzamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que unos sábados atrás, después de almorzar y en una tarde calurosamente pesada y lluviosa, sin mucho que hacer y menos ganas de salir, nos dispusimos a jugar unos fulbitos en la Playstation. Al Winning Eleven, mas precisamente. Amamos jugar al WE. En realidad, nos encanta jugar a cualquier cosa en cualquier momento. Así ha sido siempre, así (espero) seguirá siendo. Y son muchas las veces en las que, mientras jugamos, surgen de la nada conversaciones. En ocasiones serias y profundamente jodidas; otras veces totalmente delirantes y banales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Particularmente esa tarde, Jackito optó por Brasil, Jack eligió a Trinidad y Tobago... si, ya sé... pero... es que siempre me enrolo en las causas perdidas. Elegidos los equipos, el campo de juego, el clima, el color de la camiseta, la estrategia y demás, empezamos a jugar. De movida nomás me empezó a cagar a pelotazos. Yo colgaba a mis negros del travesaño y reventaba a la tribuna todo lo que me caía cerca, pero se veía venir que sería imposible aguantar el 0 a 0 por mucho tiempo, y me iba a pegar un peludo de antología. Y en eso estábamos cuando el pibe rompió el silencio.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;- Che, pá... cuando vos eras chico... no había consolas de videojuegos... no?&lt;br /&gt;- No –&lt;/em&gt; yo estaba demasiado concentrado tratando de agarrar UNA pelota como para contestarle mas explicativamente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gol de Brasil. Desborde de Ronaldinho, tiró una bicicleta y metió en centro atrás para que Adriano me reventara el arco. 1 a 0.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pa... 1 a 0... y tampoco había computadoras, no?&lt;br /&gt;- No. Bah, si, pero eran apenas algo mas que una calculadora, pesaban mil kilos y costaban un huev...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Gol de Brasil. Ronaldinho de tiro libre desde un lugar IM-PO-SI-BLE: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pa... 2 a 0... je.&lt;br /&gt;- Si, ya ví.&lt;br /&gt;- No te estarás calentando... no?&lt;br /&gt;- Dale, jugá.&lt;br /&gt;- Te estaba por decir lo mismo... je.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ¿Y tampoco había cable, verdad?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Gol de Brasil. Escapada de Robinho y remate cruzado apenas pisó el área. Nada que hacer para el inútil de mi arquero. 3 a 0 y estábamos en 15’ del primer tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No, no tenía consola de jueguitos, ni computadora, y no había televisión por cable...&lt;br /&gt;- Pobre... que aburrida que debe haber sido tu infancia... je.&lt;br /&gt;- Bueno, pero tenía otras cosas que vos no...&lt;br /&gt;- Ah si? ¿Como por ejemplo? –&lt;/em&gt; preguntó cancherito&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Y... tenía salidas con mi mamá y mi papá, todos juntos en familia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y gol de Trinidad y Tobago. GO-LA-ZO. Apilada monumental de Dwight Yorke ante la estática defensa brasilera que parecía clavada al piso, gambeta corta para desparramar al arquero (el único que reaccionó) en el área y toque suave para mandarla a dormir contra la red al fondo del arco...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Goooooooooooooooolllllll!!! Goooooolaaaaazoooooooo.... tomaaaaaaaa pendejo putoooooooooo!!!!&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ... Que golazo... por favor...&lt;br /&gt;- Papá...&lt;br /&gt;- Que hijo&lt;br /&gt;- Yo nunca voy a ser TAN malo como vos... nunca.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que nunca sabré, es si lo dijo como una promesa, una queja, o un agradecimiento.... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-7812002761777206754?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/7812002761777206754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/7812002761777206754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/03/jack-y-jackito-la-brecha-generacional.html' title='Jack y Jackito - La brecha generacional'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-8004432162503595209</id><published>2008-03-11T13:12:00.005-02:00</published><updated>2008-03-12T01:52:05.762-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Puerta Secreta'/><title type='text'>La Puerta Secreta - Capítulo 5</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Inesperado, si, pero para nada sorprendente. En algún lugar recóndito de mi mente, yo sabía que el Dr. Vallejos vendría a verme. Ciertamente, no esperaba que lo hiciese con tanta premura, pero dada la algebraica lógica con la que se sucedían los acontecimientos, las probabilidades de ocurrencia de esta vicisitud eran lo suficientemente altas como para tomarla muy en serio. Le agradecí a Flor por las compras, le dije que le pidiese al Dr. Vallejos que me esperase unos diez minutos y que yo le avisaba cuando dejarlo pasar, y me dispuse a afeitarme y cambiarme la camisa en el baño privado del consultorio. Me compuse lo mejor que pude hasta quedar medianamente presentable, guardé la carta del Dr. Manfredi y mis notas entre las carpetas de los archivos de mis pacientes y le pedí a Florencia que franquease el paso al bendito Dr. Vallejos. Estaba preparado. Fueran cuales fuesen sus intenciones, estas no podían pasar de un mero tanteo. Haría las veces del inconsciente cínico hijo de puta que no mide consecuencias y se sale de cuadro cada media docena de palabras. Claro, hacer de uno mismo siempre facilita las cosas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró el Dr. Vallejos y me adelanté para saludarlo. Nos dimos la mano formalmente completando las presentaciones de rigor con frases hechas. Era alto, delgado en extremo y de mirada esquiva. Vestía un impecable traje gris a rayas de corte clásico, camisa blanca, corbata oscura y zapatos sin cordones. Tendría unos cincuenta años. El rostro era agudo y su nariz, ganchuda. Llevaba un bigote y una barba abundantes que contrastaban con su notoria calvicie ridículamente disimulada por unos cabellos crecidos peinados en armonioso caos. El color de su pelo iba del castaño oscuro al blanco pasando por todos sus matices. Usaba anteojos redondos sin montura. Parecía un Freud desnutrido. Estuve a punto de cagarme de risa en su cara. No porque me guste mas Lacan o piense que Charcot la tenía diez veces mas clara que el bueno de Sigmund, sino porque en el contexto en el que se venían dando las cosas, una caricatura hecha con palotes y vestida por piedad del icono del psicoanálisis me resultaba particularmente risueña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Dr. Jack... un gusto conocerlo... estoy sorprendido... admito que, aunque su fama lo precede, no esperaba encontrarme con alguien tan...&lt;br /&gt;- ¿Abrumadoramente atractivo? Mire Dr. Vallejos, no es la primera vez que un puto pacato entra a este consultorio y me declara su amor a boca de jarro. Incluso recuerdo a uno lo suficientemente viejo como para haber sido trolo en los tiempos de Colón, pero es la primera vez que lo hace uno que aduce ser colega... pero no se preocupe, puedo manejarlo... Ahora tome asiento y por favor, no sea poco original insistiendo que si le hago upa, se va a sentir menos angustiado porque no, nunca hago upa en la primer consulta.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Tampoco doy piquitos.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Igual ojo, también le pasa a alguna que otra señora bien de anodina vida y tendencia a las fantasías licenciosas, así que no se sienta mal al respecto... y es menester que sepa que a mi los tipos, así como vienen o tuneados, no me gustan.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Quedó perplejo. Por un momento creí que le iba a dar un soponcio y me las iba a ver negras resucitándolo. Claro, el juramento hipocrático me obligaba, pero yo a este coso con cara de “tengo un tejón masticándome un huevo hace 30 años” respiración boca a boca no le hacía ni en pedo. Carraspeó y por primera vez me miró a los ojos. Sus ojos eran pequeños y estaban así como demasiado juntos. Mirarlo a los ojos casi me deja bizco. No obstante, reflejaban una energía y tenacidad que nada tenían que ver con sus movimientos un tanto aletargados. Se acomodó los lentes, se pasó las manos por las solapas del saco, quitó una pelusa imaginaria de la manga derecha y se alisó la barba. Yo me mantuve de pie, apenas sonriente y con las manos en los bolsillos, esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- En realidad, Dr. Jack, las palabras que iba a utilizar eran acerca de su apariencia díscola y para nada prototípica...&lt;br /&gt;- Ah... o sea, es un puto reprimido y quiere...&lt;br /&gt;- ¡No soy homosexual, doctor!&lt;br /&gt;- Claro, el famoso “yo no soy puto, puto es mi novio que se la come”, la clásica actitud neg...&lt;br /&gt;- Doctor... Jack... – &lt;/em&gt;se agitó un poco. Pensé que de verdad crepaba de un momento para otro &lt;em&gt;– no vengo en calidad de paciente, ni a realizar una consulta. Mi visita se debe a cuestiones un tanto mas delicadas... ¿Podemos hablar seriamente?&lt;br /&gt;- Por supuesto. Siempre me tomo seriamente a cualquier señor en su posición que tiene ganas de lustrarse un pirulo sin culpas ni remordimientos... hable a calzón quitado, estamos en confianza.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Lo de “a calzón quitado” es metafórico, eh..&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Bien, lo escucho&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tomé asiento y comencé a comer uno de los alfajores que me había comprado Flor. El Dr. Vallejos, al igual que Sofía, no solo no se sentó sino que comenzó a caminar y a inspeccionar con interés y detenimiento mi biblioteca. Tomó un libo de un atiborrado estante y comenzó a hojearlo. Era “El Club Dumas” de Arturo Pérez Reverte. Asintió casi imperceptiblemente y lo devolvió a su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Por qué se hizo psicoanalista, doctor? –&lt;/em&gt; preguntó&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- La pregunta nunca es por qué, doctor... sino para qué... obtiene respuestas mucho mas reveladoras&lt;br /&gt;- Es cierto&lt;/em&gt; – asintió - &lt;em&gt;¿Para qué, entonces?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-&lt;em&gt; Es curioso&lt;/em&gt; – dije yo mientras insertaba la bombillita en mi cindor – &lt;em&gt;todo comenzó cuando era niño...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo en seco y me miró con un claro gesto de fastidio. Reprimí una carcajada y dí un sorbo a mi chocolatada, esperando que dijese algo. Se recompuso y me alentó a seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Siga por favor, doctor...&lt;br /&gt;- Bien, le decía... todo comenzó cuando era niño, y escuché a mis padres discutir acerca la conveniencia o no de que un tío (un hermano de mi padre) viviera con nosotros por un tiempo. Mi madre se oponía terminantemente, según esgrimía, porque no iba a ser una buena influencia para mi habida cuenta de que mi tío llevaba una vida un tanto disipada, digamos. En palabras de mi madre en aquel entonces, “se la pasaba garchando a tontas y a locas”. Y como yo adoraba a mi tío y lo tenía catalogado como una suerte de ídolo, tomé nota. Así que, ya adolescente, me decidí por estudiar algo que me permitiese tener a mano una buena provisión de locas y tontas...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Claro, a mitad de camino supe que la expresión era metafórica, que las locas nunca son un buena elección, y que en realidad daba incluso para hacer un chiste de lo mas encantador... pero claro, a esas alturas, era seguir con esto o doctorarme en matemáticas... y no me alcanzan los adjetivos para describir lo feas que eran las pocas minas que consagraban su vida la ciencia del cálculo y las ecuaciones... así que, aquí me tiene.&lt;br /&gt;- Usted debe pensar que con esos aires de payaso irreverente me desconcierta... no, Dr. Jack?&lt;br /&gt;- ¿Perdón?&lt;br /&gt;- Usted cree que engaña a todo el mundo con sus salidas ingeniosas y su sarcasmo de café de barrio.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Eso no me lo esperaba. Yo estaba cómodo y tranquilo en mi rol hasta ese momento. Creía tener el control de la situación y hasta estaba empezando a sentir culpa por tratar de ese modo a mi simpático colega... Pero en un instante, el Dr. Vallejos había permutado los roles con eximia habilidad. Caí en la cuenta de que, estúpidamente, lo había subestimado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Permítame decirle que no, que no solo no engaña a nadie sino que se muestra tal cual es: un neurótico incapaz de expresar un sentimiento genuino, solitario y arrogante, que avasalla a los demás con ese juego de espejos que tan bien montado tiene, y utiliza su cinismo y su encantador vocabulario para enmascarar que en realidad, es un hombre inmaduro incapaz de comprometerse con algo o alguien porque el miedo a mostrarse tal cual es lo sepulta en sus propias mierdas... Que su apego a su supuesta libertad, que imagino defiende a ultranza, es en realidad una prisión de la que no sabe como salir... no, Dr. Jack?&lt;br /&gt;- Así no va a conseguir que le haga upa...&lt;br /&gt;- Pero a mi no me engaña, Doctor.&lt;br /&gt;- ¿No?&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;- Ufa... ¿Y que le hace creer que a mi me importa su pintoresca concatenación de supuestos?&lt;br /&gt;- Tengo claro que no le importa... es su mecanismo de defensa.&lt;br /&gt;- Bien, doctor, suelo ser famoso también por mi magnanimidad, pero tengo cosas mejores que hacer que debatir son usted sus ridículas hipótesis... Así que por que no me dice a que vino o se retira...&lt;br /&gt;- ¿Tengo su atención, ahora? ¿Tiene ganas de hablar seriamente, entonces?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Este tipo sabía lo que hacía. Era improbable que con solo unos minutos conmigo pudiese teorizar de ese modo. Asumí pues que estaba tirando pelotazos, y que aunque fueran imprecisos y faltos de argumento, lograría desenfocarme, ponerme a la defensiva, y controlar la conversación. Y yo, estúpido estúpido estúpido, había hecho exactamente lo que el quería. Mientras tanto, él seguía curioseando en mi biblioteca sin siquiera dirigirme la mirada. Un as.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt; ¿Qué dice Dr. Jack? ¿Podemos hablar ahora o seguirá jugando con sus... que palabra usó usted... ah, si... “pintorescas” metáforas?&lt;br /&gt;- Hablemos. Lo escucho&lt;br /&gt;- He venido, doctor, a tratar un tema sumamente delicado. Imagino que sabe porque estoy aquí.&lt;br /&gt;- No, ilústreme&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Giró sobre sus talones y me enfocó con sus lentes sin montura. Sonrió complacido. Había tomado una biografía de Maximilien Robespierre escrita por Belloc, un ejemplar bastante maltratado por las repetidas lecturas, y lo sostenía en su mano derecha con el dedo índice enterrado entre la hojas, como quién ha hallado un párrafo que no quiere perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Si así han de ser las cosas.. pues que así sean.&lt;br /&gt;- No lo entiendo –&lt;/em&gt; dije yo con mi mejor cara de boludo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Cuando usted me llamó el viernes, me quedé pensando...&lt;br /&gt;- Yo no lo llamé a usted, doctor, sino que llamé al Dr. Manfredi.&lt;br /&gt;- Es verdad. Sin embargo, conmigo habló, y decidí venir a verlo porque me parece que usted tiene información que necesito con cierta urgencia&lt;br /&gt;- ¿Sobre el Dr. Manfredi?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Abrió el libro y se pudo a leer. Tenía el hábito de seguir la lectura con el dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No, doctor. Yo quiero que hablemos de mi sobrina, Sofía Vallejos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mi cindor empezó a hacer el típico ruidito de cuando le seguís dando a la bombillita y se ha vaciado la cajita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Próximo Capítulo, Martes 18/03 – en una de esas a las 10 AM, o no&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-8004432162503595209?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/8004432162503595209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/8004432162503595209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/03/la-puerta-secreta-captulo-5.html' title='La Puerta Secreta - Capítulo 5'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-4873329718128506059</id><published>2008-03-07T09:30:00.000-02:00</published><updated>2008-03-07T09:36:48.583-02:00</updated><title type='text'>Sacrificio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El viento gélido silbaba en la noche como un animal herido que clama a la naturaleza esperando el alivio. Cruzaba la estación de costado y recorría el anden a lo largo jugando con algún que otro papel que le robaba al olvido de los rincones. Pocas personas, esparcidas al azar y la mayoría en soledad, esperaban el arribo del tren de la medianoche que 12 horas después los depositaría a todos en la capital. Sin escalas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El apretó las manos en los bolsillos y ella se apretó contra él. El la miró desde arriba y sacó sus manos para abrazarla. Ella temblaba. Tal vez por el frío, quizás por la inminente llegada de la ausencia. El miró el reloj del andén por enésima vez en los últimos diez minutos, no sabemos si por impaciencia o buscando un error. Ella miró el reloj también, no sabemos si por angustia o buscando un error. Ella se enterró mas aún en la bastedad de su pecho y él la abrazó mas aún deseando fundirla en su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habían conocido solo cuatro semanas antes. Él, forastero en un viaje casual y ella, casualmente parte del lugar. Se vieron, se amaron, se siguieron viendo. Cuatro semanas de besos en cadena y respiraciones entrecortadas, de noches interminables y amaneceres sin sentido, de cuerpos entrelazados y de cuerpos buscándose, de no promesas y silencios tácitos. Ahora el debía partir, y ella debía quedarse. A él lo esperaba un avión para sacarlo del tren y llevarlo al otro lado del mundo, a su lugar. A ella la esperaba su lugar sin él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se separaron centímetros y se miraron a los ojos. Los de ella empañados, los de él también. Ella le acarició el rostro con la palma de sus manos. Él con las suyas le apartó de la cara el cabello que el viento enredaba con saña. Puntual como la muerte, el tren entró a la estación. Solo les quedaban cinco minutos. Solo cinco minutos para que la distancia los deshiciera lentamente como un pergamino sumergido en agua. Para que la agujas del tiempo se clavaran de a una en la piel como estigmas y sufrieran la agonía del náufrago que se aferra a una esperanza en medio del océano. Por un instante ella juntó todo el amor del mundo y lo metió en una lágrima que soltó sin mas. Por un momento fugaz él se apiadó y la enjugó con un beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         ¿Me vas a llamar? ¿Me vas a escribir? ¿Volverás?&lt;/em&gt; – preguntó ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él sintió como todo su cuerpo enhebraba mil promesas y las masticó todas sin dejarlas salir. Y en un segundo de lúcida valentía o de cobarde lucidez -  no sabemos – endureció la mirada y escupió sin compasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         No... de verdad que lo siento pero... yo tengo una mujer esperándome en mi casa. Acá termina. No puedo volver, no voy a llamarte. Yo solo quería pasar un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y se apartó indiferente. Ella titubeó. Primero la asaltó la sorpresa, luego la incredulidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Nunca imaginé que iba a pasarme esto... disculpame... debí habértelo dicho antes.&lt;br /&gt;-         También podrías no habérmelo dicho nunca –&lt;/em&gt; dijo ella entre dientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y soltó un latigazo en forma de bofetada que estalló contra su cara. Y luego otro. Y otro más. Y él los soportó sin decir nada, sin siquiera intentar cubrirse. Y ella apretó los puños y los descargó con fuerza en él hasta agotarse y comenzar a llorar mientras perdía su rostro en el pecho que tantas veces la había servido para dormirse mientras imaginaba futuros improbables creyendo en la eternidad. Un estertóreo “&lt;em&gt;hijo de puta&lt;/em&gt;” ahogado en sollozos atrajo la mirada de los otros pasajeros, que volvieron a su vida en el mismo segundo que la dejaron para espiarlos, quizás por misericordia, tal vez por indiferencia. Él la tomó con una dulzura infinita y la alejó hasta donde llegaba el largo de su brazos. Le dio su pañuelo. Articuló un seco “debo irme” y desvió la mirada hacia el tren, sabiendo que nunca mas sus ojos la iban a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se fue corriendo, sin mirar atrás, envuelta en su llanto y la mugre del desprecio. Ganó la calle y siguió corriendo, escapando de la ignominia y buscando el destierro de si misma. Aborreciéndolo a él, aborreciéndose ella. Con la inquina a flor de piel y las emociones desbordantes. Maldijo haberlo conocido. Maldijo haberlo amado. Maldijo saberse nada y saberlo todo. Las lágrimas de tristeza convirtiéndose en lágrimas de bronca, de furia, de absoluto desamor. Y comenzó a odiarlo. A odiarlo con el alma y con el cuerpo, a odiarlo con la razón y la sinrazón. Y odiaba con toda la intensidad de la que es capaz el corazón de una mujer traicionada. Dejó de llorar y se limpió la nariz. Se dio cuenta entonces que era un pañuelo de él al sentir su perfume. Lo arrojó al suelo con asco y desidia. Sin sueños que acuñar, sin nada que esperar. Vendría el tiempo del odio. Y luego del odio el perdón. Hasta que eventualmente, mas temprano que tarde, llegara el olvido. Y se sintió mejor. Y supo entonces, por primera vez en su vida, hasta donde era capaz de odiar por amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él tomó su valija y subió al tren si mirar atrás. Buscó su lugar y se sentó. Con el corazón hecho un nudo en la garganta y el alma incrustándose en un mar de dolor. Cerró los ojos y lloró en silencio lavando sus culpas. Miró por la ventanilla y la vio perderse en la noche. La imaginó llorando y maldiciendo haberlo conocido. La adivinó maldiciendo haberlo amado. La supo maldiciendo por saberse todo y saberlo nada. Y como un músculo que se desgarra lentamente, el tren comenzó a arrancarlo de su historia con ella, a llevarlo de regreso a su vida. A su vida allá en el otro lado del mundo. A su vida deshabitada. A su casa llena de sombras. Al encuentro de sus muebles llenos de polvo que esperaban su regreso. A su cama vacía. A su existencia en la mas absoluta soledad. Vendría el tiempo de sufrir. Y luego de sufrir, al ostracismo físico y emocional. Hasta que eventualmente, mas tarde que temprano, aprendiera a vivir sin poder olvidar. Y se sintió morir. Y supo entonces, por primera vez en su vida, hasta donde era capaz de mentir por amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-4873329718128506059?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/4873329718128506059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/4873329718128506059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/03/sacrificio.html' title='Sacrificio'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-7813446032793452293</id><published>2008-03-04T23:23:00.003-02:00</published><updated>2008-03-05T02:12:34.537-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Puerta Secreta'/><title type='text'>La Puerta Secreta - Capítulo 4</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Esta capítulo está dedicado a &lt;a href="http://www.puroblabla.blogspot.com/"&gt;Aldy&lt;/a&gt; que cumple años. Me olvidé cuando publiqué la entrada, y me acordé apenas lo subí, (perdoooooon Aldy.. es tarde y yo soy un señor mayor...) y cuando vine a editarlo, ella ya me lo estaba recordando en los comments... Pocas personas aman tanto las palabras como yo. Y Aldy es una de esas personas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Así que, pendeja sabionda, felices (y no puedo creer que sean tan pocos, la puta madre) 23 años. Pensar que acompañás este blog desde que eras "así de chiquitita".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enormes gracias por las cosas de siempre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes arranqué la jornada temprano llamando al cerrajero para que arreglase la puerta de la cocina. Luego, lleno de interrogantes y sin tener claro cuales pasos iba a dar, me dirigí al consultorio previo llamado a Florencia para que reprogramase algunas consultas habida cuenta de que iba a llegar mas tarde de lo habitual. Algo hubo en mi tono de voz que preocupó a Flor (hay que reconocerle que tiene un sexto sentido para percibir ciertas cosas), ya que insistentemente preguntaba si había algún problema, si me pasaba algo, y que cuando llegara me preparaba un tecito. Hay que ver como esta mocosa de veintipoquísimos años maneja las responsabilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la verdad que si, que estaba totalmente inmerso en mis pensamientos, tejiendo conjeturas y desmenuzando teorías conspirativas de todo tamaño y calibre. Tengo, para bien o para mal, la cuestionable particular costumbre de que cuando algo atrapa realmente mi interés, abandono toda actividad mental que no tenga que ver con lo que ha capturado mi atención. Y esto suele reflejarse en todas y cada una de las facetas de mi vida. Y a pesar de que mi trabajo es discernir razón de emoción y descubrir las raíces de aquello que trastorna la mente humana, lejos de sublimar mis obsesiones y convertirlas en anecdóticas circunstancias que podrían merecer o no mi tiempo, yo me sumerjo de lleno en ellas y me involucro física, emocional y mentalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que ya no era la hora pico para viajar, decidí ir al consultorio en auto, con la esperanza de que el tráfico fuese menos nutrido y los accesos a la cuidad no estuvieran colapsados. Necesitaba un espacio de introspección y no tener que acomodar mi anatomía al culo de la señora, el codo del señor, el libro del estudiante y la panza del caballero... viajar en el tren y en el subte no me iba a brindar ese espacio que deseaba y entonces valía la pena arriesgarse a comerse un interminable embotellamiento en pos de ese tiempo de reflexión que me brindaría. Además, podía escuchar música cómodamente sentado y eso siempre es gratificante. Tuve suerte, y el viaje fue tranquilo y placentero, aunque tuvo sus demoras. A las 11 y media de la mañana estaba dejando el auto en el estacionamiento y salí presuroso del mismo para caminar las cuadras que me separaban aún del consultorio. Tenía algo de tiempo, ya que el primer turno reprogramado era a las 12. Ensimismado como estaba, tratando de dimensionar la magnitud de aquello en lo que me estaba metiendo, caminé a paso veloz. Grande fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que había salido en la dirección opuesta a la que tenía que ir, y ahora estaba diez cuadras mas lejos del consultorio y con quince minutos para llegar a tiempo. Largué una puteada y le encajé una patada a una caja de cartón que yacía junto al cordón de la vereda presumiblemente vacía. No lo estaba. Algún malparido la había usado para tirar todos los azulejos que nunca iba a usar. Casi me rompo el pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retomé y apreté el paso, haciendo caso omiso del dolor que me subía hasta la rodilla. Hacía mucho calor y el porcentaje de humedad debió estar altísimo. Me sentía como caminando por la yunga peruana, tratando de no ralentizar el ritmo a pesar del dolor. Llegué diez minutos después de las 12, transpirado, rengo y con ganas de estar en las Bahamas tomando un mojito. Abrí y estaba Florencia en la sala de estar. Sola. Sentada en su escritorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         ¡Doctor! ¡Llega tarde! La señora López lo está esperando desde... ¡¿Pero que le pasó, doctor?! Está hecho un asco...&lt;br /&gt;-         Hola Florencia... no es un buen día...&lt;br /&gt;- Pero doctor... tiene un zapato de cada color... y la camisa además de transpirada, está arrugadísima... y no se afeitó... y que demacrado que está!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Claro. Pensando en los acontecimientos del viernes, en la irrupción a mi casa y en el malvón mensajero, me había vestido con lo que había encontrado. La camisa parecía de papel crepè, y si, me había puesto un zapato marrón y otro negro. Ni siquiera se parecían. Al menos lo dos tenían cordones. Y era verdad, no me había afeitado, y tenía toda la barba del fin de semana. Y no había comido bien, es cierto. Y ni hablemos de dormir decentemente. Rengo y sudado, seguro completaba un cuadro digno de ser escupido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Es que no tuve un buen fin de semana...&lt;br /&gt;- Doctor, usted no puede atender a nadie así... ya le dije mil veces que me traiga una camisa que yo me la llevo y la tengo acá planchadita y lista para usar si la necesita por cualquier cosa... ahora saco plata de la caja chica, bajo y le compro una maquinita para afeitarse y una camisa nueva en la otra cuadra... y un alfajorcito... los zapatos... bueno, eso puede pasar si no camina demasiado delante de los pacientes...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Además del pie, estaba empezándome a doler la cabeza....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Y una docena de aspirinas, comprame también...&lt;br /&gt;-         ¿Le duele algo doctor?&lt;br /&gt;-         Un pie. Mucho.&lt;br /&gt;-         ¿Pero como...&lt;br /&gt;-         Nada, dejemos el tema ahí, por favor.&lt;br /&gt;-         Está bien. Como quiera.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y se quedó en silencio, haciendo trompita. Conocía esa cara. Iba a estar así todo el día. Mirando reprobadoramente y haciendo bufiditos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Que pasa Florencia –&lt;/em&gt; quise evitarlo, pero lo dije con claro fastidio&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Nada.&lt;br /&gt;-         Flor... por favor... de veras que no es un buen día...&lt;br /&gt;-         Si a usted no le importa lo que pienso, para que me pregunta...&lt;br /&gt;-         Flor...&lt;br /&gt;-         ¿Sabe lo que usted necesita, doctor?&lt;br /&gt;-         ¿Instalarte un regulador de volumen con control remoto?&lt;br /&gt;-         No, que gracioso...&lt;br /&gt;-         ¿Unas vacaciones?&lt;br /&gt;-         No, lo q...&lt;br /&gt;-         ¿Ir a terapia para hablar de mi asistente?&lt;br /&gt;-         ¡NOOO!&lt;br /&gt;-         Epa... esa ira contenida refleja una clara tensión subyacente fruto de cuestiones de fondo no resueltas...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;- Lo que usted necesita, doctor, es alguien que lo cuide. Alguien que se ocupe de usted. Que le haga comidas decentes y no lo deje comer esas porquerías que come. Que le tenga una camisa lista para venir a trabajar y no le mezcle los zapatos. Lo que usted necesita doctor es una...&lt;br /&gt;-         ¿Madre?&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;- Pero si ya tengo una... y está mas loca que un plumero. Cada vez que viene a casa me hace media docena de fuentes con pastel de papas, me cambia los muebles de lugar y prende sahumerios de bergamota por toda la casa... Otra madre no, gracias.&lt;br /&gt;-         Lo odio.&lt;br /&gt;-         Pero pero pero...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Agarró su cartera y salió, como una tromba. Supuse que a comprar todo lo que dijo que iba a comprar. Me acordé que tenía a la señora López esperando. Ahora tenía que entrar y escuchar sus quejas sobre infinidad de nimiedades y yo interesarme como si me hablara de la vida de Anna Karenina. Entré, saludé, me senté. Ella estaba erguida, sentada en el sofá grande, con la cartera en la falda sostenida por ambas manos. Recordé la rodada con Sofía y los interminables minutos tendidos en la alfombra, los profundos ojos negros, su cuerpo latiendo pegado al mío... Ahuyenté la imagen con un sopapo mental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Señora López...&lt;br /&gt;-         Doc... doctor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Me miraba con los ojos desorbitados. Recordé mi apariencia. Al carajo con la terapia – pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Sabe porque estoy así, señora López&lt;br /&gt;-         No&lt;/em&gt; – negó vehementemente con la cabeza, también.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;         Es para su terapia... algo nuevo...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ¿Cómo luzco?&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ¿Terrible, verdad?&lt;br /&gt;-         S... si, un poco&lt;br /&gt;-         Bastante, diría yo&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;- Lo que quiero mostrarle, es que hay personas que la pasan mucho peor que usted... y que lucen, por ejemplo, como yo ahora... La invito entonces a que reflexione sobre la gravedad de SUS problemas, y les de la importancia que merecen.&lt;/em&gt; – la señora López asentía con la cabeza – &lt;em&gt;Váyase a su casa, piense en esto, y lo discutimos la semana que viene... ¿qué le parece?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Asintió una vez mas y huyó. La sesión mas efectiva y corta de toda mi vida. Parecía que después de todo, el día podía mejorar. Libre hasta las dos de la tarde, tenía tiempo de acomodarme y relajarme. Abrí el cajón del escritorio y saqué la tarjeta-carta del finado Dr. Manfredi. Y comencé a leerla, lentamente. El Dr. Manfredi – recordé durante el fin de semana – era un aficionado a la criptografía y quizás... como fuere, iba a intentarlo. Saqué del bolsillo del saco mis notas hechas en casa y me dispuse a concentrarme hasta encontrar algo útil. Siempre existe la posibilidad de que siguiendo cierta lógica, puede atinarse a descubrir una secuencia de información dentro de un texto cualquiera. Diez minutos mas tarde, apareció Florencia. Traía una par de bolsas en la mano, una con una camisa nueva color celeste claro, otra con una maquinita de afeitar, alfajores y una cindor. Tenía que reconocer que todo eso me iba a convertir en un hombre nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Ah, las cosas...&lt;br /&gt;-         Si... doctor, conseguí todo... y lo busca un colega suyo. Está en la sala. Lo encontré en la puerta cuando llegué.&lt;br /&gt;-         ¿Cómo que un colega mío?&lt;br /&gt;-         Si, no lo conozco... me dijo que era el Dr. Vallejos y que usted lo estaba esperando...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Próximo Capítulo, Martes 11/03 a cualquier hora&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-7813446032793452293?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/7813446032793452293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/7813446032793452293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/03/la-puerta-secreta-captulo-4.html' title='La Puerta Secreta - Capítulo 4'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-6990477236314272386</id><published>2008-02-26T13:36:00.000-02:00</published><updated>2008-02-26T13:45:32.618-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Puerta Secreta'/><title type='text'>La Puerta Secreta - Capítulo 3</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Imposible tantas coincidencias. El enigmático y misterioso mensaje del Dr. Manfredi estaba tomando ribetes insospechados. Fijé nuevamente mis ojos en los de Sofía, quién para mi sorpresa no solo no se soltaba de mi camisa ni intentaba levantarse, sino que sonreía descaradamente. Por un instante, olvidé todo y mi mente fue inundada sin misericordia por el calor de su cuerpo pegado al mío. Balbuceé una disculpa de lo mas trivial y antes de que mi cuerpo comenzase a tomar decisiones unilateralmente comencé a ponernos de pie, a los dos juntos. Sofía no me soltaba. Tomé suavemente sus manos entre la mías y con deliberada lentitud, las fui retirando. ¿Qué sabía y que no esta mujer acerca del Dr. Manfredi y su reciente deceso? ¿Estaba al tanto de la tarjeta-carta que éste me había enviado o no? Y lo mas importante aún... ¿Quién era Sofía y que estaba haciendo en mi consultorio un viernes a las 8 de la noche? Las preguntas eran tantas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto es que el saber popular a todos nos indica que la curiosidad mató al gato. Pero Jack no es gato, por carácter transitivo, Jack no será muerto por la curiosidad... Así que decidí de momento no contarle lo que yo sabía a Sofía y esperar con algo de suerte que mis preguntas me aportaran respuestas sin resultar sospechoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         La... lamento el... el... incidente... creo que me tropecé con algo...&lt;br /&gt;-         Se pisó los cordones, doctor... le dije que los tenía desatados.&lt;br /&gt;-         Si&lt;/em&gt; – como siempre, en el colmo de mi pelotudismo quijotesco, de algún modo yo me las había compuesto para hacer el ridículo ante la primer oportunidad que se presentó - &lt;em&gt;¿Empezamos de nuevo?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me había secado la garganta, así que mientras decía esto último me serví una vasito de agua del dispenser del consultorio y comencé a beberlo despaciosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Con todo gusto, doctor... pero sin pretender cuestionar sus tácticas, la parte de llegar al suelo la podríamos ejecutar con algo mas de romanticismo, si le parece... no es que me esté quejando, pero...&lt;br /&gt;-         ¡¿Perdón?!&lt;/em&gt; – y escupí toda el agua.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Decía que...&lt;br /&gt;-         Si, entendí. Pero me refería a la parte en la que usted me contaba como había llegado hasta aquí y por qué.&lt;br /&gt;-         Ah... en ese caso&lt;/em&gt; – nuevamente comenzó a vagar por la habitación – &lt;em&gt;preferiría que nos hablásemos con mas familiaridad. ¿Te parece, Jack?&lt;br /&gt;-         De acuerdo, Sofía... empecemos cuando quieras. –&lt;/em&gt; y aproveché la ocasión para levantar el sofá y colocarlo en su posición original&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo en seco. Respiró profundamente como quién junta coraje y sin levantar la mirada se dirigió al sillón. Esta vez se sentó de inmediato. Una vez mas abrió la cartera y sacó los cigarrillos. Levanté el encendedor del suelo y se lo dí. También levanté los restos del cigarrillo original y los tiré en el cesto junto a mi escritorio.  Encendió uno y aspiró con fruición, ansiosamente. Le alcancé un cenicero y asimismo, tomé asiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen varias maneras de hacer hablar a una persona. La mas obvia e inmediata es hacer preguntas. Pero las preguntas conducen. Por mas abiertas y generales que sean, anclan una idea, un concepto, un precepto y encarrilan el diálogo en esa dirección. Son efectivas, pero también dejan fuera del cuadro cosas que ulteriormente podrían considerarse relevantes. Son útiles cuando uno tiene en mente un tema en concreto. O al menos, cuando tiene una idea aproximada de adonde (algún día explicaré cuando se usa “a donde” y cuando “adonde”) quiere ir. Pero también es cierto que devela uno sus intenciones al preguntar. Otra manera muy útil es el silencio, que por definición carece de preguntas como principio de la interlocución. Es como una gran pregunta que lo abarca todo. Requiere de paciencia y disciplina, y es altamente recomendable cuando uno desea que el otro establezca los lineamientos del diálogo. De mas está decir que en esta profesión es el silencio casi siempre el punto de partida. Así que hice silencio y esperé. Sofía terminó su cigarrillo y encendió otro. Y cuando ya estaba por terminarlo, finalmente habló. Había perdido todo su aplomo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;-         ¿Sabés por que estoy acá?&lt;br /&gt;-         Porque el Dr. Manfredi te recomendó venir a verme...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Asintió con la cabeza sin levantar la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Si... pero... ¿sabés por que?&lt;br /&gt;-         No.&lt;br /&gt;-         ¿No hablaste con él?&lt;br /&gt;-         No. &lt;/em&gt;– no era aún momento de compartir información...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Entonces... tal vez no debiera...&lt;br /&gt;-         Si, debieras... estoy para esto, así que hablame y vemos que pasa.&lt;br /&gt;-         Es que es muy difícil&lt;/em&gt; – río, nerviosa.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Siempre lo es.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a reír, se paso la mano por el pelo, respiró hondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         El Dr. Manfredi está muerto, Jack&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un punto de inflexión. Si decía que lo sabía, tendría que contar mis impresiones. Si me mostraba demasiado sorprendido y conmovido, la espantaría. Opté por no decir nada y poner la cara que uso cuando doblo una apuesta con un puto par de nueves en la mano... Funcionó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Está muerto y tal vez sea mi culpa&lt;/em&gt; – su voz comenzó a quebrarse... – &lt;em&gt;¡Yo no estoy loca! O si... no sé... por favor... ayudame... &lt;/em&gt;– dejó su lugar y se puso de pie. Tomó mis manos. Su tono había sido suplicante y su lenguaje corporal reafirmaba tal cuestión.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         A ver si entendí&lt;/em&gt; – dije llevándola de nuevo a su lugar y volviendo al mío – &lt;em&gt;El Dr. Manfredi está muerto... lo cual no es tan sorprendente porque estaba viejo y hecho mierda... pero... ¿cómo que tu culpa?&lt;br /&gt;-         Si... no sé... es largo de explicar...&lt;br /&gt;-         Tenemos tiempo.&lt;br /&gt;-         No, no lo tenemos Jack &lt;/em&gt;– de pronto su voz se volvió alarmante y contagiosa, para que negarlo&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Porque...&lt;/em&gt; – invitándola a exlplicar&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         ¡Porque no lo tenemos!&lt;/em&gt; – la irrefutable lógica del orate... – &lt;em&gt;realmente no lo tenemos... pero este no es el mejor lugar para contarlo... además me escapé del hospital y...&lt;br /&gt;-         ¿Perdón?&lt;br /&gt;-         Que me escap... ¡Yo sé que no estoy loca!&lt;br /&gt;-         Si, bueno, todos los locos saben que no lo están.&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Jack, necesito que me creas... mi vida corre peligro, y ahora quizás la tuya también..&lt;br /&gt;-         ¿Cómo que la mía?&lt;br /&gt;-         Si... no... bueno, no... pero capaz que si&lt;br /&gt;-         Ah, clarísimo.&lt;br /&gt;-         Llamame el lunes a este teléfono, Jack&lt;/em&gt; – me pasó un papelito – &lt;em&gt;es un teléfono seguro&lt;/em&gt; - ¿qué mierda es un teléfono seguro? – &lt;em&gt;Llamame por la mañana. Tengo que irme. Ya es muy tarde. Llamame por la mañana y nos vemos a la tarde. Ahí te voy a contar todo... y a mostrarte también... Si, eso vamos a hacer...&lt;br /&gt;-         Pero...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tomó su cartera y se fue. Raudamente. Y allí quedé yo, sentado, con un papelito con un número de celular garabateado en él atrapado entre mis dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas estaban tomando un cariz intrigante. Si tenía preguntas cuando llegó Sofía, ahora tenía el doble... ¿Qué hacer?. Sin meditarlo demasiado, guardé el papel en mi bolsillo, tomé mi saco, cerré el consultorio, y me fui. Lo pensaría mejor durante el fin de semana, y el lunes vería que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viernes por la noche casi ni dormí, pero evité enfocarme directamente en el tema. El sábado me mantuve ocupado con los menesteres de la casa y eso me distrajo. Hacía un calor espantoso. Llegada la noche del sábado, decidí no salir, quedarme solo, y encarar el asunto. Tomé una serie de hojas en blanco y fui poniendo los hechos que hasta el momento conocía en cada una de ellas. Para esto uso un mecanismo un tanto complejo, pero sumamente útil; coloco en la parte superior de cada hoja del nombre de una persona y desgrano para abajo los eventos que le corresponden. Anoto al margen de cada hecho mis impresiones. Agrego números que luego pongo en otra de las hojas nombrada de otro modo cuando hay un vínculo. Así, en segundos tenía cuatro hojas: Manfredi, Vallejos, Sofía, Jack... y comencé a volcar todo lo que tenía en la cabeza. Se hizo la medianoche y si bien tenía un poco mas claro el panorama, aún no acertaba a armar el rompecabezas. Era necesario inferir demasiadas cosas y eso nunca es bueno. Dejé las hojas sobre la mesa, opté por no barruntar hasta tener mas información, y me fui a acostar, mas de nuevo no lograba conciliar el sueño. Recién con la llegada del conticinio el cansancio comenzó a vencerme y finalmente, me dormí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté en medio de una pesadilla que inmediatamente olvidé. El sol entraba a destajo por la entre las cortinas y hacía calor. Intuí otra jornada sofocante en ciernes. Miré el reloj de la mesa de luz. Eran las 11 de la mañana del domingo. Me levanté con un esfuerzo supremo y me dirigí al baño. Me di una ducha rápida, mas para despertarme que por necesidad. Me lavé los dientes mientras me duchaba. Salí del baño, me puse unos cortos y fui al frente de la casa a buscar el diario. El repartidor siempre lo tira por encima de la reja, cada domingo. Estaba curiosamente enganchado en el picaporte de la puerta de la casa propiamente dicha; una puntería imposible desde cinco metros, pero me encogí de hombros y lo tomé sin hacerme demasiadas preguntas. Calculaba mentalmente cuantas probabilidades había de que eso ocurriese, suponiendo que el grado de dificultad de mi puerta era intermedio con el de los otros que recibían el diario... Unas doscientas casas por domingo, cincuenta y dos domingos al año, en unos diez años serían... como mínimo, una posibilidad de uno en ciento cuatro mil intentos... algo así como el 0,001%... dejé de pensar boludeces y fui a la cocina. Puse la pava para el mate y comencé a prepararlo. Iría a leer el periódico en el jardín y tomar mate allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grande fue mi sorpresa cuando descubrí que la puerta de la cocina, la que da al jardín del fondo de mi casa, estaba abierta. Yo estaba seguro de haberla cerrado. La miré con cuidado. Alguien había roto la cerradura. La primera reacción fue salir corriendo. La segunda, ir al baño. Me calmé. Quién haya sido, ya no podía estar en la casa. La recorrí a los saltos en segundos. Nada. Tampoco parecía que se hubiesen robado algo. Volví a la cocina. Saqué la pava del fuego que ya silbaba y cerré (es una manera de decir) la puerta de la cocina. ¿Tendría algo que ver con el caso del Dr. Manfredi? Volví sobre mis pasos, y me dirigí directamente a mi estudio. Sobre mi escritorio, aún estaban mis notas, pero ordenadas. Yo recordaba haberlas dejado en completo desorden. Alguien había estado allí, sin dudas. Y noté de pronto algo que no entendía como lo había pasado por alto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, sobre el escritorio mismo, una maceta con un malvón. Que no era mío. Que nunca había tenido. Y colgando del malvón, una nota, realizada con letras impresas recortadas (presumiblemente de un periódico o similar):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Dr. Jack. No se meta. Esto está mas allá de su comprensión. Olvídese del asunto o sufrirá las consecuencias...”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Me estaban amenazando? Una voz interna, desde el fondo de mi cabeza, me respondió un &lt;em&gt;“si... ¡boludo!”&lt;/em&gt; que no me dejó dudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hoja de papel era de mi block de anotaciones. Junto a la maceta había una tijera y un boligoma. También míos. Instintivamente, miré el diario enrollado que aún sostenía. Lo abrí. Y comprendí. Ahora si estaba caliente. Habían roto la cerradura de la puerta de mi cocina, habían invadido mi morada, me habían dejado un malvón de mierda con una nota amenazante... todo eso, ameritaba que llamase a la policía y pensara seriamente que me convenía hacer... pero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los muy hijos de puta habían recortado las letras de la sección deportiva del diario del domingo. De MI diario del domingo. Ya no era un problema que casual y causalmente había llegado a mis narices. No era un problema de otros en el que tocaba participar. No. Ya no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, era personal.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Próximo capítulo, Martes 04/03 a las 10:00 horas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-6990477236314272386?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/6990477236314272386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/6990477236314272386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/02/la-puerta-secreta-captulo-3.html' title='La Puerta Secreta - Capítulo 3'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-2614970411823116670</id><published>2008-02-19T09:33:00.002-02:00</published><updated>2008-02-19T09:41:13.796-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Puerta Secreta'/><title type='text'>La Puerta Secreta - Capítulo 2</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Para las entradas anteriores a este capítulo, pueden utilizar la etiqueta que está al final del mismo. Es fantástico esto de las “etiquetas”, porque me ahorra el poner los links de los episodios previos de la historia. Si usted recién llega a elblogdejack, recomiendo que empiece por el principio antes de leer este post (el principio de la historia, no del blog... por eso aclaro lo de las etiquetas... ufff...)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé paralizado. Endeblemente anquilosado en mis pensamientos. ¿Sería Florencia que se olvidó algo? No, habían pasado mas de un par de horas desde que se había retirado, y eventualmente me hubiese llamado para constatar que yo aún estaba allí antes de volver. Asimismo, tenía llaves... ¿para que tocar el timbre entonces? ¿Una emergencia de algún paciente? Difícil.. en la cima de su desesperación, me llaman al celular insistentemente; no salen a la calle y vienen al consultorio sin saber si me encontrarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El timbrazo volvió a escucharse. Esta vez fue mas largo. Recobré la compostura y sonreí. Estaba adoptando una conducta paranoica impropia de mi. Existían mil motivos para que alguien viniese a mi consultorio, incluso hasta podía tratarse de un error... no era la primera vez, no sería la última. Guardé los papeles y los sobres en el cajón del escritorio, incluida la tarjeta del Dr. Manfredi. Respiré hondo y caminé hasta el portero para verificar de quién se trataba. Ahuyenté las preguntas que me acosaban y me abracé a una lógica racional mas dignificante. Uno tiende a crearse una historia absolutamente razonable y verosímil a partir de acontecimientos inconexos sin ninguna dificultad, cuando ya preestablece en su psiquis al marco adecuado para ello. Es esa libre asociación lo que nos hace tan maravillosamente humanos, y tan propensos a la demencia clínica, llegado el caso. Hay que limitarse a los hechos, y analizarlos como tales antes de aventurarse a darles continuidad y que cobren un significado que no tenían ni habrán de tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien era cierto que en este caso resultaba tentador unir con cierta facilidad un par de hechos particularmente curiosos, yo estaba haciendo mentalmente una yuxtaposición disruptiva, habida cuenta de que en cuanto me ponía escéptico, la relación directa que yo observé primariamente entre la carta del Dr. Manfredi, su fallecimiento (y las circunstancias que lo rodeaban) y el extraño Dr. Vallejos bien podía ser fruto de mi imaginación alimentada (eso si) por una determinada cantidad de llamativas coincidencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además era viernes. Y nada malo puede pasar un viernes. Tomé el portero con decisión e iba a interpelar al que estuviese llamando cuando, una vez mas, el timbre me perforó los tímpanos. Y entonces caí en la cuenta de que no estaban llamando al portero, sino que era en la puerta del consultorio propiamente dicha. Quién fuese que me buscaba, había franqueado la entrada del edificio y estaba arriba, a metros de mi persona, separados apenas por esa puerta. Abdiqué de seguir hundiéndome en mis propias suposiciones, y cubrí a zancadas el trayecto que separaba el escritorio de Florencia de la entrada. No obstante, cierto recelo interno disparaba alarmas en mi cabeza y minaban mi seguridad a medida que me acercaba al picaporte. La distancia se me hizo interminable... como cuando tenía 13 años y tenía que cruzar un salón para, bajo la escrutadora mirada de todo el mundo, invitar a bailar a la chica de mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí la puerta, y allí estaba ella. No parecía molesta por la espera. Llevaba el cabello corto, un tanto revuelto, pero limpio y cuidado. Sus ojos eran casi redondos y negros, negrísimos. Sus pestañas (enormes) y sus cejas eran, al igual que su pelo, de un intenso azabache. La piel blanca, casi transparente, pero no pálida. La nariz, pequeña y respingada. Su boca, pequeña también, pero sus labios eran generosos y plenos, que naturalmente rojos, resaltaban aún mas en su nívea tez. No llevaba maquillaje, ni aros en sus también pequeñas orejas. Debo decir que sus rasgos eran simétricamente perfectos. Era el rostro de una muñeca; inmaculadamente bello, pero improbable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; El doctor Jack... supongo&lt;/em&gt; – su voz era suave y educada. Su hablar, pausado.&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Si...&lt;br /&gt;-         Disculpe lo inusual del horario, pero necesitaba verlo... ¿es un mal momento?&lt;br /&gt;-         No... si... bueno, no, pero si...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Es que me estaba yendo ya. Normalmente, no me hubiera encontrado aquí a estas horas.&lt;br /&gt;-         Comprendo... quizás hoy es mi día de suerte entonces&lt;/em&gt; – sonrió... su sonrisa realzaba aún mas su labios perfectos. - &lt;em&gt;¿Puedo pasar?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como respuesta, abrí aún mas la puerta e hice el espacio para que entrase. Se movía con exquisita armonía. Entró a la sala y caminó unos pasos, estudiando la estancia. Cerré la puerta y giró sobre sus talones, clavando su mirada en los mía, con la sonrisa casi a flor de labios, y observó (sin dejar de mirarme a los ojos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Tiene los cordones de los zapatos desatados, doctor...&lt;br /&gt;-         ¿Eh?.. ah, si... es que a última hora y cuando ya no voy a atender a nadie mas, generalmente me descalzo para terminar de hacer las últimas cosas...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Es que me relaja...&lt;br /&gt;-         Conozco la sensación.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No intenté atármelos. Ya estaba lo suficientemente confundido y sorprendido como para además comportarme como un alumno de primaria al que la madre (cariñosamente) lo reprendía. Hice otro gesto invitándola a pasar al consultorio propiamente dicho. Entró sin esperar a que yo abriese la puerta, y yo la seguí. Era menuda, pero bien proporcionada. Vestía un jean azul y una remera blanca, ambas prendas convenientemente ajustadas para realzar sus sutiles curvas. Llevaba sandalias con tacos, y aún con ellas no sobrepasaba la altura de mis hombros. El vientre chato, la cintura mínima, el busto breve pero bien formado, el culo redondito... Mentalmente rectifiqué mi calificación anterior de “bella, pero improbable” para convenir en que era una mujer realmente atractiva. A simple vista, podía confundírsela con una señorita recién salida de la adolescencia, pero bastaba observarla cinco minutos para entender que se trataba de una mujer de alrededor de treinta años. Quizás mas, imposible saberlo, en todo caso. Pero tenía claro que al menos no se trataba de una niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté en mi sillón individual, invitándola tácitamente a sentarse el sofá grande de dos cuerpos. Sin embargo, comenzó a desplazarse por el cuarto con lentitud. Se dirigió hasta mi biblioteca y mientras la recorría pasaba los dedos por los lomos de los libros. Finalmente, se detuvo delante de una par de reproducciones de obras de Magritte que decoran una de las paredes de la habitación, mirándolas con marcado interés. Yo esperaba, asumido ya en mi rol de costumbre, a que la ceremonia terminase y tomase asiento para empezar... Pero... ¿Para empezar que? Reparé en que no sabía su nombre, ni quién era, ni que estaba haciendo allí. Como si estuviese leyéndome la mente, dijo de manera distante:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Mi nombre es Sofía, doctor...&lt;br /&gt;-         Sofía...&lt;/em&gt; – dije esperando que complementara con un apellido, cosa que no hizo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Y usted se estará preguntando que estoy haciendo aquí un viernes a estas horas&lt;/em&gt; – se volvió para mirarme, siempre sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-         Si, exactamente eso estaba pensando.&lt;br /&gt;-         Bien... será mejor que hablemos, entonces.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y comenzó a acercarse al sillón que le correspondía. Sus movimientos eran de una gracia inusitada. Toda ella irradiaba un malicioso candor, si se me permite el oximorón. A estas alturas, dudaba yo haber conocido en mi vida una mujer mas hermosa. Se detuvo delante del sillón, aún mirándome, y sacó un paquete de Gitanes rubios y un encendedor de oro de la cartera. Tomó uno de los cigarrillos e intentó prenderlo. El encendedor no respondió. Insistió con ahínco (disculpen la redundancia), pero sin resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse de pie al mismo tiempo que sacaba un encendedor de los berretas de mi bolsillo y avancé un paso para darle fuego. En mi torpeza, no me di cuenta de que estaba pisando uno de mis cordones desatados y perdí el equilibrio, cayendo hacia delante, sobre ella. Y como mis ochenta y algo de kilos eran mas que sus (y siendo generoso) no mas de cincuenta, me la llevé puesta. Ella se fue hacia atrás, sus piernas tropezaron con el asiento del sillón y dimos contra el respaldo del mismo. El sofá no soportó el peso y se dio vuelta. Nosotros rodamos por encima primero, en una ridícula acrobacia compartida, y por la alfombra luego. Quedé tirado, de espaldas al suelo, con ella encima, su rostro a no mas de cinco centímetros del mío, su cuerpo pegado a mi cuerpo, nuestras piernas entrelazadas. Mis brazos la envolvían (supongo que quise evitar que se lastimara...) y su manos estaban fuertemente agarradas de mi camisa, a la altura del pecho. Nos quedamos quietos, sin decir nada. Podía sentir sus latidos. Su pulso estaba acelerado, y lejos de calmarse, se aceleraba mas conforme pasaban los segundos. Ninguno de los dos intentó levantarse. Mis ojos estaban fijos en la abismal profundidad de la negritud de los suyos. Me costaba distinguir sus pupilas. Su respiración se mezclaba con la mía y así, a escasa distancia como estaban nuestras bocas una de la otra, se mordió apenas el labio inferior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podría precisar cuanto tiempo transcurrió. Quizás fueron unos segundos, quizás un par de minutos. O tal vez mucho mas que eso, pero realmente no sabría decirlo. Abrí la boca como para esgrimir una disculpa y me abstuve. Y fue ella quién rompió el silencio, sin siquiera amagar moverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;         El Dr. Manfredi me advirtió sobre sus poco comunes métodos cuando me sugirió que usted podía ayudarme... pero jamás imaginé que incluyeran este tipo de... de... emociones...&lt;/em&gt; – y nuevamente se mordió el labio inferior.&lt;br /&gt;-    &lt;em&gt;     ¿¡Quién?!&lt;br /&gt;-         El Dr. Manfredi... él fue el que me dijo dónde encontrarlo, Dr. Jack... ¿no habló usted con él?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Uh.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Próximo capítulo, Martes 26/02 a las 10:00 horas.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-2614970411823116670?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/2614970411823116670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/2614970411823116670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/02/la-puerta-secreta-captulo-2.html' title='La Puerta Secreta - Capítulo 2'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-3654867318374931809</id><published>2008-02-15T09:44:00.000-02:00</published><updated>2008-02-15T09:47:50.577-02:00</updated><title type='text'>Quiero ser...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando tenía 6 años (me recuerdo patente saliendo del cine total y absolutamente extasiado) quería ser Luke Skywalker. No había ninguna otra cosa que me interesara en el mundo. Es mas, me preguntaban como me llamaba, y respondía “Luke”. De vuelta en el campo, corría a las gallinas y a los sapos con mi espada-palo de escoba para ajusticiarlos en nombre de La República. Me había confeccionado la ropa de Luke con una funda blanca de almohada a la que la había hecho unos agujeros para pasar los brazos y me la ataba a la cintura con una soga. Tenía un perro al que llamaba Obi Wan y mi abuela era Yoda. Tíos y primos mas grandes se reían y me decían “que la fuerza te acompañe” cada vez que adivinaban que iba al baño. Y yo no entendía, hasta que entendí, los mandé a la mierda y los corrí con mi espada-palo de escoba... pero esa es otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que empezamos con eso de “querer ser” cuando somos niños, y si bien en forma decreciente, lo mantenemos toda la vida. Muchas son las veces que soñamos, pretendemos, fantaseamos, deseamos ser “ese” personaje o personalidad que reúne, según nuestro entender, aquellas virtudes y características con las que nos identificamos, ya sea de manera literal o anhelada. Y va cambiando lo que queremos ser, claro. Sin ir mas lejos, un año después todo era Vamos Vamos, Argentina y dejé a Luke para ser Luque y hacerle goles a los holandeses, que eran todos putos como los brasileros pero tenían la cara mas blanquita. Y me decían que no, que ese que hizo los goles era otro, que era un tal Kempes y a mi me importaba nada y gritaba los goles de Luque y yo era él. Y cada noche antes de dormirme hacía infinidad de goles (todos golazos) y los gritaba y me abrazaba con mi papá que estaba en la tribuna y después con toda la gente y Vamos Vamos, Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diez años después, ya con 16, quería ser David Coverdale. Y quería tener esos rulos y que a mi también Twany Kitaen se me desparramara medio desnuda en el capot de mi Jaguar blanco (dios... que mal me hacía ese video...) mientras le cantaba “Here I go again”. Claro, no lo decía, pero quería ser él. No lo dudaba ni por un instante. Por supuesto que ya en aquel momento me estaba empezando a gustar ser yo, y entonces la fantasía no pasaba de una anécdota un tanto graciosa; pero hubiera matado por ser David Coverdale al menos por un ratito. También quería ser Herman Hesse, por cierto. Y Raskolnikov de vez en cuando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pego otro salto y me voy a los 26, ya estaba completamente feliz conmigo mismo, pero si, siempre me pasaba que me encandilaba un personaje (ya no personas reales); sobre todo de libros o novelas. Y quería ser ese personaje. En aquel tiempo estaba en pleno idilio con uno de esos caracteres desde hacía ya un par de años. Tal vez por la sangre irlandesa, quizás por la historia familiar tan cercana y las costumbres en común... por esos detalles que me eran tan propios desde que tenía uso de razón... y porque reunía todo lo que yo deseaba, yo quería ser Conor Larkin. Amaba a Conor Larkin. Amaba como Conor Larkin. Peleaba como Conor Larkin. Si me preguntabas durante todos estos años “que personaje de película o libro o historieta te hubiera gustado ser” te respondía sin dudar un segundo: Conor Larkin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en estos tiempos, a los 36, con una buena cantidad de vida a cuestas, sigo estando encantado y obscenamente feliz de ser yo. De ser quién soy. Recuerdo con cariño a Luke y a Luque. Sigo pensando que hubiera estado bueno ser David Coverdale por un ratito. Y sin lugar a dudas no he perdido la conexión y admiración con y por ese Conor Larkin que me hubiera gustado ser. Pero algunas cosas cambian. A veces de manera paulatinamente sutil, otras de sopetón y en un instante. En ocasiones el cambio es milimétricamente progresivo pero cuando te das cuenta, es como si ese cambio ocurriera todo junto en ese exacto momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así es como hoy, mientras los ecos de tu cuerpo estallando entre mis brazos se entrelazan con las costuras de mi existencia, te digo con absoluta certeza que, acá y ahora, lo único que yo quiero ser es... Tuyo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-3654867318374931809?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/3654867318374931809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/3654867318374931809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/02/quiero-ser.html' title='Quiero ser...'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-2969722910595381663</id><published>2008-02-12T10:47:00.001-02:00</published><updated>2008-02-19T09:42:36.435-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Puerta Secreta'/><title type='text'>La Puerta Secreta - Capítulo I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Todo comenzó a principios de Enero. Con la llegada de todo nuevo año, los primeros días de éste están acompañados por una típica calma que sucede a la vorágine del final del anterior. Y el consultorio no es la excepción. Diciembre suele ser un mes difícil. Muchos pacientes acuden masivamente en busca de ayuda para mirar mejor el espantoso balance que acostumbran hacer, y otros para estar preparados a la hora de lidiar con los encuentros que supondrán las obligaciones sociales que inherentemente acompañan a los últimos días del año. El comienzo del período vacacional, el alivio subsiguiente al estrés de las fiestas y la promesa que supone esa hoja en hipotético blanco al inicio de cada año, se traducen en menos consultas y cancelaciones de muchas de las ya previstas, dándome un tiempo y espacio para planificar mis propias vacaciones y resolver otras cuestiones pendientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces en esos primeros días de Enero en los que, en una soporífera y escaldada tarde de un viernes, y con la agenda libre por el resto del día, despedí a Florencia una hora antes de lo habitual y me quedé solo en el consultorio con el objetivo de abrir toda la correspondencia personal que ella iba dejándome en el escritorio y que yo de manera consuetudinaria guardaba en el primer cajón del mismo bajo la falaz promesa de abrirla mas tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté pues en mi escritorio, puse los 20 Grandes Éxitos de Camilo Sesto a bajo volumen en la PC y comencé a abrir la correspondencia atrasada. Presentaciones de nuevos medicamentos de laboratorios, una promoción por un viaje a Kenia, invitaciones a simposios varios y muchas de las tarjetas de salutaciones de fin de año que habían llegado a último momento. Mecánicamente abría, leía y descartaba o separaba para que responda Florencia, según correspondiera, cuando me topé con un sobre bastante grande del Dr. Manfredi, un internista del hospital Braulio Moyano al que recordaba vagamente del último Congreso como un hombre mayor con basta experiencia, excesiva formalidad y enjuta sabiduría. Lo abrí con curiosidad. Tenía una tarjeta navideña. Enorme. Abrí la misma y en lugar de la habitual y breve dedicatoria, hallé una extensa nota que me dejó pasmado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Estimado Dr. Jack:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disculpe que utilice este extraño medio para hacerle llegar mi mensaje, pero no confío ni en los teléfonos ni en el correo electrónico para lo que debo decirle. Incluso tampoco en el correo tradicional, por lo que pecaré de críptico y escueto, confiando en que entenderá mi necesidad de verlo y contarle a usted acerca de un caso de lo mas curioso e interesante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez no me recuerde, doctor, pero compartimos un panel de análisis y estudio sobre el trabajo “Interrelación entre disociación, absorción y propensidad a la fantasía con experiencias alucinatorias en población no clínica” del Dr. Parra durante el último Congreso Internacional de Psiquiatría en el Hotel Sheraton de Buenos Aires en Septiembre pasado. ¿Me recuerda ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítame explicarle. Sé que estoy abusando de su confianza, y que poco nos conocemos, pero habiendo compartido aquellas jornadas con usted, quedé entre sorprendido e intrigado por sus poco ortodoxos métodos, sus audaces opiniones, y sus inverosímiles experiencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es mi intención alarmarlo, pero ciertos acontecimientos ocurridos en los últimos días en relación al caso del que quiero hablarle me han asustado, para que mentirle. Tal vez sea mi imaginación, quizás casualidades... Pero en mis 40 años de práctica jamás me había cruzado con un caso similar a este. Una fantasía alucinatoria de magnitudes imposibles, de perfecta estructura y ejecución, fantástica e inaudita... o eso pensaba yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excitado por la curiosidad que despertó en mi este caso, lo derivé de la consulta hospitalaria a mi práctica particular, para poder estudiarlo mas concienzudamente. Conforme se sucedían las sesiones (sin avances, por cierto) la alucinación crecía en contenidos y complejidad. Finalmente, he debido recomendar la internación del paciente, ante una notoria degradación física y psíquica de la persona. Pero no he dejado de visitarlo ni un solo día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paralelamente trabajaba este caso, parte de las alucinaciones del paciente han comenzado a corporizarse en mi vida. Usted pensará que estoy loco, si me permite el vulgar término, y yo mismo lo creo a veces... pero tantas coincidencias me alejan de la paranoia que usted imaginará mientras lee estas líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los últimos días, he tenido las pesadillas mas vívidas y horrendas que recuerde. Y casi no duermo ya. Mi consultorio privado ha sido robado y han desaparecido todos mis legajos. Mi computadora ha sido hackeada y mis archivos, corrompidos. He estado a punto de ser atropellado por un auto (el mismo auto negro, se lo juro!!) dos veces. He salvado por milagro mi vida al evitar que me impactara una maceta caída (¿accidentalmente?) de un balcón. Me siento observado, perseguido, acechado... No confío en nadie. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Hasta que me acordé de usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entenderé que no quiera encontrarse conmigo, pero le doy mi palabra profesional de que realmente no sé a quien recurrir. En caso de aceptar, sugiero me llame y acordemos un almuerzo entre Navidad y Fin de Año (sin hacer mención a esta carta, se lo suplico) casual como el de dos colegas que simplemente comparten anécdotas y experiencias. Solo le pido que me escuche, y juzgue usted mismo si vale la pena dedicarle un tiempo a este caso. No volveré a molestarlo, tanto si no responde esta desesperada nota como si luego de verme decide no involucrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cordialmente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dr. H. Manfredi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Releí la tarjeta dos veces mas. Atónito e intrigado por igual, no acertaba a dilucidar de que se trataba tan extraña misiva. Para estar loco, el viejo exhibía una notable capacidad asociativa. Para no estarlo, resultaba un tanto paranoico (como el mismo lo definía, por cierto). Me puse a pensar en llamarlo, mientras elaboraba alguna excusa creíble por mi demora (ya habían pasado unos cuantos días de la fecha en que debí haberla hecho). Miré la hora. Eran las siete y media de la tarde. Si yo mal no recordaba, el Dr. Manfredi trabajaba en el turno tarde (y hasta tarde) en el hospital y practicaba en su consultorio particular por las mañanas. Tal vez con un poco de suerte podía encontrarlo. También podía esperar al lunes... No, mejor llamarlo lo antes posible. Como fuere, debía reconocer que mi curiosidad había sido acicateada certeramente. Marqué el número del nosocomio y esperé. Logré ser atendido por alguien (una mujer que no se identificó) y pregunté por el doctor. Me pidieron que aguardara. Escuchaba ininteligibles murmullos al otro lado de la línea. Me volvió a atender la misma mujer, y me dijo que me pasaba con el Dr. Vallejos, que aguardara en línea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién? Hice memoria, mas no recordaba conocer a ningún Dr. Vallejos. Claro está no conozco a muchísimos de los doctores de dicha institución, pero no dejaba de sorprenderme el hecho que me pasaran con alguien por quién yo no había pedido sin hacerme ninguna pregunta. Esperé lo que me pareció una eternidad. Me atendió el tal Dr. Vallejos, preguntándome quién era y que deseaba. Me identifiqué y argüí la razón del almuerzo pendiente con el Dr. Manfredi para rememorar viejos tiempos. Se hizo un silencio. Otra serie de murmullos incomprensibles que llegaban lejanos, como de quién habla en voz muy baja mientras tapa con una mano la bocina del teléfono. Instantes después volvió el Dr. Vallejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Dr. Jack, lamento ser yo quien le informe que el Dr. Manfredi ha fallecido...&lt;br /&gt;- ¡¿Perdón?!&lt;br /&gt;- Lo lamento...&lt;br /&gt;- Pero... ¿Cuándo? ¿Cómo?&lt;br /&gt;- El 25 de Diciembre. Salía de su casa y una maceta le cayó en la cabeza desde uno de los pisos superiores del edificio. La maceta tenía un malvón, que también quedó destrozado.&lt;br /&gt;- Pero... ¿Cómo puede ser? ¿Cómo que una maceta? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;- De todos modos, eso no lo mató, pero tuvo la mala suerte de caer en la calle y un auto lo atropelló causándole la muerte.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;- ¿Es en serio? - &lt;/em&gt;casi in proponérmelo, empecé a leer de nuevo la nota del viejo...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- La investigación concluyó que fue un accidente.&lt;br /&gt;- No. Si. Está bien. Discúlpeme... es que me ha tomado desprevenido.&lt;br /&gt;- Entiendo... ¿tenía usted algún tema que tratar con el doctor? ¿Se había él puesto en contacto con usted?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Hice una pausa mental. ¿Y esta pregunta a que venía? Sin pensarlo demasiado, mentí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No... no... es solo que luego del Congreso habíamos quedado en encontrarnos para estas fechas... solo eso.&lt;br /&gt;- ¿Seguro?&lt;/em&gt; – el tono seco, amenazante... conocía la táctica.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Seguro –&lt;/em&gt; sin hesitar&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Bien, en ese caso... si cree que puedo ayudarlo en algo... Sepa usted que las últimas semanas el Dr. Manfredi estuvo comportándose de manera un tanto extraña.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Otra pausa mental. Noté también como imperceptiblemente el Dr. Vallejos se arrepentía de haber realizado ese comentario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No sabría decirle&lt;/em&gt; – respondí – &lt;em&gt;pero le agradezco el ofrecimiento. El llamado era estrictamente personal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-&lt;em&gt; En esa caso, nuevamente, lamento mucho lo del doctor.&lt;br /&gt;- Si. También yo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nos despedimos y corté. ¿Qué era todo esto? Una notable serie de coincidencias, sin dudas. ¿O no? Seguramente, existía una explicación de lo mas plausible que yo no tenía debido a la escasez de información que poseía. No obstante, no podía dejar de pensar en el tono alarmante de la tarjeta enviada por el viejo, de su urgencia explícita por verme, de su misteriosa paranoia... ¡Y ahora estaba muerto!Miré por la ventana. Las sombras de la tarde comenzaban a alargarse. “Es todo una improbable coincidencia...” pensé mientras sacudía la cabeza sin demasiada convicción. Sonreí ante la idea de que la paranoia se volvía contagiosa en determinadas circunstancias, intentando quitarme de encima cierta aprehensión que comenzaba a invadirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue entonces cuando el audible e irritante timbre del consultorio me sacó de mi ensimismamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las ocho de la tarde-noche de un viernes, y alguien (¿o algo...?) llamaba a mi puerta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-2969722910595381663?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/2969722910595381663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/2969722910595381663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/02/la-puerta-secreta-captulo-i.html' title='La Puerta Secreta - Capítulo I'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-1913364352619729058</id><published>2008-02-07T23:03:00.000-02:00</published><updated>2008-02-08T15:10:26.610-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Puerta Secreta'/><title type='text'>La Puerta Secreta - Prólogo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como dije antes de partir a mis vacaciones, tenemos otra historia en ciernes. No es mucho lo que puedo adelantar, porque recién empieza. De todos modos, con algunos hechos ya consumados, estamos en condiciones de la semana que viene publicar el primer capítulo de la misma. ¿Y de que trata? Bien, no está muy claro todavía, porque estoy recién sumergiéndome en la trama. Como las anteriores, empezó con la visita de una mujer al consultorio. Como las anteriores, un poco por curiosidad y otro poco por lo inevitable de las circunstancias, me he visto impelido a involucrarme mas allá de lo recomendable en una serie de extraños acontecimientos que no se como habrán de terminar. O sea, mas de lo mismo con diferente escenario. O no. Quién sabe. Seguro habré de plagiarme a mi mismo en algunas cosas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes se preguntarán por qué cuento esto como si fuera verídico. Lo cuento así porque, mas allá de la inverosimilitud de los eventos que en semanas venideras se irán desgranando en esta página, hay visos (muchos) de realidad en todo aquello que de una manera u otra, termina formando parte de la multitud de palabras que pueblan este espacio. Se cambian nombres y demás para no tener problemas legales. No obstante, intuyo una vez mas que me estoy metiendo en algo peligroso. También es una motivación dejar un testimonio de lo que vaya ocurriendo por si desaparezco misteriosamente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como introducción, parece suficiente. Solo falta decirles que, por cuestiones de organización, serán los martes los días dedicados a la publicación de esta historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro orden de cosas, hace días vi una publicidad del Peugeot 206 Live (la mas reciente, aquella en la que un tipo se sube al auto y conecta su MP3 al estéreo del mismo y comienza a sonar una canción mientras maneja por la ciudad y todos aquellos que lo ven pasar se distraen al punto de generar pequeños accidentes en cadena... hasta que una mujer que va en otro 206 lo llama para encontrarse con él y bla). El caso es que me enamoré perdidamente del tema que el muchacho escucha en el auto y que oficia de cortina musical a la publicidad. Todo el día sonando en mi cabeza. Creo que menos aquí, a todo el mundo que ha hablado conmigo (en persona, por mail, por teléfono, por carta) le he preguntado si sabía de quién era ese tema y como se llamaba. Y claro, la ley de la probabilidad funciona... entre cientos, alguno iba a saberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, alguien se apiadó de mi desesperación y me lo dijo. Así que, gracias a &lt;a href="http://www.untiempo.blogspot.com/"&gt;Maga&lt;/a&gt; (muchas, pero muchas gracias) aquí les dejo un link al mismo para que sepamos todos de que estaba hablando. El tema es “&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Whistle for the choir&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;” y la banda es “&lt;em&gt;&lt;strong&gt;The Fratellis&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;”. Hoy mismo me compro el disco (¿se le sigue diciendo disco o tengo que decir CD?) Y la letra... ufff...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, el link al video del tema en You Tube es (de nuevo, gracias Maga): &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=DDHqeuK83H4"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=DDHqeuK83H4&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lindo viernes para escuchar una canción como esta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-1913364352619729058?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/1913364352619729058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/1913364352619729058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/02/la-puerta-secreta-prlogo.html' title='La Puerta Secreta - Prólogo'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-2753680616684426147</id><published>2008-02-04T11:30:00.000-02:00</published><updated>2008-02-04T11:32:35.446-02:00</updated><title type='text'>Back in Town</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y se me terminaron las vacaciones. Así que acá estamos, de nuevo aglutinándome con la masa de cuerpos ombligocéntricos que se mueve sin ritmo ni compás entre los laberintos de cemento que conforman esta maravillosa ciudad. He de decir que al menos no me ha recibido con el calor agobiante con el que la dejé cuando partí, y que verdaderamente estas vacaciones (con muchos y curiosos incidentes, por cierto) han cumplido con su cometido de desintoxicación física y mental. Fue casi como si hubiera engañado y eludido a Medusa y me hubiese sumergido en las aguas del Leteo tragando a destajo sorbos de olvido para empezar de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, hay conductas y hábitos del ser humano cuando se va de vacaciones que realmente merecerían un ensayo completo en pos de intentar comprender cierto fanatismo por llevarnos con nosotros esas cosas que aquí mas nos fastidian, y que allá (siendo allá cualquier centro turístico estival) ejecutamos hasta con alegre resignación. Algún día deberé explayarme sobre el tema, pero no hoy, que me encuentro con multitud de cosas que hacer. Por suerte, también hoy ha regresado de sus vacaciones Florencia, mi insustituible asistente / secretaria (tengo el buen tino de cerrar el consultorio durante mis vacaciones y aprovechar para darle el descanso a ella también) de modo tal que la agenda estará ordenada y completa en un par de horas, que la correspondencia será filtrada y respondida, que será coordinado el horario de limpieza del consultorio, que habrá provisión de café y que tendré al mediodía una lista detallada de las cosas que tengo que pagar, en dónde hay que pagarlas y cuanto es lo que hay que pagar... En definitiva, no es tan grave como parece retomar las tareas habituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto, Florencia está enculada. No es novedad, ya lo sabemos, pero aún no me ha dicho por qué. Me ha dirigido a lo sumo media docena de palabras en estas dos horas y honestamente, tentadísimo estoy de sugerirle que siga así unos... digamos... 30 meses mas. Pero tal cosa no ocurrirá. Le preguntaré por algo así como “¿cuándo viene el muchacho que repone los bidones de agua del surtidor de la sala de espera?” y me responderá con una complicada introducción acerca de lo inhumanas que son mis actitudes y como la dañan... No sé por qué, pero está convencida de que saber eso me resulta importante. En fin, gajes del oficio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, hasta dónde se, ninguno de mis pacientes habituales ha tenido la pésima idea de suicidarse durante mi ausencia, lo que no deja de ser una buena noticia, aunque debo confesar que tenía esperanzas de algunos de ellos lo hiciesen... pero no se puede pedir todo. Y claro, muchos de ellos (por no decir todos) están ansiosos por contarme las cosas que les han pasado en estos días durante mi descanso, e intentarán por todos los medios hacerme sentir culpable por como han sufrido en esos momentos en los que esas cosas acontecían y no estaba yo para ayudarlos. Ilusos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo habré de escucharlos, intentando no pensar en otra cosa. Como por ejemplo, en mis ganas de verte y dejar que mis labios hagan una minuciosa lectura braille de tu cuerpo, mientras mis manos te sostienen con firmeza para que no pierdas el equilibrio mientras nos deslizamos por el borde de ese abismo que es el placer consumado... hasta que si.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-2753680616684426147?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/2753680616684426147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/2753680616684426147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/02/back-in-town.html' title='Back in Town'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-8608931934247380072</id><published>2008-01-16T00:31:00.000-02:00</published><updated>2008-01-16T00:35:08.509-02:00</updated><title type='text'>Cerrado por Vacaciones 2008</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y por, como mínimo, 15 días. Ha llegado ese momento del año donde finalmente me tomo un descanso hasta de mi mismo. Durante las próximas dos semanas (o mas, si me alcanza la guita) me salgo del mundo. Nada de televisión, ni de radio, ni de diarios, ni computadoras, ni internet, ni mails, ni blogs, ni teléfonos, ni celulares... NADA. Es mas, es como si fuera otra persona. De hecho, ahora que lo pienso, puedo serlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sé. Voy a ser Roberto.&lt;br /&gt;...o Rogelio...&lt;br /&gt;...o Carlitos...&lt;br /&gt;...o Washington “Anaconda” González...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como fuere, dejo el coso librado a su suerte hasta mi regreso. Hagan lo que quieran. Responderé los comments (todos) cuando vuelva. Porque voy a volver. Entre otras cosas, se está cocinando en mi cabeza una zaga para empezar el mes que viene. Algún seguidor de los viejos tiempos podrá atestiguar que en este blog se tejen historias de varios capítulos y meses. En su momento pasaron &lt;strong&gt;El Otro&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;La Herencia&lt;/strong&gt;. Sobre lo que se viene no adelanto nada. Contaremos de que se trata en el prólogo, allá por los primeros días de febrero (entendiéndose por primeros todos aquellos inferiores al 22).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Listo, avisados todos, termino de empacar y me voy manejando y escuchando música. En unas 12 horas, digamos, mientras ustedes van a estar en la bendita Buenos Aires cagándose de calor, yo estaré a la vera del mar comiéndome unas empanadas con arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empanadas con arena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lindo nombre para una película porno filmada en la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a lo que les estaba contando, como ya dije, desconectado del mundo por unos 15 días. En caso de urgencia, si quieren, pueden escribirme a &lt;a href="mailto:elorangutanviolador@hotmail.com"&gt;elorangutanviolador@hotmail.com&lt;/a&gt; , que es el msn que le doy a las señoras mayores con plata que me levanto en el bingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuídense. Nos vemos / leemos en breve.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-8608931934247380072?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/8608931934247380072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/8608931934247380072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/01/cerrado-por-vacaciones-2008.html' title='Cerrado por Vacaciones 2008'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-8789119962656899183</id><published>2008-01-10T22:51:00.000-02:00</published><updated>2008-01-11T01:14:26.690-02:00</updated><title type='text'>Sincronía</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En estos días entre fiestas tuve una cena en casa de los padres de la mujer de Jorge. Claro, mejor explico porque así, no se entiende una goma. Jorge (Jorgito) es una amigo de esos que te regala la vida cada tanto. Tipazo por donde lo mires. Unos años mayor que yo, y un fenómeno a prueba de balas. Jorgito está casado con Estela (son una pareja encantadora que viven al borde del asesinato mutuo), y en pleno quilombo del 2001, se hartaron, mandaron todo a la mierda, vendieron la casa, y se fueron a vivir con sus dos pequeños hijos (ahora no tan pequeños) a las sierras de Córdoba. Emprendieron un par de cosas y, no sin dificultades, lograron mas o menos acomodarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión es que un par de veces al año, aprovechan y se vienen a Buenos Aires a ver padres, suegros y demás cosos de la fauna familiar. Y se quedan en la casa de los padres de Estela, que tiene lugar y los reciben bastante bien, teniendo en cuenta de que son ellos mas los pibes. Y claro, cuando vienen, nos juntamos a cenar. A veces salimos, a veces en mi casa, otras dónde ellos. Por lo general, cuando es afuera o dónde ellos, se suman otros. Siempre parejas. Gente que conozco pero que mientras Jorgito y Estela no están en Buenos Aires, ni los llamo ni me llaman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo, por supuesto. Así que Jorgito y Estela - que vaya uno a saber por qué piensan que los números impares son yeta - siempre, pero siempre, invitan a alguna “conocida / amiga / prima / ex compañera de laburo que casualmente vimos y...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, la juegan de celestinos, los muy tarambanas. Deben pensar que tengo alguna incapacidad para relacionarme (bueno, si, la tengo, pero esa es otra historia) y por eso piensan que me están ayudando. Casi siempre termina como el orto, pero ellos no cejan. Insisten. No aprenden. Y en esta oportunidad, no hubo excepción. Resumiendo, llegué temprano, antes que todos, ayudé a preparar las bandejas con cosas varias para poner en la mesa ratona del living, puse algo de música, y me serví un vaso de cerveza mientras conversaba con Jorgito y esperábamos al resto. Esta vez, Jorgito me hablaba de la invitada con infantil entusiasmo. Y me tiraba datos. Que es una prima de Estela, que con un master en no me acuerdo qué, que 32 años, que ejecutiva de una importante empresa, que recientemente divorciada y sin hijos... y en todas las explicaciones que brindaba deslizaba algún “camión”, “yegua”, “minón” y epítetos por el estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron llegando, todos, y última llegó la invitada que igualaba la cantidad de representantes de cada género. Ahorraré las descripciones para no aburrir. No obstante, diré que Jorgito había trazado un perfil bastante preciso. Saludó, sonrió, repartió observaciones y finalmente llegó hasta mi. Me puse de pie, vaso en mano, y saludé cortésmente. Conciso. Directo. La mirada a los ojos y sin desviarla a ninguna otra parte, sin pestañear. Sin florituras ni elogios. Un “soy Jack, un gusto” seco, sin inflexiones. Y se hizo un silencio general. Ella sonrió, se alejó un paso, me miró de arriba para abajo sin disimulo y durante todo el tiempo que se le antojó, y dirigiéndose a Jorgito y Estela largó muy alegremente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Bien... no está mal... esta vez se nota que se esmeraron un poco. Con que sea capaz de hilvanar dos o tres frases coherentes, para lo que estoy pensando me puede llegar a servir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Me guiña un ojo y camina cual estrella de cine hasta el sillón mas grande para sentarse en el medio. Risas de todos. Carcajadas a coro. Palmadas a mi espalda de parte de Jorgito. Estela que me dirige una mirada aprobadora y acompaña con el gesto del pulgar hacia arriba. Y yo ahí parado, dibujadísimo, sin decir palabra, agarrado al vaso... teniendo que vérmelas con una mujer desenvuelta, mordaz, muy segura de si misma e intimidante y su actitud “hola-soy-el-centro-del-mundo-adórenme”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imposible resistirse. Miré la hora. Eran las 10:22. Y calculé mentalmente: treinta minutos de dirigirle solo alguna que otra palabra para que no se aguante y venga ella a hablarme, otros diez para licuarle el cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cena-reunión transcurrió típicamente. Las conversaciones pasaban de generales a particulares con carácter de simultáneas; desde soluciones a la inequidad mundial a banalidades teñidas de burguesía. Y yo casi de espectador, atento con todos por igual, silente y discreto. Observando y escuchando, cada tanto dejando caer pareceres como estiletes, simpáticamente taxativo. Hasta que en un enroque de posiciones producto de traer otras bandejitas y nuevas botellas, ella y su avasallante personalidad se sentaron justo a mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Y vos de que trabajás?&lt;br /&gt;- Yo no trabajo, soy psiquiatra&lt;br /&gt;- Claro... bueno... me refería a eso, a como te ganás la vida.&lt;br /&gt;- Yo no me la gano, me la dieron gratis y la despilfarro alegremente mientras hago que otros me paguen por hacerles miserables las suyas.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Yo hice terapia un tiempo...&lt;br /&gt;- Mjm...&lt;br /&gt;- Si, pero la verdad no creo en esas cosas.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- A mi como que mucho no me ayudó.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- No sos muy conversador... no?&lt;br /&gt;- Ah... ¿estamos conversando?&lt;br /&gt;- Bueno, cuando alguien te pregunta de que trabajás uno responde y pregunta a su vez y ahí tenemos una charla... o eso hacen las personas comunes.&lt;br /&gt;- ¿Comunes como vos, por ejemplo?&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ¿Me estás psicoanalizando?&lt;br /&gt;- No, disculpame, es el hábito... me estabas por contar algo...&lt;br /&gt;- Y no, nada, lo que ves –&lt;/em&gt; señalándose las tetas con ambas manos, palmas hacia arriba... o a si misma, pero a la altura de las tetas &lt;em&gt;– una mujer joven, atractiva y exitosa con toda la vida por delante.&lt;br /&gt;- Y sola&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Digo... estás sola ¿no?&lt;br /&gt;- Si. Pero eso no tiene nada de malo&lt;br /&gt;- No dije que lo tuviera, solo estaba completando el cuadro.&lt;br /&gt;- Pero lo decís como si fuera algo malo...&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;- Porque yo estoy sola porque quiero. Porque si quisiera, podría estar con cualquiera.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Lo que pasa es que yo soy muy exigente.&lt;br /&gt;- Eso es un eufemismo.&lt;br /&gt;- ¿Perdón?&lt;br /&gt;- Un eufemismo: una figura retórica que consiste en...&lt;br /&gt;- ¡Sé lo que es un eufemismo! ¡Pero no entiendo por qué lo decís!&lt;br /&gt;- Bueno, eso. Porque en realidad, lo que sugiere las frase “estoy sola porque soy muy exigente” es “estoy sola porque los que me dan bola no me gustan y me gustan los que no me dan bola”.&lt;br /&gt;- No es tan así...&lt;br /&gt;- Lo que sería interesante esclarecer, es si la condición de que te den bola o no, es causa directa de que te gusten o no, poniendo las cosas en otra perspectiva... de que estamos ante un flagrante autoboicot, lo que habla a rasgos generales de una muy pobre autoestima enmascarada con una actitud segura y dominante y una presencia radiante y sugestiva.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- En definitiva, eso hace que inconcientemente descalifiques a todo aquel que muestre un interés por ti, y eleves considerablemente la estima de aquellos que no. Como si en tu escala de atributos a valorar, el que se fijen en vos convierta irremediablemente a un hombre en estúpido, poco interesante, sarnoso o desesperado... Algo con lo que yo, personalmente, estaría muy de acuerdo.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Vos sos una mierda... ¿Quién te crees que sos?&lt;br /&gt;- El avispón verde... pero no lo comentes porque mi identidad es secreta...&lt;br /&gt;- ¡¡Andate a cagar, pelotudo!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Se paró. Agarró sus cosas, saludó a Estela, puteó a Jorgito, y se fue. Los ojos de todos mirándome con asombro, Jorgito mirándome incrédulo con ganas de matarme, Estela mirando a Jorgito con cara de “te lo dije”, y yo mirando el reloj.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10:57&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me habían sobrado cinco minutos. El tiempo justo para tomar un café, irme, y llamar por teléfono a una Ella que si sabe como acaparar mi atención, y susurrarle al oído que desde la noche anterior, en lo único que pensaba era en empotrarla contra un colchón hasta que uno de los dos perdiera el conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-8789119962656899183?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/8789119962656899183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/8789119962656899183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/01/sincrona.html' title='Sincronía'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-7466848815003109225</id><published>2008-01-08T16:39:00.000-02:00</published><updated>2008-01-08T17:57:36.542-02:00</updated><title type='text'>Noches Blancas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Noches blancas remite casi instantáneamente a una película olvidable que protagonizaron Al Pacino y Robin Williams. Alguno mas avispado me dirá que es una muy buena novela de Fedor Dostoievski y estará mas cerca de mis gustos y asociaciones (novela que Visconti llevó al cine, en una no muy fiel versión, hará unos 50 años mas o menos). Podría ser que estuviese por contar alguna estancia durante el período estival, hace no mucho tiempo (o si, pero cuando uno se empieza a poner viejo, las distancias en el tiempo se relativizan enormemente) en las tierras del inconmensurable sur, bien al sur, mas allá del estrecho que Magallanes aduce haber descubierto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;br /&gt;Pero no son esos los únicos casos en los quién escribe se refiere a las noches blancas. Noches blancas son también - y rigurosamente debo decir que cuando hago el recuento me alarma cuantas han sido - aquellas que a la mañana siguiente no tenés registradas. Como si no hubiesen existido. Es decir, sabés que hubo una noche entre el ayer y el hoy, pero esa noche no se halla entre los recuerdos recientes que, desparramados en tu cabeza, aguardan ser archivados como tales o licuados en forma de olvidos. Y para completar la figura retórica que intento trazar, obviamente no se trata de esas noches donde el último recuerdo patente que tenés es el de vos mismo metiéndote perezosamente en tu camita mientras apagás la luz y cerrás los ojitos presto para soñar que le hacés un gol a Brasil en el último minuto de la final del Mundial. No. Estas noches blancas de las que hablo son esas dónde tu último recuerdo te sitúa en una situación mas o menos atípica (bueh... atípica...) y luego... blanco total. Y acá estás, despertando, sufriendo las consecuencias de eso que tu mente, astuta perra, ha borrado sin consultarte, ya sea para preservarte del bochorno, para que no te pongas demasiado feliz y te haga mal al miocardio, o tal vez porque tu subconsciente es capaz de sentir vergüenza... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y a menos que en un acto de temeraria audacia te pongas a indagar (cosa que no siempre es recomendable) conviene hacer caso omiso de la circunstancia y quedarse con ese blanco. Claro, hay veces en las que te despertás con la cabeza partida en mil pedazos, o con un tatuaje nuevo, o en una bañadera llena de hielo sin un riñón, o algo mucho peor... casado, con alianza en el dedo anular y todo. Visto así, y dado que tengo aspirinas, me gustan los tatuajes y puedo vivir sin un riñón, la he sacado barata. Pero me estoy yendo por las ramas y extendiendo innecesariamente lo que se supone era una introducción para contar mi última noche blanca, acontecida hace... bueno, tantas precisiones resultan innecesarias. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Abrí los ojos despacio, como siempre, desperezándome autocomplaciente y juraría que hasta ronroneando como un gato. Me acostumbré de a poco a la claridad reinante, y dejé que mi vista siguiera a la luz hasta su fuente, el espacio geométricamente recortado por el marco de la ventana. El cielo azul, límpido, es el fondo perfecto para la que intuyo un mañana magnífica. El canto de los pájaros me llega con nitidez y me detengo a apreciar el suave balanceo de la copa de un árbol mientras.... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Copa de un árbol? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Desde cuando tengo yo un árbol en mi jardín? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un momento. Esa NO es mi ventana. Que no cunda el pánico, han habido casos de cambios de ventana mientras la gente duerme... a ver... ¿sábanas rosas? Yo NO tengo sábanas rosas... Ésta NO parece ser mi cama... esos NO parecen ser mis cuadros... y definitivamente, ese NO es mi cielorraso... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Uh. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente, éste no es mi dormitorio. ¿Y que tengo puesto?. Ah, que lindo, nada. Estoy en pelotas. Bueno, en pelotitas. Quiero decir, desnudo. Respirar hondo, mantener la calma... me muevo despacito, por las dudas. Me toco el culo, apenas. Bien, no me duele. Un poco mas fuerte... tampoco. Bien, una preocupación menos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿DÓNDE MIERDA ESTOY Y COMO CARAJO LLEGUÉ ACÁ?... Pensar pensar pensar pensar... Yo ayer... pará, yo conozco esta habitación. Esta es la habitación de... ¡si, es la habitación de A.! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Oh, no... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero... a ver. Ayer yo... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Flahsback:&lt;/strong&gt; Siete de la tarde. Manejo de regreso a mi casa. En el estéreo suena La Vargas Blues Band. Yo tarareo. Teléfono que suena. Atiendo. Es A. &lt;em&gt;“Hola Jackito... ¡hace mas de tres semanas que no me llamás, hijo de puta! ¿Tan ocupado estás?” “Hola, estemmm, yo, no, bueno...” “Claro, ahora no sabés que decir... ¿se supone que debo darme por aludida de que vos y yo nos vamos a ver mas?” &lt;/em&gt;“(Uh... la nunca bien ponderada intuición femenina...) &lt;em&gt;A., es que me agarraste manejando... justo pensaba en llamarte...” “Ay, disculpame, es que pensé que... bueno, no sé...” “Pensaba en llamarte porque tenemos que hablar” “...” “...” “No nos vamos a ver mas... &lt;/em&gt;(puchero)” &lt;em&gt;“Mirá, no, bueno, quiero que hablemos... ¿te parece hoy mismo? ¿Nos encontramos a tomar un café?&lt;/em&gt; (Pienso. Lugar público. Escándalo en puerta. Jack con un silla clavada en un ojo. Entrada prohibida a ese bar para siempre...) &lt;em&gt;O si querés paso a ver por tu casa y hablamos allí...&lt;/em&gt; (mejor...) &lt;em&gt;¿te parece?” “¿Vas a venir a mi casa? No sé... bueno, está bien... ¿pido algo para que cenemos?”&lt;/em&gt; “(Oh, esto se complica...) &lt;em&gt;No, dejá, después en todo caso vemos...”&lt;/em&gt; “(risa pícara, pausa, suspiro) &lt;em&gt;Siempre directo al postre vos... listo, te espero”.&lt;/em&gt; Clic. Uh. No importa. Será rápido. Una explicación concisa, una causa existencial, y a irse. Quince minutos. Veinte, como mucho. Puedo manejarlo. Necesito pensarlo bien. Mejor paso por casa, me ducho, me pongo ropa cómoda. Y luego voy. Una hora mas tarde, toco el timbre en el edificio de A. Me abre por el portero, subo. Me recibe sonriente. Lindo vestido. El pelo suelto. Los labios rojos. Tacos altos. Evito el abrazobeso. Gambeteo largo, me siento en un sillón. En uno individual, no en el grande. Carraspeo. Me pongo serio. Ella también. Amaga ponerse nerviosa. Sonrío para tranquilizarla... - soy un cínico - pienso. Me pongo serio de nuevo. Propongo hablar. Dice que bueno, pero sugiere abrir una botella de vino. Me niego. Insiste. Niego nuevamente. Redobla la insistencia. Cedo. La abro. Sirvo dos copas. Está buenísimo. Me pregunta un par de cosas. Contesto mecánicamente. Recuerda una anécdota compartida. Me río. Nos reímos. Otra copa de vino. Otra mas. Se vacía la botella. Abrimos otra. El vestido se le sube cuando se sienta. Brindamos por algo y... Blanco. No recuerdo mas nada. Blanco absoluto... Entonces... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;OH. MY. GOD. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me sigue faltando un tramo de la historia, pero entre lo último que recuerdo y este momento, no hace falta mucho para inferir que pasó... Listo, actuar rápido, pensar después. Salto de la cama y pienso a mil mientras busco mi ropa. ¿Dónde mierda estarán mis calzoncillos? Al carajo, no lo necesito. Pantalón, zapatillas... ¿y la camisa? Al carajo también. Opciones, necesito opciones... Uno, saltar de la ventana, y mas tarde negar todo. Es un tercer piso, la caída no puede ser mortal. Dos, la espero y le explico que en realidad yo vine a... no, calculo que muy bien no se lo va a tomar. Esto termina mal, por donde se lo mire. Tres, me quedo, simulo amnesia, me hago el sorprendido... tampoco. Cuatro: quedarme, hacerme el que está todo bien, cortarla otro día. Ojo, esa puede ser. Cinco... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se abre la puerta, entra A., bandeja con desayuno por delante. Me clava escrutadores sus ojos negros. Lleva mi camisa y mis calzoncillos con ositos. Sonríe bajando la mirada, y se dirige a la cama. Se sienta. Deposita la bandeja. No levanta la mirada... Amaga un llanto. Oh, dios, ya lo sabe, espero el estallido, preparo excusas... busco un potencial escudo con la mirada... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt; - &lt;em&gt;Jack... yo...&lt;/em&gt; – la voz que se le corta&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si, lo siento...&lt;/em&gt; - ¿dónde dejé las llaves del auto?&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Si? ¿En serio?&lt;/em&gt; – me mira&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si... en serio...&lt;/em&gt; - ¿dónde mierda dejé las llaves del auto?&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pensé que no te importaba.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Bueno, no soy inhumano, claro que me importa. No creas que a mi esto no me hace mal... es mas, me animo a decir que me siento peor que vos.&lt;/em&gt; – que esto termine rápido que hoy tengo un partido de fútbol...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Creeme que a mi me hace peor...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No discutamos eso, de todas maneras...&lt;br /&gt;- Te llamé porque justamente quería contarte, que no enteraras por otra persona... Pero veo que ya lo sabés...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Wait a minute... ¿De que estamos hablando? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Perdón?&lt;br /&gt;- Nada, que volvió P., y que vamos a intentarlo de nuevo...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Me estás jodiendo...&lt;br /&gt;- No te enojes... quería contarte, decirte que no nos vamos a poder ver mas. Quise decirte por teléfono, pero me parecía mejor en persona... y luego me dijiste de vernos, y entonces ya no pensé mas, y después el vino... ay, perdoname, soy una hija de puta... Es que con P. puedo tener planes, proyectos... vos, vos te vas y venís como si... Y ni figuro en tu vida... No sé que me pasó anoche... perdoname.&lt;br /&gt;- Pero por teléfono yo entendí...&lt;br /&gt;- Es que al principio quería decirte, pero luego no, y que mejor verte... ay, no sé.&lt;br /&gt;- Entiendo.&lt;br /&gt;- No te pongas mal.&lt;br /&gt;- ¿Por qué? ¿Por no decirme antes? ¿Por, sabiendo que luego no me ibas a querer volver a ver, de todos modos pasar la noche conmigo? ¿Por jugar conmigo como si fuera material desechable?&lt;br /&gt;- No pensé que te fuera a molestar tanto...&lt;br /&gt;- Claaaaaro... A vos solo te importan tus deseos y tus intereses... y a mi, a mi que me parta un rayo... no?&lt;br /&gt;- No, Jack, pará... perdoname...&lt;br /&gt;- ¿Y después te preguntás por qué nosotros no tenemos una relación mas formal? Ah, cierto... teníamos... me duele el pecho, no puedo ni hablar.&lt;br /&gt;- Entendeme...&lt;br /&gt;- Te entiendo. No te preocupes. Me usaste, y ya no soy necesario. Dame mi camisa... no, dejá, me voy así. Listo, que te vaya bien...&lt;br /&gt;- Pero esperá...&lt;br /&gt;- No. Adiós A.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt; &lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y me fui. Ofendidísimo, claro. Es que hay cosas que son imperdonables. Detesto terriblemente la gente que tiene una moral tan flexible como para aprovecharse de vos y después encima sentirse culpable. Así está el mundo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Igual, me parece que exageré un poco en mi reacción. Esa camisa realmente me encantaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-7466848815003109225?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/7466848815003109225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/7466848815003109225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/01/noches-blancas.html' title='Noches Blancas'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-3827397101621217815</id><published>2008-01-04T03:27:00.000-02:00</published><updated>2008-01-04T17:43:43.618-02:00</updated><title type='text'>Momentos de pareja I</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoBodyText"&gt;Siempre que uno empieza una relación de pareja se ve asaltado por infinidad de interrogantes. Son miles las preguntas que se agolpan en la cabeza pugnando por ser respondidas y para las que uno no logra hilvanar respuestas convincentes. No importa si ya has tenido novia o novio, convivido o te has casado una o veinte veces... con cada nueva relación que se inicia (sea esta de una noche o para toda la vida) hay preguntas que te hacés y que no tienen respuesta hasta consumados los hechos. Y todas (o la mayoría mas relevante al menos) están relacionadas con la intimidad&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt; &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Y es que la intimidad en una pareja, eso que a cualquiera que lleve (o haya llevado alguna vez) un tiempo emparejado le resulta tan familiar (y divertido o aburrido o maravilloso o aprehensivo... y también e.- todas las anteriores) en el durante es, al principio, uno de los momentos mas estresantes en la vida de cualquier hombre o mujer. Y yo tengo ganas hoy de hablar de uno de esos tantos momentos que forman parte, quieras o no, de la intimidad de una pareja: la primera vez que tenés que ir baño a “hacer lo segundo”. De mover el intestino. De cagar, bah, estando con él o ella. &lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt; &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Las menos traumáticas son aquellas en las que estás en tu propia casa. Si te toca jugar de visitante ya la cosa se complica. Si es una casa, mas o menos la preocupación se reduce, pero si es un departamento... Y si ese departamento es de un ambiente... Pero el peor de los escenarios (y quizás el mas habitual en estas primeras veces) es el que te encuentra en una noche de hotel (o telo, y no hablo de Shakespeare) y de golpe y porrazo la naturaleza te llama a los gritos (roncos a veces, pero gritos al fin)&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt; &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Convengamos que es un momento que se pospone, salvo urgencia no prevista, por tiempo indefinido. Digamos que si te vienen ganas estando juntos, te lo aguantás y ya. Nos pasa a los hombres, les pasa a las mujeres. Según he podido establecer, para las mujeres es mas traumático aún que para los hombres, y en tren de satisfacer mi curiosidad sobre este punto le pregunté a una amiga que confesó costarle horrores el trámite en cuestión si estaba su novio, Por pudor, adujo; por vergüenza, explicó (claaaaaaaro, la mina se hizo el salto de la manta raya desde el ventilador de techo, se dobló en ocho, le pegó una lustrada al coso del pibe, usó un vocabulario digno de un camionero... y le dá vergüenza ir al baño)&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt; &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Pero inevitablemente, ese momento llega. Típica que la feliz e incipiente parejita se toma el fin de semana largo para compartir, por primera vez, mas de una noche juntos. Y vas a un hotel. Y como la copulación intensiva sumada al ocio abre el apetito, además de pasarte los tres días arrojando el topo al remolino la única otra cosa que hacés es comer. El primer día apretás un poco los esfínteres y ahí se queda el surulo, a centímetros de la puerta pero sin ver la luz. El segundo día se complica. Pensás alternativas. Si ir a un bar, si aprovechar mientras esperan la comida en un almuerzo o cena... pero no, se va a dar cuenta, así que otra vez apretás y rogás no estornudar, por las dudas. Y volvés al hotel. Y otra vez el retorcijón y ahí si, cagaste, literalmente. Imposible seguir posponiendo la faena y ahora si, agarrate Catalina (o Vanesa, o Sofía, o María Victoria, o Yasmila Jessica Marlene, o Ricardo, o las mellicitas fiesteras aquellas que ya no recuerdo como se llamaban). &lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt; &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Ojo, también es un “que momento!” cuando la que tiene que ir es ella y no sabe como decírtelo. Uno podría ser comprensivo y decir algo así como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“me voy a contar cuantos ladrillos tiene la muralla china y vengo”&lt;/span&gt;, pero corrés el peligro de que se ofenda, o piense que no podrá ir contigo nunca mas a un lugar los dos solos porque sos fino y te hace mal el olor a pupa... Así que te tenés que quedar, no seas puto maricón y bancatelá, como si fuera la cosa mas normal del mundo (ah, lo es, me olvidaba). Y reprimite cualquier comentario. Y nada de arrugar la nariz o apantallarte con el Olé. Jamás. Tampoco te hagas el gracioso. Como por ejemplo, ante determinados ruidos, ir a golpearle la puerta y preguntar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“¿estás bien? ¿se te rompió algo...?”&lt;/span&gt; (lo he hecho) o cuando sale mirarla y preguntarle &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“si prendo un pucho... ¿explotará el hotel?”&lt;/span&gt; (también lo he hecho) porque no beneficia la relación a futuro. Ni un poco. O como cuando aquella niña con su carita de ángel y sus increíblemente diáfanos ojos azules salió y me preguntó, ruborizada, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“habría que tirar un poco de desodorante... no?”&lt;/span&gt; y yo le contesté “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No. Lo que habría que hacer es cercar la zona en un radio de 50 metros y después rociar el perímetro interno con NAPALM hasta que no quede nada...”&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt; &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Así que ya saben, si esta noche tenían planeada una salida con zamba, cenen livanito. Para que después no digan que yo no doy buenos consejos...&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-3827397101621217815?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/3827397101621217815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/3827397101621217815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2008/01/momentos-de-pareja-i.html' title='Momentos de pareja I'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-3401670139302408786</id><published>2007-12-21T16:02:00.000-03:00</published><updated>2007-12-21T16:36:58.785-03:00</updated><title type='text'>Almuerzo con Amigos IV - La insoportable necedad del cerdo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Un clàsico, acá va uno de esos almuerzos con amigos... ¿cómo cuales? Estos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/almuerzo-con-amigos.html"&gt;&lt;strong&gt;Almuerzo con Amigos I&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/almuerzo-con-amigos-ii.html"&gt;&lt;strong&gt;Almuerzo con Amigos II&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/almuerzo-con-amigos-iii.html"&gt;&lt;strong&gt;Almuerzo con Amigos III&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las picadas del Bar Tolo son lo mas. Cualquier que las haya probado puede dar fe de lo que estoy diciendo. Y un domingo de diciembre, sin fútbol, a las 3 de la tarde es un lugar ideal para juntarse con amigos y encaramarse en una de esas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Loco, que bueno que está el salame de milán... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;... Kundera...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Jaaaaaaaaaaaaaaaaa… estuve genial…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Qué? No lo entendieron?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;...&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Decime una cosa Gordo... ¿vos no sentís como que te están empezando a gustar las porongas? No digo que seas 100% puto... pero, que se yo.. estás empezando a morder almohadas, o algo...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Siempre igual con ustedes! &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no dije nada...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Listo, lo perdimos, antes G., ahora el club de adoradores de porongas...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Chris, te voy a cagar a tromapadas... y vos...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no dije nada...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; ¡&lt;em&gt;Pero tu cara me dice todo!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Eh, ese es un comentario de mina, no lo niegues.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no dije nada...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pero podrías... vos leés, el chiste estuvo bueno.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Qué es un kundera?&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no dije nada...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Y dale...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Che, Jack... ¿Ser un kundera es ser puto?&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No podés ser tan animal...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no dije nada...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Chrsitan:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡La puta que lo parió, quiero saber lo que es un kundera!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No puedo entender como los aguanto&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡¡NO DIJISTE NADA!! &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No, pero iba a decir... ahora no te digo nada.&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Gordo: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Bueno, pero yo puto no soy, aclaro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Jack, te terminaste toda la cerveza... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pedite otra. No pretenderás tomar de mi vaso&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Chrsitian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Tomar del vaso del otro te hace un kundera?&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Gordo (agitando el brazo intentando llamar al mozo):&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No me da bola el hijo de puta...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Gritale kundera y seguro viene, je.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Chris... repetir esa palabra te convierte en un de ellos automáticamente&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Si?&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Si...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo :&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pero será posible... ni bola este tipo... che, Jack, vos que te sabés el nombre de todos los mozos de todos los bares del mundo... ¿Te acordás el de este?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Si, Pedro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo (gritando):&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pedrooooooooooo, Pedro, acá!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mozo mira, se acerca. El ceño fruncido, la respiración entrecortada, los puños crispados...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mozo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no me llamo Pedro... ¿Te crees gracioso?&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Él me dijo que te llamabas Pedro...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no dije nada...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Otra vez con eso?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Y quién es Pedro?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mozo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;El tipo por el que me dejó mi mujer el mes pasado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Uh...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo (Rojo com un tomate):&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No, perdón, yo no...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mozo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Claro, te crees vivo ahora, pero ya te van a meter los cuernos y vas a ver lo que se siente...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Jack...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no dije nada...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mozo: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;¿Y que querías?&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Una cerveza...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mozo lo mira al Gordo, no lo escupe por poco, se va a por la cerveza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Jack... son un hijo de puta...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Él no, Pedro... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo no soy el que lo llamó a los gritos usando el nombre del pata de lana... Eso si, la cerveza que traiga, yo que vos, por las dudas, no la tomo... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Los odio.&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Claro, la insoportable necedad del cer...do...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pedro y Kundera fueron al río, Pedro se ahogó... ah, no, eran chupito y chupame... bueh, me confundí...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-3401670139302408786?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/3401670139302408786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/3401670139302408786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2007/12/almuerzo-con-amigos-iv-la-insoportable.html' title='Almuerzo con Amigos IV - La insoportable necedad del cerdo'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-7451741013425409375</id><published>2007-12-17T18:50:00.000-03:00</published><updated>2007-12-17T18:54:24.077-03:00</updated><title type='text'>Así, exactamente así.</title><content type='html'>Hoy estoy en un estado de misterioso relax mientras alrededor mío el mundo se despedaza arrasado por un ciclón de circunstancias (lo cual no necesariamente es malo). No logro discernir, no obstante, si lo mío es un acto de aplomo y templanza digno de ser eternizado, o un síntoma de que, efectivamente, soy un inconciente en su peor versión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Secuestro de mi no tiempo unos minutos para plasmar en palabras este instante, un poco para hacer algo con mi ciego regocijo, otro poco porque en algún momento, cuando entienda cabalmente que está pasando, tenga una prueba tangible de que yo algo intuía, pero andaba en el limbo quemando realidades obsoletas y esquivando escombros casi por azar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto es que... no, no tengo la mas puta idea de cual es el punto. Pero, puedo decir que en medio de esta vorágine atronadora, tomo decisiones en microsegundos con pasmosa facilidad y la total certeza de acertar en todas. Puedo escuchar el crack de cada pilote rompiéndose y la estructura comenzar a hacerse añicos y, lejos de alarmarme, soy un espectador de lujo de mi propio armageddon, sonriendo entre bambalinas como si el que tuviera que barrer mañana fuera otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría teorizar acerca de la negación, de las actitudes evasivas, de las conductas negligentes y de las crisis existenciales. Podría también argumentar con cierta solidez que todo esto es el producto de andar inoculándome drogas ansiolíticas en etapa experimental... Pero yo sé, sin margen de error, que no es así. Que camino por un campo minado sin siquiera fijarme donde pongo los pies, moviéndome con la lógica de un caballo de ajedrez, confiando en que el Universo y sus casualidades harán su parte. Soy, acá y ahora, responsablemente irresponsable. Y sin atisbos de culpabilidad, liberado del modelo causa consecuencia que nos impone cordura, me desligo del contexto y con total impunidad, disfruto de la catástrofe que me tiene de epicentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así estoy, con los puños de la camisa arremangados y aflojado el nudo de la corbata. Igualito a como cuando vos venís a verme en pollera y te sentás en mi escritorio, poniendo cada uno de tus pies en los apoyabrazos de mi sillón, con mis manos en tus caderas, las tuyas revolviéndome el pelo, yo perdiéndome en vos... y vos, fundiéndote en mi boca, hasta que te deshidratás a los gritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, exactamente así, me siento hoy... Descaradamente inimputable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-7451741013425409375?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/7451741013425409375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/7451741013425409375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2007/12/as-exactamente-as.html' title='Así, exactamente así.'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-1244112855028888485</id><published>2007-12-11T17:14:00.001-03:00</published><updated>2007-12-11T17:14:58.807-03:00</updated><title type='text'>Boomerang</title><content type='html'>Se pierde el hábito. Se oxidan los recursos. Se olvida la mecánica. Pero basta empezar de nuevo para que ciertas cosas fluyan sin mayores dificultades. O eso tiende uno a creer. Podría esta hablando de cualquier cosa y lo afirmado sería correcto, mas en este caso me refiero al acto de postear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cuales serán mis excusas esta vez? No tengo. Tenía unas cuantas. Algunas creíbles, pero falsas; otras inverosímiles, pero ciertas. He optado por descartarlas todas. Tampoco existe una necesidad o un estado anímico específico que me motive a revivir este coso. O si. Aparecerá La Dama de los Roedores, una suerte de mamá bloguera a quién no llamo nunca y le escribo menos (pero a quién a mi particular manera quiero muchísimo) a criticar mi inconsistencia, a puntualizar mis contradicciones, a señalar acertadamente que es probable que este post sea un mero arrebato de una opresiva tarde de diciembre y que luego piffff... Unos cuantos me putearán. Merecido lo tengo, mas no por eso me hago cargo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi búsqueda de alguna explicación plausible no hallo ninguna satisfactoria. Puedo sentir, no obstante, que a veces mi cabeza es como una caja de palabras que se llena y eventualmente debe ser drenada. Una sangría de pareceres y sensaciones que deben ser liberados así, impunemente, irresponsablemente; la cantidad suficiente como para hacer lugar y elucubrar nuevos. Muchos de los “ustedes” que pasaban por acá han cerrado sus puertas. Los links seguirán estando porque representan una época, y porque no quiero sacarlos. Podría tacharlos para que el accidental visitante supiese que son callejones sin salida, pero no tengo la menor idea de cómo se hace tal cosa. Y de momento, tampoco ganas. Muchos otros siguen activos y prolíficos. ¿Qué habrá sido de la vida de todos ustedes durante este tiempo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, lo que no puede dejar de soslayarse es mi necesidad de quitar las sábanas blancas que cubren los muebles, de pegar una barrida, de pasar un plumero... y de reabrir el boliche. Un espacio personalísimo, convenientemente delimitado, seguro y aislado de mi mismo, dónde pueda reírme sin tapujos de mi perenne estupidez, de mi incapacidad para querer explícitamente, de mi artera costumbre de replegarme geométricamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bienvenidos al emporio del ridículo. Acá vamos, de nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-1244112855028888485?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/1244112855028888485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/1244112855028888485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2007/12/boomerang.html' title='Boomerang'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-1005293959260117300</id><published>2007-04-21T17:32:00.000-03:00</published><updated>2007-04-21T17:58:42.148-03:00</updated><title type='text'>Varios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Resulta que en mi PC de todos los días , por alguna razón que escapa a mis capacidades y entendimiento, no puedo acceder a los comments de los blogs. Creo que ya resolví la cuestión para aquellos que son en Blogger, Wordpress, Blogsome... pero en haloscan, imposible. ya veremos como lo resolvemos. Es mas, para acceder a mis comments de halsocan (y responder sus amables palabras), debo hacerlo desde la página de haloscan, ya que no puedo desde el blog.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En otro orden de cosas, agregué links de nuevos visitantes que tiene este coso en este retorno sin gloria de elblogdejack. A todo esto me doy cuenta que son muchos los links a sitios que se los ha tragado el tiempo y el olvido, pero como forman parte de la historia de este lugar, se quedan aunque no lleven a ningún lado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Encontré un blog, &lt;/span&gt;&lt;a href="http://nuncahubounavez.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;Nunca hubo una vez&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, que me resultó muy piola y lo recomiendo. Esta gente ha organizado un proyecto que se llama &lt;/span&gt;&lt;a href="http://97relatos97.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;97 relatos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, que consiste en conseguir, justamente, 97 relatos... con la condición de que los mismos tengan 97 palabras (título incluido, si lo tuviere). En el blog de Nunca... encontrarán los pormenores de la iniciativa, y en el link de el proyecto pueden encontrar todos los trabajos que han publicado. Les recomiendo visitar el lugar porque hay realmente algunas joyas que a mi me encantaron, logradas con esa cantidad exacta de palabras. He enviado alguno que otro, y han tenido la deferencia de publicar mis arrebatos de inconteninencia literaria. Es más, como ando falto de imaginación, ganas y motivación para escribir en este sábado gris y lluvioso, les dejo uno de los relatos publicados allí, que lleva la firma de este servidor...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ah, antes de que lo lean, pido disculpas por el cinismo de mis reflexiones... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;LA CREACIÓN&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Según nos han contado, Dios creó al mundo en siete días. En el último de ellos, luego de haber inventado al universo, sus planetas, sus formas de vida, el viento, los mosquitos, los sentimientos, el azar, los sanguches de milanesa y la mar en coche, decidió coronar su labor con un último detalle agregando la que se supone fue su máxima creación: el hombre, dotándolo de todas las magnificencias, capacidades, virtudes y saberes.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;¿Y que fue lo primero que hizo el hombre una vez conciente de su existencia?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Pedir una regla para medirse el pito...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-1005293959260117300?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/1005293959260117300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/1005293959260117300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2007/04/varios.html' title='Varios'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-4455813378598740951</id><published>2007-04-16T23:59:00.000-03:00</published><updated>2007-04-21T17:31:51.755-03:00</updated><title type='text'>Virtudes Cardinales</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En alguna oportunidad en este blog se nos dio por dar una particular versión sobre los Pecados Capitales. Algunos de aquellos lectores que aún pasan por aquí tal vez los recuerden. Para los que no o son neófitos en este espacio, y quisieran saber de que venía la cosa, les cuento que se trató de una suerte de darle una diferente dimensión a palabras como&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/08/pecados-capitales-i.html"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;LUJURIA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/08/pecados-capitales-ii.html"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;IRA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/08/pecados-capitales-iii.html"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;SOBERBIA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/pecados-capitales-iv.html"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;PEREZA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;,&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/pecados-capitales-v.html"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt; GULA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/pecados-capitales-vi.html"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;CODICIA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/pecados-capitales-vii.html"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;ENVIDIA&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ha llegado el turno de brindarle la misma oportunidad a las Virtudes Cardinales, que según me han dicho son solamente cuatro (Fortaleza, Justicia, Prudencia y Templanza) y que estas en términos generales representan a todo otra virtud existente. Así que sepan disculparme aquellos que consideren un atrevimiento de mi parte meterme con éstas...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;FORTALEZA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;El alba golpea tímidamente en la ventana anunciando su llegada. Grita en su omnipotente luminosidad el comienzo de una nueva jornada, aunque para vos y para mi signifique esa paradoja que es el ocaso de la noche. Pletóricos de ignorancia, vivimos nuestra historia con absoluta certeza, sin dudas ni preguntas, con la tácita seguridad de que lo sabemos todo. Mi piel que se despega de tu piel, y tus piernas que se desenredan de las mías. Cada vez con mas lentitud, cada día menos seguros, en cada oportunidad con mas palabras que se callan y se aplastan en la garganta mientras pugnan por salir buscando detener el tiempo.&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Mi cuerpo que gana la calle, mientras me termino de vestir, buscando anticiparme al sol en quién pisa primero el asfalto. Mi cuerpo que se aleja del tuyo y deja atrás la maratón de besos y caricias, de esfuerzos e inercias, de conquistas y claudicaciones, de palabras de ocasión y promesas imposibles. &lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Ya es de día. Ya no sos mía. Los días le pertenecen a él, y mías son algunas noches. Es mi momento de no estar y debo poner distancia entre tu existencia y mi existir. Sé que no debo esperar, pero inevitablemente se inicia el conteo de las horas para, como una sombra furtiva, volver a caer entre tus brazos cuando ya nadie nos pueda ver. Para por una noche mas convertirme en el arquitecto de tu placer, en la víctima del mío... para desgarrar en jirones mis labios contra cada rincón de tu cuerpo mientras dejo que tus jadeos dicten el ritmo de mis pasiones. &lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Siempre es solo por esta noche y nada mas. Libres de pecado, impunes y fugitivos nos entregamos, nos dejamos arrastrar por el abrasador impulso de la casualidad, que nos puso frente a frente en lugar y tiempo equivocados. Pero una noche no bastó para saciar nuestra sed de revancha por ese pasado que no tuvimos ni habremos de tener. Ah, pero somos adultos, inteligentes, sabios... No habremos de ir mas allá de lo que podemos ni mas lejos de donde estamos. No nos dejaremos llevar por incómodos sentimientos ni habrá lugar para planes o profecías. Será solo por esta noche.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Acaso el día me ayude a limpiar el opio de tus sabores. Tal vez el (eterno) impasse de tiempo aclare mi mente y despeje mi pecho. Quizás la distancia mitigue mi confusión. Sabemos lo que hacemos y no vamos a cometer errores. No desafiaremos al destino ni romperemos reglas. Somos inmunes a los vaivenes sentimentales y tenemos todo bajo control. Y he aquí nuestra &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;fortaleza&lt;/span&gt;. &lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Solo se me escapa un único detalle: recuperar mi alma que, entre encuentro y encuentro, se queda escondida entre tus sábanas anónimas esperando que vuelva por ella... &lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-4455813378598740951?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/4455813378598740951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/4455813378598740951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2007/04/virtudes-cardinales.html' title='Virtudes Cardinales'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-117626167310484554</id><published>2007-04-11T00:17:00.000-03:00</published><updated>2007-04-11T00:21:13.116-03:00</updated><title type='text'>Hola... ¿Susana?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Lunes pasado por la noche estaba yo aún en el consultorio, esperando a que el último atormentado del día viniese a contarme sus bemoles. No es extraño que, dada mi profesión, deba yo trabajar hasta tarde algunos días ya que muchos de los pacientes solo pueden visitar al psiquiatra en horarios fuera de la jornada laboral. Entre otras cosas porque por lo general (ah, los prejuicios...) no es muy bien tomado por jefes y/o empleadores que alguien pida permiso a media tarde “porque tengo que ir a ver al loquero”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como fuere, no es algo fuera de lo común. El caso es que debido a una cancelación de último momento tenía un rato libre. Aproveché para poner orden algunas cosas, planificar otras, y recordé que debía llamar a mi hermana para almorzar un día en la semana. Eran como las ocho y cuarto. Tomé el teléfono y marqué el número de su celular. Me voy a detener aquí para hacer una aclaración que viene al caso; el número de teléfono de mi consultorio no figura en la guía telefónica. Por pedido mío, obviamente. La consecuencia de esto es que su yo llamo a un celular, por mas caller ID que tengas te va a aparecer como “desconocido” en la pantallita, lo cual implica que no sepas que soy yo quién te está llamando... volvamos ahora a los hechos. Marqué el número, comenzó a llamar, una, dos, tres veces... atendió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Hola... ¿Susana?&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ¿N?&lt;br /&gt;-         ¿Jack?&lt;br /&gt;-         Si tarambana... ¿qué es eso de hola Susana? ¿Y que es todo ese quilombo que se escucha de fondo?&lt;br /&gt;-         No, nada... es que estoy acompañando a M&lt;/em&gt; – el novio – &lt;em&gt;en una cena con sus compañeros de trabajo...&lt;br /&gt;-         Mjm... ¿y?&lt;br /&gt;-         Y nada... es que dejé mi número de celular en el programa de Susana... ¡hay como un palo en premios! Y justo acá hay una tele sin volumen y están pasando el programa de la Su y está en el bloque en el que llama gente, y si me llama a mi los hago callar a todos y que me suban el volumen de la puta televisión. Y yo ví “desconocido” en la pantallita y por las dudas... es que si te llama y no decís “hola Susana” te corta y cagaste!&lt;br /&gt;-         JAJAJAJAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJA&lt;br /&gt;-         No te rías. Tengo el pálpito que me va a llamar y cuando sea millonaria no te hablo mas.&lt;br /&gt;-         Bueno, bueno... pero... ¿me estás hablando en serio?&lt;br /&gt;-         ¿De que no te hablo mas?&lt;br /&gt;-         No, de creer que entre los millones de papelitos van a sacar el que tiene tu número&lt;br /&gt;-         ¿Y si lo sacan?&lt;br /&gt;-         Ok. Está bueno ser optimista. Yo te llamaba por lo de almorzar...&lt;br /&gt;-         Llamame mañana por la mañana y arreglamos.&lt;br /&gt;-         Dale. Beso.&lt;br /&gt;-         Beso.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cortamos. Y me quedé pensando, con la vista fija en el aparato. Ah, los misterios de la mente humana que tanto lucho por comprender... Me pregunto yo, como mi hermana... mi hermana, que me conoce largo y tendido, me contó algo así justo a mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imposible resistirse. Inmediatamente la volví a llamar. Y así 17 veces en los siguientes diez minutos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-117626167310484554?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/117626167310484554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/117626167310484554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2007/04/hola-susana.html' title='Hola... ¿Susana?'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-117577869198430628</id><published>2007-04-05T10:02:00.000-03:00</published><updated>2007-04-05T11:03:42.603-03:00</updated><title type='text'>Salida en falso</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Buenos días gente. Por alguna razón ajena a mi capacidad de entendimiento, está palmado HALOSCAN... no sé si es problema de mi PC, de HALOSCAN, de BLOGGER, de quién escribe, o de la relación peso altura de la pirámide de Keops. Como fuere, no he podido ni leer ni responder comments ni ayer ni hoy, lo cual haré ni bien se normalice la situación. Mientras tanto, aquí va un post para que se entretengan un rato y puedan descargar sus frustraciones personales insultando mi vapuleada misoginia...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SITUACIÓN&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Una ella ha insistido por un tiempo en salir a cenar con Jack, exigiendo el cumplimiento de una vaga promesa efectuada por mi en alguna embolia alcohólica, episodio que, obviamente, no recuerdo... La fémina en cuestión es portadora de una notable belleza, no exenta de una muy bien distribuida voluptuosidad, la cuál afecta en forma directamente proporcional su capacidad de sostener una conversación coherente. Sin embargo, el animal es un ser con necesidades afectivas físicas, el hombre es un animal, Jack es un hombre... por carácter transitivo... Bueno, el caso es que el viernes pasado hice acopio de mis fuerzas y caso omiso de mis prejuicios, y la llamé para cumplir mi promesa. A todo esto, vale aclarar que Jack vive en la zona sur del GBA y la señorita en Palermo. Parece un detalle menor, pero... no lo es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 1:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tomo el teléfono y marco el número de la muchacha...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Hola... ¿P?. Soy Jack...&lt;br /&gt;- Hola Jackito! ¡Que gusto escucharte! ¿Qué contás?&lt;br /&gt;- Nada en particular... quería preguntarte como vienen tus planes para hoy a la noche...&lt;br /&gt;- ¿¡Me estás invitando a salir!?&lt;br /&gt;- Algo por el estilo. Pensaba salir a cenar y me pregunt...&lt;br /&gt;- ¡¡Claro que puedo!! ¿A dónde me vas a llevar? ¿A que hora me pasás a buscar?&lt;br /&gt;- Bueno... no sé. Algún lugar que conozcas por ahí... a las 8 si te parece bien...&lt;br /&gt;- Pero por acá no... la verdad es que estoy cansada de andar por acá... ¿Por qué no vamos a algún lugar por dónde vos vivís?&lt;br /&gt;- Pero...&lt;br /&gt;- Si, dale, hagamos eso. Pasame a buscar a las 8 y vamos para aquel lado. De paso me mostrás tu casa... ¿si? Jijijiji...&lt;br /&gt;- Estemmm... yo...&lt;br /&gt;- Listo, quedamos así. Te espero a las 8... Bye!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Clic.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 2:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos antes de llegar, le aviso desde el celular. Un poco como gesto de cortesía, otro poco porque detesto esperar. Me dice que ya está lista, que me espera abajo en la entrada del edificio donde vive, etc. Llego puntual y la veo. Mi primera reflexión es que formaba parte de algún movimiento anti tela, y que como protesta por su causa había decidido emplear la menor cantidad posible del material en cuestión para cubrir su anatomía, lo cuál provocó en mi una momentánea distracción que me impidió detener el auto, avanzando unos 30 metros mas adelante. Retrocedo, detengo el auto, bajo para recibirla, vuelvo a su sitio la parte inferior de mi mandíbula, intercambiamos saludos y comentarios halagüeños, le abro la puerta del auto (ah si, independientemente de a donde ser quiera llegar, conviene comenzar con el pie derecho... además, pocas oportunidades mejores para mirar a gusto y piacere a una mujer que cuando aborda un auto...), sube, cierro, doy la vuelta al vehículo, subo, arranco... y no puedo evitar notar que porta un bolso excesivamente voluminoso para ser una cartera... no fue lo primero que noté, ya que estaba ocupado en realizar otras observaciones, pero en cuanto lo ví, no pude reprimir mi curiosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Un poquito grande la cartera...&lt;br /&gt;- Ah, ¿esto? Es un bolso, no una cartera, bobito...&lt;br /&gt;- Ya me lo parecía... ¿Tenés partido de algo mas tarde?&lt;br /&gt;- Ay, no... es que pensaba en vos y me dije “P. el pobre Jackito viene hasta acá a buscarte... es injusto que después, si se hace tarde, lo hagas traerte de regreso...” así que me preparé las cosas como para quedarme a dormir en tu casa... ¿No te molesta, no?&lt;br /&gt;- ¿¡EH!? ¿A que te referís exactamente con eso de “quedarte”?&lt;br /&gt;- Digo, así no te complicás tanto... ¿No tuve una idea buenísima?&lt;br /&gt;- Si, claro... ¿trajiste zapatillas?&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Zapatillas. Esas cosas con cordones hechas en lona, goma, cuero, etc. que se ponen en los pies y...&lt;br /&gt;- Ya sé lo que son... pero no entiendo tu pregunta...&lt;br /&gt;- Ah, te preguntaba porque resulta que junto a mi casa están construyendo. Y como antes había una propiedad abandonada, se me llenó la casa de ratas. En general molestan poco, pero no sé, todas las mañanas andan desesperadas de un lado para el otro y con zapatos como los que tenés te pueden llegar a morder... nunca se sabe... pero si no tenés no te preocupes que presto unas mías y las chancleteás y listo.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Mjm... bueno, sino no te preocupes... si en todo caso estás muy cansado para traerme, me pido un remís y ya...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Je.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 3:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el viaje de regreso para cenar en algún lugar “cerca de mi casa”, mi inicial ataque de incontenible pasión fue trocando en espanto a medida de que me daba cuenta de lo imposible que me resultaba meter bocado en sus disertaciones sobre ropa, Gran Hermano, y la trola de Contabilidad que se había comido a la mitad de los exponentes masculinos de la oficina donde trabaja. Llegar al restaurante, pedir la comida y esperar la misma fue otra sesión interminable de monólogos, risitas y preguntas de si “estaba yo pasándola tan bien como ella”. Llegó un punto en el que comencé a recordar con nostalgia aquellas sesiones de autosatisfacción preadolescente... Y si, finalmente perdí mi compostura de caballero inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pero que lugar mas pintoresco... que barrio mas lindo y tranquilo... ¿Cómo se llama este barrio?&lt;br /&gt;- Adrogué. Es una localidad, no un barrio.&lt;br /&gt;- Jijijiji, que nombre mas raro... ¿qué significa?&lt;br /&gt;- Esteban de Adrogué era un marcador de punta que jugó mas de 193 partidos en Guaraní Antonio Franco entre 1816 y 1824...&lt;br /&gt;- Ah... ¿Y por qué le pusieron su nombre a este lugar?&lt;br /&gt;- Porque curiosamente, Adrogué en la lengua de los indios Onas que habitaron esta región, significa “tierra fértil en adoquines”. Y aquí viene lo mas asombroso. La historia cuenta que el año 1824 Esteban de Adrogué fue secuestrado por esta tribu, en ocasión de un partido a beneficio de los inundados de Santa Fé que se jugó contra Sportivo Luz y Fuerza, en un predio perteneciente Nicolás de Avellaneda ubicado donde hoy se emplaza el Shopping de Paseo Alcorta. Esta gente, que exigía la dimisión de la Primera Junta, subsidios para los artesanos (ellos eran los principales fabricantes de hamacas paraguayas en el país) y la implementación de un arancel que limitara las importaciones de hamacas hechas en Taiwán (de un costo mucho menor), secuestró al conocido jugador para dar a entender que sus exigencias iban en serio.&lt;br /&gt;- ¿Y que pasó?&lt;br /&gt;- Pasó que habían cometido algunos errores en su trabajo de inteligencia y el gobierno no tenía la mas puta idea de quién era el secuestrado, por lo que desestimó el reclamo. Hete aquí que Esteban de Adrogué se hizo amigo de los indios, y los convenció de que era inútil luchar contra la industria textil asiática, proponiéndoles especializarse en otra actividad. Fue así que fundaron “Adrogué Kapoom Inc.” y se pusieron a fabricar dinamita para abastecer la incipiente explotación minera que tenía lugar en la Laguna de Chascomús.&lt;br /&gt;- ¿Y como les fue?&lt;br /&gt;- Como el orto. Cada vez que intentaban fabricar el volátil elemento explotaban a la mierda. Llegó un momento que el 80% de la población de la tribu yacía esparcido en pedazos por los alrededores de la fábrica. El 20% restante, cansados de el fracaso, se cambiaron el nombre y se hicieron mormones, para luego recorrer el mundo anunciando el final de nuestra era... Adrogué fue el único que se quedó y bueno, fundó un pueblo al que bautizó con su nombre por decisión unánime.&lt;br /&gt;- Increíble... ¡Como me gusta que sepas tantas cosas! Y además me las contás tan lindo... ¿En que estás pensando?&lt;br /&gt;- En lo cara que nos salió esta cena... ¿Vos cuanta plata trajiste?&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 4&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente en el auto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Y ahora... ¿adónde vamos?&lt;br /&gt;- Conozco un bar acá a pocas cuadras dónde preparan unos tragos mas que decentes y tocan bandas en vivo. Es baratísimo, además. Hay que soportar algún que otro tiroteo o apuñalamiento en público, pero zafa.&lt;br /&gt;- Ay, no sé... además, yo no tomo alcohol...&lt;br /&gt;- Bueno, podés pedirte una Coca, una leche Las Tres Niñas, cualquier otra cosa...&lt;br /&gt;- No sé...&lt;br /&gt;- ¿Vamos a mi casa? Por las ratas no re preocupes que ponemos música y casi ni se escuchan...&lt;br /&gt;- ¿Y a otro lugar?&lt;br /&gt;- Conozco una placita muy tranquila donde podemos estacionar el auto y...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Que... Por qué me ponés esa cara...&lt;br /&gt;- Escuchame Jack... ¿¡Con quién te creés que saliste!? ¿Vos me miraste? Yo puedo estar con quién yo quiera. ¡Yo me doy cuenta de cómo me miran los tipos, eh! Obviamente, tenía ganas de estar con vos, pero entre que me pediste plata para pagar la cena, que tenés tu casa llena de ratas, y que me quieras llevar a una placita... Disculpame pero se nota que no sabés valorarme...&lt;br /&gt;- ¡Pero si yo te valoro!&lt;br /&gt;- ¡Me tratás como a una cualquiera!&lt;br /&gt;- Pero nooooooooo... mirá, te pido disculpas... la verdad que por ahí no nos entendemos muy bien que digamos y malinterpretamos lo que decimos...&lt;br /&gt;- Ay, tontito... me hablás así y se me pasa todo...&lt;br /&gt;- Hagamos una cosa. Busquemos un lugar para estar juntos y tranquilos y olvidemos esta conversación.&lt;br /&gt;- Bueno, dale.&lt;br /&gt;- Y prometeme que no vas a hablar durante, como mínimo, un par de horas...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Debo confesar que la noche no terminó de la mejor manera. Además de pegarme con el bolso, me pateó la puerta del auto. Moraleja: el carácter transitivo no es una propiedad que aplique a todas las ecuaciones. Eso si, el remís, le debe haber salido carísimo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-117577869198430628?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/117577869198430628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/117577869198430628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2007/04/salida-en-falso.html' title='Salida en falso'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-117501289106780473</id><published>2007-03-27T14:22:00.000-03:00</published><updated>2007-03-27T18:26:28.036-03:00</updated><title type='text'>Despertares</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia golpeaba suave e indolente contra el vidrio de la ventana. El Autor se frotó los ojos, dejó escapar un suspiro y se quedó mirando el morir de las gotas contra el cemento gris. Cerró los ojos con fuerza e intentó hallar en su interior la causa de una cada vez mas frecuente sensación de ausencia que no lograba descifrar. Maldijo en voz baja ante el recurrente fracaso y preso de un cosquilleo estomacal, abandonó la introspección. La fútil búsqueda de los orígenes de su creciente (aunque leve) angustia se había convertido en casi un ejercicio diario de nulos resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Cómo saber que es lo que falta si se desconoce lo que se ha perdido?&lt;/em&gt; – se preguntó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acostumbrado ya a los diálogos consigo mismo, meditaba la respuesta al tiempo que expectante, la esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Uno no pierde lo que no tiene...&lt;br /&gt;- Uno no pierde lo que no recuerda tener, en todo caso.&lt;br /&gt;- Es la misma cosa.&lt;br /&gt;- No. No es la misma cosa. Todo existe desde nuestra percepción. Lo que no se recuerda, jamás ocurrió.&lt;br /&gt;- No estoy de acuerdo. Hay cosas que pasan las recuerdes o no.&lt;br /&gt;- Tal vez. Pero ciertamente, somos lo que recordamos haber sido, y no lo que fuimos. En ese contexto, es un tanto temerario afirmar la existencia de circunstancias que nos son ajenas a la hora de inventariar memorias y sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¿Entonces... entonces como explicamos esta sensación de haber perdido algo? ¿Qué es lo que me pasa? Es como si me diera cuenta de que algo importante se me ha olvidado, pero no logro saber qué. Quizás ni siquiera es importante, pero adquiere tal status a partir de que, justamente, no sé de que se trata... ¿Y si era realmente importante?&lt;br /&gt;- Lo recordarías, por supuesto.&lt;br /&gt;- ¿Y como estar seguro?&lt;br /&gt;- ¿Y por qué no estarlo?&lt;br /&gt;- Porque me inquieta, y necesito resolverlo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El Autor se quedó en silencio mientras su última respuesta se desvanecía en el aire. Se fue mas lejos en el tiempo y se vio niño, jugando en el patio de la vieja casa de sus padres, mezclado entre malvones y baldosas verdes. El Autor se halló de repente allí de pie, viendo al niño que alguna vez fue, ajeno al mundo que lo rodeaba, ignorante a sabiendas del futuro que habría de recorrer. Lo envidió. Se acercó a él y se detuvo a escasos dos metros, esperando. El niño alzó la vista y lo miró con esos ojos grandes y limpios. Sonrió con toda la cara y volvió a sus juegos. No parecía sorprendido, sino divertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Hola&lt;/em&gt; – dijo con alegría.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Hola...&lt;/em&gt; – dijo al Autor con dudas, mirando alrededor para ver si efectivamente a él estaba destinado el saludo.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Te sorprende que te vea?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si... no recuerdo esto... es lo bastante raro como para no olvidarlo. Si fuera tu, jamás lo haría.&lt;br /&gt;- Pero no sos yo&lt;/em&gt; – dijo el niño con evidente asombro&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pero... de alguna manera...&lt;br /&gt;- Sos yo, pero mas grande. O sea. No sos yo.&lt;br /&gt;- Entiendo&lt;br /&gt;- ¿Querés jugar?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;No. En realidad estaba intentando recordar algo y me parece que me fui un poco lejos...&lt;br /&gt;- Ah...&lt;br /&gt;- Estoy buscando algo que perdí... pero no recuerdo que era&lt;br /&gt;- ¿Y lo perdiste acá en mi casa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El Autor sonrió. Reprimió con esfuerzo sus deseos de acariciar la cabeza del niño y de advertirle cosas. Pero se abstuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No creo... la verdad, no sé que hago acá.&lt;br /&gt;- Ah... Yo, una vez, había perdido un autito. Uno color verde, así como de carreras, que me había regalado el abuelo. Era mi preferido. Lo había llevado a la escuela, y lo guardé durante las clases. Solo lo sacaba para jugar en los recreos. Fue hace mucho. Hace como dos meses... Y bueno cuando llegué a casa, a la tarde quise jugar con él y ya no lo tenía... Así como vos. No sabía que lo había perdido hasta que me di cuenta de que no lo tenía.&lt;br /&gt;- ¿Y lo habías perdido?&lt;br /&gt;- Si. Pero lo encontré.&lt;br /&gt;- ¿Cómo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Empecé a retroceder sobre mis pasos, desde el último hacia atrás. No sabía en que momento se me había extraviado, así que iba mirando con mucha atención a cada paso que daba&lt;br /&gt;- ¿Y lo encontraste?&lt;br /&gt;- ¡Si, claro!&lt;/em&gt; – expresó el niño jubiloso – &lt;em&gt;estaba tirado entre unos pastos en la esquina. Ha de haberse caído de mi bolsillo cuando regresaba del cole.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El Autor se quedó pensando, avasallado por la lógica de lo que acababa de escuchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me tengo que ir. Gracias.&lt;br /&gt;- ¿No querés quedarte a jugar?&lt;br /&gt;- Me encantaría, pero no tengo tiempo...&lt;br /&gt;- ¿Y que es tan importante para no hacer algo que te encantaría?&lt;br /&gt;- Bueno... tengo cosas que hacer...&lt;br /&gt;- A mi la palabra “tengo” me suena a obligación...&lt;br /&gt;- Bueno... no es exactamente una obligación... es que realmente no puedo quedarme.&lt;br /&gt;- Ah&lt;/em&gt; – se lamentó el niño - &lt;em&gt;¿y yo voy a ser vos?&lt;/em&gt; – agregó mirando al Autor.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El niño volvió a sus juegos moviendo la cabeza negativamente, como lamentando una situación inevitable. El Autor parpadeó y se encontró nuevamente frente a la ventana, viendo llover. &lt;em&gt;“Recorrer el camino a la inversa hasta encontrar lo que perdiste”&lt;/em&gt; pensó. Y comenzó el retroceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo, cuando se recorre hacia atrás no trascurre lineal como cuando se hace hacia adelante. De hecho, alcanzan apenas una fracción de segundo para recorrer años. Así, llegó a una año antes, y lo encontró. Supo inmediatamente de que se trataba apenas lo vió. El Personaje yacía tirado en un rincón de su vida. Desinflado como una marioneta a la que le han cortado los hilos, descansaba en un rincón cubierto de polvo. Lo recordó entonces y el Personaje se incorporó, sacudiéndose la ropa y sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Uf... que siestita me hiciste pegar. Creí que ya nunca mas iba a despertarme... ¿Estás bien?&lt;br /&gt;- Si... muy bien. ¿Y vos?&lt;br /&gt;- ¿Yo? Perfectamente... no soy yo el que tiene problemas...&lt;br /&gt;- ¿Podrás volver a hacer lo tuyo?&lt;br /&gt;- ¿A sacar todo eso que te pesa en algún lado pero que no sabés como expresar?&lt;br /&gt;- Si... eso.&lt;br /&gt;- Dale. ¿Por cuánto tiempo esta vez?&lt;br /&gt;- No lo sé.&lt;br /&gt;- Entiendo. Empecemos pues.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El Personaje camino hacia la PC y la encendió. La pantalla cobró vida y el personaje sonrió satisfecho. Miró de soslayo a el Autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Podés irte. Yo me las puedo arreglar solo de acá en mas.&lt;br /&gt;- Gracias... Jack.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El Autor se puso un piloto, y salió a la calle. Un alivio inmenso llenó su interior. Sopesó pensativo las llaves del auto y finalmente las guardó en el bolsillo. Y comenzó a caminar bajo la lluvia, riendo, de cara al cielo, mientras la lluvia golpeaba su rostro. A través del vidrio, Jack lo miró alejarse y una media sonrisa se dibujó en su semblante. Se estiró como quién se encuentra entumecido, miró sus manos por un instante, apoyó sus dedos sobre las teclas, y las palabras comenzaron a llenar velozmente la pantalla, como si fuera ayer la última vez que lo había hecho. El nunca se fue, solo había sido olvidado. Y ahora, estaba de regreso....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“La lluvia golpeaba suave e indolente contra el vidrio de la ventana. El autor se frotó los ojos, dejó escapar un suspiro y se quedó mirando el morir de las gotas contra el cemento gris. Cerró los ojos con fuerza e intentó hallar en su interior la causa de una cada vez mas frecuente sensación de ausencia que no lograba descifrar...”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-117501289106780473?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/117501289106780473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/117501289106780473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2007/03/despertares.html' title='Despertares'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-114312119981318076</id><published>2006-03-23T10:37:00.000-03:00</published><updated>2006-03-23T10:42:28.713-03:00</updated><title type='text'>Ni feliz cumpleaños, ni feliz aniversario...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El año pasado, cuando este blog estaba en pañales, publiqué este texto como una forma (mi forma) de expresar lo que el 24 de Marzo significaba para mi. Como sigo sintiéndome exactamente igual, no se me ocurre nada mejor que volver a publicar el texto, con solo la obligada corrección de la suma de años. Se dio también una curiosidad; en mi temor al olvido, a la desvirtuación de la historia, entre otras cosas yo decía &lt;em&gt;&lt;strong&gt;''que el paso del tiempo no cambie a los árbitros de este juego llamado Historia, y sea entonces una fecha para el festejo, un feriado para alargar otro fin de semana...''&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y resulta que mañana es feriado, y resulta que ya no quedan pasajes a casi ningún lado para aprovechar el fin de semana largo… Y ahora, demagogias gubernamentales aparte, me doy cuenta que (lamentablemente) mi miedo tiene fundamentos…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy Martín cumple años. Quiso el destino que también hoy se cumpliera un nuevo aniversario de una de las fechas mas funestas de la Historia Argentina. El aniversario número 30, como los años que Martín cumple... Tortuoso y burlesco, el destino ha querido que como un estigma, aquella fecha y Martín se acompañen de por vida. Tal vez para que no olvide, quizás para que siempre sepa... pero también para calar hondo en su alma y como el otoño que se repite año a año, dejar caer las hojas al olvido de una primavera que ya fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez mas Martín no festejará su cumpleaños, como desde hace 16 años, cuando supo. Cuando su madre le contó. Le contó como ella, recién salida de la adolescencia lo parió en la clandestinidad, la misma noche que su padre, joven, idealista, decidió no quedarse callado ante el atropello de las botas y nunca mas apareció...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nunca más apareció. Supo Martín después que su padre fue tal vez unos de los primeros de 30.000 que nunca mas volvieron a sus casas. A sus hijos. A sus padres. Supo Martín entonces como este país, su país, se dividió entre lo que si, los que no y los que miraban el piso sin tomar partido (¿sin tomar partido?). Y aprendió así, aturdido de recuerdos que no tuvo que la fuerza del más grande aplastó con ignorancia y sin piedad las vidas de otros como su padre, como él, como nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque no se trata de ideologías. No se matan las ideas. Y no es eso lo que mataron. Mataron personas. Hombres. Mujeres. Padres. Hijos. Seres humanos que, equivocados o no, tenían un derecho a la vida inalienable e inviolable. Y no hubo ni habrá, de bando alguno, vencedores ni vencidos. No hubo ni habrá héroes. Ni traidores. Solo víctimas. Todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Víctimas de nosotros mismos. De nuestra estupidez como raza que festeja entre banderas y convenientes feriados otras matanzas mas alejadas en el tiempo. Que llamamos próceres a tanto hijo de puta que en nombre de Dios, de la Patria y del progreso, contó muertos como quien colecciona estampillas. No nos equivoquemos. Este 24 de Marzo es una fecha para el no olvido. Porque hoy, en la línea de la historia que como una báscula descompuesta cambia de inclinación en cualquier momento, es una fecha para el repudio. Pero cuidado; que el paso del tiempo no cambie a los árbitros de este juego llamado Historia, y sea entonces una fecha para el festejo, un feriado para alargar otro fin de semana... Que no pase que en unos años ''24 de Marzo'' sea una Avenida y tengamos la jeta de Videla en algún billete de 100. Y si creen que exagero agarren uno de los billetes de ahora y díganme quien está allí. Y averigüen que hizo, en nombre de Dios y de la Patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el devenir de la Historia no nos cambie la historia. Que la memoria colectiva no nos confunda una vez más. Que nos sirva para entender que todos somos iguales. Que nos debemos respeto. Que no existe ideología que valga la vida de 30.000 personas. Ni siquiera la de una sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy Martín cumple años. Y no lo festejará. Como desde hace 16 años. Y aunque seas mi amigo, Martincito, no he de decirte Feliz Cumpleaños. Como siempre iré. Como siempre nos daremos un abrazo sincero, seco, en silencio. Y como siempre, no habrá velas en una torta, sino una vela. Una sola. Para dejarla arder mientras nos acordamos de tu viejo al que no conociste. Mientras nos acordamos...&lt;br /&gt;Y por favor Martín, seguí cumpliendo años... que mientras así sea, mi memoria no va a traicionarme...Ni feliz cumpleaños ni feliz aniversario. Solo una plegaria, y la férrea voluntad de no permitirnos nunca más un 24 de Marzo como aquel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-114312119981318076?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114312119981318076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114312119981318076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2006/03/ni-feliz-cumpleaos-ni-feliz.html' title='Ni feliz cumpleaños, ni feliz aniversario...'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-114286856809720765</id><published>2006-03-20T12:27:00.001-03:00</published><updated>2006-03-20T13:24:15.540-03:00</updated><title type='text'>Ellas y su día</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El miércoles 8 de Marzo el día comenzó como cualquier otro. Levantarse temprano, tomar unos mates, darse una ducha, mirar un poco el noticiero del 13, salir resignado a pasarme (con suerte) una hora atrapado en el coágulo de autos que se forma en la autopista 25 de Mayo… Llegué temprano al consultorio. Florencia ya estaba allí. La saludé, miré la agenda, tenía tiempo para un café, se lo pedí, y seguí rumbo a mi privado, entré, me senté en mi escritorio, me dispuse a releer algunas notas para prepararme convenientemente para mi día de trabajo… pero algo no me cerraba. De pronto comprendí. Alarma. Florencia no había dicho una sola palabra en esos cinco minutos. Era como mínimo, un hecho extraordinario. ¿Me estaría quedando sordo? La llamé por el interno. No contestó (o yo no la escuché), pero vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¡Buenos días Flor!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Brazos cruzados. Cara con trompita. Mirada hacia un costado. La observé con cuidado. No, no era yo… Efectivamente, sus labios no se movían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Me perdí de algo…?&lt;br /&gt;- A ver doctor… ¿Qué día es hoy?&lt;br /&gt;- Eh, si yo fuera capaz de saber esas cosas no te necesitaría…&lt;br /&gt;- Ah, encima me amenaza…&lt;br /&gt;- ¡No te amenazo! ¿Por qué no me decís EXACTAMENTE cuál es el problema?&lt;br /&gt;- El problema es que usted es un egocéntrico inmaduro incapaz de fijarse en ciertos detalles…&lt;br /&gt;- Eso es inexacto, Florencia… por empezar, el mundo no gira en torno a mi ego, sino a la totalidad mi persona… por otra parte, no creo que no saber en que fecha estamos sea un síntoma de inmadurez…&lt;br /&gt;- ¡Pero todo el mundo sabe que día es hoy y usted no!&lt;br /&gt;- Bueno, no creo que hayas hablado con tooooooodo el mundo como para saber eso.&lt;br /&gt;- ¡¡BASTA!! ¡¡No lo aguanto más!!&lt;br /&gt;- ¿Y ahora que hice?&lt;br /&gt;- ¡NADA! ¡Como siempre, nada!&lt;br /&gt;- Flor… ¿Cuál es el punto?&lt;br /&gt;- El punto es que HOY todas mis amigas en sus respectivos trabajos recibieron flores, bombones, atenciones… ¡Y usted nada de nada!&lt;br /&gt;- ¿Y yo que culpa tengo de esa notable coincidencia?&lt;br /&gt;- Es que HOY, doctor, es el Día Internacional de la Mujer… ¿me va a decir que no lo sabía?&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- Estemmmmm… no, no lo sabía…&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- Bueno disculpame… no sabía que fuera tan importante para vos…&lt;br /&gt;- ¡No es que sea taaaaaan importante para mi! ¡Pero yo también quiero flores! ¡Yo también quiero sentirme halagada alguna vez!&lt;br /&gt;- Tenés razón…&lt;br /&gt;- ¿La tengo?&lt;br /&gt;- Si.&lt;br /&gt;- ¿En serio?&lt;br /&gt;- Si.&lt;br /&gt;- Oh… yo no se que decir… es que…&lt;br /&gt;- Tomá, acá tenés 20 pesos. Comprate unas flores. Las que más te gusten.&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- ¿Y ahora que?&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- ¿Salen más de 20 pesos?&lt;br /&gt;- Usted es increíble…&lt;br /&gt;- Bueno, eso no lo discuto… pero esa cara de culo…&lt;br /&gt;- ¿Y me las tengo que comprar yo? ¿Así resuelve usted esto? ¿Con unas flores y listo?&lt;br /&gt;- Bueno… tomá 5 pesos mas y comprate una tarjeta…&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- Lo odio…&lt;br /&gt;- Pero pero pero…&lt;br /&gt;- No pienso volver a dirigirle la palabra…&lt;br /&gt;- ¿Me lo prometés?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Portazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después el egocéntrico inmaduro soy yo. Habráse visto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si uno no tuviera ya suficiente con cumpleaños, aniversarios (y cumple mes, y cumple semana, y…) el día del gol del Diego a los ingleses, el vencimiento del seguro del auto, etc…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-114286856809720765?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114286856809720765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114286856809720765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2006/03/ellas-y-su-da.html' title='Ellas y su día'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-114227779849455390</id><published>2006-03-13T16:13:00.000-03:00</published><updated>2006-03-13T18:17:50.570-03:00</updated><title type='text'>Fiebre de un Sábado por la noche...</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;''…Sumérgeme en tu nido de vértigo y caricia.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Anhélame, retiéneme.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;La embriaguez a la sombra florida de tus ojos,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;las caídas, los triunfos, los saltos de la fiebre…''&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pablo Neruda&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hacía tiempo que no sabía nada de vos. Casi te había olvidado. Tenerte nuevamente fue casi como la primera vez, como si nunca te hubiera tenido. Apareciste inesperadamente el viernes por la noche, tarde, y te quedaste todo el fin de semana. Yo al principio te ignoré. ¿Será la falta de costumbre? ¿Será que caí en el error de subestimarte? ¿Cómo no recordar que me sobran los motivos para escapar apenas apareces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, que frágil resulta la memoria a veces, y que fácil se olvidan algunos sufrimientos… Quisiera contar con la lucidez, la capacidad de adivinar las señales que anuncian tu llegada y anticiparme a tus emboscadas. Yo, siempre ciego en mi ilusoria omnipotencia y vos hábil e inefable aprovechándote de mi necia estupidez. Sin sutilezas ni sigilos, con desparpajo y altivez, una vez más, después de mucho tiempo, tocaste a mi puerta. Y yo, amparado en mi fortaleza (mi mayor debilidad, paradójicamente), te dejé entrar. Como si fuera tu casa, como si fueras bienvenida, como si alguna vez te hubiera extrañado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como siempre, desbarataste mis planes, mis excusas, mis peros y mis obligaciones. Fue suficiente tu presencia para que se acelerase mi pulso y se irregularizase mi respiración. Me tomaste sin siquiera avisarme y me metiste en la cama. Me hiciste volar, soñar, alucinar y transpirar como cada vez y como nunca antes. Me envolviste en tu fuego y me quemaste hasta aislarme del mundo. Lejos de dejarme dormir, abrazaste mi cuerpo hasta entrada la mañana siguiente. Agotaste mis fuerzas y secaste mis labios. Como una sombra traicionera te escabulliste entre mis sábanas y te metiste bajo mi piel. Y fui tuyo, enteramente, una vez más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, débil y con el rostro demacrado, feliz de tu partida y un par de noches más sapiente, te despido sin nostalgias y te digo sin ambages: Gripe, andate a cagar. Y la próxima vez que vengas, mi nuevo amigo Paracetamol estará esperándote en el cajón de mi mesa de luz…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que sea la última vez que me arruinás un fin de semana… Perra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-114227779849455390?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114227779849455390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114227779849455390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2006/03/fiebre-de-un-sbado-por-la-noche.html' title='Fiebre de un Sábado por la noche...'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-114167118169913578</id><published>2006-03-06T15:49:00.000-03:00</published><updated>2006-03-07T11:58:44.806-03:00</updated><title type='text'>Retirada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos a los ojos sin hablar. Me pasé la mano por el pelo, intentando infructuosamente hallar la palabra justa, de articular la expresión correcta, de suavizar el momento con una interjección ingeniosa que matizara la incomodidad reinante. Ella dudó un instante, y a medio vestir como estaba abrió la boca para decir algo. Pero se detuvo y calló. Tal vez porque presentía el desenlace, quizás por compasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos lanzaban infinitos interrogantes para los cuales yo no tenía respuesta y no pude sostenerle la mirada. Miré el piso y sonreí nervioso, agitando las manos como para explicar lo inexplicable. Retrocedí un par de pasos, pero esta vez sin dejar de mirarla, dispuesto a no confesar mis verdades y a sostener mi falso orgullo en alto. Como comprendiendo, desvió ahora ella sus ojos mientras una leve coloración invadía sus mejillas; no sabré nunca que emoción escondían. Volvió a mirarme y una sonrisa genuina, pero contrastante con la expresión de sus pupilas, acompañó mi retirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giré sobre mis talones y determinado a no volver a verla tomé el pomo de la puerta y lo abrí con suavidad, seguro de mi mismo. Avancé hasta salir y una vez fuera, dándole la espalda y sintiendo como la puerta se cerraba detrás de mi, articulé un &lt;em&gt;‘lo siento... fue una equivocación...’&lt;/em&gt; desprovisto de todo sentimiento. Y la puerta se cerró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé allí parado, quieto. Me acomodé el saco, ajusté el nudo de la corbata y dejé que mis párpados me sumieran en la oscuridad por varios segundos mientras mi respiración volvía a la normalidad. Recordé por un instante su mirada entre sorprendida y suplicante, su silencio que todo lo decía, y me juré (como tantas otras veces) que nunca mas iba a cometer el mismo error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé unos pasos y esta vez si, miré bien el cartelito, y entré al baño de hombres… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-114167118169913578?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114167118169913578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114167118169913578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2006/03/retirada.html' title='Retirada'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-114105343476174804</id><published>2006-02-27T12:14:00.000-03:00</published><updated>2006-02-27T16:43:45.043-03:00</updated><title type='text'>Jack is Back - Apostillas de un vacacionador</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se han terminado las vacaciones. Al menos para mi. Como habrán notado, me he excedido levemente en el tiempo de descanso. Pasa que la temporada estival es definitivamente una época maravillosa para alejarse de computadoras, televisores, techos, etcéteras… Así que bueno, pido disculpas por la ausencia prolongada, agradezco infinitamente a quienes de todos modos dejaron sus palabras en el post anterior (esta semana responderé esos comments) y acá estamos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como todo se paga en esta vida, excederse en los tiempos de ocio trae consecuencias. Jack está en bancarrota. Se aceptan pues donaciones de todo tipo, pero especialmente comida. Si alguno de ustedes tiene el corazón tierno y siente compasión por este humilde trabajador de la psiquis, anímese por favor a preparar una viandita y escribirme a fin de poder hacerme llegar el alimento que mi cuerpecito tanto necesita. No olviden incluir buenos vinos, porque mi organismo es delicado y tengo que mantenerle ciertas costumbres…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi ausencia, el blog cumplió un año. Fiel a mis incapacidades, lo olvidé. Je. Bueno, de todos modos es un hecho que carece de importancia. La edad de las cosas (sobre todo la de las personas) debiera medirse no por los años transcurridos cronológicamente (ese es un hecho inevitable) sino por las cosas vividas. Digamos que la edad de uno es tanta como los acontecimientos que han encadenado la vida que uno tiene. Uno es tan viejo como todo lo que le ha ocurrido y ha hecho, y no por los años. Y uno es tan joven como todo lo que tiene para hacer… y no por los años… Así que este blog es viejísimo… y muy joven también. ¿Paradójico? La vida es una paradoja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He recogido (no me feliciten, no es lo que piensan) algunos acontecimientos casuales y los he utilizado para profundizar mi conocimiento de la mente humana. Es increíble como el verano destapa conductas impensables en otro momento. Supongo que el ámbito tiene mucho que ver. Lo mío es la playa, la arena, el mar… y si, la propaganda de la cerveza mas famosa tiene razón. Somos personajes. Como esa señora que se incrustó la malla hasta lugares inaccesibles, a tal punto que para adivinar el color de la mínima prenda hubo que pedirle que bostezara y espiar en sus amígdalas. O los dos muchachos musculosos que posaban alternativamente en la playa sin respirar para ser vistos en esa gran pasarela que es la arena de un balneario. Que por cierto (y esto no es de resentido) me resultaron sospechosos cuando se ponían el uno al otro bronceador con excesiva ternura y cuidado… ¡Que se besen! ¡Qué se besen! ¿Ah no? ¿No son putos? Claaaaaaaro… &lt;em&gt;‘Yo no soy puto, puto es mi novio que se la morfa…’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Lo que si me gusta es comer en la playa. Bah, todos comen (comemos) en la playa. Y como que la arena no nos importa… si hasta es un aditivo mas… Medialunas con almíbar (y arena), mate con yerba misionera (y arena), churros bañados en chocolate (y arena), choclos con manteca y sal (y arena), sándwich de milanesa, con tomate, lechuga y mayonesa (y arena)… Cambia el menú, pero la arena siempre está. Y no hay problema, porque la arena es buena para el organismo (¿?)… hasta que vas al baño y cagás un médano… Una semana mas comiendo así y te cagaba la Esfinge de Tebas en troqueles para armar… Menos mal que me volví.&lt;br /&gt;Otra clásica es juntar caracoles. &lt;em&gt;‘Papá, papá, ayudame a juntar caracoles’&lt;/em&gt; Y el padre ayudó. Una ola lo sentó de un golpe y lo arrastró como cinco metros. Cuando se puso de pie tenía como 170 caracoles metidos en la raya del culo. Y después dicen que los padres no participamos de los juegos de los hijos… En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, estamos de vuelta. Seguiremos con las aventuras de Lady Mörk, hay nuevas cosas para escribir y he recuperado un poco las ganas de hacerlo. Así que no se vayan, que todavía no han visto lo peor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MUEJEJE!!! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-114105343476174804?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114105343476174804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/114105343476174804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2006/02/jack-is-back-apostillas-de-un.html' title='Jack is Back - Apostillas de un vacacionador'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113648142316234887</id><published>2006-01-05T14:09:00.000-03:00</published><updated>2006-01-05T15:51:16.756-03:00</updated><title type='text'>Lady Mörk y el Capitán (III)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;De imprescindible lectura para comprender la trama…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/lady-mrk-y-el-capitn-ii.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Acto I&lt;br /&gt;Acto II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ACTO III – ESCENA I&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Actúan esta escena:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lady Mörk, duquesa de Grötenborg&lt;br /&gt;- Alcides, el mayordomo de Lady Mörk&lt;br /&gt;- Rin tin tin, el gato siamés de Lady Mörk&lt;br /&gt;- Una paloma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Escenario:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La terraza del Castillo de Lady Mörk&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levanta el telón. La escenografía reproduce lo que sería la terraza (una amplio balcón con vista al mar) del castillo de Lady Mörk. Hay dos resposeras de madera con colchonetas y entre ellas una símil mesa ratona de hierro forjado con cubierta de vidrio. La parte posterior de la terraza debe simular una baranda trabajada en piedra (como la de cualquier castillo antiguo que se precie de tal) y uno de los laterales sería la entrada (ventanal grande) a la residencia. Debe simularse el total de la fachada de la casa. Colocar algunas macetas con plantas. El fondo debe ser azul y con estrellas ya que la escena transcurre a la noche. Tiene que haber viento y ruido a olas. Conseguir un caracol gigante y ponerlo contra un micrófono para obtener dichos efectos sonoros. Si no hay caracol, improvisar uno con una palangana y una cuchara de madera (ver instructivo en la revista Lupín, número 476 correspondiente al mes de Mayo del año 1988, sección manualidades).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lady Mörk descansa sobre una de las reposeras, vestida con un suelto y liviano vestido de verano color salmón. Está descalza y lleva puestos anteojos de sol a pesar de que ya es de noche. Un coro de grillos canta la Marsellesa. Una paloma, notoriamente apesadumbrada, juega un solitario con naipes españoles sobre la baranda de la terraza, al fondo de la escena. Lady Mörk suelta su parlamento desde la comodidad de la reposera con sentida melancolía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;A veces la ansiedad por conocer mi futuro no me permite enhebrar nuevas vivencias para construir mi pasado, y cuando miro hacia atrás, descubro no sin sorpresa que mi día de ayer, por poner un ejemplo, no reviste mayor importancia, y plagado de sensaciones vacuas será prontamente olvidado… ¿Será entonces mi vida un sueño vacío? ¿Será mi pasado en el futuro una hoja en blanco que no puede reescribirse? Así como el naranja, que madura cae del árbol y yace sobe la hierba esperando ser recogida… caramba… que coincidencia… Oh, Freya¹, manipuladora de corazones… ¿Cuándo tu mano divina pondrá ante mi ese hombre que me trate como a una naranja madura caída del árbol?... ¡¡Alcides!! ¡¡Alciiiiiiiiiideeeeeeees!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Entra en escena Alcides, llevando una bandeja de plata con una copa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Alcides:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Aquí tiene su martini seco, milady…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Gracias Alcides… Usted es mi etílico ángel de la… guardaaaa!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Alcides:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Gracias milady…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡¡Nooooo, guarda con el gato!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Rin tin tin, parado sobre el marco de una de las ventanas altas de la residencia, caga apuntando sobre la cabeza de Alcides. Y dá en el blanco. Alcides sin emitir protesta alguna saca un pañuelo del bolsillo interno de su impecable uniforme de mayordomo y se limpia como puede. Rin tin tin mira a Alcides y a Lady Mörk alternativamente, haciendo finalmente un corte de mangas a esta última y escabulléndose hacia adentro de la casa. Los grillos ahora entonan una cumbia y la paloma hace el pasito de Edgar Volcán. Cae el telón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ACTO III – ESCENA II&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Actúan esta escena:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Rogelio Darwin, capitán de La Pochola, un barco pesquero marplatense.&lt;br /&gt;- Benítez, primer oficial de La Pochola y amigo de personal de Rogelio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Escenario:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La cubierta principal de La Pochola. De fondo, el cielo estrellado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levanta el telón. Rogelio Darwin observa el horizonte y fuma en silencio. Es una noche calma y sin viento. Una tropilla de pingüinos pasa al galope gritando de ‘¡Que viva el presidente!’. Entra Benítez en escena subiéndose los pantalones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Benítez, fiel amigo… ¿aún no puede resolver ese incontinente problema?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Benítez:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No Rogelio… estoy seriamente preocupado… el culo se me ha puesto rojo por el uso desmedido y ya no puedo ni sentarme… a todo esto… ¡Que buena pesca la de hoy! ¿Pero donde estamos exactamente? Yo no quiero meterme en tus decisiones, siempre sabias al fin, pero… ¿no deberíamos dar la vuelta y volver? Estamos lejos de casa y los muchachos se comienzan a impacientar ante tanto tiempo (6 largos meses) en el mar… ¡¡quieren agarrar al chino que cocina y amarlo salvajemente!! Dicen que a falta de mujeres…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin&lt;/strong&gt; (con disgusto)&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡No podemos permitirlo Benítez! En mi tripulación no se cometen esos actos… Y este es mi barco y yo decido cuando volver.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Benítez:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Eh, yo solo preguntaba…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;…Y estamos en el Atlántico Norte… a un par de cientos de kilómetros de la costa Oeste de Irlanda, casi en aguas territoriales de Islandia… cambiemos el rumbo hacia estribor, unos 45º…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Benítez&lt;/strong&gt; (con notoria perplejidad)&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pero… ¿seguimos hacia el norte? ¿Te has vuelto loco Rogelio?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin &lt;/strong&gt;(mirando hacia el horizonte por encima del público)&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Sigo un presentimiento Benítez. Mi corazón me dice que hacia allí debo dirigirme… seguramente una dama…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Benítez:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Y todo esto por una mina? ¡Paremos en el puerto más cercano y allí habrá mujeres Rogelio!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin&lt;/strong&gt; (sonriéndole pacientemente a Benítez)&lt;strong&gt;:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo hablo de ese alguien especial en particular, que no conozco, pero que siento hallaré en la heladas y peligrosas aguas del norte, mi amigo… no hablo de una mujer cualquiera. Hablo de, como dije, una dama…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Benítez:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Y cual es la diferencia, se puede saber?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Y… Cuando una dama dice no, quiere decir quizás; cuando dice quizás, quiere decir sí; y si dice sí, no es una dama…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Benítez:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡¡De esas quiero yo!! De las que dicen que si… o dicen que no pero por 20 pesos te lustran el picaporte… ¡Paremos en un puerto, Rogelio! ¡Me está empezando a gustar el chino!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pronto mi amigo, pronto…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Rogelio Darwin camina hacia el borde del escenario, saca un telescopio plegable con lente infrarroja del bolsillo y mira el horizonte. En el fondo del escenario, pasa un chino con gorro de cocinero corriendo desesperado, perseguido por los pingüinos y una horda de marineros semidesnudos. Cae el telón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¹ = Freya, Diosa del Amor en la mitología escandinava, hija de Njord, Dios del viento, el mar y el fuego, y Skadi, la cazadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113648142316234887?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113648142316234887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113648142316234887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2006/01/lady-mrk-y-el-capitn-iii.html' title='Lady Mörk y el Capitán (III)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113586936161325063</id><published>2005-12-29T12:09:00.000-03:00</published><updated>2005-12-29T12:46:59.543-03:00</updated><title type='text'>Lady Mörk y el Capitán (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ACTO II – ESCENA ÚNICA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Actúan esta escena:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Lady Mörk, duquesa de Grötenborg&lt;br /&gt;- Alcídes, el mayordomo de Lady Mörk&lt;br /&gt;- Lord Vukevús, hacendado de sangre azul pretendiente de Lady Mörk&lt;br /&gt;- Rin tin tin, el gato siamés de Lady Mörk&lt;br /&gt;- Dos palomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Escenario:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amplio dormitorio del castillo de Lady Mörk.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levanta el telón. La escenografía representa los aposentos de Lady Mörk, que consta de una cama antigua con dosel y cortinas que combinan dos tonos de organza y que envuelven al dormitorio principal en un halo de magia y color. A sus pies se destaca la banqueta con pequeñas patas estilo francés. En uno de los costados del dormitorio hay un espejo antiguo de cuerpo entero de estilo Luis XVI de madera y escayola doradas, de formato vertical con moldura exterior gallonada e interior con gruesas perlas y motivos vegetales quedando entre ambas una entrecalle de espejo grabado al ácido con adornos florales. Sobre el otro costado de la habitación hay una cómoda estilo Luis XVI, antigua, realizada en madera chapeada de caoba y palma de caoba. Tiene tres cajones perfilados por moldura de bronce, costados panelados delimitados por igual adorno, ángulos redondeados y acanalados y patas de forma cónica invertida sobre dedales. Conseguir un carpintero que haga los muebles para que se parezcan a los descriptos por tres pesos con cincuenta y que además sepa preparar capuchinos. Completar el decorado con un símil ventanal grande (y que debe estar abierto) al fondo y almanaques de tipos en bolas en las paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lady Mörk se despierta, despereza, y sale de la cama. Camina hasta la ventana y se apoya en el marco para mirar con cierta melancolía hacia (supuestamente) el mar. Viste un baby doll celeste, insinuante y provocador. Dos palomas juegan al truco por plata en el alféizar de la ventana. Dos coronas&lt;strong&gt;¹&lt;/strong&gt; es la apuesta mínima por mano. Lady Mörk deja la ventana y camina por la habitación lateralmente, y reflexiona en voz alta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Un nuevo día se inicia y yo en mi soledad esperando un milagro de ser rescatada de la abulia en la que vivo. ¡Cuantas lunas más deberán recorrer el arco de mi cielo antes de que el amor toque a mi puerta y yo pueda dar rienda suelta a estos sentimientos que se atoran en mi garganta! ¡Cuantas esperas vanas deberán sucederse hasta que mis pies dejen de tocar el suelo en manos de ese noble caballero que me eleve hasta el infinito! ¿Hasta cuando he de esperar? A veces temo soñar demasiado… tal vez deba aceptar alguno de mis tantos amantes ocasionales y pretendientes de alcurnia y consagrarme a la vida indolente a la que parezco condenada… Pero… ¿Qué hago yo pensando tan temprano y sin haber desayunado? ¡¡Alcides!! ¡¡Alciiiiiiiiiideeeeeeees!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Entra en escena Alcides, llevando una bandeja de plata con una copa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Alcides:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Aquí tiene su martini seco, milady…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Gracias Alcides… ¿Qué hora es, a todo esto? Siento que madrugar tanto afecta mi humor…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Alcides:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Son las 2 de la tarde, milady…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Con razón! Ah, extraño esos tiempos en los que me levantaba a las 6 de la tarde…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Alcides:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Por cierto, está de las 9 de la mañana Lord Vukevús esperando para verla… no quisimos despertarla… milady&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Lord Vukevús ha venido a verme? Interesante… hágalo pasar…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Alcides:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Por supuesto, milady.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sale Alcides de la habitación, ingresa Lord Vukevús, un apuesto, alto y elegante caballero de mediana edad, peinado a lo Johnny Allon y vistiendo ropas informales de excelentísima calidad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lord Vukevús:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Ah, Lady Mörk! Me rindo como siempre ante su inconmensurable belleza…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lord Vukevús camina hasta donde se encuentra parada Lady Mörk y la besa cortésmente en la mano derecha, demorando un poco mas de lo necesario, inequívoca señal de que está caliente con ella. Luego la mira de arriba a abajo y se pasa la manga de su camisa por la boca, secando la espontánea baba que inmediatamente comienza a salírsele por sus fauces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lord Vukevús:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Usted está hoy despampanante milady…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Usted siempre tan elogioso… ¿Qué lo trae por aquí, por mi humilde morada?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lord Vukevús:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Ah, el deseo de verla, de llenar mis ojos de su espléndida imagen de mujer… ¡el mundo se rinde a sus pies ante su enigmática belleza, y yo más que nadie!... Quisiera invitarla a dar un paseo por la campiña en mi 4x4… y de paso nos tomamos unos tragos cuando llegue el ocaso…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Qué campiña si es todo piedra en este lugar de mierda? ¿Qué ocaso si siempre está nublado?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lord Vukevús:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Acaso el placer de mi compañía no será suficiente para hacer su día glorioso? Es menester que pasemos tiempo juntos, habida cuenta de que usted y yo estamos predestinados a unir en sagrado matrimonio nuestros destinos…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Ni en pedo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lord Vukevús:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Ah, ya cambiará de opinión… Soy el soltero mas codiciado de Europa y usted será indefectiblemente mi esposa… La espero aquí mientras se cambia y se viste apropiadamente para la ocasión. Quiero elegir lo que se va a poner. Quiero que esté a mi altura, Lady Mörk…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; …&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese preciso instante, una de las palomas gana un falta envido y el partido con 33 de mano. Comienza a festejar a los saltos y con una alita se toma entre las dos patitas mientras le grita ‘tomáaaaa’ a la otra paloma. Aparece Rin tín tín por la ventana y de un tarascón se morfa la cabeza de la paloma que festeja. El gato se relame, le hace un corte de mangas a Lady Mörk y huye. El cuerpo sin cabeza de la paloma decapitada levanta vuelo por acto reflejo hacia adentro de la habitación y chorreando sangre se estrella contra Lord Vukevús, ensuciando (y mucho) su camisa, y cayendo finalmente inerte sobre el calzado del caballero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lord Vukevús:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pero… ¡¡Det re-papegøye kuse&lt;strong&gt;²&lt;/strong&gt;!! ¡Como me puede pasar esto a mi! Oh, Lady Mörk, lamento decirle que deberemos suspender nuestra salida… ¡No puedo andar por las calles con esta ropa! Lo siento, pero tendrá que ser en otra oportunidad…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Será en otra oportunidad, Lord Vukevús…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lord Vukevús se retira rápidamente sin ceremonia alguna. Lady Mörk suelta un suspiro profundo y audible y se tira en la cama a jugar con un cubo mágico que tiene en la mesa de luz. Cae el telón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;¹&lt;/strong&gt; = Moneda oficial del Reino de Noruega (Monarquía constitucional)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;²&lt;/strong&gt; = La reconcha de la lora, en Noruego en el original.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113586936161325063?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113586936161325063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113586936161325063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/lady-mrk-y-el-capitn-ii.html' title='Lady Mörk y el Capitán (II)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113560534705885787</id><published>2005-12-26T10:53:00.000-03:00</published><updated>2005-12-26T10:55:47.073-03:00</updated><title type='text'>Brindis</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La medianoche llegó inexorable y entre brindis y explosiones de cotillón tu recuerdo se hizo imagen indeleble en el lado de adentro de mis ojos. Como un capricho de la memoria otra vez tu sonrisa se hizo horizonte que alcanzar y la tentación de besar los hoyuelos de ese gesto que nunca besé me erizó la piel e hinchó mis venas. Tal vez porque el alcohol o tal vez porque las copas vacías se llenan de nostalgia, ahí estuviste, una vez más, ofreciéndome lo que no es para mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraño efecto el de algunos eventos que momentáneamente nos abstraen de los que están y nos sumergen en ausencias, y se nos mezclan los recuerdos confundiendo pasados reales con pasados imposibles. Curiosamente, podría decirte que sentí algo parecido a extrañar, pero lo cierto es que incluso en mi mente sigo jugando a las escondidas entre tus luces y mis sombras. He sido un involuntario error en la cadena de hechos que forman tu pasado, y aunque insistas en lo contrario, así me reconozco viéndome vagar en tu jardín de estrellas y soles, encontrando siempre el rincón más oscuro donde desnudar mi alma y que no me veas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude sentir tus preguntas, que como un taladro neumático una tras otra en rítmica sucesión bombardeaban mi cabeza implorando respuestas que no puedo darte, insistiendo en decirme que soy lo que no soy y señalándome una vez mas un camino que no he de transitar. Tengo la inconciencia de un caballo de ajedrez, que con astucia e irreverencia salta los obstáculos sin lógica ni método, jugando a caer alguna vez fuera de los límites que no son tales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque nos hemos cruzado en tu camino de ida y mi camino de regreso; porque quizás yo tan solo sea un fantasma buscando encontrar su punto de partida. Porque no. Y porque si. Feliz Navidad para vos también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113560534705885787?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113560534705885787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113560534705885787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/brindis.html' title='Brindis'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113525894086096518</id><published>2005-12-22T10:34:00.000-03:00</published><updated>2005-12-22T10:48:27.606-03:00</updated><title type='text'>Lady Mörk y el Capitán (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Elblogdejack tiene el agrado de presentar su primer obra de teatro. Una historia de amor al mejor estilo Shakespeare... Sean corteses y no me insulten. Je.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ACTO I – ESCENA I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Actúan esta escena:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- Lady Mörk, duquesa de Grötenborg&lt;br /&gt;- Alcídes, el mayordomo de Lady Mörk&lt;br /&gt;- Rin tin tin, el gato siamés de Lady Mörk&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Escenario:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Las costas de Noruega, en el condado de Grötenborg, lugar donde se emplaza la basta propiedad de la familia Mörk, de la cual Lady Mörk, su última heredera, es la única y millonaria dueña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levanta el telón. La escenografía simula una costa rocosa y necesariamente hay viento (contratar un par de gordos saxofonistas que soplen o comprar un gran ventilador). En la tela de fondo está el castillo de Lady Mörk situado sobre el punto más alto de las rocas. La perspectiva debe dar la impresión de que la residencia se encuentra a escasos 20 metros de donde se desarrolla la escena. Es el atardecer. Se oye el ruido de las olas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lady Mörk, una mujer de 30 años, bella y enigmática, vistiendo un insinuante vestido blanco que se adhiere a su cuerpo camina por las piedras y pisa caca de gato. Maldice en voz baja (un murmullo apenas audible) y se limpia la ojota en un borde afilado, para luego ponerse de pie, de cara a la audiencia, con la vista sobrevolando la sala, como quién mira el horizonte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Cruel destino el ser Lady Mörk, Duquesa de Grotenbörg. Vivo allí, junto al fiordo, estirando noches en el largo invierno mientras el viento despeja mi frente de cara al mar, esperando la llegada de aquel que me saque de este lugar de mierda y me lleve al Morro de Sao Paulo... Oh! vida mía... ¿por que el gato siamés nunca me caga en el cajón?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Entra en escena Rin tin tín, y se pone a cagar sobre una piedra a dos metros de la duquesa. Lady Mörk toma carrera y le asesta un voleo de derecha al gato que vuela y cae a unos metros más allá. El gato le hace un corte de mangas y huye hacia la residencia. Lady Mörk mira al cielo y junta las manos como quién está elevando una plegaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Oh mi señor… ¿Por qué me has dotado de tanta fortuna, belleza e inteligencia y me condenas a esta soledad? Quisiera ser la mitad de lo que soy, pero tener a mi lado un hombre que me ame y me idolatre… un hombre capaz de cruzar todos los mares solo para verme… ¡un hombre carajo!... ¡¡Alcídes!! ¡¿Dónde mierda estás cuando te necesito?! ¡¡Alciiiiiiiiiideeeeeeees!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Entra en escena Alcides, enfundado en un riguroso uniforme de mayordomo, llevando una bandeja de plata con una copa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Alcides:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Aquí tiene su martini seco, milady…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lady Mörk:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Gracias Alcides… no se que haría sin ti…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayordomo se retira con una reverencia y la duquesa se sienta en una roca, con las patas abiertas, bebiendo despacio mientras mira entre esperanzada y aburrida el horizonte. Completan la escena dos lobos marinos que corren por el escenario jugando a la mancha venenosa. Cae el telón. Fin de la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ACTO I – ESCENA II&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Actúan esta escena:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Rogelio Darwin, valiente capitán de La Pochola, un barco pesquero marplatense&lt;br /&gt;- Benítez, primer oficial de La Pochola y amigo de personal de Rogelio.&lt;br /&gt;- Un marinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Escenario:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La cubierta principal de La Pochola. De fondo, el cielo estrellado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levanta el telón. Rogelio Darwin, un fornido y de rostro curtido por las inclemencias del clima hombre de 40 años camina en soledad por la cubierta despaciosamente mirando su barco. Se pasa la mano por la tupida barba y se rasca la cabeza, sin sacarse un gorro de lana con los colores de Aldosivi que lleva metido hasta las orejas. Prende un cigarrillo y de apoya en el mástil principal. Entra en escena Benítez, subiéndose los pantalones…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Benítez… ¿de nuevo con cagadera?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Benítez:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Si Rogelio… ya casi ni puedo alejarme del baño… ¿en que pensás? No hemos tenido buena pesca, hace semanas que estamos en altamar y hemos navegado con dirección norte ininterrumpidamente… ¿Hacia donde vamos?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Rogelio camina unos pasos hasta el borde del escenario y señala el horizonte por sobre el público… En uno de los rincones de el escenario, aparece un marinero alto y musculoso, excedido notoriamente de peso, calvo, vistiendo una remera sin mangas. Se pone tirar de una cuerda, como quién levanta una red de pesca y canta a viva voz ‘Arde Papi’…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Mi corazón me dice, amigo, que hacia allí debo ir… hacia allí encontraremos la preciada carga que llenará las ávidas entrañas de La Pochola y hacia allí también debo ir en busca de mi destino… ¡Me lo dice el corazón, amigo! ¡Siento como el alma me arde en gloriosas llamas de pasión, a la espera de esa mujer que me convierta en hombre al fin y motive a dejar esta vida de vagabundo de los mares!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Benítez:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Ah, mucho tiempo sin ponerla te nubla la razón, amigo… tengo un colchón con un agujero que te puedo prestar si te…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Rogelio Darwin:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡No Benítez! Además del hecho de que jamás lo lavas, está el punto de que lo que busco está mas allá de las necesidades físicas… Lo que yo busco es una sirena que me hechice con su voz, que me hipnotice con su mirada, que me esclavice a su piel con solo tocarme y que anude mi alma a la suya para alcanzar juntos la gloria de ser amantes en esta vida y en las siguientes… ¿Me entiendes Benítez?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Benítez lo mira perplejo. De pronto se pone rojo y se para lentamente. Se escucha el ruido (extremadamente audible) de un pedo que progresivamente se va convirtiendo en un sonido más liquido…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Benítez:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Uh!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cae el telón. Fin de la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;FIN DE EL PRIMER ACTO – 2º ACTO, EL PRÓXIMO JUEVES.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113525894086096518?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113525894086096518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113525894086096518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/lady-mrk-y-el-capitn-i.html' title='Lady Mörk y el Capitán (I)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113500864457286001</id><published>2005-12-19T13:02:00.000-03:00</published><updated>2005-12-19T13:59:03.823-03:00</updated><title type='text'>Almuerzo con Amigos III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El fin de semana tuvimos otro de los maravillosos ‘Almuerzos con amigos’. Para quienes no conocen los anteriores…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/almuerzo-con-amigos.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Almuerzo con Amigos I&lt;br /&gt;Almuerzo con Amigos II&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;Christian preparaba la ensalada, mientras el Gordo vigilaba la parrilla, como si los chorizos poseídos por algún extraño espíritu porcino fueran capaces de escapar al galope por el patio y saltar la medianera. A mi me tocaba esta vez lavar los platos, por lo que en la previa solo podía dedicarme a romper las pelotas y no mucho mas… Minutos más tarde, ya con la mesa puesta y un par de botellas de El Portillo en nuestro haber, Sebastián trajo las mollejitas y empezamos a comer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Bueno… ya arreglé todo. El 31 después de las 12 los paso a buscar y nos vamos a como siempre a tomar unos tragos…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Dale, este año te toca manejar a vos, así que tus tragos me los voy a tomar yo, je.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Ni soñando…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Tengo que contarles algo…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos con Christian, sorprendido por el tono solemne de la expresión, y lo miramos al Gordo, esperando que hablara. El Gordo miraba fijo el plato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Te hiciste gay y le tenés ganas a Christian…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Te vas a poner a dieta…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No… loco hablo en serio…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Ya sé! Te encontraste el pito y no es lo que esperabas…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡¡NO!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿No te lo encontraste? Que mal eso…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡¡NOOOOO!! Pero la puta madre… ¿me dejan hablar?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; …&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; …&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Quería decirles que voy a pasar fin de año con G. y su familia… no vamos a poder vernos…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pero pero pero…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Es una joda… ¿no?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No… no es joda… tenía miedo de contarles y que no me entendieran…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Pero como no te vamos a entender! ¿Lo entendemos, Chris?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Chrsitian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No, no lo entendemos… ¡Gordo traidor!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Loco entiendanme… ¿nunca les pasó algo así?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Ahí tiene un punto…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Eh, pero romper una tradición…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Y decime Gordo… ¿sos feliz?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;La verdad que si, que me hace feliz.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Y bueno, matala ahora que vas ganando…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; …&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Seeeeeee!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Aprovechá ahora que no desconfía y arrojala por un barranco…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;O pisala con el auto varias veces sin querer…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Tenés la coartada perfecta! Todos juraremos que eras feliz…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Al final G. tiene razón… ustedes son unos misóginos incurables…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Eh? Que me dijo este…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Que le das masa a tu propia hermana…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; ¡&lt;em&gt;Jamás! Eso es una mentira… ¿y vos no te defendés?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Hablamos de tu hermana? Estemmmm… bueno, yo…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Forro…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Ustedes no quieren verme feliz? Al final es como dice G., que ustedes me quieren mientras estoy con ustedes desperdiciando mi vida… pero que ahora que soy feliz y tengo un proyecto, ya no les importo. Y me quieren sabotear…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿No será mucho?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Yo no te quiero sabotear! Yo quiero hacer boleta a esa turra, pero nada más…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No hables así de G…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Y que mas dice G?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Que debiera buscar nuevos amigos. Amigos que me quisieran de verdad… que quieran lo mejor para mi…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Hay que meterle media docena de tiros por hija de puta…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Chris por favor…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Si, Chris… te fuiste al carajo… si con solo una es suficiente, ¿para que media docena?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; …&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Bueno como quieras…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo solo les pido que me entiendan, nada mas…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Te entendemos Gordo, no te preocupes… ¿no Chris?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No. Gordo puto… ¡Yo fui tu compañero de banco durante los 7 años de la primaria! ¡Éramos dos mitades de una misma cosa!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Eso es inexacto… ocupabas apenas la quinta parte que quedaba libre del banco… no exageres tu participación…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¡Es lo mismo!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Chris, no te enojes… solo hay cosas que ya no puedo hacer, pero sigue todo igual entre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Está bien… si traes mas mollejas te perdono… además de últimas siempre podemos ir a buscarte a la casa de G. totalmente borrachos, y de paso conocemos a tus suegros…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Siiiiiiii…. ¡y les cantamos villancicos como ranitas cantoras! ¡Cumbia Papá Noel!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Dios… menos mal que no saben donde es…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Seguimos comiendo, tranquilos, hablando de cosas varias. Hicimos la sobremesa de siempre, arreglos para cruzarnos en la semana y nos despedimos Christian y yo. Eso si, antes de irnos, sin que el Gordo nos viera, le dejamos un papelito pegado en el espejo del baño…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘Marcos Sastre XXXX, la casa de rejas blancas y frente de ladrillos a la vista, con entrada de lajas y un enano de jardín entre la puerta de la casa y la ventana que está a la derecha…’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;MUEJEJE!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113500864457286001?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113500864457286001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113500864457286001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/almuerzo-con-amigos-iii.html' title='Almuerzo con Amigos III'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113466449234784704</id><published>2005-12-15T13:29:00.000-03:00</published><updated>2005-12-15T13:34:52.373-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XXIV) - Epílogo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El cielo sin nubes, límpido y azul, era el marco perfecto para el sol pleno que se alzaba ya en su totalidad en el este. El reflejo en el agua nos obligaba a entrecerrar los ojos mientras en la incomodidad del improvisado bote, de rodillas, remábamos con El Pibe, uno de cada lado y rítmicamente,  intentando alejarnos de la isla y alcanzar la costa sur del río. Florencia se había quedado dormida en la parte posterior del féretro. El avance era lento pero constante. Me dolía todo el cuerpo y mi rodilla maltrecha sufría con cada esfuerzo al remar. Miré hacia atrás y contemplé los escombros humeantes de las ruinas de la casa del señor Lezcano. Repasé mentalmente los episodios vividos en las últimas 36 horas y sacudí la cabeza, conciente de lo inverosímil de los hechos, de lo improbable de lo ocurrido, de lo asombroso que había resultado el curioso viaje…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a la costa casi al mediodía, agotados. El sol alcanzaba su cenit y grupos de pescadores y ocasionales bañistas comenzaba a nutrir las márgenes del Paraná, todos en busca de un apacible domingo o escapándole al caluroso día. Nos miraban con curiosidad. Imagino que por el bote. También por nuestro aspecto zaparrastroso. Dejamos el cajón allí y nos fuimos lo más rápido que pudimos. En minutos alcanzamos el pueblo (era San Pedro) e inmediatamente buscamos un medio para retornar a Buenos Aires. Media hora después estábamos en un Micro, de regreso. Dormimos todo el viaje. Los tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a Retiro y nos dispusimos a seguir cada uno su camino. El Pibe se rascaba la cabeza y decía que había empezado a caminar un martes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;    Yo estaba preocupado por no llegar tarde al trabajo… ¡pero es domingo! O sea que falté 3 días al laburo… ¿tanto habré caminado?&lt;br /&gt;-          No te hagas preguntas cuyas respuestas nada han de resolverte…&lt;br /&gt;-          Si…&lt;/em&gt; - seguía tocándose el pelo y estudió su reflejo en una ventana de un bar.&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt;  ¿Qué hacés?&lt;br /&gt;-          Es que… ¡La vida despeina! Je…&lt;br /&gt;-          Uy dió…&lt;br /&gt;-          Después de lo que pasamos… me fumaría un Camel… ¿me quedarán bien los bigotes?&lt;br /&gt;-          …&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Le convidé un cigarrillo al Pibe, y fumamos ambos en silencio, sentados en el cordón de la vereda. Flor había ido a comprar algo para tomar al kiosco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt;  Pibe… Gracias…&lt;br /&gt;-          No, gracia a vo…&lt;br /&gt;-          Tu últmo post es sobre eso…&lt;br /&gt;-          Grdvz…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Nos dimos un abrazo. Y así como apareció, caminando, se fue. Acompañé a Florencia a su casa y me negué a mantener cualquier conversación que intentó en el camino. Aduje estar cansado y no acepté tampoco pasar a su casa. Tenía mucho en que pensar, mucho que meditar, mucho que asimilar… Le propuse hablar en otro momento. Pero no en ese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes iniciamos la semana en el consultorio como si nada hubiese pasado. Solo nuestros rostros serios y ausentes por momentos delataban la experiencia vivida. El día transcurrió lento y rutinario. Terminamos temprano ante la cancelación del último paciente y dos turnos vacíos antes que este, por lo que excusé a Florencia para que se retirara. Discutió un poco, pero finalmente se fue. Me quedé solo apoltronado en mi sillón de analista mirando por la ventana, esperando el atardecer, en absoluto silencio. Me dolía el cuerpo y estaba (aunque no lo admitía) afectado por lo ocurrido el fin de semana. Tal vez necesitaba unas vacaciones. Solitarias vacaciones. También pensé en Florencia, y en la charla que deliberadamente yo había pospuesto sin fecha cierta… Las situaciones traumáticas generan vínculos entre las personas tan fuertes que pueden confundirse con toda clase de sentimientos. Queda la complicidad involuntaria y subyacente de lo compartido en circunstancias extraordinarias (y que necesariamente han marcado la vida de los individuos involucrados), que permanece omnipresente entre ellos y los une tanto o mas que cualquier otra relación posible entre dos seres humanos. Así nacen las relaciones de casi hermanos de los sobrevivientes a alguna catástrofe, accidente aéreo, situación de aislamiento o el haber sido rehenes del robo de un banco (por citar ejemplos) por mas de unas horas. Esos lazos existen y son prácticamente indisolubles, porque sabe uno que el otro es quizás el único que realmente comprenda lo que se ha vivido…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Florencia compartía conmigo ahora esta vivencia. Y quizás sentía yo un repentino interés en ella como consecuencia de lo anterior. Tenía que darme el lugar y el espacio para averiguarlo. Perdido en mis cavilaciones no me percaté de la llegada de la noche. De mala gana me puse de pie, apagué las luces, cerré el consultorio y salí a la calle. Comería afuera. No tenías ganas de cocinar. Caminé por Cerviño hacia Salguero. Cruzando Ruggeri, tuve la sensación (la certeza) de estar siendo observado e instintivamente levanté la vista hacia el interior del bar que está cruzando la calle, en la esquina opuesta, buscando con la mirada a quién estuviese vigilándome…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era Carolina…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113466449234784704?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113466449234784704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113466449234784704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/la-herencia-xxiv-eplogo.html' title='La Herencia (XXIV) - Epílogo'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113441355006443010</id><published>2005-12-12T15:47:00.000-03:00</published><updated>2005-12-12T15:52:30.090-03:00</updated><title type='text'>La Herencia XXIII - Último Capítulo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Y llegó el final nomás de esta historia. Para que no se quejen, esta vez, a pesar de lo largo del capítulo no se los voy a cortar… Gracias a todos los que acompañaron esta absurda historia…&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltaba muy poco para que amaneciese, y yo tenía a &lt;a href="http://pibito.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El Pibe&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; como nuevo aliado en mi cruzada por salvar a Florencia y salvarme yo. Confiaba en que a estas horas los vampiros se hubiesen retirado a su descanso y pudiésemos nosotros movernos por la casa con absoluta libertad. Sin embrago, temía por la integridad humana de Flor y me urgía entonces hallarla. Además, para huir de la isla, necesitaba un medio para hacerlo (eso era algo a resolver) y ponernos a salvo antes que volviera a caer la noche. Tenía pues que apurarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le conté a El Pibe lo de la teórica puerta falsa en la biblioteca y hacia allí nos dirigimos. Nos dividimos el territorio en dos partes y comenzamos uno por cada lado. Rápidamente nos dimos cuenta de lo arduo que sería el trabajo que teníamos por delante… Miles de libros se extendían ante nuestros ojos, y lo cierto es que no sabíamos que buscar exactamente… ¿Cómo era la puerta falsa? ¿Era un módulo de la biblioteca? ¿Era un libro o estante falso que hacía las veces de abrepuertas? ¿Era un pasadizo pequeño o toda una pared? Lamenté no preguntarle mas a Carolina, y ahora me invadían infinidad de dudas… ¿Y si era mentira? Tal vez había evaluado mal las palabras de Carolina… Quizás me había mentido y yo no había reparado en ello, debido a mis ganas de creerle… Lo miré a El Pibe, que me devolvió la mirada con un marcado gesto de interrogación…pobre… no entendía nada… le hice un gesto para que se acercase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt;  Esto es mas difícil de lo que parece… no?&lt;br /&gt;-          La vida es como te la tomás.&lt;br /&gt;-          Te advierto… dejá de hablarme con slogans o te rompo las piernas…&lt;br /&gt;-          Te prometo… te prometo que lo voy a volver a hacer!&lt;br /&gt;-          Se viene… te salvás que estamos sin tiempo… no sé por donde empezar…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El Pibe hizo un gesto de cómo estar pensando… y se frotaba la barbilla con su mano derecha… en eso pone gestito de idea y sonríe, feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt; Seguro que hay un libro que tiene que ver con el tema, que sirve para abrir la puerta secreta… ¡como en las películas!&lt;br /&gt;-          …&lt;br /&gt;-          Si si si… te apuesto un conogol a que si…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Dada mi falta de ideas, decidí seguir el consejo. Caminamos entre las paredes llenas de libros intentado encontrar algún volumen referido a los vampiros, los monstruos, la sangre… cuando dí con un estante lleno de libros sobre Hematología. No podía ser tan sencillo… Repasé uno a uno los títulos de todos y cada uno y ocasionalmente tiraba de alguno para ver que pasaba. Siempre era un simple libro y nada mas… Cuando de repente, mi dedo dio con el lomo de un volumen bastante particular. Lo tomé y tiré de él. Sentí un chasquido y un tramo de la biblioteca de aproximadamente dos metros de ancho (el ancho del módulo) se movió hacia mi. Metí la mano por el costado mas salido y se abrió como si fuese una puerta… ¡No lo podía creer! Llamé a El Pibe de un grito y le mostré mi hallazgo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt; Es que el que sabe… sabe… ¡Me debés un conogol!&lt;br /&gt;-          …&lt;br /&gt;-          ¿Y como te diste cuenta cual libro era el que habría la puerta? &lt;/em&gt;– preguntó El Pibe&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt; Por el título del libro…&lt;br /&gt;-          ¿Y que dice?&lt;br /&gt;-          Dice: ‘Esto no es un libro. Es para abrir la puerta secreta… tire del mismo con cuidado pero con decisión…’&lt;br /&gt;-          Claro…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sin perder tiempo, entramos al pasadizo secreto. Un pasillo angosto y bajo, pero lujoso y bien iluminado. Era de esperarse tratándose del acceso a los dominios particulares del señor Lezcano. Esa era una buena señal. Pronto dimos con unas escaleras de mármol que bajaban. Con sigilo y en silencio bajamos los escalones hasta llegar a un cuarto subterráneo que asemejaba una sala de estar. Había un TV de plasma pantalla plana con Home Theatre y DVD, una PC Pentium IV, un centro musical gigantesco, sillones, una mesa de pool, un juego de dardos con la cara de Wesley Snipes personificando a Blade, un excelentemente bien provisto bar de roble y sillones por doquier. También algunas esculturas y pinturas en las paredes. El señor Lezcano si que se daba una buena vida. La sala estaba vacía y en el equipo de música sonaba el Impromptu Opus 90 nº 4 de Schubert a bajo volumen. Caminamos por la sala y abrimos una puerta al final de la misma, apenas, como para espiar que había del otro lado. Un pasillo. Ingresamos y caminamos por el mismo hasta unos cortinados de grueso terciopelo azul, recogidos, que marcaban el ingreso a una nueva habitación. Se escuchaban voces. Nos asomamos precavidos. El señor Lezcano estaba sentado detrás de un gran escritorio. Frente a él, de el otro lado, estaban Miranda, Yasmila (con un gran vendaje que le tapaba la cara) y Florencia en el medio de estas dos… Nos dispusimos a escuchar lo que hablaban… El señor Lezcano era quién tenía la palabra en ese momento…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    &lt;em&gt;      Crealo Florencia… su tan adorado doctor no solo accedió a trabajar para mi, sino que no se mostró preocupado por su futuro…&lt;br /&gt;-          Pero… ¡no puede ser! Ella me contó&lt;/em&gt; – señalando Flor a Miranda – &lt;em&gt;como se golpeó todo por buscarme…&lt;br /&gt;-          Evidentemente mi oferta ha sido más que tentadora&lt;/em&gt; – risas de Lezcano y Miranda… Yasmila solo movía la cabeza… - &lt;em&gt;pensaba retenerla de rehén como medio de presión para el doctor, pero no ha sido necesario… pensaba luego en dejarla en manos de las chicas pero mirándola bien, creo que me la voy a quedar para mi…&lt;br /&gt;-          ¡Antes muerta!&lt;br /&gt;-          JAJAJAJAJA… será un placer…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Habíamos llegado justo (o eso parecía). La emoción me embargaba… ¡aún podía salvar a Florencia! Lo miré al Pibe…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt;  Tenemos que salvarla…&lt;br /&gt;-          ¿Qué hora es?&lt;br /&gt;-          ¡¿Y eso que mierda importa ahora?!&lt;br /&gt;-          Es que yo adelanto mi reloj a veces para no llegar tarde… y me parece que no llego al laburo… mi jefe se va a calentar… ¿no tenés un teléfono para avisar?&lt;br /&gt;-          Dejate de romper las pelotas y ayudame a pensar como salir de esta…&lt;br /&gt;-          Ok… no te calentés… recuerdo que una vez escribimos con los pibes de la Facu una publicidad sobre tampones en la que un vampiro…&lt;br /&gt;-          Nooooo… por favor no…&lt;br /&gt;-          Bueno no sé. Era graciosa…&lt;br /&gt;-          …&lt;br /&gt;-          Ok… ¿y como se los mata a estos bichos?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-       &lt;em&gt;   Y… no sé… con estacas, creo. Con la luz del día…también…&lt;br /&gt;-          Ah, estamos jodidos…&lt;br /&gt;-          Muy&lt;br /&gt;-          ¿Y ahora?&lt;br /&gt;-          Y ahora a improvisar…&lt;br /&gt;-          Ah, mi especialidad… ¡Puedo imitarlo a Pepe Biondi como nadie!&lt;br /&gt;-          Uy dio…&lt;br /&gt;-          ¡O a Palito Ortega!&lt;br /&gt;-          …Que alguien me pegue un tiro, por favor…&lt;br /&gt;-          ¡O a&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-       &lt;em&gt;   ¡¡BASTA!! ¿Me vas a ayudar o no?&lt;br /&gt;-          Y si… ¿Qué hacemos?&lt;br /&gt;-          Entramos y los cagamos a trompadas… o al menos lo intentamos…&lt;br /&gt;-          Vos primero…&lt;br /&gt;-          …&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Así que sin más, entramos corriendo y le pusimos sendas patadas en la cabeza a Miranda y Yasmila. El señor Lezcano nos miraba sorprendido, viendo como los cuerpecitos de sus dos secuaces volaban uno para cada lado de las sillas y daban contra el suelo. Florencia gritó del susto primero y de la alegría después, saltando y aferrándose de mi cuello. Casi me ahorca. Me quedé mirando fijo, desafiante, a Lezcano…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;    Doctor… veo que ha cambiado de opinión… aún está a tiempo de no cometer el mas grave error de su vida…&lt;/em&gt; - dijo Lezcano con su habitual impasibilidad…&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt; Olvidate payaso… el error hubiera sido comprarte esa vida de cotillón que me mostraste… ¡me voy a la mierda y no me jodas nunca mas!&lt;br /&gt;-          ¿Y pensás que vas a salir de acá como si nada? ¿Qué te lo voy a permitir? &lt;/em&gt;– un nuevo tono de iracunda gravedad crecía con el volumen de su voz… -&lt;em&gt; ¡Tu vida es mía!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-      &lt;em&gt;    Essssssssssta es tuya, murciélago de goma…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Lezcano se puso de pie y pude ver como se transformaba su rostro en la cosa mas espantosa que había visto en toda mi vida. Puse a Florencia detrás de mí. Había llegado la hora de la verdad. Lo miré al Pibe, que aguardaba a un costado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;   Llevatela a Flor afuera. Ya debe estar amaneciendo… si no salgo en media hora, se van de la isla como puedan…&lt;br /&gt;-          Doctor yo no pienso dejarlo acá…&lt;/em&gt; - Flor se negaba a soltarme…&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt; Flor… por favor… Pibe… vayan…&lt;br /&gt;-          Ok… - y tomó a Flor de la mano para salir corriendo por el pasillo…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lo miré a Lezcano. La hora finalmente había llegado. Mi destino se debatía frente a mi mostrándome como un dado las mismas caras pero de diferentes valores. Y elegí que de perder, esta vez, estaba haciéndolo de la mejor manera posible. Lezcano saltó por sobre el escritorio y me cayó encima en una décima de segundo. Tomó mi cabeza entre sus manos y ladeó mi cabeza para exponer mi cuello. En un acto reflejo le tiré un rodillazo, pero calculé mal y le dí al escritorio, con tanta fuerza que lo rompí y partí su borde. Del dolor me agaché zafando del atrape y Lezcano le dio una involuntaria dentellada a su propio brazo. Puteó en una lengua que no entendí y con la otra mano empujaba su brazo para desclavarlo de sus propios colmillos. Yo me retorcía en el suelo agarrándome la maltrecha rodilla. Cuando logró zafarse los dientes, Lezcano gruñó de bronca y se agachó para tomarme de las ropas y arrojarme contra la pared de el otro lado de la habitación. Reboté contra la pared cerca del techo y caí sobre una repisa llena de adornos y esculturas pequeñas. Terminé en el piso, rodeado de fragmentos de cerámica y estatuillas de mármol. Lezcano voló hacia mi y alcancé a girar a ponerme a duras penas de pie a tiempo para defenderme. Fue en vano. Me pegó un cachetazo que casi me arranca la cabeza y fui a parar contra una de las paredes laterales. Escupí sangre. Lezcano rió y se pasó la lengua por los labios y los colmillos, relamiéndose. Algo me había clavado en el culo en la caída e instintivamente me toqué. ¡El crucifijo que me había dado Flor!. Lo saqué justo cuando Lezcano se acercaba nuevamente y lo esgrimí tembloroso, rogando funcionase… Lezcano se detuvo en seco y lanzó una carcajada sonora, como burlándose de mi torpe superstición… sin embargo sus ojos… Lejos de amedrentarme, me puse de pie y avancé dos pasos. Lezcano dejó de reirse y retrocedió con un gruñido. ¿Funcionaba? Le pegué una trompada con mi mano libre y volví a poner frente a mi el crucifijo. Lezcano se enfureció pero no me atacó. Salté hacia delante, apoyando en su rostro la cruz. El olor a carne chamuscada llenó el cuarto y Lezcano saltó hacia atrás tomándose el rostro, agachado. Y yo, con todas las ganas que venía acumulando le puse un voleo de zurda a lo Kuproviesa cuando sale jugando directo en la cara. Trastabilló hacia atrás y cayó contra el escritorio. Un grito profundo, lleno de dolor y sorpresa, salió de su ensangrentada boca… Algo había pasado… no se ponía de pie… me acerqué a mirar y ví con asombro que se había ensartado en una de las maderas rotas del escritorio por mi rodillazo, atravesándolo justo a la altura del pecho… estaba muriéndose…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt;  Je… cagaste vampiro del orto…&lt;br /&gt;-          Mi gente te va a perseguir… y te va a encontrar…&lt;br /&gt;-          Si si, pero mientras, hacete polvo, gil&lt;/em&gt; – y lo apreté contra el escritorio hasta que dejó de respirar y efectivamente, se deshizo en cenizas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré los cuerpos inconcientes de Yasmila y Miranda. Rengueando, atravesé la sala de estar subterránea y subí trabajosamente las escaleras. Fui hasta la cocina y abrí todas las llaves de gas al mismo tiempo. Tomé un ovillo de hilo que había en un cajón y lo empapé en vodka (una pena…). Pasé la punta del hilo por la cerradura de la puerta, cerrando la misma para que quedara lo mas herméticamente posible cerrada la cocina y tiré del hilo armando una suerte de mecha hasta llegar al balcón ventana del comedor. Antes de salir, saqué un cigarrillo y lo prendí. Me ardí al boca lastimada, y me dolía horrores la cabeza y la rodilla. Prendí el hilo y esperé. El fuego avanzaba lentamente, pero funcionaba. El hilo se quemaba despacio pero eso estaba bien. Yo necesitaba tiempo para alejarme y para que se juntara suficiente gas en la cocina. Salí por la ventana y salté la baranda del balcón. La caída era corta pero el dolor casi me desmaya. Me puse de pie y caminé. Ya era casi de día. A lo lejos, sobre la costa del río, El Pibe acondicionaba un ataúd sin tapa al que le intentaba poner remos y Florencia que me había visto corría hacia mi. Apuré el paso. Le hice señas de que no se acercase, de que me esperara… Se detuvo en seco y, obediente, me esperó. Tardé tres minutos en llegar a ella. Nos quedamos mirándonos en silencio, y sin palabras, nos fundimos en un abrazo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mis espaldas, a unos cien metros de distancia, la casa explotó derrumbándose en pedazos. El Pibe cayó al agua del susto. Nosotros, ajenos a todo, nos quedamos uno en brazos del otro. Y el primer rayo de sol del nuevo día bañó mi rostro y sonreí. Era el amanecer más hermoso que recordaba haber visto en muchos años…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;El Epílogo, Jueves 15 a las 14 horas…&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113441355006443010?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113441355006443010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113441355006443010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/la-herencia-xxiii-ltimo-captulo.html' title='La Herencia XXIII - Último Capítulo'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113397536123534105</id><published>2005-12-07T14:01:00.000-03:00</published><updated>2005-12-07T14:12:58.170-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XXII) - Penúltimo Capítulo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Aviso al público... salió un nuevo número de &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejackyzitarrosa.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#009900;"&gt;&lt;strong&gt;El Perro Verde&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;... No apto para gente delicada...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacudí la cabeza como desbaratando ideas, y dejé caer nuevamente los cortinados. La habitación, tenuemente iluminada por la luz artificial que provenía de una lámpara colocada sobre una mesita en la entrada, dibujaba sombras por doquier. Miré la cama y allí estaban las dos botellas de vino blanco que había subido en dos sucesivos viajes con sus respectivas copas. Toqué la primera y ya estaba casi a temperatura ambiente. La segunda estaba aún fría, aunque no tanto como me hubiera gustado. Igual me servía. Destapé la botella y serví dos copas, y me senté en la cama a esperar a que Carolina saliese del toilette.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Medio minuto mas tarde estaba ella de pie delante de mí. Un cortísimo camisón de seda, blanco, dejaba adivinar su magnífica figura. Tragué saliva, y la miré de arriba hasta abajo. Me detuve en cada centímetro, acariciando con mis ojos lo que se le prometía a mis manos. Había sido una de las noches mas largas y extrañas de toda mi vida. Lo fantaseado estaba a un paso de distancia y las promesas de sus miradas y sus mordidas de labio iban a cumplirse. Pensé en la primera vez que apareció en mi consultorio y en mis torpezas ante su presencia. Pensé en sus insinuaciones y en mis evidentes ganas de tenerla... Pensé también en que éste era el primer regalo, el primer placer de todos los que Lezcano me prometía... Sonreí. Estaba bien lo que iba a hacer... Me puse de pie y sin dejar de mirarla a los ojos, le ofrecí una de las copas, llena como la que sostenía en la otra mano, del exquisito vino blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Brindemos...&lt;br /&gt;- Sos un tierno... ¿y por qué brindamos?&lt;br /&gt;- Por el placer...&lt;/em&gt; – me acerqué hasta estar a escasos dos centímetros de sus labios – &lt;em&gt;por vos... por mi...&lt;br /&gt;- ...Si... si... &lt;/em&gt;– sus ojos me regalaban todo tipo de salvajes amenazas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golpeamos apenas nuestras copas de cristal. Y bebimos. Hasta vaciarlas. Y nos quedamos el uno frente al otro, apreciando el instante previo a la tormenta, saboreando el vino y también la inminente conquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tambaleó apenas y dejó de sonreír. Se llevó una mano a la cabeza y dejó caer la copa que sostenía en la otra. Le ofrecí mi mano libre y la conduje a la cama, la levanté en mis brazos y la recosté sobre la misma, cuidadosamente, con toda la delicadeza de la que yo podía ser capaz. Me arrodillé en el suelo, a su lado. Me miró, agradecida primero, interrogadora después...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Te tengo que pedir disculpas Carolina, pero es necesario...&lt;br /&gt;- ¿Qué...? ¿Qué me pasa? Me pusiste algo en el vino...&lt;br /&gt;- Si&lt;br /&gt;- ...Pero...&lt;br /&gt;- Siempre tengo algunas pastillas... mas por costumbre que por otra cosa. Yo no las tomo y rara vez he tenido que dárselas a alguien... pero bueno, son hábitos de la profesión...&lt;br /&gt;- ¿Cuántas me pusiste?&lt;br /&gt;- Todas.&lt;br /&gt;- Pero... ¡soy un vampiro! Esto me dormirá un rato y nada mas...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Lo sé... o eso esperaba al menos...&lt;br /&gt;- Pudiste tenerme, realmente deseaba este momento a solas contigo... realmente lo deseaba...&lt;br /&gt;- Algunas cosas, al menos para mi, es mejor dejarlas en el terreno de la fantasía... solo unas pocas... tan solo porque en ese lugar, suelen ser siempre perfectas y maravillosas...&lt;br /&gt;- Lástima. Estoy segura que la hubiéramos pasado escandalosamente bien&lt;/em&gt; – arrastraba las palabras, sus ojos se cerraban...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si. Pero algunas lealtades están primero. Debo encontrar a Florencia. Y quiero quedarme con mi aburrida vida tal como está. Porque es mi vida. Y me gusta.&lt;br /&gt;- Florencia... si supieras...&lt;br /&gt;- ¿Si supiera qué?&lt;br /&gt;- Tendrás que averiguarlo por vos mismo...&lt;br /&gt;- Decime donde está... por favor...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Abrió los hermosos ojos verdes todo lo que pudo y me miró. Sonrió con amargura y dos lágrimas, una de cada lado de su cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Daría todo lo que soy y he sido porque alguien deseara tanto encontrarme... estoy tan cansada de ser esto...&lt;br /&gt;- Te entiendo... pero te pido por favor, por la persona que alguna vez supiste ser, por la humanidad que estoy seguro aún tenés, si sabés donde está, decímelo...&lt;br /&gt;- Está en algún lugar en el lado norte de la casa...&lt;br /&gt;- ¿No en el lado sur? ¿No donde los sótanos?&lt;br /&gt;- También los hay del otro lado, pero son privados de el señor Lezcano y unos pocos de sus allegados&lt;/em&gt; – casi ni le entendía lo que hablaba, y no podía ya tener los ojos abiertos - &lt;em&gt;los vas a encontrar fácilmente... hay una de las paredes de libros de la biblioteca, que es falsa... por favor... ¡No me dejes así!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Lo siento. Debo hacerlo...&lt;br /&gt;- No quiero despertar... nunca mas...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La miré fijo. Entendía lo que quería. Imagino que la fantasía de la eternidad era una carga inconmensurable cuando esa eternidad se hacía realidad. Me puse de pie y corrí las cortinas. La línea de claridad en el horizonte se había ensanchado y en poco tiempo saldría el sol. La luz de la luna entraba plena por la ventana y bañaba el cuerpo de Carolina. Ella entendió inmediatamente, y sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Cuando salga el sol, estarás profundamente dormida...&lt;br /&gt;- Gracias...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Le dí un beso, suave, le acomodé el cabello en la almohada y esperé a que cerrase los ojos, para luego salir de la habitación. Faltaba poco para el amanecer y tal vez tuviera una oportunidad. Pero tenía además que resolver el como hacer para recuperar mi vida sin convertirme en un fugitivo eterno de el señor Lezcano y su ejército. Bajé las escaleras hasta la biblioteca, y miré las paredes cubiertas de libros... no tenía tiempo que perder, pero necesitaba también proveerme de algo de material antivampiros. Por mas estúpido que me resultara, necesitaba algo que me diera confianza. Iría a fijarme en las cosa de Florencia, que seguro entre todas su valijas había tenido la precaución de llevar cosas para toda contingencia posible... Encendí un cigarrillo y me dirigí al área de las dependencias, rogando encontrar el dormitorio de Flor y sus cosas. Caminaba rápido, sin preocuparme por esconderme, cuando, mientras atravesaba el comedor, me pareció ver una figura humana de pie junto a la ventana, de el lado de afuera de la casa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrí hacia el balcón ventana y me asomé sigilosamente. Un pibe delgado, de estatura media y pelo revuelto caminaba hablando solo y hacía cuadros con las manos (como los directores de cine en las películas) recortando para su visión retazos del paisaje y de la casa misma. Salí sigilosamente y corrí hacia él saltándole encima. La diferencia de peso hizo el resto y cayó al piso conmigo sentado sobre su pecho...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¡¡Pará loco!! Solo estaba imaginando imágenes para un trabajo para la facultad... tenemos que hacer una publicidad sobre una pomada para hemorroides...&lt;br /&gt;- ¿Perdón?&lt;br /&gt;- Bueno... estoy evaluando posibilidades... hay que tener la mente abierta...&lt;br /&gt;- ¿Quién sos?&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;&lt;a href="http://pibito.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El Pibe&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;- Ah... ¿Y como llegaste acá?&lt;br /&gt;- Caminando... pensaba pensaba pensaba y caminaba caminaba caminaba... y me perdí y aparecí acá...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Pero esto está todo rodeado de agua... es imposible llegar caminando...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos un instante. O El Pibe me mentía o algo estaba mal. Bah, si estoy diciendo que existen los vampiros, un detalle como este no ha de preocuparme...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Vos sos &lt;a href="http://pibito.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;El Pibe&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://pibito.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Salí de adentro tuyo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;?&lt;br /&gt;- Si... ¿vos sos Jack?&lt;br /&gt;- Si!&lt;br /&gt;- Uh! ¿Estoy en la isla con los vampiros?&lt;br /&gt;- Si...&lt;br /&gt;- ¡¡UH!! ¿Y ahora que hago?&lt;br /&gt;- Ayudarme, claro...&lt;br /&gt;- Pero... ¿en que estamos? Leí hasta que llegaste a la habitación con la doctora Borges...&lt;br /&gt;- Bueno. Te cuento y me ayudás... ¿dale?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Le conté este capítulo, y luego entramos a la casa. Ahora tenía un aliado y podía elaborar una estrategia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Medio aburrido este capítulo... Entonces... ¿ahora que hacemos?&lt;br /&gt;- Es que me guardo lo bueno para el final... Este capítulo ya se hizo muy largo... así que mejor eso lo decidimos en el próximo... ¿te parece?&lt;br /&gt;- Dale... ¿el viernes, como siempre?&lt;br /&gt;- No voy a tener tiempo... mejor el lunes. Y será el último...&lt;br /&gt;- Tomemos una Quilmes entonces... El sabor del encuentro.&lt;br /&gt;- Mirá Pibe... Si te ponés a tirar slogans te rompo las piernas...&lt;br /&gt;- Ok... ¿Lo que importa es lo de adentro?&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113397536123534105?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113397536123534105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113397536123534105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/la-herencia-xxii-penltimo-captulo.html' title='La Herencia (XXII) - Penúltimo Capítulo'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113379715838831414</id><published>2005-12-05T12:36:00.000-03:00</published><updated>2005-12-05T15:17:41.553-03:00</updated><title type='text'>Jack Golfista</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde que mi amigo Freddy se casó con Carla a principios de este años ha modificado algunas de sus costumbres. Invariablemente, esto ha implicado cambiar algunas de las prácticas habituales que teníamos. Por ejemplo, ya no hay fulbito con amigos, ni partidos de pool en el antro ese que algunos llaman bar y acuñó nuestra adolescencia, y menos que menos póquer de los jueves (que de hecho ya hace meses que los sobrevivientes no practicamos tan educativo juego de naipes). Y ha incorporado otras rutinas a su vida, lógicamente. Su mujer es, digamos, de alcurnia. De familia de dinero y tradiciones acordes, doble apellido y fiestas top, ella lo ha ido llevando a su estilo de vida, contribuyendo incluso a su crecimiento profesional. Esto lo ha insertado en nuevos círculos sociales, nuevas actividades, nuevas amistades. Sin embargo, Freddy no se resigna al cambio e intenta sumarnos a algunos de nosotros a sus actividades. Y generalmente termina en desastre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 1&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Un sábado, un par de meses atrás, estaba yo jugando al mecánico en mi casa limpiando el circuito de refrigeración del auto, cuando estaciona en la puerta terrible camioneta 4x4 con vidrios polarizados. Me quedo mirando, impresentablemente vestido como estaba y con grasa hasta en las pestañas (no sé como hago, pero hasta para agregarle agua al auto me engraso todo...). Baja Freddy con un tipo, los dos vestidos con pantalones pinzaditos color claro y chombas de cocodrilito. Unas ladies. Exclamaciones de alegría, saludos a corta distancia (Freddy evitó convenientemente y con razón mi intento de abrazo) y me presenta a su cuñado, Ramiro, que vivía en Alemania y estaba de visita. Carita de asco del pibe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿No quieren pasar y nos tomamos una cervecita bien fría? Cortamos un salamín y un poco de queso y nos hacemos una picadita...&lt;br /&gt;- Estemmm... no... estamos apurados Jackito... Ramiro está viendo unas propiedades para invertir y como pasábamos cerca aproveché para saludarte... además tenemos que ir a jugar al golf...&lt;br /&gt;- ¿¡Golf!? Dejate de joder...&lt;br /&gt;- No... ¡en serio! Ramiro tiene mejor handicap que yo pero tenemos un desafío&lt;/em&gt; – ambos se sonrieron...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Ahhh... mirá vos... bueno vayan... gracias por pasar, igual...&lt;br /&gt;- ¡Vos tendrías que aprender a jugar al golf! Es la mejor forma de hacer negocios...&lt;br /&gt;- Sobre todo para los que fabrican pelotitas...&lt;br /&gt;- Nooooooo... ¡en serio! Hagamos una cosa; el sábado que viene te pasamos a buscar y te enseñamos... yo, como socio VIP, puedo llevar invitados sin cargo...&lt;/em&gt; – El cuñado, Ramiro, me miró de arriba abajo y luego a Freddy con cara de espanto... pensé que iba a sufrir un infarto ahí mismo... pobre pibe...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Freddy... estás loco...&lt;/em&gt; – dije yo.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Listo, no se habla mas, quedamos así. Te llamo en la semana y terminamos de arreglar... nos vamos... saludos a los pibes y nos vemos el próximo sábado...&lt;br /&gt;- Como quieras... chau... saludos a Carla...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Seguí con lo mío, riéndome de las buenas intenciones de Freddy y de sus ganas de ver a los viejos amigos... pero imposibilitado de ‘meterse’ en nuestra ‘cuestionable’ forma de vida, hacía una vez mas torpes intentos de acercarnos a la suya...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El martes siguiente me llama Freddy por teléfono, recordándome de nuestro arreglo para el sábado. Intenté disuadirlo. No hubo caso. Estaba tan contento y entusiasmado con su idea que no hubo forma de convencerlo de lo pésima que era... Así que quedamos que el sábado a las 9 AM, que nos encontrábamos en el club (¡con el cuñado!) para ir jugar al golf... que me pusiera ropa cómoda (pero no bermudas camufladas, musculosa y ojotas...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado puntualmente fuí. Llegué, me anuncié en la entrada, pregunto por Freddy, llaman por teléfono, me dejan pasar. Me explican como estacionar y como entrar a la confitería, que me estaban esperando. Entré, estacioné, ingresé a la confitaría, caminé entre las mesas todas ocupadas... Freddy me mira y se tapa la cara con una mano... el cuñado me mira, y luego lo mira con cara de ‘te lo dije’... Freddy que me vuelve a mirar con cara de cansancio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Que te pusiste...&lt;br /&gt;- Ropa cómoda...&lt;br /&gt;- Pero un jean... encima... ¿no te parece que está así como muy roto?&lt;br /&gt;- Tiene unos tajitos... no es para tanto... no jodas...&lt;br /&gt;- ¡Y esa remera! ¿¡Qué son esos dibujos, por Dios!?&lt;br /&gt;- Son un montón de parejas de cocodrilitos, copulando en diferentes posiciones... son como veint...&lt;br /&gt;- ¡YA SÉ LO QUE ESTÁN HACIENDO! ¿Pero como se te ocurre?&lt;br /&gt;- Eh, loco, que vos también tenés un cocodrilito en la remera y nadie te hizo semejante escándalo..&lt;br /&gt;- ¡Es una chomba de Lacoste, animal! Salgamos de acá... vamos al campo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Salimos de la confitería, fuimos al vestuario, me dieron unos zapatos especiales, fuimos por los palos. Y nos dieron un carrito...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 3&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el carrito...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Puedo manejar yo?&lt;br /&gt;- No&lt;br /&gt;- Daaaaaaale... no seas ortiba...&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;- Le jugamos carrerita a esos viejos que van allá... si no se dejan pasar los chocamos y los hacemos mier&lt;br /&gt;- Dije que no...&lt;br /&gt;- Pero&lt;br /&gt;- ¡¡NO!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cinco minutos mas tarde, Ramiro intentaba establecer algún tipo de conversación conmigo mientras Freddy preparaba las cosas y hablaba con el pibe que llevaba el bolso con los palos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me dijo Freddy que sos Psicólogo...&lt;br /&gt;- Psiquiatra...&lt;br /&gt;- Ah... ¿y está muy loca la gente?&lt;br /&gt;- Muy.&lt;br /&gt;- ¿Y los encierran?&lt;br /&gt;- Solo a los que tienen razón...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ¿Y sabés algo de golf?&lt;br /&gt;- Si. Hay que pegarle a la pelotita con esa nota musical grandota y tratar de que caiga en un agujero en el piso.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 4&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Un rato mas tarde, empezamos con la vuelta. Hay que reconocer que Freddy tiene mucha paciencia... resultó ser mucho mas difícil de lo que parece pegarle a la pelotita. Así y todo, fuimos avanzando conmigo probando en algunas ocasiones. Me provocaba tal frustración que estuve a punto de romper todo en mas de una ocasión. En un determinado momento, el circuito a seguir nos dejó justo delante de la confitería, unos cien metros, donde un montón de señoras y señoritas paquetas conversaban y tomaban algo bajo el sol. Ramiro se acomodó para pegarle y se concentraba. El tema es que tardaba como cinco minutos cada vez... y esta ya iba por los diez...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Disculpame que te pregunte...&lt;/em&gt; – me miró con notorio fastidio, y luego a Freddy, culpándolo...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Podés no interrumpirme...&lt;br /&gt;- Sorry... ¿pero para que tanta concentración?&lt;br /&gt;- Es que la mujer está mirándonos desde la terraza y quiere hacer un tipo certero...&lt;/em&gt; – Freddy explicándome en voz baja...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¡Dejate de joder! Si a esta distancia, no tiene ninguna oportunidad de matarla...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ESCENA 5&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, perdí la paciencia, y terminé arrojando un palo contra un árbol (luego de errarle a la pelotita por enésima vez y hacer como diez agujeros en el césped pegándole al suelo como si estuviera matando hormigas gigantes). El palo se partió a la mitad. Y Freddy no se lo tomó muy bien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me voy, no aguanto mas esta mierda...&lt;br /&gt;- Hijo de puta... ¡me rompiste el hierro 7...! y encima arruinaste el green...&lt;br /&gt;- Si tenés una bolsa llena de palos...&lt;br /&gt;- ¡No son todos iguales, tarado!&lt;br /&gt;- Pero te lo pago... ¿cuánto sale? ¿Diez pesos, veinte?&lt;br /&gt;- ¡Cincuenta dólares!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Ok... ¿te llamo en la semana y tomamos un café...?&lt;br /&gt;- Bueno, llamame...&lt;br /&gt;- Listo, quedamos así...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y me fui. Definitivamente, el golf no es lo mío. Para mi, que me dieron un palo torcido porque no les gustó mi remera.... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113379715838831414?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113379715838831414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113379715838831414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/jack-golfista.html' title='Jack Golfista'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113344388750941964</id><published>2005-12-01T10:29:00.000-03:00</published><updated>2005-12-01T11:23:19.320-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XXI) - Antepenúltimo Capítulo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Estimados, estamos llegando al final de esta historia. Y ya en los tramos finales, no hay mas entonces opciones para elegir como sigue La Herencia. Cuando terminen de leer este episodio solo quedaran dos capítulos mas y el epílogo... Desde ya les agradezco a todos la gran onda que le pusieron, sus aportes (algunos genialmente disparatados) y el no dejarme solo (ya parezco Neustadt... falta que se me escape un huevo nomás...). Mañana no habrá capítulo, sino que seguirá la semana que viene...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cigarrillo se terminaba de consumir en mis dedos. Busqué un cenicero con la vista y el señor Lezcano me pasó uno que no sé de donde lo sacó. Agradecí y apagué el cigarrillo. Prendí otro. Necesitaba pensar, ganar tiempo. El señor Lezcano me miraba, sonriente, paciente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Una vida llena de placeres... pero con ciertas restricciones, supongo...&lt;br /&gt;- ¿Y acaso no tiene restricciones ahora? ¿Acaso su vida es todo lo que usted esperaba? ¿Tiene todo lo que desea? ¿Realmente cree, doctor, que tiene usted una vida ‘sin restricciones’?&lt;br /&gt;- Bueno pero... al menos puedo elegir...&lt;br /&gt;- ¿Seguro? ¿Elige usted realmente? ¿O simplemente opta dentro de sus posibilidades? ¿Será que simplemente se queda con lo que le toca sin animarse a soñar?&lt;br /&gt;- De alguna manera, eso es cierto... pero no me quejo... a mi manera soy feliz...&lt;br /&gt;- No se autoengañe...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;No lo hago. Ser feliz no es una cuestión de tener o no tener, en ningún aspecto, las mejores cosas de la vida... no es un destino que alcanzar o un objetivo que lograr. Ser feliz es una manera de hacer las cosas. Una forma de tomarse la vida. No hago para ser feliz. Hago felizmente. La diferencia, en apariencia sutil, es abismal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me miró fijo, con gesto vacuo, imagino que reflexionando. Respiró hondo y se miró las uñas, pero de la manera que lo hacen las mujeres (poniendo la palma hacia abajo y estirando y separando los dedos... los hombres se las miran con la palma hacia arriba y encogiendo los dedos, como un puño a medio cerrar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No use sus técnicas psicológicas conmigo, doctor... Le estoy ofreciendo una vida plena de goce y plenitud. Las mujeres mas hermosas, los mejores vinos, los mejores manjares... los días libres para que haga lo que le plazca... a usted le gusta leer, ¿verdad? Tengo una de las bibliotecas privadas mas completas del mundo. Puede realizar deportes, si le place, y vivir en la mas absoluta comodidad...&lt;br /&gt;- Y a cambio yo tengo que...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Tiene que hacer su trabajo. Y vivir con nosotros. Y no dejar nuestra residencia jamás, en ningún momento, bajo ninguna circunstancia. Y jamás develar nuestra condición.&lt;br /&gt;- ¿Debo abandonar todo lo que es mi vida hasta hoy?&lt;br /&gt;- ¿Y que es su vida hasta hoy? Basta de escuchar a mujeres en crisis porque no le florece el malvón, o porque el perro pequinés les caga afuera del cajón de arena, o porque pretenden que el tipo que les gusta debería caer rendido a sus pies... Basta de tipos deprimidos porque nos los ascendieron en el trabajo... basta de señoras mayores que a los 60 años se dan cuenta que tienen ganas de que las agarre el compañerito de la facultad de su nieta y las amasije contra la puerta del placard... basta de desperdiciar su talento y su vida ayudando a gente con problemas de escasa imaginación y miserias de cotillón...&lt;br /&gt;- Pero es mi vida...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¡Y la está desperdiciando! Usted tiene talento doctor... ¿por qué cree que lo elijo a usted? Usted tiene que enfrentar nuevos desafíos... piénselo... ¿no lo tienta la idea de trabajar con gente que de verdad es diferente?&lt;br /&gt;- Si...&lt;br /&gt;- Y como si eso fuera poco&lt;/em&gt;...&lt;em&gt; una vida llena de placeres... ¡de verdaderos placeres! ¿le gusta Carolina? Imagine que pueda tenerla. Cuantas veces quiera. Y podrá desear y tener otra el día de mañana con solo pedírmelo...&lt;br /&gt;- ...Pero no me eligen.. no tiene gracia...&lt;br /&gt;- ¡No se detenga en esos pequeños detalles! Me decepciona... lo importante es que las va a poder tener... ¿qué importa como?&lt;br /&gt;- Esto es como venderle el alma al diablo...&lt;br /&gt;- Mucho mejor. No me interesa su alma, doctor...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me pasé la mano por el pelo y miré la pared, como si estuviera fijando mi vista en algún punto... ¿Y Florencia?. No podía escapar de allí ahora, en este momento... por otro lado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Acepto&lt;br /&gt;- ¡Fantástico! Esta noche entonces organizaremos una cena en su honor...&lt;br /&gt;- ... Mientras no sea yo el plato principal...&lt;br /&gt;- Jajajajajaja... no doctor... nadie lo tocará. Se lo garantizo. A partir de este momento tiene algo así como inmunidad diplomática...&lt;br /&gt;- Bien... ¿cómo seguimos?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Falta poco para que amanezca, y por razones obvias nosotros debemos guardarnos todos... usted tendrá que dormir también... ha de estar cansado...&lt;br /&gt;- ¿Y yo me manejo con absoluta libertad en la casa?&lt;br /&gt;- Si, claro. Tendrá el acceso vedado a ciertos lugares por obvias razones. Tenemos nuestros sistemas de seguridad... y por cierto, si escapa, lo encontraremos doctor. Y lo haremos sufrir lo inimaginable antes de matarlo... y también mataremos a toda aquella persona que signifique algo para usted...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¿Me amenaza? No hace falta... me ha convencido...&lt;br /&gt;- ¡Excelente! Sabía que usted no iba a negarse a sus instintos... bueno tengo cosas que hacer... estoy complacido de que usted se sume... es hora de empezar a demostrarle que lo que le prometo, no es mentira...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Dió media vuelta y desapareció detrás de los cortinados. Detrás de los mimos la fiesta seguía pero ya me resultaba ajena. Tentado estuve de ir tras él y ver si veía a Flor... pero supe inmediatamente que no, que seguro no la vería... Me paré, me dirigí a un excelentemente provisto bar y me serví un whisky. Doble. Sin hielo. Lo apuré de un sorbo y me senté en uno de los sillones, comodísimos por cierto. Así que tendría una nueva vida con todo lo que supuestamente todo hombre sueña...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese preciso instante apareció Carolina. Caminó hasta mi y se sentó a mi lado en el sillón. Estaba hermosa, como siempre. Apoyó su mano en mi muslo y me dio un delicado beso en el cuello. Sus ojos verdes parecían desprender chispas. Sus labios se curvaban en una lasciva sonrisa, invitándome a caer en un torbellino de pasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Por fin podemos estar solos... estaba segura de que aceptarías... lo deseaba...&lt;br /&gt;- Es que no parece tan mala idea, después de todo... ¿Podremos ir a nuestro dormitorio? Digo... me parece mejor lugar que este para... para ... conversar en privado...&lt;br /&gt;- Pensé que nunca me lo ibas a pedir&lt;/em&gt; – y sonrió pícara...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos pusimos de pie y caminamos hacia la fiesta. Todos seguían en la suya. Ni rastros de Florencia. A lo lejos, el señor Lezcano alzó una copa de champagne como en un brindis imaginario. Le correspondí con una sonrisa y un gesto con la cabeza. Carolina me tomé de la mano y su mirada llena de promesas me dijo sin palabras que todo lo que una mujer es capaz de decirle a un hombre. Salimos de la fiesta y recorrimos con rapidez pero tranquilos todo el camino de regreso a la habitación. Cinco minutos después estábamos entrando en ella. Nos besamos. Ella se excusó unos segundos y se metió en al baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui hasta la ventana y corrí los pesados cortinados. Aún era de noche pero a lo lejos, en el horizonte sobre el río, un pequeño hilo de claridad apenas perceptible comenzaba a dividir las aguas del cielo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Próximo y Anteúltimo Capítulo – Miércoles 7 de Diciembre, 14 horas...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113344388750941964?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113344388750941964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113344388750941964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/12/la-herencia-xxi-antepenltimo-captulo.html' title='La Herencia (XXI) - Antepenúltimo Capítulo'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113318842564998471</id><published>2005-11-28T11:28:00.000-03:00</published><updated>2005-11-28T11:49:02.130-03:00</updated><title type='text'>La Pesadilla</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;...Y salí de la cama, permaneciendo de pie inmóvil unos segundos, intentando escuchar algo. Nada. Alivio. Necesitaba un vaso de agua. La oscuridad era total y apenas se adivinaban las formas de mis muebles. Apreté varias veces con fuerza el interruptor de luz sin resultado alguno. Sentía miedo pero me repetía una y otra vez que yo no creía en esas cosas. Bajé las escaleras casi corriendo hasta la cocina. En el camino tropecé con una vasija de barro que no recordaba tener, haciéndola añicos y desparramando un volátil polvo que me hizo estornudar. El terror me invadió. Caí de rodillas, llorando desesperadamente... Era imposible... no podía ser cierto... &lt;em&gt;‘Yo no creo en estas cosas...’&lt;/em&gt; ¡Tenía que no creer!. No recordaba donde tenía velas o una linterna. Me puse de pie y corrí a la cocina. A tientas, de memoria, caminé y verifiqué que la puerta estuviese cerrada. Verifiqué ya con mas confianza la puerta principal y las ventanas. La tormenta comenzaba a desatarse y la luz de los relámpagos me ayudaba a moverme mas deprisa. Aún no llovía y el viento golpeaba los pesados postigos. Encontré una linterna en el escritorio del estudio y la encendí. Funcionaba. Respiré hondo. Me tranquilicé. Fui al baño a lavarme la cara con agua fría y me miré en el espejo. Tenía las cuencas de los ojos vacías y me salían gusanos de distintos orificios en mi rostro. Solté un grito sordo y caí de espaldas tocándome desesperadamente la cara con mis manos. Tenía los ojos. No tenía gusanos. Lloré. Lloré no sé si de angustia o de alegría. Tal vez por ambas cosas. &lt;em&gt;‘Yo no creo en estas cosas... yo no creo en estas cosas... ¡Yo no creo!’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me puse de pie y volví al comedor. En el silencio producido entre cada trueno escuchaba un murmullo que venía de la planta superior. Del ático, mas precisamente. &lt;em&gt;‘Yo no creo en estas cosas... yo no creo en estas cosas... es ridículo...’&lt;/em&gt; Caminé decidido hacia las escaleras. Subí. Recorrí el pasillo que daba a los dormitorios y abrí la puerta del final, a la que seguía una escalera, que terminaba en el ático. Subí corriendo y pateé la puerta. Quedé petrificado del miedo. Frente a mi, en el piso, dibujada con tiza sobre la madera del suelo había una estrella de cinco puntas rodeada de dos círculos concéntricos. Multitud de velas ardían formando un círculo mayor alrededor del dibujo. Siete personas recitaban en trance palabras ininteligibles creando un murmullo continuo de creciente intensidad. En el medio de la estrella había un muñeco con mi cara... &lt;em&gt;‘Yo no creo en estas cosas...’&lt;/em&gt; Uno de los tipos, vestido de negro al igual que los demás y con el rostro cubierto de pinturas, tomó una navaja y comenzó a cortar el muñeco, haciendo incisiones a lo largo en los brazos del mismo. Sentí como mi carne se abría y la sangre que empezaba a caer... &lt;em&gt;‘Pero... ¡Yo no creoooooo!’&lt;/em&gt; ...el dolor que me nublaba la vista y yo quería gritar pero no podía. Como si tuviera las cuerdas vocales anudadas. El cuchillo que ahora se hundía en las entrañas del muñeco y sentía yo el frío de la hoja de acero cortar mis tripas y veía a estas salirse por la herida... Otra vez intenté gritar. Quería gritar y no podía. Mis ojos estallaban en lágrimas y mi sangre que manaba a borbotones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desperté bañado en sudor, sentándome en la cama en medio de un grito pleno de dolor y miedo. Me toqué los brazos y el vientre. Estaba sano. Mis manos temblaban... había sido una pesadilla muy cruda, muy angustiante, muy... real... Ridículo. &lt;em&gt;‘Yo no creo en estas cosas...’&lt;/em&gt; me dije. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;...Y salí de la cama, permaneciendo de pie inmóvil unos segundos, intentando escuchar algo. Nada. Alivio. Necesitaba un vaso de agua. La oscuridad era total y apenas se adivinaban las formas de mis muebles. Apreté varias veces con fuerza el interruptor de luz sin resultado alguno. Sentía miedo pero me repetía una y otra vez que yo no creía en esas cosas. Bajé las escaleras casi corriendo hasta la cocina. En el camino tropecé con una vasija de barro que no recordaba tener, haciéndola añicos y desparramando un volátil polvo que me hizo estornudar. El terror me invadió. Caí de rodillas, llorando desesperadamente... Era imposible... no podía ser cierto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘Yo no creo en estas cosas...’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113318842564998471?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113318842564998471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113318842564998471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-pesadilla.html' title='La Pesadilla'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113293399584364612</id><published>2005-11-25T12:47:00.000-03:00</published><updated>2005-11-25T12:53:15.866-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XX)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé mudo, estático, sin palabras. No esperaba tener que vérmelas con el señor Lezcano... el difunto señor Lezcano... Me paré delante de Miranda, como para protegerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Y Miranda... veo que se ha conocido con el Doctor... se habrá sorprendido seguramente con la inteligencia y sensibilidad de este hombre...&lt;br /&gt;-         Mas me sorprendió su resistencia a los golpes...&lt;br /&gt;-         Ah, una caja de sorpresas el Doctor... vengan conmigo... creo que deberíamos conversar un rato...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Evalué la alternativa de correr. A nuestro alrededor seguían bailando y festejando y nadie parecía reparar en nosotros. Pero estaba seguro que si intentaba correr, no llegaría muy lejos antes que me atrapasen. Así que decidí guardar mis energías para una oportunidad mas favorable, rogando tenerla en algún momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor Lezcano giró sobre sus talones y empezó a caminar. Tomé a Miranda de la mano y lo seguimos. Se resistió levemente, pero la miré y asentí con la cabeza y entonces arrancó con un poco mas de confianza. Busqué con la mirada a Carolina y Flor, pero ya no estaban... ¿Las habían atrapado? ¿Se habían ido? No lo sabía, así que decidí no ser demasiado evidente. Llegamos hasta la punta del salón, donde estaba el sillón en el que yo había visto sentado a Lezcano, y atravesamos unos cortinados oscuros que estaban justo inmediatamente después. Una mesa lujosa estaba dispuesta en una suerte de privado amplio y poco luminoso. También había sillones, un bar, una mesa de billar y una TV de plasma pantalla plana. Era como una suerte de espacio VIP. Con un ademán nos invitó a sentarnos y lo hicimos. Domingo Lezcano me miró fijo, con esa intensidad que yo tan bien recordaba, y sonrió, complacido. Luego miró a Miranda...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Mirandita... creo que el doctor se quedará tranquilo... ¿por qué no vas a tomar algo y disfrutar de la fiesta? Digamos que tu parte ya la podemos dar por terminada... siempre infalible...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Miranda se sobresaltó y me miró alarmada. Inmediatamente estalló en una carcajada y apoyando la palma de su mano en mi rostro, ladeó la cabeza y sonrió casi cariñosamente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;   Disculpame... no te enojes... sos tan tierno intentando salvar a una mujer en apuros... Un poco torpe, si, pero eso como que le dá mas valor a lo que hacés... te juro que me generó ternura verte con esa carita de preocupado volviendo a buscarme...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me soltó, se paró, rodeó la mesa, le dio un beso en los labios al señor Lezcano, me guiñó un ojo y se fue... Yo estaba en llamas. Un poco de ira, otro poco de vergüenza... Estaba paralizado, pero tenía ganas de pararme, agarrarla del pelo, y darle la cara contra la pared... Lo miré a Lezcano, impidiendo que cualquier emoción aflorase en mi semblante. Recurrí a toda mi experiencia como psicoanalista para no dejar ver ni adivinar ninguna emoción, ningún pensamiento. Metí la mano al bolsillo y extraje un arrugado paquete de cigarrillos. Saqué uno, lo acomodé concentrado en la tarea, lo encendí, exhalé suavemente. Sonreí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;Y digame Doctor... ¿qué la parece mi casa?&lt;br /&gt;-         Extraordinaria, sin dudas...&lt;br /&gt;-         Si...&lt;/em&gt; – sonrió feliz – &lt;em&gt;Ha resultado ser usted un tipo escurridizo... disculpe lo de Miranda... es que luego de lo que le hizo usted a Yasmila (que por cierto, están reconstruyéndole la dentadura en este momento y está muy enojada con usted) nos vimos obligados a hacer algo para traerlo ante mi sin obligarlo por la fuerza.&lt;br /&gt;-         Entiendo... pero podrían haberme agarrado en cualquier momento...&lt;br /&gt;-         Si, pero como dije, no queríamos obligarlo... no quiero que usted sea un vampiro. Y tampoco matarlo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-        &lt;em&gt; Ah, que alivio... ¿le puedo decir algo entonces con absoluta libertad?&lt;br /&gt;-         Si, como no...&lt;br /&gt;-         Bien... por que no te vas entonces un a la reputísima madre que te recontra remil reparió... por favor...&lt;br /&gt;-         Ja... no se enoje... Que no quiera matarlo no significa que no lo vaya a hacer, de ponerse usted hostil...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-        &lt;em&gt; ¿Hostil? Esssssta se va poner hostil si no me explicás, viejo demente del orto, que mierda es lo que está pasando...&lt;/em&gt; – al carajo con las técnicas psicoanalíticas...&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;   ¿No lo ha comprendido aún?&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         A todo lo que Carolina ya le contó, que es cierto (salvo la parte de que lo ayudaría a escapar)... debo agregarle que a usted lo queremos humano. Lo necesitamos humano. Nosotros con el tiempo vamos perdiendo la perspectiva de la vida y los por qués del ser humano... y tenemos conflictos con lo que somos dada nuestra naturaleza... Necesitamos entonces un analista. Alguien que nos escuche, que nos ayude a resolver nuestras cuestiones mentales y espirituales. Y que no sea como nosotros. Y yo personalmente lo elegí a usted.&lt;br /&gt;-         O sea que Carolina..&lt;/em&gt;. – suspiré profundamente... ¿cómo podía alguien ser tan estúpido? Me sentí tan miserablemente imbécil... - &lt;em&gt;¿Dónde está Florencia?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-         &lt;em&gt;A ella no la necesitamos... y nada le hubiera pasado si usted no la hubiese traído, Doctor&lt;/em&gt; – tremendo golpe de culpa.&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;   ¿Qué le hicieron?&lt;br /&gt;-         Olvídese. Ya no es su problema.&lt;br /&gt;-         Error. Siempre es mi problema...&lt;br /&gt;-         A todo esto, y disculpe que le cambie de tema por un instante... ¿ya postearon usted y Zitarrosa en&lt;/em&gt; &lt;span style="color:#009900;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://elblogdejackyzitarrosa.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#33cc00;"&gt;El Perro Verde&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;em&gt;esta semana?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-         &lt;em&gt;Si, esta mañana subimos nuestro tercer reportaje...&lt;br /&gt;-         Ah, genial... sigamos entonces con lo nuestro... ¿Y que piensa hacer? Para mi es fácil, si usted no hace lo que le digo, lo matamos y buscamos otro... no quisiera... además, usted me simpatiza y mucho... pero no se ponga quisquilloso o lo lamentará.&lt;br /&gt;-         Quiero que traiga a Florencia... ¡ahora!&lt;br /&gt;-         Usted no entend...&lt;br /&gt;-         ¡¡DIJE AHORA!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nunca tuve la intención de probar si tal cosa efectivamente funcionaba o no como en las películas, pero dadas las circunstancias, no me quedaba alternativa. Tenía en el bolsillo trasero de mi pantalón un crucifijo de metal, de unos 10 cm, que Florencia me había dado cuando volvimos del sótano en nuestra inesperada visita al mismo. Ahora Domingo Lezcano me miraba visiblemente ofuscado. Yo estaba tranquilo, pero firme, presto a tomar la crucecita si era necesario. Por un instante, lamenté no tener al menos un poco de fé en los símbolos religiosos... tarde para eso, me prometí que si funcionaba, iba a empezar a creer en ellos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Doctor... no me presione... olvídese de su asistente, y permítame mostrarle la vida lujosa y llena de placeres que puedo proporcionarle... y todo esto sin perder su condición de ser humano mortal, común y corriente... ¿Qué dice?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Y eso... ¿qué digo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a)      Le zampo la cruz en la frente rogando porque funcione y escapo para buscar a Flor esperando que no sea demasiado tarde...&lt;br /&gt;b)      Le digo al Señor Lezcano que si, que acepto, y espero a tener una mejor oportunidad para escapar...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113293399584364612?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113293399584364612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113293399584364612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-herencia-xx.html' title='La Herencia (XX)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113276382128208340</id><published>2005-11-23T13:32:00.000-03:00</published><updated>2005-11-23T13:48:51.490-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XIX)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Increíblemente, según mi rápido conteo, he encontrado 21 votos netos para cada una de las opciones... Como no tengo ganas de contar de nuevo (y una diferencia de uno o dos votos no es diferencia) decreto un empate y a resolver la historia con esa premisa entonces... A ver como me las arreglo. A todo esto, si recién llegás y querés saber mas de esta historia que se acerca a su fin, ahí al costadito en Recently Jackpost están los capítulos anteriores hasta el número 13, el cual justamente tiene además los links de todos los capítulos anteriores...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, Carolina tenía razón. Pero conociéndome, me era imposible desentenderme de alguien que estaba corriendo peligro y que de alguna manera estaba en esa situación por mi culpa y por ayudarme a buscar a Florencia... La prioridad era sobrevivir, si, pero no a costa de la vida de otros. Aunque fuera tarde, tenía que intentarlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No... tengo que volver por Miranda... si querés acompañarme y que Florencia se esconda y nos espere, no me molesta. Pero he decidido volver a la fiesta por Miranda...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Las dos me miraron. Carolina esbozó una sonrisa y asintió apenas perceptiblemente con la cabeza. Lo tomé como un gesto tácito de aprobación. Florencia se tapó la cara con ambas manos con ese gesto que yo ya le conocía y que era una manera de decirme sin decirme lo necio y terco que a veces era yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Necesito un trago&lt;/em&gt; – dijo Flor.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Detrás del segundo panel de libros, sobre el final de la biblioteca a la derecha, hay un mueblecito con algunas botellas de bebida y vasos limpios&lt;/em&gt; – indicó señalando Carolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Florencia se paró y se dirigió hacia el lugar en cuestión. Carolina y yo la vimos irse y al mismo tiempo volvimos a mirarnos. Directo a los ojos. Que increíbles ojos verdes. Me invadió la tristeza de saber que semejante mujer pertenecía a un mundo tan diferente al mío... tan imposible de conjugar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Hacer esto... ayudarnos... ¿no te va a traer problemas?&lt;br /&gt;- Si... pero no te preocupes...&lt;br /&gt;- Pero... ¿No estás autodestruyéndote con esto?&lt;br /&gt;- Sin peros... además... ¿qué es la autodestrucción?&lt;br /&gt;- ¿Un leproso con epilepsia?&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Ok ok... no mas chistes malos... Gracias entonces...&lt;br /&gt;- No... gracias a vos...&lt;/em&gt; – estiró su mano y tomó la mía. Yo le respondí tomando la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese preciso instante la ví a Florencia que volvía con una botella de Jameson y vasos. Nos soltamos las manos y nos acomodamos en nuestros respectivos sillones. Flor apoyó los vasos en la mesa ratona y sirvió un vaso del que tomó un buen trago. Yo ya pensaba como iba a hacer para entrar de nuevo a la fiesta y sacar de allí a Miranda...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor... ¿le sirvo?&lt;br /&gt;- A veces Flor..&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Me refiero al whisky Doctor&lt;/em&gt; – claramente enojada.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Ahhhhh... si si, por favor... je.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me sirvió de mala gana medio vaso y me lo alcanzó como si estuviera a punto de lanzármelo por la cabeza. Lo tomé y bebí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Entonces... ¿qué hacemos? Porque yo voy con ustedes... ni en pedo me quedo sola.&lt;br /&gt;- Pero Flor... yo creo que...&lt;br /&gt;- Cállese. Y mejor piense rápido porque el tiempo me parece que no nos sobra...&lt;br /&gt;- Ok..&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Carolina sonrío ante la ya para mi tan habitual conversación con mi asistente. Nos pusimos de acuerdo en algunos detalles y recorrimos de regreso el camino que nos había llevado hasta la biblioteca desde la fiesta. Entramos disimuladamente. El DJ seguía haciendo de las suyas y los enfiestados bailaban notoriamente (en su mayoría) entonados por la bebida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘Que vas a haceeeeeeer sin mi, que vas a hacer sin mi... Crees que así te olviiiiidaraaaaaaas... lo ves demasiado fácil, si te marchas sin adiós, me faltarás, me faltarás, por favor quedateeeeeeeeeee...’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Empecé a caminar entre la gente buscando a Miranda. Imaginaba que al haberse quedado sola, sabiendo lo que pasaba en el castillo y mas allá de que le resultaran 'copadas' las fiestas, era muy posible que se hubiera ido por el mismo lugar por el que entramos cuando llegamos al salón la primera vez. ¿Se habría ido? ¿Estaría escondida en algún lugar muerta de miedo? Muchas preguntas se me venían encima y la culpa comenzaba a apretarme el pecho. Volví la cabeza y pude ver como Carolina y Florencia bailaban sin perderme de vista, los brazos de Florencia rodeando el cuello de Carolina; la mano de Carolina en la cintura de Flor... las piernas de Flor abiertas, una de cada lado por sobre la pierna derecha de Carolina... Uffff... y yo caminando entre vampiros. Decidí que si tenía que morir, merecido sería que mi epitafio dijera ‘No pudo ser mas pelotudo a pesar de sus esfuerzos...’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me concentré en agotar la búsqueda entre la gente. Por suerte, y cuando ya estaba perdiendo un poco las esperanzas, la veo a Miranda bailando en un rincón. Me vió y sin disimular nada, corrió hasta mi y me saltó encima abrazándome. Perdí el equilibrio y caí de culo al suelo, dando luego la cabeza contra el piso, quedando boca arriba justo entre las piernas de una señorita que en minifalda bailaba despreocupadamente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¡¡Degenerado!!&lt;/em&gt; – y patada en la cabeza de Jack... como si el golpe no hubiera sido suficiente..&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pero pero pero...&lt;br /&gt;- ¡¡¡DEGENERADO!!!&lt;/em&gt; – y me pisó con un taco...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me incorporé con la ayuda de Miranda, y me disculpé como pude de la señorita, que seguía enojadísima y comentaba con otros el episodio, empezando un grupo a mirarme poco amigablemente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Disculpame... fue sin querer... me caí..&lt;br /&gt;- Pero bien que te quedaste mirando... pajero!!!&lt;br /&gt;- ¡Pero no vi nada! Solo me pareció ver un borroso retrato de Larry, el de los 3 chiflados...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y se pudrió todo. Así que con Miranda nos perdimos rápido entre la gente hasta llegar junto a la pared opuesta donde bailaban Flor y Carolina....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt; Doc... volvió por mi...&lt;br /&gt;- Si... tenemos que salir de acá...&lt;br /&gt;- Si si... estaba muerta de miedo... pensé que me había olvidado...&lt;br /&gt;- Tengo mucho que contarte, así que salgamos antes de que...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Una mano se posó sobre mi hombro, indicándome inequívocamente que querían decirme algo. Giré instintivamente, hasta quedar frente a frente con quién me estaba tocando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor... que placer verlo después de tanto tiempo...&lt;/em&gt; – Era el señor Domingo Lezcano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Y hasta el viernes...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113276382128208340?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113276382128208340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113276382128208340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-herencia-xix.html' title='La Herencia (XIX)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113258598536975408</id><published>2005-11-21T12:11:00.000-03:00</published><updated>2005-11-21T12:13:05.386-03:00</updated><title type='text'>Olvido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quiero que sepas que ya no te extraño. Que no lamento tu ausencia y que ciertamente no me afecta la distancia. Que ya no sufro largas noches de insomnio ni te recuerdo con cada paso que doy dentro de la casa vacía. Que ya tu sombra no se sienta a mi lado cuando en al hastío de las tardes me dejó caer contra el tronco de la vieja higuera que sobrevive en el fondo del patio. Que ya tus marcas no están en mi piel y que dentro mío no puedo ver, así que asumo que allí no queda ninguna tampoco. Quiero contarte que me he sorprendido olvidándote impunemente en mas de una ocasión y que ya la cama no me parece tan grande sino que hasta me cuesta creer que pude haberla compartido contigo. Que ya no quedan fotos tuyas visibles y creo que tampoco invisibles. Que ya no escucho tu voz pidiéndome que te alcance una toalla y que ya no te veo con el rabillo del ojo sonreír mientras desayuno de pie en la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero contarte también que ha llevado a cabo algunos cambios en mi vida. Ya no me gustan las películas románticas y no compro edulcorante cuando voy a al supermercado. Que plancho día por medio y ya no dejo ropa tirada sobre los sillones del living. Que tengo menos plantas que antes y que cambié las cortinas del comedor porque realmente eran espantosas. Que los sábados a la noche sigo comiendo pizza mientras miro una película, pero que ahora la pido a lo del gallego de la otra cuadra y ya no en la de la avenida. Que cambié los muebles de la cocina y que en la entrada hice una vereda con ladrillos, de esas que a mi siempre me gustaron. Que no me quedó muy bien, pero que bueno, a mi me gusta. Que el trabajo bien y que la familia como siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decirte además que ya casi nadie me pregunta por vos, y que cuando alguien lo hace tardo algunos minutos en recordarte porque tu nombre ya me es ajeno e indiferente. Que no recuerdo tu cara. Que ya no me acuerdo de que color son tus ojos negros y que no hay manera de que logre recordar como era tu enrulado pelo azabache. Que ya no sé como eran tus largas y tupidas pestañas y que no podría describir como son tus carnosos labios rojos. Que hasta he olvidado completamente la perfecta curva de tus caderas y ya no puedo afirmar que de 1 a 10 tu piel tiene un 11 en suavidad. Que ya no recuerdo la música de tu risa ni la forma en que tirabas la cabeza hacia atrás cuando te reías con ganas. Hasta puedo jurar que desconozco el dulce sabor a miel de tus besos, como si jamás te hubiera besado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por último, quiero contarte también, que he decidido empezar a mentirte... Hasta que ya no necesite hacerlo...&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113258598536975408?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113258598536975408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113258598536975408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/olvido.html' title='Olvido'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113233116192557279</id><published>2005-11-18T12:59:00.000-03:00</published><updated>2005-11-18T13:26:01.943-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XVIII)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Y Carolina nos contó todo. Intentamos no interrumpir con Flor, pero las preguntas se nos iban amontonando en la cabeza, casi en la misma proporción que el asombro que nos despertaba todo lo que escuchábamos. Estábamos mucho mas jodidos de lo que creíamos, pero a veces, por mas que asuste, es imprescindible saber contra que uno se enfrenta. Y mas cuando se trata de circunstancias imposibles de imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así supimos que en realidad el señor Domingo Lezcano no había muerto. Que era en realidad un vampiro con mas de 500 años en existencia y que vendría a ser el CEO de la tenebrosa operación en América del Sur. El tipo de cambio, las inestabilidad económica y también algunas situaciones sociopolíticas obligaban al señor Lezcano a trasladar su feudo a Brasil. Pero antes debía desaparecer todo vestigio de su existencia en nuestro país. Prácticamente no tenía relación directa con nadie, salvo excepciones (y yo como su analista había sido una de ellas). Y esos cabos sueltos debían ser eliminados. Por ellos se tramó la farsa de un supuesta herencia, luego de simular una muerte que jamás ocurrió. Y sería en la primera noche de este aislamiento donde aquellos no vampiros que conocieran al señor Lezcano debían desaparecer; ya sea convirtiéndolos al vampirismo (los que tuvieran potencial) o liquidándolos definitivamente. Algunos de los supuestos beneficiarios de la herencia llevaban años con el movimiento y eran, obviamente, vampiros. Otros, mas recientemente llegados a la vida del señor Lezcano para ciertas particularidades, no lo eran. Formábamos parte de este último grupo el contador González, el marino Petersen, el asesor financiero Juan Pablo, Miranda (la personal trainer) y yo por supuesto. Florencia había sido una sorpresa que viniera a la reunión y eso automáticamente la ponía en el grupo de eliminables... Las amiguitas cabareteras Vanesa y Vanina, todo el personal doméstico (incluidos Boris y Gertrudis), Yasmila, formaban parte del grupo de mas de vampiros que habitaban en el castillo. Y había otros lugares, otros grupos,  mas reducidos, que habían venido a la fiesta de despedida que yo acababa de ver...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; ¿Y vos? &lt;/em&gt;– formulé la pregunta con cierto miedo, sabiendo la respuesta en mi interior, pero atesorando la esperanza de estar equivocado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina me miró con ternura y esbozó una amarga sonrisa. Dijo mas en ese breve silencio que con mil palabras. Bajó la vista un instante y cuando la volvió a subir, un húmedo brillo cubría sus verdes pupilas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Voy a cumplir 174 años... no sé si eso responde tu pregunta...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Por mas esperada que fuera la respuesta, escucharlo resulto igualmente shockeante. La miré a Flor que se debatía entre el fastidio y la tristeza. A veces me costaba tanto adivinar lo que pensaba...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Pero entonces... ¿por qué nos estás ayudando? ¿O esto es una trampa?&lt;br /&gt;-         No... se supone que yo me iba a ocupar de vos esta noche... pero no pude... me pasan cosas contigo que no me pasaban hace mas 150 años...&lt;br /&gt;-         Uh...&lt;br /&gt;-         Si, uh... y estoy cansada de ser lo que soy. Necesito liberarme. Necesito finalmente morir... necesito recordarte yéndote y siguiendo con tu vida. Una vida normal...&lt;br /&gt;-         Jajajajajajaja... ¿vos creés que el doctor tiene una vida normal?&lt;/em&gt; – Florencia acotando... – &lt;em&gt;Jaaaaaaa....&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;   Bueno... no la que llevamos nosotros, al menos...&lt;br /&gt;-         Che, que mi vida es normal...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Las dos me miraron y se empezaron a cagar de risa. Yo no sé si por los nervios, el estrés acumulado, o vaya uno a saber qué, pero lloraban de risa. Florencia terminó cayéndose del sillón y secándose las lágrimas con el revés de la mano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;   Loco... ¿de que mierda se ríen? ¡Mi vida es normal como la de cualquier otro!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y se volvieron a cagar de risa... Por lo que mejor cambiar de tema antes que en un arrebato de justicia las tomara a ambas de los cabellos e hiciera chocar sus cabezas repetidas veces hasta que es abrieran al medio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;¿Y por que el señor Lezcano iba a terapia? Digo... tenía sus problemas (que ahora comprendo mucho mejor) pero nada que ameritase ir a un psicoanalista...&lt;br /&gt;-         Ah, eso...&lt;/em&gt; – Carolina se quitó las lágrimas de la cara – &lt;em&gt;No lo sé, realmente. Pero decía que de vez en cuando necesitaba hablar con alguien que no supiera de su condición, y que además pudiera aportarle algo para entender mejor a la gente...&lt;br /&gt;-         Pero... ¿por qué yoooooooo?&lt;br /&gt;-         Tendrías que preguntarle a él... pero no te lo aconsejo en este momento...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Luego nos explicó lo de la fiesta, que era una suerte de festejo y despedida. A esas alturas, ya todo debía estar resuelto. Carolina no sabía que Miranda se había escapado, y no solo no se había ocupado de mi, sino que había ida a advertirle a Florencia para que se quedara con ella y simulara formar ya ‘parte de la familia’. Cuando no me encontraron el cuarto, se preocuparon sobremanera. Estaban las dos botellas de vino que yo había llevado y cuatro copas... Les expliqué lo que me pasó y comprendieron. Luego fueron a la fiesta para disimular (Carolina esquivaba al señor Lezcano para no tener que explicar nada) y el verme aparecer había sido un alivio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Ahora tengo que ayudarlos a escapar. O a sobrevivir hasta el amanecer, al menos, para luego poder irse durante el día, de la manera que les sea posible...&lt;br /&gt;-         Si... ¡Miranda!&lt;br /&gt;-         ¿Quién?&lt;/em&gt; – Florencia...&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  ¡Miranda! No podemos dejarla... ¡y quedó sola en la fiesta!... tengo que volver por ella...&lt;br /&gt;-         Pero Jack... eso sería muy riesgoso... ya deben haberse dado cuenta de que ella aún no... sería muy riesgoso que te volvieran a ver... en todo caso, yo puedo volver y advertirle... pero no puedo garantizar nada... creo que lo mejor es que ustedes dos se escondan...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Pero no podía dejar de pensar en el cu... digo, en Miranda sola bailando entre esos desalmados chupasangres... Carolina tenía razón... sin embargo....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;a)      Le pido a Carolina que ayude a Flor a ocultarse y busquen una salida mientras yo voy al rescate de Miranda.&lt;br /&gt;b)      Me oculto con Florencia y dejo en manos de Carolina el avisarle a Miranda para que escape con nosotros.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113233116192557279?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113233116192557279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113233116192557279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-herencia-xviii.html' title='La Herencia (XVIII)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113215684898276596</id><published>2005-11-16T12:57:00.000-03:00</published><updated>2005-11-16T19:17:31.786-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XVII)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Flor se abría paso entre la multitud danzante. Las luces iban y venían dibujando sombras e intermitentemente veía yo el hermoso rostro de Carolina esperándonos. Giré y busqué con la mirada Miranda, que se había quedado bailando pero no dejaba de mirarme inquisidoramente. Ella tampoco acertaba a comprender que estaba ocurriendo. Florencia se detuvo de golpe, sin soltar mi mano y se dio vuelta, provocando que yo que seguía caminando me la llevara levemente por delante quedando los dos frente a frente, quedando su cara contra mi pecho. Levantó la vista hasta encontrar mis ojos y sonrió. Pero era un sonrisa que no le conocía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Que pasa Doctor... ¿tiene miedo?&lt;br /&gt;- Flor... ¿qué carajo está pasando?&lt;br /&gt;- ¿No confía en mi?&lt;/em&gt; – y la sonrisa que se hizo risa.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Disculpame no... pero... no le encuentro lo gracioso...&lt;br /&gt;- Ah... el Doctor se enoja porque no entiende y tiene miedo... ¿y su sentido del humor?&lt;/em&gt; – total y absolutamente sarcástica...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Mi sentido del humor? Se subió a una gaviota y se fue a la recalcadísima concha de tu hermana... así que por qué no me vas diciendo que mierda está pasando antes que me comience a gustar la idea de romperte la cabeza a patadas en el culo... Florcita mía, cosita despampanante...&lt;/em&gt; – bueno, si, ya lo he dicho; en situaciones de estrés pierdo un poco la compostura...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso seria. Por el rabillo del ojo espié a Carolina y también estaba seria. Se la notaba nerviosa y hubiera jurado que se moría por saber de que estábamos hablando. Desde donde ella estaba, solo podía ver mi rostro, no el de Florencia que había quedado dándole las espaldas. Se movía en el lugar y se retorcía las manos. Aún yo no acertaba a comprender de que se trataba aquello, así que no me convenía que Carolina perdiese el control y me viera yo metido en un problema mayor... no sabía que esperar. Así que le sonreí a Florencia, pero mas pensando en que se tranquilice Carolina y retomase su actitud pasiva. Florencia abrió los ojos bien grandes y sonrió, nuevamente, pero esta vez con esa sonrisa mas parecida a la que yo le conocía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si, no caben dudas... es usted... el mismo animalito de siempre... vamos...&lt;br /&gt;- ¿Perdón?&lt;br /&gt;- Después le explico, pero ahora por favor hágame caso por una puta vez en su siempre enquilombada vida... si?&lt;br /&gt;- Bueno...&lt;/em&gt; – no estaba muy convencido, pero no se me ocurrían alternativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retomamos la marcha hacia Carolina, que de nuevo sonreía complacida. Llegamos hasta ella y nos detuvimos, haciéndose Flor a un lado y dejándome de frente a Carolina a no mas de medio metro de distancia. La música no variaba y seguía igual de elevado su volumen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘No culpes a la nooooche, no culpes a la plaaaaia, no culpes a la iuuuvia, será que no me amas...’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mientras esperaba que Carolina dijera algo (mi profesión me ha enseñado a que nunca conviene hablar primero), no podía evitar desear que alguien baleara al DJ. O que le pegaran con una maza de 10 kilos en las rodillas. O mejor fracturarle los nudillos de las manos así no pasaba mas música, o...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Que suerte encontrarte... pensamos que te habíamos perdido...&lt;/em&gt; - se acercó a centímetros de un solo paso y con su mano derecha acarició levemente mi mejilla, pasando al final el dedo índice por mis labios...&lt;br /&gt;- ¿&lt;em&gt;Pensamos? ¿Vos y quién mas?&lt;br /&gt;- Y ella, claro&lt;/em&gt; – señalo a Florencia con un movimiento de la cabeza.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Ah si? ¿Y cuando? ¿Cómo? ¿Qué pensaron?&lt;br /&gt;- Epa... muchas preguntas... no te apures... tenemos tiempo... y tenemos que disimular, también...&lt;br /&gt;- ¿Disimular? ¿Com...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me besó. Sus labios carnosos se posaron sobre los míos, sus dedos deslizándose por mi espalda, su lengua explorando en mi boca lentamente, profundamente... Metí mi mano izquierda por entre su frondosa cabellera roja y la tomé el pelo, tirando hacia atrás, obligándola a dejar de besarme y a levantar el mentón. Besé el hueco que se forma justo por encima de donde nace el esternón, entre las dos clavículas. Y recorrí con lentitud, usando la punta de mi lengua, apenas apoyada en su piel, su cuello desde allí hasta la parte posterior de su oreja derecha. Mordí suavemente su lóbulo y dejé que mi respiración a milímetros de su oído se hiciera cálidamente audible. Pude sentir su cuerpo tensarse y el instintivo movimiento de bajar la cabeza. Apreté el manojo de pelo y la sostuve con fuerza, impidiéndoselo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Hoy no es un buen día para estos jueguitos... ¿sabés? He tenido una noche como mínimo, desastrosa... Tengo golpes, moretones y chichones de todos los tamaños y colores, me duele hasta el pelo y estoy a punto de sufrir una embolia láctea en cualquier momento... así que no jodamos y decime ya que mierda está pasando... si bombón?&lt;br /&gt;- Si... si... perdoname... es que yo...&lt;br /&gt;- ¿Vas a hablar o te tengo que romper un par de costillas, amor?&lt;br /&gt;- Si, si. Salgamos de acá. Algo ya le expliqué a tu asistente, pero dejame que te cuente toda la historia...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solté. Me miró con los ojos verdes encendidos, chispeantes. No supe distinguir si era excitación o furia. Probablemente fueran las dos cosas. Ufff... mejor pensar en otra cosa. Sentí como el calor me subía por el cuerpo de golpe. La miré a Flor que nos observaba con la boca abierta y expresión de total asombro. Carolina empezó a caminar y nosotros la seguimos. Tomé a Flor del brazo, que me seguía mirando y meneando la cabeza...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Qué pasa?&lt;br /&gt;- Usted no piensa nunca en otra cosa... no? Siempre viendo la forma de arrojar el topo al remolino... no?&lt;br /&gt;- Flor por el amor de dios que solo estaba intentando obtener información...&lt;br /&gt;- Ah, pero yo pensé que eso se hacía preguntando... y no chupándole el cogote...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- ... – suspiré hondo. A veces, mejor no explicar nada...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si, mejor cállese...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina abrió una puerta grande y pesada, luego de hablar brevemente con dos tipos gigantescos que la custodiaban. La dejaron pasar y la seguimos. Los tipos nos miraron poco amistosamente pero nada dijeron ni hicieron. Cuando se cerró la puerta, increíblemente no se escuchaba nada. Pero nada. El salón de fiestas del señor Lezcano era hermético y no filtraba ruidos. Eso explicaba porque yo no había oído nada desde la cocina. Caminamos por un pasillo, otra puerta, de vuelta un pasillo, puerta de dependencias (la que yo no había podido abrir). Usó una llave para abrir y cerrar luego de que pasamos a la cocina. Seguimos hasta el comedor, y finalmente a la biblioteca. Nos sentamos los tres, Flor a mi lado, Carolina en un sillón frente a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Algo ya te conté a vos&lt;/em&gt; – mirando a Florencia – &lt;em&gt;ahora les voy a contar todo lo que no saben...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;...Y será hasta el viernes...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113215684898276596?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113215684898276596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113215684898276596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-herencia-xvii.html' title='La Herencia (XVII)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113198014330618986</id><published>2005-11-14T11:51:00.000-03:00</published><updated>2005-11-14T12:28:01.256-03:00</updated><title type='text'>El Abrazo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El niño caminaba arrastrando los pies por el piso liso y polvoriento de la Estación de Plaza Miserere, cabecera del Ferrocarril Sarmiento, esquivando presurosos transeúntes absortos en sus propias existencias, sepultados en sus trajes de indiferencia. Su escasa contextura física lo hacía parecer bastante menor que sus ocho años recientemente cumplidos. Salió a la calle y caminó unos metros por Pueyrredón hasta un puesto de panchos y hamburguesas, donde unos de los pibes le regalaba cada tanto algo para comer. El pibe no estaba. No, no sabían cuando iba a venir. No, no le podían dar nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió a la calle nuevamente. El olor a comida le retorcía las tripas vacías y sintió como la boca se le llenaba de saliva. Tragó y se pasó la mano por la panza, como si el gesto fuera suficiente para desparecer el hambre pertinaz. Miró el tráfico cargado y enlentecido por la cantidad de vehículos. Eran poco mas de las diez de la noche. Fijó la vista en un auto azul, de los grandes, nuevo y brilloso, que se había visto obligado a detener su marcha por el corte del semáforo justo en frente suyo, a escasos dos metros. Manejaba un señor mayor y a su lado iba una señora rubia con un perrito en la falda. La pareja conversaba ocasionalmente sin mirarse, la vista de ambos dirigida al frente. El señor fumaba. La señora acariciaba al perro. El perrito lo miraba a él. El niño lo observó y casi sin querer se le escapó una sonrisa. El perrito movió la cola y apoyó sus patitas en el borde de la ventanilla abierta. La señora sintió el movimiento y miró al perrito hablándole cariñosamente. Advirtió entonces la presencia del niño y subió la ventanilla mirándolo con recelo, mientras le daba unos besos a la mascota y lo acomodaba nuevamente en su falda. El coche se movió con el río de automóviles y el niño deseó ser perro, lamentando su suerte...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía mas de dos días que no dormía y el sueño lo estaba venciendo. Tenía que volver a su casa, además. A las exigencias maternas de dinero, a la multitud de hermanos mas chicos, a la humedad de un colchón compartido en el que no cabían todos. Palpó el bolsillo delantero de su raído y mugriento pantalón y sintió el frío metálico y pesado del montón de monedas que allí se alojaban. Se volvió hacia el kiosco de hamburguesas y apretó el bolsillo. Podía comprarse la mas grande, si quería. Pero su madre y sus hermanos necesitaban el dinero. Además, con esta cantidad, su madre estaría contenta. Hasta quizás sería posible que no le pegase esta vez. Sonrió para si mismo, feliz de la idea, y anuló el deseo corriendo nuevamente hacia la estación. Fue primero hasta la esquina, donde solía estar un lustrabotas sin dientes y de espesos cabellos blancos. Tuvo suerte. Estaba, pero había dejado su banquito y hablaba con el viejo gritón del puesto de diarios. Aprovechó la distracción, y metió la mano en el cajón de cosas, hurgando hasta encontrar lo que buscaba. Lo encontró. El lustrabotas sin dientes lo vió y le gritó. El niño retiró la mano del cajoncito de madera con lo que quería, giró y corrió perdiéndose entre la marea humana que entraba a la estación. Sabía que no lo iban a correr. Entró por el andén número 3 y fue hasta el fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acomodó contra un banco y abrió la mano. El pomo de pegamento estaba por la mitad. Excelente. Tenía para un par de días con eso. Sacó una bolsita de nylon de unos de los bolsillos traseros del pantalón y cuidadosamente puso en su interior una pequeña parte del amarillento tesoro. Guardó el pomo y comenzó a aspirar desde el interior de la bolsita. Sintió el ardor del penetrante olor subir por la nariz y en segundos le quemaba la frente, extendiéndose paulatinamente la sensación por toda la cabeza. Hasta que ya no sintió nada. El hambre había cedido y se sentía contento. Se subió a un tren y se tiró en un asiento vació en la punta del primer vagón. Siguió aspirando hasta que ya no pudo percibir el olor del pegamento, y dobló y guardó la bolsita en el mismo bolsillo de donde la había sacado. Y comenzó a dormirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tren dejaba la estación de Morón cuando abrió los ojos. El vagón estaba vació y las luces no funcionaban. Escuchaba gritos desde afuera (que le llegaban lejanos por el embotamiento) y espió. Un grupo numeroso de tipos con palos y pañuelos cubriendo sus rostros gritaba y cortaba el paso del tren. Conocía la rutina y le restó importancia. Sacó de otro bolsillo un autito de colección, viejo y despintado, pero que había sido alguna vez del mismo color que el auto donde había visto el perrito. Jugó con el cochecito unos minutos en el asiento, pero el sueño acumulado mas la borrachera que sentía fruto de la improvisada droga lo vencieron y se volvió a dormir. Tenía frío y temblaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y soñó. Soñó que él estaba paseando dentro de su autito, pero que éste era grande y estaba nuevo. Soñó que estaba a upa de su madre, y ésta le sonreía y lo acariciaba. El reía y miraba por la ventanilla. Sentía sueño y le decía a su madre que quería dormir y que tenía frío. Entonces ella lo abrazaba y le murmuraba al oído que lo quería, una y otra vez. Y él se dormía escuchando esas palabras de amor, y sintiendo como el calor del abrazo invadía su cuerpo. Calentándolo progresivamente, hasta quemándolo. Pero no le importaba. Era feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera los manifestantes seguían arrojando piedras y prendían fuego el segundo vagón. Las llamas del primero alcanzaban los 5 metros de altura cuando la policía y los bomberos llegaron...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113198014330618986?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113198014330618986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113198014330618986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/el-abrazo.html' title='El Abrazo'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113172853302347041</id><published>2005-11-11T13:54:00.000-03:00</published><updated>2005-11-11T15:30:02.520-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XVI)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Aprovecho el post para comunicar que ayer se inauguró &lt;a href="http://www.elblogdejackyzitarrosa.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El Perro Verde&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, blog en complicidad con mi amigo Zitarrosa...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;LA BAILANTA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Intenté repasar nuevamente, mas despacio (pero sin los vergonzosos golpes) todo el camino seguido desde la biblioteca donde me interceptó Miranda hasta esa bifurcación subterránea. No podía estar equivocado; el pasillo de la izquierda conducía al sótano. O al menos en esa dirección... pero... ¿cuántos sótanos habría? Tal vez hubiera mas de uno, tal vez había un sótano grande como el castillo mismo (y mas) que se intercomunicaba... muchas especulaciones y ninguna certeza. La idea original era ir por Florencia, y tanta demora me estaba comenzando a preocupar. O volvíamos sobre nuestros pasos y seguíamos hasta la puerta que decía Miranda (lo cual no era garantía de nada) o ingresábamos al pasillo de la izquierda de donde venía la música y nos tirábamos unos dados en esa dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor... ¿qué hacemos?&lt;br /&gt;- Vamos a ver que pasa. Eso vamos a hacer... Además, tengo que llegar a Florencia...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y entré a paso decidido por la dirección elegida. Era un pasadizo iluminado cada 10 metros aproximadamente, con lamparitas desnudas y de escasa potencia. Las paredes, el techo y el suelo eran irregulares. La humedad chorreaba de las paredes y todo estaba lleno de musgo y verdín. Había que andar con cuidado para no resbalar ni caer. A medida que avanzábamos la música se hacía mas audible. Unos ritmos muy pachangueros acompañaban nuestro derrotero. Evidentemente la música estaba alta. Muy alta. Llegamos a una puerta idéntica a lo que yo había traspasado hacía minutos. Miranda me miró y esbozó una sonrisa. Me hice el boludo y no dije nada. Apoyé mi cuerpo contra la puerta y empujé (nada de tomar carrera). La puerta cedió con un chasquido pastoso y se abrió. Ahora la música era casi ensordecedora. Se abría delante un pasillo mucho mejor iluminado y una escalera prolija y no muy larga que terminaba en otra puerta. Mierda. Si subía, no iba al sótano. Pero tal vez era otro ingreso a la casa... Estábamos perdidos. Imaginé que si era una entrada a la casa, era hacia el lado sur de la misma. O sea, cerca de las dependencias... eso explicaría la puerta de la cocina cerrada... Si había una fiesta... o algo... pero... ¿cómo no se escuchaba nada desde la casa? Está bien que era un Castillo grande, pero no escuchar nada... tal vez estaba mucho mas allá de las dependencias. Eso podía ser. El rodeo que estábamos dando con Miranda antes de ingresar a la cripta era grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Hay una fiesta allá arriba?&lt;br /&gt;- Parece que si...&lt;br /&gt;- Uh... ¡copado! –&lt;/em&gt; y Miranda se puso a hacer el baile el perrito...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Pero escuchame nena... ¿vos te das cuenta en el quilombo en el que estamos?&lt;br /&gt;- Si... pero... ¡dele doc! ¡No sea amargo!&lt;/em&gt; – y movía el culito como si en lugar de cintura tuviera una bisagra de doble giro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dije nada. A los 22 años para mi también eran importante las fiestas. Me sentí viejo. Subí las escaleras hasta la puerta y tanteé el picaporte. ¡Estaba abierta! Me asomé y lo que ví me dejó pasmado. Era una fiesta. Informal. Pero fiesta al fin. Habría no menos de 100 personas, bolas de vidrio multicolores giraban en el techo y la iluminación, colorida y con efectos, apenas si dejaba ver algún rostro aquí y allá de acuerdo a como se movían. Todos bailaban frenéticamente y en uno de los costados había una barra donde ser servían todo tipo de tragos. Tremenda joda y yo saltando paredes y tirando puertas (es una manera de decir). La puerta desde la que yo espiaba estaba semiescondida y la poca luz mas el ánimo fiestero me daban una excelente cubierta. Miranda metió su cabeza por debajo de la mía y también espió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Copadooooo!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reprimí el impulso de pegarle un codazo en la nuca. Y sin siquiera avisarme, empujó la puerta y entró. Quedé parado como una estatua del otro lado de la puerta no dando crédito a lo que estaba pasando. Quedarme así era peligroso así que la seguí y cerré la puerta detrás de mí para no levantar sospechas. Y mi asombro creció. Sobre un parlante, Gertrudis bailaba el tema de turno marcando la coreografía de casi todo el mundo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘Dale a tu cuerpo alegría Macarena, que tu cuerpo es pa’ darle alegría y cosa buena... Dale a tu cuerpo...’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Abajo podía ver a Vanesa y Vanina ensayando el pasito, escasamente vestidas y revoleando las tetas como si fueran borlas de una bufanda (¿estaría Juan pablo allí o lo habían liquidado?). Boris hacia el robot (me cagué de risa porque no tenía nada que ver con la música) y se tomaba la pelvis como Michael Jackson. Decir que era un escena bizarra era poco. Muchas personas que yo no conocía, de todas las edades y con todo tipo de vestimenta, bailaban enardecidos al ritmo de la música...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘ Eyyyyyyyy... ¡Macarena!’&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse a bailar con Miranda como para disimular un poco, ya que todos lo estaban haciendo. El que hubiera poca luz ayudaba, sin dudas. Y miraba alrededor, buscando caras conocidas, intentando reconocer a alguien. De pronto, casi me muero del susto. Sentado en una especie de trono, unos dos escalones por encima del suelo, estaba el señor Lezcano alegremente riendo y hablando con otras personas... ¡¡EL SEÑOR LEZCANO!! ¿Pero no era que se había muerto? ¿Y entonces de que testamento me hablaban?. Y todas las fichas me comenzaron a caer... ¡Como podía haber sido tan estúpido! El señor Lezcano estaba vivo... es decir... ¡Era un vampiro! ¿Sería un terrateniente tipo el conde Drácula? Era todo tan ridículo que comencé a reírme. Un poco por eso y otro poco por nervios... ¿a dónde mierda me había metido?. Al carajo con todos, tenía que encontrar a Florencia e irme de esa isla del orto cuanto antes. En eso pensaba mientras me reía cuando Miranda me tomó de la cintura (bah, de la cintura... de donde se supone que debiera yo tener una cintura...) y en tiempo record como 20 personas se encolumnaron detrás de ella...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¡¡Trencito Doctor!!&lt;/em&gt; – y comenzó a empujarme como para que camine...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘En bicho en bicho yo me convertí, un cocodrilo soooooooooooy’&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ok, estaba en problemas. Graves. No conocía ese pasito. Pero me las arreglé y el trencito se movió como una serpiente entre la multitud danzante. En cuanto tuve oportunidad me despegué del trencito y caminé haciendo pasitos de baile y sonriendo. La arrastré a Miranda conmigo a pesar de su resistencia. Y ponen a Rodrigo y todo el mundo a bailar cuarteto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘El pasa a verla a las seis, como acordaron ayer. Se desespera porque el miedo ronda otra veeeeeeeeez. Y de nuevo en ese cuarto se desnudan piel a piel, se desgarran y se entregan a las ganas y al placer...’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tentador. Muy. Pero tenía que salir de ahí y ordenar mis ideas... Seguí caminando cuando siento como me toman de la mano y me agarran como para bailar cuarteto bien como se debe. Sorpresa. Era Florencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘Fue lo mejor del amor lo que he vivido contigo. Dejo mi esposa, tú dejas tu marido para matarnos en un cuarto de hoteeeeel...’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No podía articular palabra ante lo inesperado del hecho. Bailé casi automáticamente. Flor sabía dejarse llevar y la verdad que estábamos bailando muy bien. Abrí la boca y con un gesto me dio a entender que no, que no lo hiciera. Me hizo señas con la cabeza para que mirar hacia uno de los costados, mas precisamente hacia donde yo me dirigía pensando encontrar un salida. Y allí estaba Carolina, mirándome fijo. Sonrió. La miré a Florencia y asintió con la cabeza. Me tomó de la mano y se dirigió sin soltarme, llevándome con ella, hacia la doctora Carolina Borges... Algo no terminaba de entender. Y sentí miedo. Y confusión. Pero principalmente, miedo... Mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;¿Y que hace Jack?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a) Suelta a Florencia, agarra a Miranda y sale corriendo hacia el lugar por el que entró&lt;br /&gt;b) Sigue con Florencia y que sea lo que Dios quiera...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113172853302347041?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113172853302347041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113172853302347041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-herencia-xvi.html' title='La Herencia (XVI)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113155588922785033</id><published>2005-11-09T14:00:00.000-03:00</published><updated>2005-11-09T14:04:49.246-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XV)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;LA ENTRADA SECRETA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos movimos con cautela pegados al suelo del cementerio en dirección a la entrada del enorme cripta, usando las lápidas y los troncos retorcidos para ocultarnos ante cualquier eventual e inesperada aparición. El olor ácido y pesado del abandono y el olvido del aire que respirábamos nos obligaba a fruncir la nariz. La noche, bella y despejada unas horas antes, se había vuelto pesada y calurosa. No faltaba mucho para que amaneciera, pero aún quedaban un par de horas de noche cerrada por delante. Llegamos en escasos minutos a la puerta entreabierta por donde habían desaparecido Boris y Gertrudis. Nos miramos con Miranda. Era el momento crítico. Abrir sin saber lo que había del otro lado no era alentador. Imposible espiar sin mover la puerta y eso nos descubriría inevitablemente si alguien estaba exactamente del otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;Doctor... estoy asustada... ¡Tengo miedo!&lt;br /&gt;-         Yo también. Pero relajémonos... Ya estamos aquí. Así que hagamos lo que tenemos que hacer...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me tomó del brazo, y el brillo suplicante de sus ojos en la oscuridad me hizo ver el pánico que sentía. Me estaba dando a entender que se estaba arrepintiendo de su idea. Pero ya era tarde. Sin decir nada ni avisarle empujé la puerta y entré sin siquiera animarme a respirar. La oscuridad era absoluta. Me quedé quieto, esperando lo inesperado. Nada. De a poco se fueron divisando las formas con la luz (escasa, pero luz al fin) que entraba de afuera por la puerta abierta. Solo había cajones, apilados, como imagino sería cualquier mausoleo. El espacio no era grande, lo cual me sorprendió ya que de afuera había tenido la impresión de que era un lugar mas amplio. Y allí no había nadie. Miranda entró y me tomó nuevamente del brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;Pero... yo los ví entrar... ¡Y usted también!...&lt;br /&gt;-         Si... tal vez...&lt;/em&gt;  – la miré a los ojos, y un nuevo brillo de entendimiento afloró en los suyos...&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;Doctor... ¿en que está pensando?&lt;br /&gt;-         Vos, yo, crema batida, esposas...&lt;br /&gt;-         ¿?&lt;br /&gt;-         ¿Látigos?&lt;br /&gt;-         No! Doctor por favor! Este no es momento...&lt;br /&gt;-         Disculpame... es que tuve una noche difícil..&lt;br /&gt;-         ...Estaba pensando que se deben haber metido en los cajones...&lt;br /&gt;-         Ahhhh.... Naaaa... no creo... me parece que debe haber una entrada secreta oculta en algún lado...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Casi de inmediato me acerqué a la pila de cajones que cubría la pared opuesta a la entrada del cripta. Rápidamente me di cuenta que estaban unidos; no era una pila de cajones, sino un bloque de madera que simulaba una pila de cajones. Empujé hacia adentro, hacia un costado, hacia el otro... nada. Busqué entonces alguna agarradera, algo de donde tirar, y encontré, siguiendo el borde de una de las supuestas tapas del cajón del medio, una hendidura no visible desplazada hacia la izquierda. Metí mis dedos allí, como si fuera la manija de una auto y tiré. Un chasquido me dio la pauta de que era correcta mi intuición y como si fuera una puerta convencional, el bloque se abrió dando lugar a un pasillo iluminado con dos bombitas de unos dos metros de largo que terminaba en una precaria puerta de madera oscurecida por los años y la humedad. En seguida comprendí por que el tamaño de la cripta desde afuera parecía mayor que el interior de la misma. Entramos con Miranda y llegamos a la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; ¿Y ahora?&lt;br /&gt;-         Y ahora entramos... ¿si no para que llegamos hasta aquí?&lt;br /&gt;-         Pero Doctor...&lt;br /&gt;-         Está trabada...&lt;/em&gt; – dije mientras intentaba infructuosamente hacer girar un picaporte y abrir... –&lt;em&gt; la voy a romper...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-         &lt;em&gt;¡No lo haga! En la cocina casi se lastima intentando abrir la puerta hacia las dependencias...&lt;br /&gt;-         Ah, pero en realidad no la golpeé mas fuerte para no hacer ruido y despertar a los demás...&lt;/em&gt; – si, hacerme el boludo siempre me resultó sencillo...&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  No se lo digo de mala... me parece que por hoy ya se lastimó bastante...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No le contesté. Tomé los dos metros del pasillo de carrera y encaré la puerta con el hombro a toda la velocidad que me era posible desarrollar en tan poco espacio. La puerta de madera estaba evidentemente podrida, porque pasé de largo como si fuera de papel. La sensación de éxito y poder me duró una décima de segundo, que es lo que tardé en darme cuenta que de el otro lado había una escalera descendente. Quise agarrarme de algo pero ya era tarde. De pronto tenía los pies en el aire. Dí la frente contra el techo en declive y caí de espaldas en la escalera, comenzando a rodar hacia abajo. No tuve tiempo de contarlos, pero parece que eran muchos escalones. Terminé en un descanso en forma de codo unos cuantos metros mas abajo, con una rodilla clavada en el ojo derecho...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; ¡Doctor! Noooooooo... se mató de nuevo...&lt;/em&gt; – Miranda entrando por entre los restos colgantes de la puerta podrida...&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;No no no...&lt;/em&gt; – intentando que mi voz sonara astuta y despreocupada... – &lt;em&gt;estaba revisando a donde nos lleva esta escalera...&lt;br /&gt;-         ¿En el piso...?&lt;br /&gt;-         Ah, buscaba huellas...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Y no hay ninguna, así que sigamos...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me puse de pie reprimiendo cualquier dolor, mientras Miranda bajaba la escalera. Desde el descanso se abría un espacio mas ancho hacia la izquierda, con unos pocos escalones que nos depositaron en una suerte de sala, de donde salían dos pasillos en diagonal. Ambos poco iluminados, pero igualmente transitables. En el silencio, podíamos escuchar una música que venía, apenas audible desde donde estábamos, del pasillo de la izquierda. Repasé mentalmente el camino que habíamos seguido para llegar allí y en esa dirección, estaba casi seguro, íbamos hacia el castillo. Hacia debajo del mismo. Hacia el sótano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;...Y será hasta el viernes...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: El amigo &lt;a href="http://www.migajasenelfondo.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Faivel&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, en un acto de inspiración, y con la calidad que acostumbra a escribir sus cosas, tejió en palabras un post sobre el personaje de este blog y su asistente... Gracias Roedor. Un honor. Para los que no conocen su cueva, es una buena oportunidad para hacerlo. Pocas personas tienen la sensibilidad de él para plasmar en palabras sentimientos...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113155588922785033?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113155588922785033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113155588922785033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-herencia-xv.html' title='La Herencia (XV)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113137212622535537</id><published>2005-11-07T10:57:00.000-03:00</published><updated>2005-11-07T11:02:06.246-03:00</updated><title type='text'>Misceláneas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Quiero hacer un anuncio. Con el amigo &lt;a href="http://spregelburd.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Zitarrosa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; estamos pariendo un nuevo blog: &lt;strong&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;El Perro Verde&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Íbamos a tenerlo listo para hoy, pero algunas dificultades y desencuentros, nos han empujado a posponer le inauguración para alguno de los días de esta semana. Así que, para aquellos que puedan tener algún interés en el mismo (no podemos imaginar por qué alguien podría tenerlo, pero bueno...) les estaremos avisando en estos días del nacimiento del nuevo coso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Perro Verde será un blog de un solo post por semana, ya que nuestras respectivas ocupaciones, sumado a que actualmente Zitarrosa está filmando una película porno, no nos permite siquiera pensar en una frecuencia de posteo inferior. Lo cierto es que es un proyecto que teníamos dormido hace tiempo, y entre charla y charla hemos decidido que ya es hora de ponerlo en marcha. Por si alguno tiene curiosidad podemos adelantarles tres cosas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.- Será un blog periodístico, donde subiremos reportajes a distintas personalidades no tan conocidas de la humanidad, pero que han influenciado y mucho en nuestra forma de vida.&lt;br /&gt;2.- Es un blog serio, y por ello lo desarrollaremos fuera de la órbita de nuestros respectivos cosos.&lt;br /&gt;3.- Cuidado con el escalón cuando entren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro orden de cosas, todo el mundo sabe (y si alguien no sabe se enterará ahora) que Jack tiene por mascota un cactus, Gregorio. Gregorio ha sido mi compañero de aventuras por mas de 4 años, siendo siempre un fiel ladero y un inigualable consejero; jamás me dio una mala sugerencia. Muchos han demostrado cariño por él y hasta me lo han pedido para compartir un alocado fin de semana. Sin embargo, también se me acusa de desalmado y patético por tener de mascota un cactus, pero entiendo que aquellos que no conocen a Gregorio minimicen su valor como compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Herido por estas infundadas acusaciones, he decidido traerles una prueba de que no soy tan inhumano como se dice por ahí. Para demostrarlo, les dejo una pequeña filmación de Jack jugando tiernamente con la mascota de una ex novia que me adora (la mascota, no la ex, claro...). Jamás pensé que fuera necesario hacer esto, pero ciertamente me lastima que piensen que no puedo ser capaz de hacer cosas conmovedoras...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que sin mas, &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.completeevil.com/media/dog.avi"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;aquí&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; el video de Jack jugando con el adorable perrito... listo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No soy un tierno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113137212622535537?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113137212622535537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113137212622535537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/miscelneas.html' title='Misceláneas'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113111554689606660</id><published>2005-11-04T11:40:00.000-03:00</published><updated>2005-11-04T17:29:25.120-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XIV)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt;LA SORPRESA II&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una fracción se segundo, suficiente para en un solo movimiento esquivar la agresión, tomar del brazo a la persona, y caerle con la rodilla en la espalda mientras su extremidad la doblaba hacia atrás desde la muñeca obligando a soltar el objeto agresor (ah, los años de aikido en la adolescencia...). Era una mina. En cuanto le ví el culo redondito apretado en unas calzas bicolor, supe que era Miranda, la personal trainer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Aaaaaaayyyy!!!&lt;/em&gt; – las caídas de rodilla en la espalda de alguien suelen causar en el ese tipo de exclamaciones...&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; ¡¿Pero que hacés, loca del orto?!&lt;/em&gt; – apreté la palanca en el brazo para asegurar la no movilidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré lo que traía en la mano y había soltado. Un pedazo de madera puntiagudo. Sorpresa.... ¿sería posible que...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Te voy a soltar, pero tranquilizate y hablame... si?&lt;br /&gt;-         ...Bueno...&lt;/em&gt; – sollozando&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solté. La ayudé a ponerse de pie, y a sentarse en el sillón. Me alejé un par de pasos, como para no generar miedo y dar libertad, pero tampoco tanto por si intentaba correr...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Bueno ahora contame... ¿qué fue eso?&lt;br /&gt;-         El señor González... el contador... ¡está muerto!&lt;/em&gt; – estaba pálida. Su voz temblaba y sus manos también&lt;br /&gt;-     &lt;em&gt;    ¡¿Qué?!&lt;br /&gt;-         Boris y Gertrudis... son... son... ¡me estoy volviendo loca!&lt;br /&gt;-         ...Vampiros...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Dejó de llorar y me miró con los ojos muy abiertos. El terror comenzó a invadirla y supe que debía aclararle las cosas antes que se muriera del susto. Así que sin introducción ni preludio alguno le dije lo de el Capitán Petersen. Y lo de Yasmila. Por el momento evité contar lo de el sótano. No por lo de la herencia, sino porque yo tampoco estaba seguro de nada y Florencia, oh paradoja, era ahora mi as en la manga. Ella contó su parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; ...Entonces... no estoy loca....&lt;br /&gt;-         No.&lt;br /&gt;-         ¡Gracias a Dios!&lt;/em&gt; – y se arrojó en mis brazos a llorar a moco tendido...&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Bueno, bueno, ya...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Se desprendió despacio, se limpió la nariz con la manga del buzo y quitó con la palma de sus manos las lágrimas de los ojos, hinchados y enrojecidos por el llanto. Le hablé un rato como para consolarla. No mucho. Era menester salir de esa biblioteca cuanto antes y también elaborar un plan que nos mantuviese vivos y nos permitiese dejar la isla de alguna manera. Una vez que me aseguré de que realmente ella estaba de mi lado, le hablé de Florencia y nuestra visita al sótano. Escuchaba con atención y su rostro transmitía cada una de las emociones que iba viviendo a medida que escuchaba. Pero no interrumpía, y preguntaba pertinentemente cuando lo consideraba necesario. Tenía una mente veloz y práctica, cosa que me gustaba. No era fea, tampoco particularmente agraciada. Pero si poco femenina. Me daba cuenta mirándola que no tenía mas de 21 o 22 años... Una nena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt; Y en este momento lo mas importante es ir por Florencia. Quiero asegurarme que está bien y siendo ya tres tenemos mas posibilidades de tener éxito...&lt;br /&gt;-         Si, claro. Vayamos por ella...&lt;/em&gt; – me tomó de la mano mientras nos poníamos de pie - &lt;em&gt;Y gracias por escucharme... Doctor.&lt;br /&gt;-         No hay problema...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Salimos de la biblioteca, cruzamos el comedor, y la cocina. La puerta que daba a las dependencias (y al sótano) estaba trabada. La golpeé con fuerza con el hombro y casi me rompo al medio. Ni se movió siquiera. Estaba comenzando a desesperarme cuando Miranda me interrumpió...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Tengo una idea...&lt;br /&gt;-         Decime&lt;br /&gt;-         Usted dijo que por acá también se llega al sótano... o a parte de él al menos...&lt;br /&gt;-         Si...&lt;br /&gt;- Bueno... a veces el señor Lezcano suspendía sus rutinas de entrenamiento, o las demoraba (siempre por la tarde noche) y yo como me daba miedo quedarme acá sola esperando, salía a correr por los alrededores de la casa...&lt;br /&gt;-         Pero afuera es mas feo todavía...&lt;br /&gt;-         Si, pero el ejercicio al menos me permite manejar los nervios de otra manera&lt;br /&gt;-         Entiendo&lt;br /&gt;- Bueno. Del lado sur, escondida entre las plantas, hay una puerta pequeña, incongruente... supe que iba al sótano... a una parte de él... pero jamás me fijé... tal vez... tal vez podamos ir...&lt;br /&gt;- Es del otro lado de la casa... claaaaaaaaro!... estaría, por el otro lado del sótano!... si si... es posible... ¿y como vamos?&lt;br /&gt;-         Hay que salir, saltar una pared y cruzar el cementerio... O hacer un rodeo de 3 kilómetros...&lt;br /&gt;-         ¿Cementerio? ... ¿Y si damos la vuelta al revés?&lt;br /&gt;- Hay que ir por el lado este... y por allí hay que rodear casi todo el castillo, pasar por una suerte de pantano y es la parte mas salvaje de la isla. Muchas plantas... Y son como 10 kilómetros... Entendía que estábamos apurados, por eso ni lo sugerí...&lt;br /&gt;-         Tenés razón. Te sigo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos por el balcón terraza en el que yo había estado fumando y cavilando mientras se servía el postre durante la cena. Nos descolgamos y saltamos, ya que no estaba muy lejos del suelo. Caímos en el césped (ella ágilmente, yo como una bolsa de batatas). Nos movimos rápido hacia el sur de la casa, yo siguiéndola. Se movía con rapidez y silencio, con la gracia de un felino. Yo me prometía a mi mismo, mientras intentaba mantener el paso, que tenía que dejar de fumar y empezar a comer menos. Llegamos a la pared. Junté las manos como para ayudarla a subir, pero cuando yo estaba terminando de preparar el estribo y decirle que subiera ella ya estaba sobre la pared de dos metros y cayendo del otro lado... La puta madre con la pendeja. Tomé un poco de carrera para impulsarme y lograr tomarme del borde superior de la medianera. Sobredimensioné mi capacidad de salto, y terminé dando contra el medio de la pared y rebotando como una vaca a la que le cerraron la tranquera de golpe. Caí despatarrado y terriblemente dolorido. El golpe debió alarmarla porque casi instantáneamente Miranda se asomó por sobra la pared. La muy hija de puta no solo lo había ello en centésimas de segundos para cruzar al otro lado la primera vez, sino que evidentemente lo podía hacer a su antojo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Doctor... ¿está bien?&lt;br /&gt;-         Si si... tropecé...&lt;br /&gt;-         ¿Quiere que lo ayude? ¿Rodeamos la pared y hacemos los 3 kilómetros mejor?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso me hirió el orgullo... No respondí, sino que me puse de pie y comencé a subirme a un árbol que estaba pegado al muro. Era fácil. Ella sonrió complacida de mi idea y me miraba subir. Cuando estuve un poco por encima de la altura necesaria, me fui soltando de una rama para apoyar mis pies en el borde la pared. La idea era sentarme en la bendita pared y luego descolgarme del borde para amortiguar la caída del otro lado. Pero no, me resbalé apenas apoyé los pies y caí sentado sobre la medianera, pero no como había planeado... sino con una pierna de cada lado... sentí como las bolas me rebotaban en el paladar del golpe, al tiempo que escuchaba el &lt;em&gt;‘UHHH!!’&lt;/em&gt; de Miranda. Y entonces si, me caí de la pared, dando la cara contra el pasto húmedo. Al menos por suerte fue del lado del cementerio... había logrado cruzar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  ¡¡Doctor!! ... ¿Está bien?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-        &lt;em&gt; Si...&lt;/em&gt; – me salió la voz finita...&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; ¿Seguro? ¿No se lastimó?&lt;br /&gt;-         No... &lt;/em&gt;– mentira. Estaba hecho mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ayudó a incorporarme, y hacer flexiones. A medida que fue pasando el dolor, me fue ganando la vergüenza... mejor me hacía el boludo y nos íbamos ya en busca de la puerta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;Listo... vamos...&lt;/em&gt; – hablaba como podía...&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Bueno... –&lt;/em&gt; me miró no creyéndome, pero no me contradijo – &lt;em&gt;Igualmente, no le vendría mal ponerse en forma... Doctor...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-      &lt;em&gt;   ¡Pero yo estoy en forma!&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Redondeado es una forma...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Ok, sigamos...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Iniciamos el cruce del cementerio. Era realmente lúgubre. Árboles viejos, de ramas retorcidas y sin follaje, lleno de ornamentos y figuras talladas en piedra, tétricas y amenazantes. Algunas lápidas caídas. Y criptas, tipo mausoleos... Avanzábamos en silencio, Miranda por delante, cuando ella se detuvo y se arrojó al suelo, arrastrándome. Levanté la vista para detectar aquello que había asustado a Miranda. Vimos venir caminando a Boris y Gertrudis, abrir la puerta de una de las criptas, e ingresar. Dejaron la puerta semiabierta. No sé si por que no les importaba o porque pensaban salir de allí en seguida o por simple error. Nos miramos con Miranda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;Doctor... ¿vamos a ver de que se trata?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La idea me parecía audaz y tentadora. Sin embargo, estaba francamente comenzando a preocuparme por Florencia. Por otro lado, ella ya estaba prevenida sobre lo que estaba ocurriendo y seguramente había tomado sus precauciones. Y la oportunidad de saber mas acera de contra que nos estábamos enfrentando era única, ya que imaginaba yo, nadie contaba con que Miranda y yo estuviésemos allí observando lo que pasaba... ¿Qué hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;a)      Entrar subrepticiamente al la cripta y ver que onda&lt;br /&gt;b)      No entrar una mierda y seguir camino a buscar a Florencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113111554689606660?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113111554689606660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113111554689606660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-herencia-xiv.html' title='La Herencia (XIV)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113094509954877900</id><published>2005-11-02T12:13:00.000-03:00</published><updated>2005-11-02T12:24:59.573-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XIII)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Por si alguien recién llega y no entiende nada y pretende que acá lo ayudemos, aquí dejo los episodios anteriores de este absurdo...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/la-herencia-i.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 1 &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;– &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/la-herencia-ii.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 2&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/la-herencia-iii.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 3&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/la-herencia-iv.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 4&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-v.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 5&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-vi.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 6&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-vii.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 7&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-viii.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 8&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-ix.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 9&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-x.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 10 &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;– &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-xi.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 11&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt; – &lt;/span&gt;&lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-xii.html"&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;LA HERENCIA 12&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Algunos están buenos. Ni idea cuales...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;LA SORPRESA I&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré alternativamente a Juan Pablo y a las chicas. Ellas sonreían prometedoras y se tocaban impunemente sin quitarme los ojos de encima. Sus ojos brillaban de excitación y a mi la sangre me estaba empezando a hervir en las venas. Me serví otro poco de vino y volví a mirar a Juan Pablo, que me sonreía de costado, pagado de si mismo, como quién es dueño de una villa en las costas de Ibiza y está invitándote a compartir lo que le pertenece. Definitivamente, no me gustaba la idea. Y si resultaba que las niñas eran algo mas que simples gatos bueno, que se joda... Yo ya había tenido suficientes experiencias traumáticas para una sola noche, todo un cambio de rumbo en mi rutinaria vida. Y aún era temprano, así que mejor no hacerme el aventurero innovador...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Ciertamente es muy halagador que me tengan en cuenta... pero yo ya tengo planes para esta noche...&lt;/em&gt; – no era del todo mentira, claro, pero ponerle voz de ganador a la respuesta, sabiendo que ‘planes’ era que no me morfe un vampiro, no fue nada fácil...&lt;br /&gt;-         &lt;em&gt;Ay... doc... no sabe lo que se pierde... ¿está seguro de no querer venir?&lt;/em&gt; – Vanesa, que luego de decir esto, se besó en la boca con Vanina. Que mas que un beso pareció un espontáneo lavaje de estómago...&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Bueno si el doctor tiene planes sigamos con lo nuestro y no lo molestemos...&lt;/em&gt; – Juan Pablo tampoco quería que el trío fuera cuarteto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las chicas lo miraron como para fulminarlo. Esto me daba alguna pauta de que, dado que evidentemente yo no le simpatizaba mucho al embatado dandy, su actuar no era para salvarme de nada (en el hipotético caso de que alguno de todos ellos fuese un maldito batman medieval) sino que evidentemente él no tenía idea de ello y claro, era inocente. De eso al menos. Tenía que ir por Florencia, pero no quería tampoco, ante la sospecha de que fueran ‘el enemigo’, comprometer de alguna manera a mi inefable asistente y mucho menos hacer públicos mis planes, así que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Bueno, nuevamente gracias pero me esperan y debo volver a subir...&lt;/em&gt; – tomé la botella que ya estaba abierta y dos copas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vanesa y Vanina se miraron y sonrieron. No supe si porque imaginaban un romance con la doctora Borges o si porque ellas al igual que Carolina eran... no, demasiadas conjeturas. Subimos todos juntos las escaleras riendo y bromeando. Ellos tres iban ya poniéndose en clima y yo pensando en que Manuelita vivía en Pehuajó y la reputísima madre que lo parió, pero evidentemente esa no era mi noche. Mi dormitorio estaba bastante antes que el de ellos así que entré y me despedí, deseando esta vez que Carolina no estuviese...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, no estaba. Las cosas estaban tal como antes y aún seguían en la cama la botella y las copas de mi excursión anterior. Esperé cinco minutos, los cuales aproveché para ponerme mas cómodo (un jean y una camisa suelta de mangas largas, y zapatillas) y volví a salir, con cautela, para detectar cualquier presencia en el pasillo. Ya sea del galancete y las blondas o de cualquier otro. Nada. Silencio. Salí y bajé corriendo (por enésima vez) las escaleras. Me asomé la biblioteca, por precaución (lo consideraba innecesario, pero para que arriesgarse ) y nada. Así que comencé a atravesarla con paso firme pero sigiloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras caminaba, repasé mentalmente los acontecimientos desde hacía 48 horas. La visita de Carolina, la llegada a la isla, el extrañísimo testamento, la visita al sótano, las insinuaciones de la hermosa abogada desde la primera vez.... Mi profesión exigía trabajo mental. Y paciencia. Y todo transcurría a través de largos tiempos con pequeños cambios y mínimos logros jamás inmediatos. El análisis implicaba ir quitando capas como a una cebolla con paciencia oriental y precisión quirúrgica. Eran horas y días y hasta meses de escuchar, de preguntar, de soportar enojos y hasta agresiones despersonalizando los momentos y las palabras para ir construyendo un contexto no evidente, siempre atentamente, sin nunca saber cuando, en que instante, iba a aparecer la palabra, la frase reveladora que produjese el quiebre y cayera el primer velo... y a empezar de nuevo, para seguir profundizando, buscando otra vez derribar con el tiempo una nueva barrera, y así hasta llegar a el último rincón, para desenterrar y destruir o convertir en aceptable ese tumor psicológico que hace miserable (o al menos angustia y genera sufrimiento) al paciente... No estaba acostumbrado a esta vorágine. Y me daba cuenta que no estaba asimilando con suficiente velocidad todo lo ocurrido en estos dos días...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamémoslo sexto sentido, agudeza perceptiva, reflejos maravillosos o simplemente terrible suerte; pero mientras caminaba sentí (sin ver ni escuchar) como algo se acercaba a toda velocidad desde la oscuridad a mi izquierda...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Hasta el viernes, queridos lectores....&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113094509954877900?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113094509954877900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113094509954877900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/11/la-herencia-xiii.html' title='La Herencia (XIII)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113077806310013431</id><published>2005-10-31T13:59:00.000-03:00</published><updated>2005-10-31T18:37:11.443-03:00</updated><title type='text'>Fiesta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Fiesta. De disfraces. Lugar impresionante, invitados de a cientos, personajes y personalidades de toda medida y color. Lujo y glamour. Excesos sin culpa. Derroche y consumo sin cuestionamientos morales. El como es que a uno lo invitan a eventos de esa índole es y será un misterio, hasta quizás un error. Como sea, fui invitado y allí fui. Error o no, tampoco iba a despreciar el convite. No es la primera vez que pasa, quizás tampoco sea la última; pero hacía bastante tiempo que tal acontecer no tocaba a las puertas de mi rutina. Así que vamos, que joder... Elegir cuidadosamente el vestuario (¿de que disfrazarse sin hacer el ridículo?) y desempolvar una vieja filosofía del pasado que en su momento supo ser de utilidad: andá, divertite, tomate unos buenos tragos, movete con sutileza y elegancia y si tenés suerte terminarás la noche arrojando el topo al remolino...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elegida la apariencia a representar, partí con tiempo. Llegué bien. Ni muy temprano como para parecer el portero ni cuando todo el mundo ya está allí y te quedaste afuera de todo. Me repetí los consejos de siempre... resistir la tentación de ser cínico, no citar a Marx (Karl) cuando te hablen de economía (serás severamente vilipendiado) ni citar a Marx (Groucho) cuando te hablen de otra cosa (serás incomprendido). No te pongas a hablar de la pobreza como problema ético de la sociedad (esta gente no conoce a Kliksberg) ni profundices en tus ironías preguntando al grupo de homogéneas señoritas maduras que se mueven en conjunto de un lado al otro si son producto de alguna bokanoskificación pergeñada por Huxley. Mechá alguna que otra palabrita en inglés cuando respondas (of course... mamasa) y por supuesto que lloraste con Titanic (sobre todo cuando a las dos horas de película te dijeron que todavía faltaba una mas... pero esto no lo aclares Jack... no no no).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en escena, se inicia el reconocimiento del terreno. Caminar con destreza entre la multitud sonriendo ocasionalmente. Beber algún martini con vodka y relacionarte con prudencia. No te rías de los disfraces ajenos. Menos de aquella señora de 155 años (tal vez mas...) que se ha recauchutado hasta el pelo y se vistió de mujer maravilla (ay, que dolor de retinas...). No mires no mires no mires... miraste. Ahora aguantate la risa pelotudo que el que te la está señalando es el marido. Ah, pero que linda que está su señora... y usted también, estimado Sr. Magoo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche avanza lenta y ensayás algunos pasitos de salsa como para ir entrando en calor y ya que estamos te hacés ver. Ah, la vida del banana es lo mas y vos hoy sos una Doyle recién traída del Ecuador. Caminás un poco mas y de pronto, entre la multitud de máscaras, sombreros y rostros maquillados la ves a ella (hermosa sirena de violentos labios rojos), como buscándote. ¿Pero me mira a mi o...? Sonreís con cuidado... ella sonríe. A ver, si nos acercamos un poquito pero disimuladamante... epa, que lindas piernas (bien, no es mitad pescado la sirena sonriente) y que lindo trajecito de... de... ¿de que mierda se disfrazó? Bueno no importa, ya te enterarás... así que retomemos el contacto visual y otra vez la sonrisa banana y esta vez te sonríe mas y te hace que sí con la cabeza. Mirás para atrás por las dudas y no es a otro, la mirás de nuevo y te hace señas de que si, que es a vos, que vayas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que te acercás. Paso medido, movimientos seguros, sin dejar de mirarla a los ojos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Hola...&lt;br /&gt;- Hola!... hace media hora que estoy buscándote...&lt;br /&gt;- Bueno gracias... ya estoy aquí, así que vos dirás&lt;/em&gt; – solo un goleador consumado como vos respondería así...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Está bien, traeme entonces un daiquiri de frutillas y para mi amiga un gancia con limón y...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Ok, te disfrazaste de James Bond y te confundieron con un mozo. Decí que si rapidito y rajá de ese lugar... ah, ¿ya te acordaste por qué no vas a esas fiestas? Claro gil, no es tu lugar... Y no señorita, no tomo nota porque tengo buena memoria. Si, si, en cinco minutos, ya traigo los tragos... Y luego salir de allí lo mas rápido que se pueda, claro. Puerta, taxi, no señor taxista no me casé y me estoy escapando, solo que debería haber elegido ser Shreck, que me sale mas natural, vió... y no, tampoco sé como salió Boca. Si, si, por ese camino mejor. Si, mi casa. Gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113077806310013431?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113077806310013431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113077806310013431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/fiesta.html' title='Fiesta'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113050876941942834</id><published>2005-10-28T11:06:00.000-03:00</published><updated>2005-10-28T11:16:17.456-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XII)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Llegó el Viernes, día de tomar decisiones (ustedes, no yo, jajajajajaja)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;LA SUPERVIVENCIA II&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Porque el espanto paraliza. Atrofia las reacciones y hace mutar cada pensamiento presente en pasado reciente, para dejar lugar al horror de la nueva instancia. Y a pesar del mareo por el cabezazo a la colmilluda licenciada en arte, huyendo de mis temores y totalmente conciente de que estaba atrapado en una isla con futuro incierto, aún así, mi mente dejó de lado todo eso para contemplar con sorpresa e incredulidad lo que mis ojos veían...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¡¡Noooooooooooooo!!&lt;/em&gt; – el grito me salió ancestral, angustiado, olvidando toda prudencia y abandonando toda razón...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Pablo (el fachero inversionista), vestido con una bata violeta con búlgaros amarillos, se congeló ante mi grito, sifón en mano, en el preciso instante en el que una vez mas, estaba por ponerle soda a un vaso de vino. Del exquisito y carísimo vino blanco que se había servido de una botella nueva recién sacada de la heladera...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Por el amor de Dios... no vuelvas nunca mas a ponerle soda a ESTE vino...&lt;/em&gt; – me acerqué decidido y le saqué la botella y el vaso, que de paso lo apuré de un trago porque la verdad me hacía falta.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pero...&lt;br /&gt;- Pero nado flaco, este vino es una obra de arte que vale lo que un traje... ¡no podés ponerle soda!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Ni que lo pagaras vos...&lt;/em&gt; – me miró con fastidio, pero no intentó arrebatarme la botella. Se apoyó en la inmensa mesada central y se cruzó de brazos.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;...Bueno... tomá&lt;/em&gt; – serví vino en un vaso limpio y se lo ofrecí – &lt;em&gt;tomalo sin soda y saborealo... ¿qué pasó? ¿No podías dormir?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Estiró su mano y agarró el vaso. Me miró con desconfianza (como esperando que yo le pegar un botellazo en la cabeza, cosa que si tenía ganas de hacer) y comenzó a beber. Ahora que me fijaba, la bata era un dolor de ojos. Llevaba puestas además ojotas. Con medias. En fin...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Algo así... digamos que estoy haciendo tiempo y se me hizo larga la espera... tenés un golpe en la frente&lt;/em&gt; – dijo tocándose en la suya propia como indicando donde.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si...&lt;/em&gt; – lo imité en el movimiento, como un espejo. Me dolía. Bastante.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Resulta que Vanesa&lt;/em&gt; – miró para los costados y se acercó, como quién te va a contar una infidencia o un secreto. – &lt;em&gt;fue a buscar, por sugerencia mía, a su amiga, Vanina, no sé si la recordás... otro caramelito... casi ni tuve que sugerirlo... se vé que la amiga se muere por estar conmigo también...&lt;/em&gt; – sonrió complacido de si mismo y tomó otro trago de vino.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Claro, seguro...&lt;/em&gt; – Dije. Se encogió de hombros como indicando que no podía ser de otra manera. No entendía de ironías este muchacho...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me pasa todo el tiempo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¿Y eso cuando fue?&lt;/em&gt; – un pensamiento, partir de lo que había visto minutos antes, comenzó a llenarme de interrogantes – &lt;em&gt;hablo de eso de que se fue a buscar a la amiga...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Ah, hace como una hora... una hora y media...&lt;/em&gt; – lo dijo como restando importancia, pero no era casual que hubiera bajado a tomar algo... se lo notaba preocupado.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Y no te parece sospechoso?&lt;/em&gt; – A estas alturas ya todo me parecía posible. Sin embargo, era dueño de una información que no sabía como compartir. Tenía que hablar con cuidado, porque realmente no sabía quién era quién en aquel siniestro cónclave.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No... bah... no sé... pensé que iba a tardar menos, la verdad...&lt;br /&gt;- Entiendo...&lt;/em&gt; – decidí contarle, necesitaba aliados y el pibe parecía idiota pero no vampiro - &lt;em&gt;voy a contarte algo que por fav...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Holaaaaaaaa... jijijijijiji...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;De pronto, interrumpiendo, como aparecidas de la nada, ahí estaban Vanesa y Vanina, las dos blondas por elección ardillas siliconadas. Lucían perrísimas, con escasas telas cubriendo sus voluptuosas formas. Vanina le daba mordiditas en la oreja a Vanesa mientras ambas nos miraban, sonrientes. Estaban pálidas, o era yo que ya estaba sugestionado por la agitada noche. Tragué saliva. Ruidosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Juampiiiii... te hiciste un amigo por lo que veo...&lt;/em&gt; – Vanesa me sonrió cómplice - &lt;em&gt;¿no lo podemos invitar a él también? ¿Vos que pensás Va? &lt;/em&gt;– Vanina me miró, como estudiándome...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Ay, siiii... jijijijiji.&lt;br /&gt;- ¿Te molestaría Juampi que invitáramos al doctor a jugar con nosotros?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Juan Pablo me miró. Pasó de la complacencia de la aparición a la molestia de tener que compartir. Si decía que no quedaba mal con Vanesa y su amiga, si decía que si, dejaba de sentirse exclusivo y parecía no gustarle la idea...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y ahora? No tenía ninguna intención de enfiestarme con los pequeños ponys platinados, pero sospechaba que las chicas podían ser también vampiros y Juan Pablo era un nabo pero tampoco por eso merecía que le chuparan la sangre. Por otro lado, podía estar equivocado... Necesitaba pasar la noche y hablar con Carolina a la mañana siguiente para salir de allí cuanto antes. ¿Pero que había sido de Carolina? ¿Sería posible que ella también...? Estaba confundido, todo era probable y ya no entendía nada. Quedarme con ellos podía resultar relativamente seguro y en una de esas hasta me podía divertir. Definitivamente, mi vida sexual se había convertido en una colección de episodios no habituales y ciertamente accidentados. Respiré hondo y terminé mi vaso de vino... ¿Qué hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;a) Jack dice que si y se va para el cuarto con el winner y las dos bailarinas de caño o...&lt;br /&gt;b) Pone una excusa pelotuda y declina la invitación siguiendo su plan original de ir a buscar a Florencia y desentrañar el misterio en el que se había enredado.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113050876941942834?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113050876941942834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113050876941942834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-xii.html' title='La Herencia (XII)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113035099538436324</id><published>2005-10-26T15:21:00.000-03:00</published><updated>2005-10-26T16:03:14.020-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (XI)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Increíblemente, debo declarar después del recuento de votos un virtual empate entre las opciones propuestas. Esto me pone en un brete; optar a mi elección, descartar ambas o que ambas ocurran... a ver como lo resolvemos...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;LA SUPERVIVENCIA.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nos mirábamos ambos, estudiándonos. De soslayo miré la ventana tallada en la piedra del castillo y calculé mentalmente la distancia hasta el suelo. Tal vez tuviera suerte y debajo habría otra parte de la intrincada construcción que hiciera mas corta la caída. En el mejor de los casos me iba a hacer poco mierda. Descartada la puerta, esa era mi única salida. Fijé nuevamente los ojos en Yasmila. Su escaso camisón llegaba al nacimiento de sus piernas (¡y que piernas!). El rojo de sus ojos había desaparecido y se había limpiado la comisura de su boca. Sus colmillos ya no estaban y exhibía una sonrisa encantadora. Pero sus ojos delataban su alerta, sabía que la había descubierto e imaginaba que yo no era tan tonto como para no darme cuenta de lo que pasaba... sin embargo... tal vez... ¿qué tan pelotudo puedo parecer y ser creíble? Era hora de averiguarlo... necesitaba al menos una distracción para tener chance de salir de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metí la mano al bolsillo y saqué un cigarrillo arrugado y el encendedor. Lo prendí. Logré que el pulso no me temblara y pareciera lo mas natural del mundo. Me senté en la cama, intentando no pensar el fiambre del Capitán que yo mismo había llevado allí desde la puerta del dormitorio. El sabor del tabaco me resultó amargo y reprimí una mueca. Estaba asustado, enojado, confundido, asombrado y si, también un poco caliente. La miré a los ojos y sonreí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Lamento haber venido sin avisarte, pero no pude evitar hacerlo... lástima que veo estabas ocupada...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- ... – su rostro reflejaba duda y consternación. Que dudara. Eso era lo que necesitaba..&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pero realmente me quedé con ganas de me mostraras la colección del señor Lezcano&lt;/em&gt; – dí una pitada al torcido cigarrillo y la miré de arriba abajo, intentando ser lo mas evidente posible.&lt;br /&gt;- ...&lt;em&gt;Pero pensé que... Carolina y vos... yo creí que a estas alturas de la noche...&lt;br /&gt;- Bueno, ya vés que no. Y por cierto, así vestida, simplificarías mucho nuestro paseo...&lt;br /&gt;- Ay... que tonto... disculpame pero justo estaba por acostarme &lt;/em&gt;– y tomó un abrigo de un sillón poniéndoselo sobre los hombros...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Permitime ayudarte&lt;/em&gt; – arrojé el cigarrillo casi completo al piso y me acerqué hasta donde ella, tomando el abrigo de las solapas y simulando cerrarlo la acerqué a mi. Quedamos a escasos centímetros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos a los ojos. Puse la mente en blanco para no pensar en nada y resistir la tentación de vomitar y salir corriendo. Ella giró la cabeza y miró el cuerpo sin vida de el Capitán en la cama. La imité. Nos volvimos a mirar. Podía adivinar en su silencio la pregunta implícita. Tenía que aclarar eso antes de seguir con mi estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Parece que el Capitán bebió un poco de mas... o eso o te vió así y se desmayó de la emoción. &lt;/em&gt;– y reí, simpático (si, ya sé... un pelotudo...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió coqueta, se corrió un mechón de pelo de la cara y me miró a los ojos, con ganas. Touché... tenía deseos de creerme y no pensar en lo estúpida y torpe que había sido mi observación. Era ahora o nunca. La acerqué para besarla, vanagloriándome de mi sorprendente capacidad de seducción. Y de pronto, un instante antes de llegar a su boca, un brillo fugaz en sus ojos, casi imperceptible, me hizo dar cuenta de que el que había sido engañado era yo. Y como en una película en cámara lenta pude ver sus colmillos crecer, sentí sus manos atenazar mis brazos y ví sus pupilas inyectarse en sangre. No tenía escapatoria. Intenté zafarme pero su fuerza era descomunal. Inexorablemente, su boca se dirigía se mi cuello. Había caído yo en su trampa y no tenía como salir. Como último recurso le pegué un cabezazo (lo único que me quedaba libre), un frentazo medido, como el turquito Mohamed entrándole a un centro de Saturno en aquel partido en cancha de Los Andes que definió el ascenso a primera. Casi me abro el marote del golpe, pero lo sintió y aflojó las manos. La empujé y cayó sentada en el piso, atontada. Me miró desde el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No podrás escapaaaaaarrr ... jajajajajajajaja&lt;br /&gt;- Pero soplame la quena, vampiro culo roto...&lt;/em&gt; – y le puse tremenda patada en la cara. Voló para atrás y pegó contra la pared, perdiendo el conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me agarré la cabeza, rogando no desmayarme del golpe que había dado (me daba vueltas todo). Sabía que esos bichos así no se morían, pero lo único que quería era salir de allí. Era una pesadilla, y necesitaba sobrevivir hasta que de alguna manera pudiera terminar con esa locura. Salí del cuarto y a los tumbos corrí por el pasillo. ¿A dónde ir?. Todas las ideas me parecían malas y me sentía en una situación sin salida, como si estuviera cayendo desnudo por un tobogán y justo cuando vas llegando abajo, a máxima velocidad, descubrís con horror que alguien olvidó un triciclo con el manubrio apuntando a la salida de la maldita rampa en forma de canaleta. ¿A dónde ir?. A la habitación, no. ¡Florencia! ¿Habría sido atrapada ya? Tenía que saberlo ya que solo en ella de momento podía confiar. ¿Quiénes mas eran como Yasmila y los amigos del sótano? ¿Quiénes eran circunstancialmente mis aliados y quienes mis enemigos? Bajé las escaleras salteando escalones, crucé la biblioteca y atravesé el comedor a toda velocidad. Entré a la cocina y me detuve en seco. Lo que ví allí, superaba lo visto hasta ese momento. Me agarré del marco de la puerta, y sentí como el horror aflojaba mis rodillas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Me quedé sin tinta, nos vemos el viernes... MUEJEJE!!!&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113035099538436324?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113035099538436324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113035099538436324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-xi.html' title='La Herencia (XI)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-113016616700693500</id><published>2005-10-24T11:55:00.000-03:00</published><updated>2005-10-24T15:01:00.313-03:00</updated><title type='text'>Almuerzo con Amigos II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sebastián (El Gordo), Christian y yo en casa del primero, unos días atrás mientras comíamos unas pizzas; Christian y yo de a porciones, el Gordo enteras, como si fueran galletitas Saladix. Muchos de ustedes recordarán un no muy lejano &lt;a href="http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/almuerzo-con-amigos.html"&gt;almuerzo&lt;/a&gt; que compartimos, y esta era la primera vez que nos juntábamos de nuevo. Lo cierto es que no nos juntamos los tres muy a menudo por distintas circunstancias, y muchas veces nuestra relación es puesta a prueba por la conducta réproba de alguno (o todos) los integrantes del trío. En un momento dado, el Gordo se apartó y se sentó en un sillón mientras miraba fijo una tarjeta, de esas para regalar, grandota. Christian miraba un partido de fútbol espantoso puteando a todos los jugadores (lo hace sin importarle quienes juegan, todo un tema ese...) y yo lo acompañaba...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Che... ¿qué hace el gordo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Ni idea... ¡Che, gordo!... ¿en que andás?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Ehhh... no, nada...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos con Christian. Cuando el gordo dice ‘no, nada’, anda en algo. Así que nos pusimos cargosos, muy, hasta que nos dijo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Es que empecé a salir con G., y quería regalarle una tarjeta y unas flores porque vamos a cumplir un mes y...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Ahhh... un tierno...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Che, pero buenísimo... te felicito&lt;/em&gt; – mientras me mira con cara de ‘no puede salir con esaaaaaaaa!!!’&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿Y te preocupa algo en particular? ¿Estás bien?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿Estás ciego?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - ...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Pará Chris... no vés que está preocupado... ¿qué pasa Gordo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Pasa que quiero escribirle algo en la tarjeta, y me salen todas boludeces...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¡Te ayudamos!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿Si? ¿En serio? Miren que no es joda...&lt;/em&gt; – mirándonos con carita de bueno e ilusionado... Pobre.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Pero siiiiii... ¿cómo no te vamos a ayudar? ¿Querés letra? Preguntale a Christian que tiene coso...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;No se dice coso, se dice novia... anormal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¡Eso!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Empezamos mal... Jack a vos te tengo miedo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Nooooooo… mirá, ponele… ‘Si tu culo fuera una tostada, necesitaría un remo para untarla...’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;No empieces...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;O un poemita... ‘tus labios son dos frutillas, tus mejillas dos manzanas, que linda ensalada de frutas haríamos con mi ...’&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¡NOOOOOO!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; -&lt;em&gt; ...¿Banana?... Jajajajajajajajajajajajajajaja!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;O mejor algo que tenga que ver con su laburo de maestra. Tipo ‘Morocha juguemos al diptongo, vos lo buscás y yo te la pon...’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¡¡BASTAAAAAAAA!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Ufa...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;O mejor si querés nos disfrazamos de ranitas cantoras y vamos y le hacemos una serenata...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Si si si ¡Ranitas cantoras!&lt;/em&gt; – saltando alrededor del sillón. Como una ranita, claro.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - ...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Bah, nosotros de ranitas. Vos de tiranosaurio Rex...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;No los aguanto mas...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Loco, pero vos sos muy exigente también... ninguna idea de gusta...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Si loco. Hacés mella en nuestras ganas de ayudar con esa actitud...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Gordo:&lt;/strong&gt; - ...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Vamos a ver el partido... desprecia nuestra ayuda.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Christian:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Si, vamos...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#006600;"&gt;&lt;strong&gt;Updeit: HALOSCAN NO ANDA, SEPAN DISCULPAR LAS MOLESTIAS...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#006600;"&gt;&lt;strong&gt;Updeit 3 de la tarde: APARENTEMENTE, AHORA ANDA.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-113016616700693500?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113016616700693500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/113016616700693500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/almuerzo-con-amigos-ii.html' title='Almuerzo con Amigos II'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112991314157042951</id><published>2005-10-21T13:41:00.000-03:00</published><updated>2005-10-21T13:45:41.586-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (X)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Disculpen la demora, se me complicó el día... Lo posteo de una, hoy no me jodan con los errores ortográficos o de sintaxis. Mañana arreglo los que halla.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;EL DESCUBRIMIENTO (II)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Los pasos se acercaban. El tiempo detenido, no existía. Florencia que estaba petrificada de miedo imposibilitaba en la estrechez del encierro mis movimientos. Y como en un acto de lucidez, de pronto la idea. Era un posibilidad... tal vez la única...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Flor... cuanto yo te diga ya, te levantás con todas tus fuerzas abriendo el cajón...&lt;/em&gt; – susurré al oído de Florencia.&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;   Pero...&lt;br /&gt;-         ¡Haceme caso carajo! Cuando yo te diga ya... con todas tus fuerzas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Abandonó el intento de protesta. Apoyó sus manos en mi pecho para darse impulso. No estaba seguro de que hubiese entendido, pero si algo tenía a su favor y eso realmente me gustaba de ella, era que sabía cuando no discutir. Conté los pasos esperando que se detuvieran, adivinando la distancia. Tres, dos, uno... se detuvieron. Esperé una fracción de segundo. La precisión era fundamental. Percibí la mano exterior hacer contacto con el borde de la tapa para agarrarla y levantarla...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    &lt;em&gt;     Ahora Flor!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Florencia se incorporó con todas sus fuerzas. La tapa se abrió violentamente y un golpe sordo y seco terminó con el recorrido de la misma. Levanté a Flor como un paquete y medio como que la arrojé hacia un costado. Cayó parada, por suerte, y salté del cajón cayendo en cuclillas. El cuerpo sin sentido de un hombre joven, pálido y vestido de negro yacía cuan largo era junto al cajón. Sangraba por la nariz. La tenía rota y podía ver como se le hinchaba. Había resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;   Doctor... esto es un.... ¿vampiro?&lt;br /&gt;-         No sé, no lo he visto en la casa tampoco. Salgamos de acá ya mismo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Corrimos hacia las escaleras, subimos salteando escalones y salimos del sótano con velocidad pero con sigilo. Recorrimos el camino de regreso deseosos de no cruzarnos con nadie. Atravesamos las dependencias y llegamos a la cocina. Nos detuvimos. Me faltaba el aire. Decidí por enésima vez en el año y mientras prendía un cigarrillo que tenía que dejar de fumar. Pensé en lo sucedido y tenía tres urgencias: volver al cuarto y justificar mi prolongada ausencia, calmar a Flor y hacer un plan para no ser sospechosos de la visita al sótano al día siguiente (cuando el quía se despertara, iba a querer explicaciones).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé hacia la heladera y mientras ordenaba mis ideas saqué una botella de vino blanco y busqué dos copas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Si, la verdad que me vendría bien un trago doctor...&lt;br /&gt;-         Estemmmm... en realidad es lo que vine a buscar cuando bajé... digo, la excusa que puse... no puedo volver sin esto...&lt;br /&gt;-         ¿Perdón? O sea que me va a dejar así toda muerta de miedo para irse con la atorranta para que le lustre la manija?&lt;br /&gt;-         No Flor... no es taaaaaaan así. Es que...&lt;br /&gt;-         Claaaaaaaro... sus prioridad es, a pesar de lo que acabamos de ver y tenemos que conversar, darle de comer al pajarito...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-      &lt;em&gt;   Florencia te pido por favor... un minuto de paz... si? ¿Cómo podemos salir de acá indemnes si no hacemos que parezca que todo es normal?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-         ... – terrible cara de culo.&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Ahora tranquilizate, andá a tu cama, mañana hablamos de esto. Jamás nos vimos esta noche, jamás vimos lo que vimos, jamás saliste de tu habitación... si?&lt;br /&gt;-         Ok... vaya con la colorada nomás&lt;/em&gt; – comenzó a caminar hacia donde imagino estaba su dormitorio. – &lt;em&gt;Eso si. Cuidese doctor. ¿Vió los dientes de la abogaducha? No sea cosa que termine como el jinete sin cabeza...&lt;/em&gt; – y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, un temas menos. Ahora a la habitación. Carolina se estaría preguntando si el algo para tomar implicaba cosechar las uvas, pisarlas, envasar el líquido y esperar que se añeje. Subí corriendo las escaleras y encaré el pasillo. Estaba todo transpirado, un 10% del esfuerzo y un 90% del cagazo. Abrí la puerta sin saber que decir aún y sonreí. La cama estaba vacía. El baño también. Carolina se había ido. No supe si alegrarme o alarmarme. O cortármela con el sacacorchos. Una nota descansaba sobre la almohada. La tomé entre aliviado y fastidiado. La letra era clara y vistosa. Una suerte de caligrafía antigua, hermosamente trazada.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;‘ Jack... ruego me disculpes, pero he tenido que salir a procurarme satisfacer cierta necesidad... No tenés idea de lo que me cuesta dejarte, pero creeme, es una manera de cuidarte y de demostrarte cuanto me gustás. Sé que esto en realidad no explica nada, y me encantaría hacerlo, pero también tengo miedo de que luego de que te cuente ciertas cosas ya no me mires de la misma manera. Besos rojos. Carolina.’&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Y esto que mierda era? Guardé la nota en un bolsillo del pantalón para analizarla detenidamente mas tarde, y decidí salir de la habitación, entre contrariado y confundido. Dejé la botellas y las copas sobre la cama y salí. Caminé por el pasillo hacia la parte que aún no conocía del edificio. Adentrándome en el ala norte del castillo. Doblé hacia la derecha en uno de los pasillos, y ví con asombro dos pies temblorosos, de alguien caído, asomando por una de las puertas de los dormitorios. Me acerqué corriendo, y reconocí al Capitán Petersen, tirado en el piso, totalmente lívido. Su cuerpo tenía temblores. &lt;em&gt;‘Breakdance’&lt;/em&gt; pensé con cierto morbo mientras me agachaba para tomarle el pulso. No tenía. ¡Estaba muerto! Me asusté y lo miré. Dos pequeñas marcas púrpuras destacaban en la palidez de su cuello. Estábamos en problemas. En serios problemas. Arrastré el cuerpo sin vida del capitán hasta la cama y lo subí. Iba a comenzar un análisis mas minucioso del cuerpo cuando escucho abrirse la puerta del baño. Giro. Era Yasmila. Vestía un camisón de seda blanca ciertamente corto y provocador. Tenía los ojos inyectados en sangre, los colmillos desmesuradamente largos y un hilo bermellón cayendo de la comisura de su boca. Era como en las películas. Nos miramos con sorpresa, paralizados. Miramos ambos hacia la puerta. Ella estaba a mitad de camino, y esa era su ventaja. ¡Pero era una mujer! La tenía que poder pasar por arriba sin problemas, pero en seguida recordé al capitán, que a pesar de su robustez evidentemente no lo había logrado... ¿Qué hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;a)      Jack se hace el pelotudo como que no entienda nada e intenta hacerse el langa con Yasmila...&lt;br /&gt;b)      Jack salta por la ventana del dormitorio al grito de ‘soplame la quena vampiro culo roto’ (ok, en situaciones de stress extremo Jack suele perder su habitual elegancia y compostura... sepan disculparlo)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112991314157042951?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112991314157042951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112991314157042951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-x.html' title='La Herencia (X)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112973284551546115</id><published>2005-10-19T11:38:00.000-03:00</published><updated>2005-10-19T12:38:16.083-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (IX)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Lo modalidad que ya hemos adoptado de primera parte miércoles y continuación el viernes con las opciones para elegir como sigue, continúa. Iba a poner los links de los episodios anteriores pero me dio fiaca. Si a alguien le interesa, a dos capítulos por semana es fácil deducir que esto comenzó hace un mes, así que no hay que ir muy lejos en los archivos para encontrarlos.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;EL DESCUBRIMIENTO (I)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sin tiempos para analizar, la situación exigía actuar. Imperativo era tomar una decisión antes que fuésemos descubiertos. Flor que me miraba, entendiéndome pero dejando lógicamente en mis manos la elección del paso a dar. Volvimos a mirar los cajones, nuevamente nos miramos. El entendimiento era mutuo; la certeza, casi absoluta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor... ¿está pensando lo mismo que yo?&lt;br /&gt;- Siiiiii...&lt;br /&gt;- Entonces hagámoslo...&lt;br /&gt;- Si, pero... ¿de donde saco un lemon pie ahora?&lt;br /&gt;- ¿?&lt;br /&gt;- ¿No estabas pensando en comerte un lemon pie vos? ... Yo si..&lt;br /&gt;- ¡¡Doctor!! ¡¡Hablo de escondernos carajo!!&lt;br /&gt;- Ahhh... si si... un sarcófago Flor...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los pasos se acercaban. Nuestra única ventaja era que nosotros sabíamos que ellos venían (fueran quienes fuesen ‘ellos’) y desde lo que yo podía adivinar, nadie sabía que nosotros estábamos allí. Nos dirigimos rápidamente a uno de los cajones mas alejados de la escalera. Entré yo primero, Flor se recostó encima mío. Me clavó una rodilla en la entrepierna en el apuro. Me doblé en dos como acto reflejo por el dolor y le dí con la boca en la cabeza. Casi me parto un diente. Resistí el impulso de arrancarle el esternón y cuando la iba a putear me empujó para acostarme y se tiró arriba mío cerrando la tapa del cajón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guardamos silencio atentos, expectantes, con la adrenalina recorriendo nuestros cuerpos, esperando... Esperar escondido cuando no hay forma de que sepas que está haciendo porque no podés ver a la o las personas de las que te estás escondiendo, es desesperante. Los segundos eran eternos. Calculé por nuestro ingreso que quienes estaban bajando por las largas escaleras de piedra aún no habían llegado al sótano-cripta. Flor temblaba (calculo que del susto) y no paraba de moverse. A mi todavía me dolía el lugar golpeado por la rodilla y mentalmente elaboré un plan B: cuando llegaran abajo los visitantes abría el cajón y les tiraba a Flor por la cabeza. Lo descarté al imaginar las décadas de interminables reproches que me esperarían a posteriori...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Flor... te podés quedar quieta... me mataste con ese rodillazo...&lt;br /&gt;- Shhh... nos van a escuchar...&lt;br /&gt;- Bueno, pero al menos disculpate...&lt;br /&gt;- ¡Doctor cállese! Nos van a escuchar... y no sea maricón, quiere...&lt;br /&gt;- Flor y la reputísima madre... ¿te podés quedar quieta?...&lt;br /&gt;- Bueno que lo cure su abogadita del alma después si tanto le duele... ahora cállese...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Soltó un suspiro de fastidio y se acomodó con los codos sobre mi costillas por enésima vez.. Pensé en 34 formas diferentes de matarla. Eso si salíamos alguna vez del cajón. Me estaba empezando a dar claustrofobia. De pronto, escuché los pasos sobre la grava del sótano. Definitivamente, eran dos personas. Uno de ellos caminaba con paso vacilante. En seguida supe por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Tttdeee quiedddoooo vvvvida míaaaaa, te quiedddo nosshhhe y dddíaaaa...&lt;/em&gt; – Era una mujer, cantando, totalmente borracha...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Dale boluda... dejá de cantar... vos también... ¡¿Cuántas veces nos dijeron que a los borrachos nunca?! ¡¿Eh?! ¡¿Cuántas?!... pero no... la señorita tenía que entrarle a un borracho tirado en la calle...&lt;/em&gt; – Un tipo, joven. Contrariado, por cierto.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Essssh que vó no me edddntendé... etaba godddito, lindddooo... me tendté...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En la oscuridad de nuestro encierro, nos miramos con Flor. No nos veíamos, claro, pero el acto fue instintivo y los dos supimos que nos estábamos mirando. No entendíamos nada. Afuera, los extraños hombre y mujer (no reconocí la voz de ninguno de los dos) continuaron la conversación...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Dale, apurate. Tenés que acostarte y dormirte antes que vuelva el Jefe. Te llega a ver así y nos mata a los dos; a vos por pelotuda y a mi por ayudarte. Linda hermana me vino a tocar...&lt;br /&gt;- Eddd Jefe me sshuuupa esssta...&lt;br /&gt;- ¡Basta! Tenés un pedo... dale, ayudame a meterte en el jonca...&lt;br /&gt;- Nooooo!!! Salgamoddd ddde jjjjoda bolú...&lt;br /&gt;- Daleeeee!! Ya me hiciste perder la noche... así que no me jodas... mañana voy a estar muerto de hambre...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Se escucharon ruidos y golpes y alguna que otra puteada. Eran en la otra punta del sótano. Eso levemente me alivió... Por otro lado, no podía dejar de pensar en lo que estaba escuchando... ¿Sería posible que...? No, imposible. Pero no encontraba otra explicación. Me empecé a asustar en serio. Flor también; temblaba como una hoja. Al menos lo hacía en silencio, lo que era un alivio. Los ruidos cesaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Bueno, ya está, ahora dormite... Che, Cami... alguien volvió antes que nosotros... o no salió... ¿quién duerme en el cajón del rincón?&lt;br /&gt;- ..&lt;/em&gt;. – un susurro inentendible&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Tampoco sabés. Bueno, dormite, yo ahora me fijo. Seguro que quién sea duerme, así que no te preocupes. Nadie va a saber que te clavaste un choborra...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Se escuchó el sonido de la tapa del cajón cerrándose. Y los pasos de él, acercándose a donde estábamos nosotros. Flor ahogó un gritito. Yo tenía a Flor encima y eso limitaba mis movimientos. Aún cuando se abriese la tapa, con Flor sobre mi cuerpo no era mucho lo que podía hacer. Tenía que pensar algo. Tenía que actuar. De inmediato...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Y hasta acá llegamos por hoy, nos vemos el viernes con la continuación... MUEJEJE!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112973284551546115?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112973284551546115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112973284551546115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-ix.html' title='La Herencia (IX)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112955609876212103</id><published>2005-10-17T10:32:00.000-03:00</published><updated>2005-10-17T10:34:58.770-03:00</updated><title type='text'>Esos Ojitos...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A veces los sorprendo mirándome, oscuros y profundos pozos de agua, misteriosos espejos de fondo interminable. Pestañas como látigos que lejos de ser castigo son placer y son mas. Esos ojitos que me miran y son mi hoy y mi ayer, mi mañana y mi jamás. Ellos me saludan antes que pronuncies mi nombre y ellos permanecen aún después de tu adiós. Que me hablan en un idioma distinto, y no necesitan decirme que promesas cumplirás... ni cuales no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te hablo y relleno con palabras que nada te dicen y todo lo callan mi presencia ante ellos. Dejo que musicalices con tu risa mi silencios solo para ver a esos ojitos reírse diferente. Mirarte directo a ellos es un viaje que se emprende arriesgándose a no volver. Es  desafiar la cordura sin red, un salto al vacío solo por placer. Es jugar a la rayuela con la mirada entre la multitud mientras yo llego y vos te vas o viceversa; el desencuentro justo para que de todos modos sea siempre a tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagino mis besos yendo a buscar los secretos que anidan en los vértices de tu sonrisa, me nubla la razón saber lo cercan que están mis manos de tu piel. Mi piel que me grita que te toque y mis pupilas ahí, enredadas con los tuyas mientras en silencio me dices ‘tal vez’. Dos pasos de distancia, uno, centímetros... Me detengo casi al final del puente de fuego que esos ojitos y los míos han sabido dibujar, y el nudo en la garganta que se desata y casi sin voz, en un susurro, mi confesión...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Solo existo cuando me miras... porque en esos ojitos, vivo yo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112955609876212103?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112955609876212103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112955609876212103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/esos-ojitos.html' title='Esos Ojitos...'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112930213148189811</id><published>2005-10-14T10:30:00.000-03:00</published><updated>2005-10-14T12:21:44.723-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (VIII)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;EL SÓTANO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mientras desabrochaba su saco, caminó hacia mi con paso lento. Yo sentía que debía cumplir con mi palabra a Florencia. Además había logrado que de veras me preocupase, y tenía tremenda curiosidad yo también. Carolina llegó a mi y sus brazos rodearon mi cuello. Nos miramos por segundos a los ojos, lo que me hizo olvidar momentáneamente todo lo que estaba pensando. Sus labios buscaron los míos y nos besamos con ganas. Con velocidad y destreza desabrochó mi camisa mientras mis manos terminaban de quitarle el saco y la blusa. Como un ciego aprendiendo a leer, las yemas de mis dedos recorrieron su piel aprendiéndose cada milímetro, cada reacción, cada inflexión muscular al roce de mi tacto. Sin dejar de besarnos caminamos hacia la cama y caímos sobre el mullido colchón rodando sobre las sábanas. De pronto, con la respiración entrecortada, ella interpuso su mano entre nuestros rostros y giró la cabeza hacia un costado. Me quedé estupefacto. ¿Había cometido alguna torpeza?. Esperé quieto y en silencio. Es lo mejor que se puede hacer cuando uno no está seguro de haberse equivocado en algo. Solo fueron un par de segundos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Disculpame...&lt;br /&gt;- Si, claro, lo haría si supiera por qué disculparte...&lt;br /&gt;- No no... nada...&lt;/em&gt; – primera vez que la veía insegura, nerviosa.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Qué pasa?&lt;br /&gt;- Me encantás... mucho... eso pasa... y hay muchas cosas que no sabés de mi.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Dudé. Estaba acostumbrado a escuchar gente y generalmente sabía de inmediato cuando alguien me mentía o me decía la verdad. Y ella parecía decir la verdad. Estudié cada pequeño e imperceptible gesto. Nadie era tan buen actor como para mentir así. Le creí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Seguro, y al revés también... de todos modos, esto no es un casamiento... o si?&lt;br /&gt;- Jajajaja&lt;/em&gt; – la risa la distendió – &lt;em&gt;no, claro... pero...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;...&lt;br /&gt;- Soy una tonta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y de pronto, bingo. Una idea...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Querés tomar algo?&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- Y puedo ir hasta abajo, a la cocina, y traer una botella de algún vino para tomar unas copas... así nos relajamos un poco y si querés me contás...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me miró fijo, estudiándome. Primero con sorpresa y desconfianza, luego con ternura. Gol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me encantaría...&lt;br /&gt;- Listo&lt;/em&gt; – dije mientras me paraba y hurgaba en el bolso en busca de una remera – &lt;em&gt;vuelvo en un ratito con una botella y un par de copas...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;- No tardes...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Miré la hora, faltaban 30 minutos para las dos de la mañana. Conociendo a Flor, estaría ya en la biblioteca esperando. Le sonreí a Carolina y salí de la habitación. Caminé entre los pasillos oscuros, feliz de poder cumplir con mi palabra y poder pasar la noche con Carolina. Solo tenía que hacer rápido con Flor. Llegué a la biblioteca. Estaba a oscuras. Dudé de prender la luz. Decidí que no. Caminé con sigilo, alerta. Una mano me tocó el hombro y casi me cago encima. Era Flor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;La puta madre... ¿no podías hablarme primero?&lt;br /&gt;- Disculpe doctor... que suerte que vino. Pensé que se iba a quedar con esa atorranta.&lt;br /&gt;- Vamos –&lt;/em&gt; estuve a punto de discutir, pero eso hubiese sido una pérdida de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminamos veloces por la casa dormida, sin hacer ruidos, en silencio. Ella iba delante y yo la seguía. Atravesamos la cocina y unas dependencias. Luego un pasillo de piedra húmedo y siniestro. Doblamos a la derecha, veinte metros por otro pasillo, izquierda, otros diez metros, puerta. Nos detuvimos debajo de una luz mortecina que apenas iluminaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Es acá doctor&lt;/em&gt; – su voz denotaba pánico – &lt;em&gt;tengo mucho miedo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Flor, no pasa nada... mostrame lo que viste...&lt;br /&gt;- Doctor... tiene los labios pintados&lt;/em&gt; – su tono pasó del miedo al enojo.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Eh?&lt;br /&gt;- ¡Que tiene los labios pintados carajo!&lt;br /&gt;- Bueno... yo...&lt;br /&gt;- Deje. No me explique. Hizo rapidito por lo que veo...&lt;br /&gt;- No no no... no entend...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¿Qué le pasó? ¿Se le disparó el arma a destiempo? ¿Tiene el gatillo sensible doctor?&lt;br /&gt;- No, pará, lo que pasa...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Se debe haber quedado con las ganas la colorada. Que feíto que la fiesta se termine antes de empezar...&lt;br /&gt;- ¡¡Pero la reputísima madre!! ¡¡No pasó nada carajo!!&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Nada. Y acá estoy, si? Así que no jodas...&lt;br /&gt;- Bueno disculpe... ¿no pasó nada entonces?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;No...&lt;br /&gt;- Perdóneme... no tengo derecho, tampoco&lt;/em&gt; – me miró avergonzada&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Entremos...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Bajamos unas escaleras interminables, totalmente a oscuras de no ser por algunas perdidas lamparitas aquí y allá. Llegamos a un cuarto muy grande, bien iluminado pero con baja densidad. Casi se me sale el corazón por la boca. Estaba lleno de ataúdes, puestos sobre altares a media altura, todos abiertos... Un grito ahogado de Flor me recordó que ella ya había estado allí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor... están todos abiertos&lt;br /&gt;- Si, veo... ¿que es esto?&lt;br /&gt;- Doctor... cuando yo bajé antes de la cena, estaban cerrados.... ¡Y había personas adentro!&lt;br /&gt;- ¡¿QUÉ?!&lt;br /&gt;- Si doctor... creame... había personas adentro. Muertas, pero en perfecto estado, como en los velorios...&lt;br /&gt;- Me estás jodiendo...&lt;br /&gt;- No...&lt;br /&gt;- Pero... y donde están ahora...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos. De pronto, escuchamos la puerta del sótano, y pasos por la escalera. No había otra salida (o no la veíamos nosotros). Íbamos a ser descubiertos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor alguien viene&lt;/em&gt; – Flor me tomó del brazo y su voz era pura desesperación... - &lt;em&gt;¿qué hacemos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Pensé alternativas. Eran como mínimo dos personas, por los pasos. Podía golpearlos, tomarlos desprevenidos. O escondernos. Pero... ¿dónde?. Miré los cajones. La miré a Flor. En seguida me comprendió. Los pasos se acercaban, había que decidir....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;a) Jack de agarra a los bifes con los que bajan las escaleras (y de paso descubre quienes son)&lt;br /&gt;b) Se mete en uno de los cajones con Flor para esconderse.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112930213148189811?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112930213148189811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112930213148189811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-viii.html' title='La Herencia (VIII)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112912526619117899</id><published>2005-10-12T10:47:00.000-03:00</published><updated>2005-10-12T11:58:38.190-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (VII)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Ya saben. Hoy una parte, el viernes la otra... Capítulos anteriores, ahí al costadito o usá el scroll del mouse.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;LA LECTURA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Entramos todos a la biblioteca. Alguien había llevado café y dispuesto tazas, cucharitas y sobrecitos de azúcar y edulcorante en una mesita puesta allí para tal fin. Mientras los demás ocupaban sus lugares, pugnando nada sutilmente por ocupar un lugar mejor (como si se tratase de una obra de teatro) yo me dirigí directamente hacia la jarra con café. Me serví uno y me quedé parado aparte del grupo esperando que la lectura del bendito testamento comenzase. Yasmila se acercó dejando su lugar y se sirvió un café también. Algunos miraron con ganas pero la ansiedad por saber que nos esperaba pudo mas, y permanecieron en sus lugares. Yasmila no volvió a su lugar, sino que se quedó de pie al lado mío. Yo estaba apoyado de costado sobre uno de los pocos espacios libres en la pared de la biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor... no lo noto muy nervioso...&lt;br /&gt;- No. ¿Debería estarlo?&lt;br /&gt;- Ja! Ustedes los analistas siempre contestan con preguntas... no?&lt;br /&gt;- No sé... ¿Lo hacemos?&lt;br /&gt;- No importa... solo quería preguntarle si ha reconsiderado mi propuesta de ver las obras de arte de la colección del señor Lezcano luego de que esto termine...&lt;/em&gt; – su exquisita dicción hacía que fuera casi imposible decirle que no a algo. Sin dudas habría sido una excelente negociadora, y por ello el señor Lezcano la había encargado la búsqueda y compra de artículos que mejoraran su mencionada colección.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Realmente me encantaría Yasmila, pero preferiría que no fuera esta noche...&lt;br /&gt;- Entiendo... es la segunda vez que rechaza mi invitación. Sepa usted que normalmente no las hago, y mucho menos dos veces.&lt;br /&gt;- No es personal...&lt;br /&gt;- Siempre es personal.&lt;/em&gt; – su mirada se volvió inquietante. Me sentí incómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los murmullos se fueron acallando y ambos miramos hacia delante. Carolina ya estaba de pie delante del grupo, con una carpeta de piel en la mano, mirándome. Sonrió. Como siempre. Esta vez se la devolví, discretamente. Pude sentir los ojos de Yasmila a mi lado mirando a Carolina primero y luego a mi, fijamente. Obvié la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La introducción fue larga y llena de tecnicismos y explicaciones sobre leyes y artículos sobre los cuales se sustentaba el contenido del testamento. Por mas energía y alegría que Carolina le ponía al tema, era soporífero. Del aburrimiento, parado como estaba y todo, apoyado en la pared, metí dos cabezazos al mejor estilo Martín Palermo. Disimuladamente me serví otra café. Observé a los otros. González se comía las uñas. Era increíble que haciendo eso permanentemente tuviera uñas para seguir mordisqueando. Yo esperaba en cualquier momento escucharlo gritar y ver medio brazo ensangrentado dentro de su boca. Al ritmo que iban las cosas, para dentro de una hora estaría a la altura del codo. Me reí disimuladamente de mi propia imaginación. Los gestos de impaciencia abundaban, y un aire de gran expectación flotaba en la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó la parte que a todos nos interesaba, y he de resumirla para subrayar lo importante. A estas alturas, ya todos sabíamos que el señor Lezcano había sido un sujeto bastante particular. Sin embargo, lo que escuchamos no dejó de sorprendernos. A unos mas que a otros. La totalidad de los bienes del difunto serían solo para dos personas. Durante la estadía en la casa nos veríamos impelidos a participar en una suerte de juegos, pruebas y acertijos que oportunamente nos sería informados y aquellos que resolvieran la mayor cantidad de problemas y no incurrieran en infracciones descalificadoras (no eran muchas) serían finalmente los por derecho acreedores a la herencia. Las miradas de recelo comenzaron a circular. Aquellos que llegasen al último día y no resultasen ganadores serían compensados con una suma relativamente importante (pero irrisoria comparada con la fortuna en juego) por las molestias ocasionadas. Todo era válido. Solo se penalizaría con la expulsión del juego (no de la casa; el o los infractores permanecerían confinados en su habitación hasta el final del juego) tres cosas: Intentar abandonar la isla, intentar por cualquier medio comunicarse con el exterior y bajar al sótano. Si unos de los miembros de las parejas conformadas incurría en estas cosas, ambos dos eran descalificados...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡Bajar al sótano!! Me acordé de Florencia. Esto cambiaba sustancialmente las cosas... sin embargo, le había dado mi palabra y recordé como me había impactado su imagen desesperada. Carolina iba dando los últimos detalles. Era ya la una de la mañana y yo tenía que encontrarme allí con Florencia en una hora. Carolina se sentó en el apoyabrazos de un sillón y se cruzó de piernas. Me descubrió mirándola y me sonrojé. Sonrió complacida mientras seguía hablando... Tenía que tomar una decisión, ahora mas relevante por cierto. Las voces se alzaron en forma de protesta con indignación. Amenazas de todo tipo se escucharon y solo Boris y Gertrudis (tal vez por ser conocedores de la extravagancia de su fallecido empleador) mantenían el silencio. Y yo, claro, que estaba debatiéndome aun entre verme envuelto en esas increíbles piernas o acompañar a Flor al sótano, con todo lo que esto implicaba recibida la nueva información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que estábamos en un reality show. De a poco las discusiones fueron bajando el volumen ya cada uno se fue centrando en los demás. Iba a ser una competencia tremenda. La codicia cambiaba las perspectiva de las cosas, pero curiosamente yo seguía centrado en mis problemas mas inmediatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reunión se dispersó y todos fuimos conducidos a nuestros dormitorios. Carolina entró primero y yo luego cerrando la puerta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Jack... el cerrojo... no queremos interrupciones... verdad?&lt;/em&gt; – se sentó en la cama, el cuerpo tirado hacia atrás, las manos, una a cada lado, hundidas en el colchón, sosteniéndola. La piernas cruzadas, la derecha sobre la izquierda, ejerciendo su pie una leve oscilación...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Uh!&lt;br /&gt;- Uh?&lt;br /&gt;- No digo... estemmm... je&lt;/em&gt; – alguien con una lobotomía recién practicada hubiera tenido mas locuacidad que yo en ese momento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré la hora. Tenía cuarentaycinco minutos antes de la hora en la que había prometido a Flor estar en la biblioteca. Siendo la primera vez a solas con Carolina, me resultaba poco tiempo para... y por otro lado era demasiado tiempo para dilatar el momento y salir con alguna explicación pelotuda (porque en mi estado no se me ocurrían de las buenas) de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Te vas a quedar ahí mirándome toda la noche?&lt;/em&gt; – y comenzó a desabrochar el saco entallado que llevaba puesto...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112912526619117899?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112912526619117899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112912526619117899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-vii.html' title='La Herencia (VII)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112895099891049320</id><published>2005-10-10T10:22:00.000-03:00</published><updated>2005-10-12T10:46:51.303-03:00</updated><title type='text'>Lazos de Familia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Domingo 8 PM, Jack (34) presenciando partido de fútbol con hijodejack (13), primosdejack y novias de primos (todos entre 24 y 32) en casa de madredejack (63 años!!). Madre en estado hiperkinético, hermanadejack (31) persiguiendo con el mate a madre por toda la casa... Vale aclarar que ambas tienen fama de ‘creíbles’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hermana:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿Por qué no te quedas quieta? Estoy harta de seguirte por toda la casa... ¿Estás drogada o algo?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Madre:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Ja! Es que me robé un sobrecito con polvito blanco del bolsillo del saco de tu hermano...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Hermana:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Uy... ahora vas a tener que pedirle un cigarrillito raro de esos que suele fumarse para poder dormir...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿¿??&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Madre:&lt;/strong&gt; - ... &lt;em&gt;O mejor me voy a revisar entre la pila de libros raros esos que tiene que seguro esconde una botella de whisky y me bajo la mitad...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Hermana:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¡Dale! Pero tocá timbre primero. No sea cosa que te encuentres con alguna de esas locas con las que anda.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿¿¿???&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Madre:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;O peor. Abro el placard y encuentro un cadáver. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hermana: &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;- O una cabeza en el freezer...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Madre:&lt;/strong&gt;&lt;em&gt; - Si, mejor probemos otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Hermana:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Si... mejor te preparo un tecito...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Primos y novias de primos&lt;/strong&gt; (mirando a Jack con espanto y gesto de ‘no podés’): - &lt;em&gt;¿¿¿¿????&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Jack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Estemmmm... no es tan así, eh...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hijodejack:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Ortiva...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada como la familia para enterrarte 5 metros en 20 segundos....&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112895099891049320?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112895099891049320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112895099891049320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/lazos-de-familia.html' title='Lazos de Familia'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112866826093018601</id><published>2005-10-07T06:37:00.000-03:00</published><updated>2005-10-07T04:01:21.713-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (VI)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Si recién llegás y no entendés una goma (Jack dixit), ahí al costado en Recently Jackposts!!  tenés los capítulos anteriores...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;LA CENA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando entré al comedor ya estaban todos. Saludé cortés y busqué donde sentarme. El único espacio libre era entre Yasmila, la experta en arte y Vanesa, la pulposa 'amiga' del difunto señor Lezcano. Buenísimo. Quería conversar con la licenciada sobre las pinturas que había visto camino a mi cuarto. Carolina estaba exactamente en frente mío. Sonrió complacida cuando me vió sentarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pensábamos que se habría perdido, Doctor...&lt;br /&gt;- Quedamos en que yo era Jack y vos Carolina, doctora...&lt;br /&gt;- Si, claro... Jack&lt;/em&gt; – Y la sonrisa que se hizo mas grande&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi inmediatamente llegó la comida. La entrada primero. Unos crepes de centolla con salsa de camarones. Y ya había en la mesa vino blanco en abundancia. Me serví una copa para probarlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Son de la bodega privada del señor Lezcano.&lt;/em&gt; – me dijo desde la otra punta Boris, el mayordomo al verme servir el vino y espiar la etiqueta – &lt;em&gt;Elegidos todo por él mismo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Asentí con la cabeza. Era un Finca La Anita Chardonnay cosecha 99. Un vino que dentro de mis modestos conocimientos yo reconocía y que no bajaba de los ciento ochenta mangos la botella. No muy fácil de conseguir. Conté 8 botellas en la mesa, todas frías pero no heladas. En su temperatura justa. Lo probé con cierta reticencia (en algún punto me parece inmoral tomarse un vino de casi doscientos pesos) y apenas se deslizó por mi paladar olvidé todos mis prejuicios. Delicioso. Miré hacia al costado y del otro lado de Vanesa estaba Juan Pablo, el James Bond de las inversiones. Le puso hielo y agua con gas al vino. Un pecado imperdonable. Hubiera deseado tener un hacha para enterrársela en el cráneo hasta la cintura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comimos la entrada y a medida que avanzaba la cena y las copas de vino la charla se fue animando y haciendo amena. Cruzábamos miradas cómplices con Carolina pero los diálogos eran abiertos. Todos bromeaban sobre el tema de la herencia y ciertamente se notaba una excitación generalizada conforme se acercaba la hora de la lectura del mismo. Llegó el plato principal. Y fue otra sorpresa, otro increíble deleite para los sentidos. Salmón con salsa de almendras y guarnición de vegetales glaseados. Así me hubiesen echado esa misma noche sin herencia alguna, la cena hubiera valido la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve la oportunidad de hablar de los cuadros con Yasmila. Se mostró asombrada y complacida de que alguien haya apreciado las pinturas. Y a partir de ahí me dedicó casi exclusivamente toda su atención. Era un mujer hermosa y con una clase y elegancia innatas. Hablaba seductoramente y manejaba un vocabulario admirable. Era un placer hablar con ella. Me contó de su vida y su ‘casamiento’ con el arte. Tenía 41 años y había dedicado su existencia a eso que era mas que una vocación: era su pasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me gustaría sobremanera poder mostrarle, doctor, todas las pinturas de esta casa. Que son muchas mas que las que usted vió...&lt;br /&gt;- Si, ciertamente me encantaría...&lt;br /&gt;- Tal vez mas tarde, después de la cena y el testamento, claro...&lt;br /&gt;- Estemmm... &lt;/em&gt;– miré a Carolina, que en ese momento como si supiera me miró a su vez y ejecutó la sonrisa estupidizante. - &lt;em&gt;Quizás mejor mañana, Yasmila... hoy ha sido un día largo...&lt;br /&gt;- Entiendo... tenemos tiempo... no?&lt;br /&gt;- Tenemos...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Seguimos hablando de las obras de arte, de cómo había conseguido algunas de ellas y lo contaba todo muy graciosamente. Hablaba de una manera tal, que daba la sensación de que podía llegar a contarte la castración al trote de una jirafa y te resultara agradable y fascinante. Como para variar un poco, me excusé de la charla y le presté atención a mi otra vecina en la mesa, la joven rubia por opción cuasi vedette. El escote de su vestido era tan profundo que podía verle el ombligo. Difícil hablarle mirándola a los ojos. Mentalmente me propuse el desafío e intercambiamos algunas palabras. Rápidamente se enganchó en la conversación, pero a los dos minutos era decididamente insoportable. Se reía de todo. Y como una ardilla. Miré a Juan Pablo que me guiñó un ojo y sonrió de costado y entendí que eran tal para cual. Y Vanesa que no paraba de hablar. Saltaba de un tema a otro con pasmosa facilidad y yo apenas si tenía tiempo de acotar algún monosílabo. La miré a Carolina pidiendo que me rescatara pero estaba discutiendo algo serio con González el contador. Volví a mirar a Vanesa que hablaba cada vez mas rápido y rogué con todas mis fuerzas que un rayo entrara por la ventana y me fulminara...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Y así que sos doctor?&lt;br /&gt;- Si, en real...&lt;br /&gt;- Pero un doctor de cabezas... jijijijijiji&lt;/em&gt; – esa risita merecía un cross a la mandíbula&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Claro soy psiq...&lt;br /&gt;- Si si si... yo iba a uno antes, pero ya no, y me daba unas pastillitas celestes porque yo como que me angustiaba por todo. Pero después se mudó y tenía que viajar mucho para ir a verlo pero igual iba, y después se mudó mas lejos, creo que a un país que se llama Kenya...&lt;br /&gt;- No te imaginas como lo entiendo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Y bueno nada, eso, tipo que me quedé sin las pastillitas tan lindas esas... ¿vos no tenés algunas acá no?&lt;br /&gt;- Tengo algo siempre, pero antes tendría que hacerte un pequeño diagnóstico psiquiátrico basado en criterios sindrómicos para ver si es necesario...&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Sabés de lo que te hablo... no?&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me miraba con la boca semiabierta, sin parpadear. Podía escuchar la ruedita del hamster girando a máxima velocidad dentro de su cabeza mientras pensaba la respuesta... Aproveché la oportunidad y con la excusa de fumar un cigarrillo antes del postre y el café me retiré de la mesa. Caminé hasta una suerte de balcón terraza que daba al parque frente al río y aprovechando la hermosa noche me dispuse a disfrutar de un cigarrillo y acomodar las ideas. Ya debían estar sirviendo el postre, del cual pensaba prescindir y en media hora estaríamos escuchando la lectura del testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor!...&lt;br /&gt;- ¿Flor?&lt;br /&gt;- Doctor venga...&lt;/em&gt; – Florencia asomándose detrás de una de las ventanas que daban al balcón...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Qué pasa Flor?&lt;/em&gt; – se la notaba alterada, seriamente alterada..&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor nos tenemos que ir de esta casa ya mismo...&lt;br /&gt;- Pero en menos de media hora leen el testamento y..&lt;br /&gt;- ¡Ya mismo Doctor!&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Estuve caminando por el castillo, y me perdí un poco, y aparecí en el sótano.. y ví... no puedo explicarlo... no me va a creer... ¡tiene que verlo! Venga por favor y entonces me va a entender...&lt;/em&gt; – angustiada total y absolutamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocía a Florencia hacía 3 años. Si bien tenía un alto grado de hinchapelotez aguda, reconocía en ella siempre buen criterio (aunque rara vez yo le daba bola, debo reconocer) y excelente capacidad para razonar. Nunca la había visto así. Su voz temblaba, su tez pálida, sus ojos vidriosos. Eso era pánico. Lo que fuera que había encontrado, era grave. Muy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pero ahora debo volver... sospecharán sino estoy presente en la reunión...&lt;br /&gt;- Si si... tiene razón... entonces después, cuando todos se van a dormir... nos encontramos a las dos de la mañana en la biblioteca... por favor Doctor...&lt;br /&gt;- Si Flor, quedate tranquila... seguro todo se resuelve... si?&lt;br /&gt;- Bueno, no me falle por favor.... &lt;/em&gt;– me miró suplicante, pero nada mas dijo y se fue...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví al comedor, realmente preocupado. Estaban todos yendo ya hacia la biblioteca cuando me interceptó Carolina...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pensé que te me habías escapado...&lt;br /&gt;- Ja! No... yo solo...&lt;/em&gt; – señalé torpemente la terraza&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Es que no veo la hora de quedar a solas con vos... – susurro ronco, mordida de labio inferior...&lt;br /&gt;- Uh!!&lt;br /&gt;- Uh?&lt;br /&gt;- Ja, si, somos dos, je&lt;/em&gt; – a veces me asombraba de mi ilimitada capacidad para ser estúpido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió y giró sobre sus talones y caminó. La seguí. Mi mente de debatía entre encontrarme con Florencia para ir a ver vaya uno a saber que cosa al sótano o quedarme a solas con Carolina...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y bueno, eso... Ahora los quiero ver... Ja!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;a) Jack se encuentra a las dos de la mañana con Flor para investigar su descubrimento&lt;br /&gt;b) Jack se queda a solas con la doctora Carolina Borges...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#3333ff;"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;AVISO:&lt;/span&gt; Una vieja amiga de elblogdejack, &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;a href="http://www.fulguris.org/sikanda/"&gt;Sikanda&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; (vieja en amistad, no en edad, si no aclaro me llena la cara de dedos) afectada por el sol de Maracaibo allá donde reside, invitó a varios de sus amigos a postear en su blog. Y tengo el honor de ser uno de esos invitados. Hoy fue mi turno, así que por allá encontrarán unpostdejack. De paso conozcan la casita de la dama que es una verdadera belleza (la casita, no la dama... jaaaaaaaaa... listo, con esta me caga a trompadas, seguro... mentira! mentira! Ella tambien... muá).&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112866826093018601?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112866826093018601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112866826093018601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-vi.html' title='La Herencia (VI)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112851957977868204</id><published>2005-10-05T10:33:00.000-03:00</published><updated>2005-10-05T11:36:19.823-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (V)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Como mucho no se quejaron, y los capítulos siguen siendo largos, repetimos la receta de las dos semanas anteriores. Así que esto sigue el viernes. Gracias por estar y ponerle onda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;LA INSTALACIÓN&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que todos escribimos nuestras tarjetas (yo fui el último en entregarla) rápidamente se develaron los resultados. Hubo tres coincidencias, lo que evaluando la situación no era demasiado sorpresivo; Juan Pablo y Vanesa, Gertrudis y Boris, el mayordomo, y La doctora Carolina Borges y yo. La segunda ronda juntó a Yasmila y al capitán (ya todos los llamábamos así, como si estuviéramos en la isla de Gilligan) Maximiliano. Y a González (el contador) con Miranda, la personal trainer. Una vez establecido esto, Carolina anunció que seríamos conducidos por Boris y Gertrudis con nuestro equipaje a nuestras respectivas habitaciones, para prepararnos para la cena que ocurriría puntualmente a las diez y media de la noche. Teníamos una hora. Los acompañantes y el personal de la casa cenarían en otro comedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos a ponernos de pie, cada uno absorto en sus propios pensamientos, cuando una vez mas fijé la vista en Carolina. Y sus ojos verdes me taladraron la cabeza. Caminó ondulante hacia mi y se detuvo a escasos veinte centímetros de mi rostro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Sabía que no iba a fallar, doctor...&lt;/em&gt; – su mirada comenzó a bajar hasta donde le era posible...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Debo confesar que tenía mis dudas...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;C:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;No veo como puede tenerlas...&lt;/em&gt; – me incendié - &lt;em&gt;¿Puedo llamarte Jack?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿Y puedo llamarte Caro?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;C:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Llamame como quieras&lt;/em&gt; – y se acercó aún mas...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Ay... tengo unas ganas de...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; - ¡&lt;em&gt;Doctor! Necesito hablar con usted. Urgente. Y en privado&lt;/em&gt; – le dirigió una mirada de esas tan particularmente incineradoras que tenía Flor. Siempre útil para ahuyentar visitadores médicos, vendedores y pacientes pesados. Y siempre funcionaba.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;C:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Entiendo &lt;/em&gt;– frialdad total – &lt;em&gt;hablamos en la cena, Jack.&lt;/em&gt; – y se retiró...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vimos irse. Caminaba la gracia de un felino. Llegando a la puerta y sin detenerse, giró la cabeza para sonreírme una vez mas mientras dejaba la biblioteca...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Terrible atorranta...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Que pasa Flor...&lt;/em&gt; – decidí ignorar el comentario...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Pasa que no me hizo caso.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿Perdón? ¿Debería? ¡Sos peor que mi vieja!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Es que lo que yo le dije es una buena idea. Pero se vé que a usted cuando se le calienta la corneta la sangre no le llega al cerebro.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¡¡Flor!! Mas respeto che... además no es así. Es para aprovechar los conocimientos de la doctora en la materia que nos atañe... hay una herencia poco clara en juego...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Claaaaaaaaro... y de paso que le haga un solo de clarinete, también... no?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Florencia te lo pido por favor... ¡jamás te escuché decir tantas barbaridades!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Al final... yo soy una tonta.&lt;/em&gt;.. – pucherito conmovedor...&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Bueno... no te pongas tan sensible... te abrazaría pero si me prometés no lagrimear, a ver si se te corre el rimel y me manchás la camisa...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿Para que me trajo doctor?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Vos pediste venir... no sé... me podés planchar las camisas... o lustrar los zapatos... ¡nos podés traer el desayuno a la cama así quedo como un duque y sin esfuerzo!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; -&lt;em&gt; Doctor...&lt;/em&gt; – mirada asesina&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Que...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;F:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;Váyase a cagar.&lt;/em&gt; – y se fue&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J:&lt;/strong&gt; - &lt;em&gt;¿Y ahora que hice? Ufa...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Fui el último en subir a mi habitación. Mientras caminaba por los pasillos siguiendo a Boris, admiraba la arquitectura de la casa. Era realmente un castillo. Sentía como cada paso que daba me adentraba en viaje al pasado, a lo desconocido, a lo misterios, a otra época... Las paredes de piedra irregular tenían geométricamente colocados cuadros y pinturas. Originales todos. Algunos de autores famosísimos. No soy un gran conocedor en lo que a arte se refiere, pero tengo alguna idea. Y el pasillo que recorríamos parecía particularmente dedicado al período barroco. Pude contar un Rembrandt (¡¡un Rembrandt!!), un Caravaggio, dos Velásquez (exquisitos) y hasta un Canaletto mostrando la Venecia del 1700... Había unos cuantos mas que desconocía, y me preguntaba cuantos de ellos serían auténticos y cuantos no. Le preguntaría a la licenciada Páez durante la cena, si tenía oportunidad. Había armaduras, vitrinas con artículos de plata trabajados a mano, antorchas en las paredes (apagadas, la casa tenía luz eléctrica). Llegamos a la habitación. Estaban las cosas de Carolina pero no ella. Era un cuarto impresionante. Ya lo describiré mejor, pero basta por el momento con decir que había un hogar a leña. ¡Y prendido!. Me duché, me cambié de ropa para la cena, acomodé mis cosas, y decidí esperar los minutos que faltaban para no tener que esperar a los demás. Me asomé por la pequeña ventana. Tenía una maravillosa vista al río. Encendí un cigarrillo y me dejé envolver por la fría brisa nocturna. La noche era clara y limpia. La luna coronaba el horizonte como un gigantesco círculo blanco derramando su luz sobre el agua del río hasta mi ventana. Hacía poco mas de veinticuatro horas yo tenía una vida tranquila (dentro de lo posible) y ordenada. Y ahora estaba en un CAS-TI-LLO, en una isla, esperando una prometedora herencia que por cierto era por lo demás extraña. Bueno, todo lo era. Un cosquilleo adrenalítico me recorrió la piel. Decidí no pensar en eso. De momento, tenía dos cosas de las que ocuparme urgentemente. La cena (moría de hambre) y la doctora Carolina Borges...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces la vida, muy cada tanto, nos hace un guiño cómplice. Sonreí complacido. Y dejé el dormitorio para dirigirme al comedor...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112851957977868204?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112851957977868204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112851957977868204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/la-herencia-v.html' title='La Herencia (V)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112834722389926513</id><published>2005-10-03T10:45:00.000-03:00</published><updated>2005-10-03T14:20:03.850-03:00</updated><title type='text'>Podría...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Podría decirte que esta noche he de robar para vos los secretos del tiempo. Que soldaré las agujas de cada reloj y estiraré los minutos hasta convertirlos en días; solo para tenerte perenne a mi lado mientras desnudo mi alma, y visto tu piel con la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría decirte que esta noche eterna seré yo todos tus deseos, y también peor. Que caminaré descalzo sobre brasas ardientes y que olvidaré olvidarme de no andar desnudo. Que en el mar de sábanas blancas seremos náufragos amantes a la deriva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría decirte que escribiría con mis manos en tu vientre mi esquivo destino para ir a buscarlo a tus labios cuando susurres mi nombre. Que aprenderé los misterios de tu cuerpo y esconderé un beso en cada rincón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta noche salgo con otra, así que mejor... te lo digo otro día...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112834722389926513?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112834722389926513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112834722389926513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/10/podra.html' title='Podría...'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112805301098928563</id><published>2005-09-30T00:49:00.000-03:00</published><updated>2005-09-30T01:04:28.276-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (IV)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Si recién llegás a elblogdejack, leete los capítulos anteriores (ahí al costadito todavía se ven) porque sino, no vas a entender una goma... Gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;EL TRASLADO (II)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El viaje en lancha demoró aproximadamente una hora. Todos en absoluto silencio. Yo viajaba en el medio con los bolsos, nuestro tenebroso transportista atrás conduciendo, y Florencia en la proa. La miré unos minutos. El viento jugaba con su rubio cabello enredándolo sin que a ella pareciera molestarle. A veces me conmovía su lealtad. Mas allá de algunos reprimidos deseos homicidas que me despertaba, siempre estaba cuando la necesitaba, era eficiente en su trabajo y se preocupaba por mis cuestiones personales (mas de lo que me gustaba, a veces, pero no podía dejar de valorar el genuino interés). La noche era cerrada y el ruido del motor cortando el agua era nuestra única compañía. Divisamos una forma oscura adelante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Es allí... estaremos desembarcando en cinco minutos&lt;/em&gt; – la voz de nuestro lanchero me sobresaltó...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La isla no tenía luces, y una densa vegetación la cubría totalmente. Aminoramos la velocidad y el acercamiento final fue lento y cuidadoso. Llegamos a un destartalado y precario muelle donde no había mas botes. Pregunté por los demás, y mi única respuesta fue un gruñido diciéndome que una vez que nos dejaran, el bote se iría. Aparentemente, no había forma de irse una vez que ponías pie en tierra. No me gustó, pero no protesté. Y vimos la casa. Una imponente propiedad. Un castillo similar a los levantados en la época medieval en Europa. Gigantesco, oscuro, de piedra. Con torres, y ventanas pequeñas para el tamaño de la construcción. En la parte lateral, semiescondido, se podía ver un antiguo cementerio... Era tétrico y asustaba pensar en pasar una sola noche en él. Y nos esperaban diez días... Nos miramos con Florencia en silencio. Amarramos, bajamos, nuestro transportista nos indicó el sendero al castillo, se despidió y volvió a su lancha para internarse en la noche y el río. Al verlo partir, pensé en Caronte, el barquero del Hades... un frío metálico me recorrió la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cargamos los bolsos (puteé a Florencia por lo bajo por los cuatro suyos) y caminamos a la puerta principal, distante unos cien metros. Llegamos, golpeamos con los pesados bronces y esperamos. Se abrió la puerta y un cadáver parlante y con traje nos recibió muy amablemente... Si me apuraban, juraba que el tipo estaba muerto. Pero no, hasta sonreía... ya hablaremos mas sobre él. Fuimos conducidos a un salón muy grande, con hermosos pero vetustos sillones y las paredes cubiertas de libros antiguos (todas las paredes) desde el piso hasta el techo. Asumí inmediatamente que esa era la biblioteca. Era increíblemente soñada. Esta vez estaba fascinado... esperaba tener tiempo para meter mano entre tanto libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estaban la doctora Borges, vestida con un trajecito igual que el que usaba cuando vino a mi consultorio, pero color verde, del misma tonalidad que sus ojos. También estaban otras personas, que supuse serían los coherederos... saludé formalmente al grupo presentándome a mi y a Florencia. Un apático murmullo general fue la respuesta. Tomamos asiento en uno de los tantos amplios sillones. Entonces Carolina (la doctora Borges) tomó la palabra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Ahora que se completó el grupo con la llegada del Doctor&lt;/em&gt; – y dirigió su mirada hacia mi sonriendo un segundo mas de lo necesario. Los demás también me miraron pero con cara de orto – &lt;em&gt;así que procederé a presentarlos y explicar las reglas de la casa y las condiciones en las que impuestas por el señor Domingo Lezcano para la lectura de sus testamento y la distribución de su herencia... Por favor no me interrumpan.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Todos estuvimos de acuerdo. Y vinieron las presentaciones de los diez herederos. Resumo la misma para entender quién era quién... &lt;strong&gt;1º.-&lt;/strong&gt; La ya conocida por todos doctora Carolina Borges, la abogada. &lt;strong&gt;2º.-&lt;/strong&gt; yo, ex psiquiatra del señor Lezcano. &lt;strong&gt;3º.-&lt;/strong&gt; Boris, el mayordomo que nos abrió la puerta. No muy alto, pero se paraba derechito. Pálido casi transparente, escaso pelo blanco peinado con gomina. Impecablemente vestido. Correcto y amable. &lt;strong&gt;4º.-&lt;/strong&gt; la señora Gertrudis, el ama de llaves. Alta, con un tirante rodete. Tenía como mil años pero era muy vivaz y se movía a gran velocidad. Y portaba la cara de culo mas cara de culo que había visto en mi vida. Seguro que si intentaba chiflar, le salía un pedo. &lt;strong&gt;5º.-&lt;/strong&gt; el señor González, el contador. Un hombrecillo de metro sesenta, regordete, nervioso, de mirada esquiva y que ocultaba su calvicie debajo de un espantoso peluquín. Llevaba un traje gris raído y abrazaba su maletín como si en él llevara la vida. Se comía las uñas y escupía los pedazos. &lt;strong&gt;6º.-&lt;/strong&gt; la señorita Vanesa, una ‘’amiga’’ (¿?) del señor Lezcano tendría unos veinte años y parecía una vedette. Un lomazo. Explotaba por todos lados y debo admitir que era una mujer llamativa. Rubia platinada (sospecho que no era su color natural), un vestidito blanco ajustado y diminuto y en apariencia muy tonta. Se reía de todo como una ardilla. &lt;strong&gt;7º.-&lt;/strong&gt; Juan Pablo (así, sin apellido). Asesoraba al señor Lezcano en inversiones y compras. Tendría mi edad. Alto, delgado, vestía impecablemente, bronceado, cabello oscuro perfectamente peinado y ojos claros. Se lo notaba hombre de mundo y miraba a todos con desdén. Era un James Bond y cada movimiento suyo era un canto a la elegancia. La rubia platinada no podía dejar de mirarlo y él lo disfrutaba apreciándolo pero con sutileza. Un capo. &lt;strong&gt;8º.-&lt;/strong&gt; Maximiliano Petersen, el capitán del barco del señor Lezcano. Un tipo de cuarenta años, curtido por la vida al aire libre, serio, parco. Un típico marino. Nos miraba a todos con cierto desprecio y no hablaba ni por error. Preguntó alguien por el barco y allí si mostró entusiasmo. El barco estaba en el puerto de San Pedro y era un minicrucero de placer. Hacía quince años que trabajaba para el señor Lezcano. &lt;strong&gt;9º.-&lt;/strong&gt; La licenciada Yasmila Paéz. Erudita en arte, seguro mayor de cuarenta años, atractiva, culta, chetísima. Asesoraba al señor Lezcano en sus compras de cuadros y esculturas. Parece que nuestro benefactor gastaba mucho dinero en esas cosas. Y &lt;strong&gt;10º.-&lt;/strong&gt; Miranda, la personal trainer del señor Lezcano. Vestía calzas y buzo. Morocha con rulos, comía chicle con la boca abierta y muy poco femenina. Eso si, tenía un culo que parecía dibujado con un compás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esos éramos los diez beneficiarios. Cinco hombres, cinco mujeres. Los únicos acompañantes que habían ido a la casa eran Florencia y Vanina, una amiga de Vanesa de similares características. De hecho parecían hermanas, ya que tenían el mismo look...&lt;br /&gt;Terminadas las presentaciones, Carolina nos explicó las reglas a partir de ese momento. Los acompañantes dormirían en las habitaciones para los huéspedes. Los diez elegidos ocuparían las cinco habitaciones del ala norte de la casa. O sea, en parejas. Con esa pareja debían además resolverse distintas instancias a lo largo de los diez días (esto se explicaría en la lectura del testamento a la medianoche) y no se podía deshacer la alianza una vez definida la misma. Para elegir la pareja (tenía que ser si o si un hombre y una mujer) debíamos escribir el nombre de quién quisiéramos como nuestro coequiper en una tarjeta. Todos. Luego se vería si existían coincidencias, es decir, dos personas que se eligen mutuamente, y así se repetiría el proceso hasta que queden dos o todos se hayan elegido entre si. Hubo protestas y preguntas. En vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Luego de eso&lt;/em&gt; – Carolina seguía explicando mientas nos daba las tarjetas – &lt;em&gt;pasaremos al comedor, donde cenaremos y a las doce de la noche volveremos aquí con los equipos ya conformados para proceder a la lectura del testamento... hasta ese momento, nada mas puedo decirles...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Algunos preguntaban, otros miraban, otros rápidamente ya escribían su elección. Miré mi tarjeta y evalué mis posibilidades....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Doctor...&lt;/em&gt; – Flor se me acercó para no ser escuchada por los demás...&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Que Flor...&lt;br /&gt;- Elija a Gertrudis... el ama de llaves...&lt;br /&gt;- ... Vos hace mucho que no cagás y la mierda te llegó a la cabeza... no? Viste la cara de culo que tiene esa mujer!! Además no creo que me elija y hay que coincidir... ¿Querés un Actimel y unos mates?&lt;br /&gt;- No doctor... le explico. Ella conoce la casa mejor que nadie. Y si hay cosas que resolver, quién mejor que ella como aliada! ¿no?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ahí tenía un buen punto. No estaba mal la idea. Miré al resto y descubrí a la doctora Borges mirándome sonriente. Me olvidé de las buenas ideas....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Voy a elegir a la doctora Borges....&lt;br /&gt;- ¡¡¡DOCTOR!!! No sea pajero, quiere...&lt;br /&gt;- Pero noooooo... es porque ella sabe mas que nadie de todo esto... nada mas...&lt;br /&gt;- No doctor, es porque tiene cara de petera. A mi no me venga con boludeces!&lt;br /&gt;- Bueno, si, tiene cara.... pero no lo digas de esa manera... por ahí no lo hace de atorranta.... por ahí lo hace porque tiene alguna patología...&lt;br /&gt;- ¿?&lt;br /&gt;- Si, ojo, estudié eso una vez... existe...&lt;br /&gt;- Ah si? No me diga? Y como se llama esa supuesta enfermedad?&lt;br /&gt;- Garompofagia... o algo así... no recuerdo bien...&lt;br /&gt;- Usted es increíble. Haga lo que quiera...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y bueno, tenía que elegir... Y aquí se ponen media pila ustedes y me dan una manito. O sea, cinco opciones y solo una puedo tomar. Y no sean turros y elíjanme algo piola...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) La doctora Carolina Borges&lt;br /&gt;b) Gertrudis, el ama de llaves&lt;br /&gt;c) Vanesa, la pseudo vedette tonta platinada&lt;br /&gt;d) La Licenciada en arte (¿?) Yasmila Páez&lt;br /&gt;e) Miranda, la personal trainer&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112805301098928563?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112805301098928563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112805301098928563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/la-herencia-iv.html' title='La Herencia (IV)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112791626007198372</id><published>2005-09-28T11:02:00.000-03:00</published><updated>2005-09-28T11:04:20.083-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (III)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Al igual que la semana pasada, me quedó largo (que lindo alguna vez poder decir esto...) el capítulo, así que nuevamente lo partimos al medio (cuac!) y la elección de alternativas será el viernes. Sepan disculpar...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;                       &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;EL TRASLADO (I)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Finalmente y luego de fuertes deliberaciones internas y voces que me sugerían una cosa y otra alternativamente, decidí que Florencia me acompañase a la estadía en el delta, en la propiedad del señor Lezcano, cuyo testamento se nos revelaría a mi y a otras nueve personas en aquel lugar. Mi decisión de concurrir, mas allá de la duda inicial, fue casi inmediata. Y ahora estaba decidido que me acompañaría Florencia, mi fiel asistente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse en contacto con la doctora Borges bien temprano el sábado para comunicarle mi decisión afirmativa, ante la cual se mostró sospechosamente feliz. Digo, mujeres como ella, están fuera no solo de mi alcance sino de la de cualquier Jack, por lo que asumí que tendría algún beneficio económico con mi visita. También le expliqué que iría con Florencia, lo cual provocó cierta frialdad y fastidio... pero supongo que sería por el incremento en los gastos no esperado... En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resuelto esto, y habiendo debidamente tomado nota de las disposiciones de la doctora Carolina Borges para nuestro traslado a la mencionada casa, llamé a Flor para finiquitar detalles...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-      &lt;em&gt;   Hola...&lt;br /&gt;-         Flor?... Yo, Jack...&lt;br /&gt;-         ¡Hola Doctor!&lt;br /&gt;-         Si, bueno, ya está todo arreglado para el viaje a la isla y demás...&lt;br /&gt;-         Bien, yo ya reorganicé toda la agenda y reprogramé todas las consultas... así que estamos listos entonces... ¡que lindo! ¡Un viaje juntos!&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Bueno... ¿cómo hacemos entonces?&lt;br /&gt;-         Y tenemos que estar a las 8 de la noche en un muelle del Tigre de donde una lancha que nos estará esperando nos llevará a la isla... o sea que una hora antes mínimo debiéramos estar saliendo... yo ya tengo reservado un remise.&lt;br /&gt;-         Listo, entonces yo me preparo todo y usted recójame a las seis y media en la puerta de mi casa...&lt;br /&gt;-         Pero... ¿no será así como muy audaz hacer eso a plena luz del día y a la vista de los vecinos?&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Bueno entonces venga un par de horas antes y hagámoslo adentro..&lt;br /&gt;-         Uh!!&lt;br /&gt;-         Uh?&lt;br /&gt;-         Esteeeemmmm... te estaba jodiendo... je.&lt;br /&gt;-         Claro. Yo también, entonces, doctor... a las cuatro estaré lista...&lt;br /&gt;-         Glup... bueno, seis y media paso&lt;/em&gt; – y corté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resuelto el tema de la transportación, preparé mis cosas para los diez días en la islita del delta. Dejé a Gregorio (mi cactus de escritorio) en manos de un vecino para su cuidado y verifiqué tener todo lo necesario para estas inesperadas vacaciones. El remise puntual pasó por mi casa a las seis de la tarde y media hora después estábamos en la puerta de la casa de Florencia, que como prometió, estaba ya lista para emprender el viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; ¿Lista?&lt;br /&gt;-         Lista hace dos horas... doctor...&lt;br /&gt;-         Ejemmm... bien, te ayudo con el bolso...&lt;br /&gt;-         Bueno... acá están...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-          Pero pero pero... ¡¿¡¿CUATRO BOLSOS?!?!&lt;br /&gt;-         Y si doctor.. lo mínimo indispensable...&lt;br /&gt;-         ¿Qué? ¿Vos estás loca?&lt;br /&gt;-         ...No me hable así que me hace mal...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-         &lt;em&gt;¡¿¡Pero cuatro bolsos!?!&lt;br /&gt;-         ...&lt;br /&gt;-         Está bien. No hay tiempo para discutir. Subamos la mudanza al baúl&lt;/em&gt; – y acto seguido comencé a poner los bártulos en el pobre auto. Nunca entenderé como las mujeres viajan con tanto equipaje para después ponerse un vestido que doblado cabe en un bolsillo... que gran misterio era ese...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje al delta transcurrió sin sobresaltos y sin diálogo alguno. Yo estaba absorto en mis pensamientos, dejándome ganar por la ansiedad y la intriga. Esto era realmente excitante. ¿Una herencia? El cosquilleo del nerviosismo me hizo sonreír...&lt;br /&gt;Llegamos a la dirección que me había pasado la doctora Borges. Era un lugar apartado. Y ya de noche, ciertamente lúgubre. Le pedí al remisero que nos esperase hasta verificar que era realmente el lugar y me dirigí al muelle. Una lancha pequeña pero moderna esperaba amarrada al mismo, y un la sombra de un hombre se adivinaba a bordo. Caminé cauteloso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; ¿El doctor Jack?&lt;/em&gt; – la voz profunda, educada, retumbante...&lt;br /&gt;-        &lt;em&gt; Si...&lt;br /&gt;-         Llega temprano... Soy su transporte. Cuando usted diga, partimos&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La figura se puso de pie y saltó a las maderas húmedas del muelle. Caminó hacia mi lentamente, y se paró justo debajo de un débil y destartalado farol. Me asustó. Era alto, extremadamente delgado, de rostro enjuto y de tremenda palidez. Los labios eran oscuros, casi azules, y los ojos hundidos en pozos negros... Estiró la mano para saludar. Le correspondí. Estaba helado... y no hacía tanto frío...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-     &lt;em&gt;    Veo que vendrá acompañado&lt;/em&gt; – dijo mirando sobre mi hombro y sonriendo. Su dentadura era perfecta, en contraste con su estado decrépito. – &lt;em&gt;...Mejor...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Giré y la ví a Florencia de pie unos metros detrás de mi, mirando fijo, los ojos azules abiertos de para en par....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-       &lt;em&gt;  Ah, si, mi asistente...&lt;br /&gt;-         ¿Partimos... doctor?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-        &lt;em&gt; Si, claro&lt;/em&gt; – ya no había tiempo para repensarlo, y ahuyenté de mi mente las tonterías que me acosaban...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cartas estaban echadas. En cinco minutos estaríamos en medio de la noche, solos, en una pequeña lancha camino a una casa en un isla para la extraña lectura de un testamento a las doce de la noche de un sábado... Y recién entonces caí en la cuenta de que jamás nadie me dijo donde era exactamente, y que nadie sabía donde estaría los próximos diez días...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112791626007198372?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112791626007198372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112791626007198372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/la-herencia-iii.html' title='La Herencia (III)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112774685962118100</id><published>2005-09-26T11:59:00.000-03:00</published><updated>2005-09-26T12:00:59.683-03:00</updated><title type='text'>Pecados Capitales (VII)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;ENVIDIA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Me despierta el ruido del agua cayendo uniformemente. En la penumbra y con los ojos aún cerrados te busco a mi lado y solo encuentro el hueco aún tibio en las sábanas. El alba comienza a hacerse día y se filtra por las cortinas anunciando el fin de la noche. Aún tengo tu olor en mis manos y tu sabor en mis labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una película en su máxima velocidad pasa ante mis ojos nuestra noche. Tus labios recorriendo mi piel y los míos la tuya. Nuestras manos aprendiéndose nuestros cuerpos y nuestro cuerpos dibujando posturas al ritmo de tu respiración. Tus insultos, dulces, que se repitan una y otra vez y tus uñas que se clavan en mi espalda hasta hacerme sangrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho ahora tu cuerpo meterse en la ducha e imagino el agua cubriendo tu piel con exacta precisión. Siento &lt;strong&gt;envidia&lt;/strong&gt; del líquido elemento y no puedo resistir el impulso de ir a buscarte. Corro la cortina y nuestros ojos que se encuentran. Y como si comprendieras sin que nada te diga, sonríes culpable y cómplice al mismo tiempo. Estiras la mano, y me tomas del pelo tirando hasta llevarme a tu lado. Nuestros besos que se ahogan y me convierto, una vez mas, en esclavo de tu incansable acrobacia al amar....&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10711104-112774685962118100?l=elblogdejack.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112774685962118100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10711104/posts/default/112774685962118100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elblogdejack.blogspot.com/2005/09/pecados-capitales-vii.html' title='Pecados Capitales (VII)'/><author><name>Jack</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03323881884605596742</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10711104.post-112745310416638892</id><published>2005-09-23T07:57:00.000-03:00</published><updated>2005-09-23T15:58:55.886-03:00</updated><title type='text'>La Herencia (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;LA NOTICIA (II)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Que linda.... &lt;/em&gt;– mirada a los ojos, suspiro, pausa - &lt;em&gt;... boca que tiene, Doctor..&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;... glup...&lt;br /&gt;- Listo... ya no sangra... pero va a necesitar hielo allí si no quiere que se le hinche&lt;/em&gt;. – guardó el pañuelo en la cartera y otra vez sonrió.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Gracias... lo... lo siento –&lt;/em&gt; no sabía como disculparme...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No se preocupe... ¿puedo sentarme?&lt;/em&gt; – señalando el sillón de los pacientes – &lt;em&gt;seré breve de todos modos...&lt;br /&gt;- Si, si.. claro...&lt;/em&gt; – me dolía hablar - &lt;em&gt;¿algo para tomar?&lt;br /&gt;- No... gracias &lt;/em&gt;– su voz era suave, profunda, modulada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé asiento en mi sofá individual. Respiré profundo e intenté olvidar mi puesta en escena anterior. No podía mirarla dir
